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miércoles, 19 de junio de 2024

Solo un golpe de estado democrático...


Franck: Sonata v. p.



El Estado de Bienestar debería consistir en eliminar el Estado de Malestar: el hambre, la miseria, los tercermundismos... y después incrementar el confort físico y síquico de cuantos no sufren esas epidemias y de quienes ahora las padecen. Es decir: un gobierno se debe ante todo a la igualdad y la solidaridad de sus gobernados, idénticos en derechos y deberes. Y también en privilegios y miserias, si los hubiese.
     ¿Qué hacer cuando los gobernantes no cumplen su deber, que es repartir justicia justamente? ¿Qué hacer cuando se convierten en mesías cuyas promesas son profecías de sus falsedades? ¿Qué hacer cuando ningún candidato al gobierno merece la confianza del ciudadano? ¿Cómo va a ser consecuente el que vota a alguno si no cree en ninguno? ¿Cómo echarlos democráticamente de la democracia? Solo el pueblo, que es el que los ha elegido, puede arrebatarles el poder con el poder de su voto. En este caso, con la ausencia de voto. 
     Tal vez no sea la mejor opción, pero es tan legítima como las otras: no votar a quien no lo merece, sea un partido político, dos o todos. Ese es el único golpe de Estado democrático: demostrar en las urnas que los presidenciables no son dignos de ellas.
     Se nos dice que quien no vota no es coherente con la democracia: como si no fuera democrático decirle a los políticos, al no votarlos, que ninguno tiene crédito y que se vayan o cambien radicalmente hasta convertirse en la pura honestidad. Un político no puede vivir de los ciudadanos, sino para ellos. De modo que, si se les vota, por muy mal que lo hagan siempre tendrán el respaldo de las urnas para seguir haciéndolo mal; otra cosa es que de repente se encuentren -como excepción y castigo- con que no tienen ni votos ni sueldos de la ciudadanía: entonces no tendrán más remedio que ser eficaces y honrados, o retirarse. Que no es igual saberse respaldado por un diez por ciento que por un 80. La abstención de una mayoría significa un no en las urnas: una participación raigal: echar a los buitres para sembrar palomas. Significa un sí a la regeneración del sistema, no una apatía o desinterés.
 
     Mientras tanto el político vive atrincherado en la conciencia de que el votante lo necesita para solucionar, bien o mal, sus necesidades de convivencia. Y, también mientras tanto, el que busca un buen administrador de su voto se inmoviliza en un monólogo semejante a este: 
     "¡Si no voto no cumplo con las reglas sociales, y si voto reniego de mí mismo! ¿Tendré que votar como un borrego concienciado a uno de estos presuntos bienintencionados con turbias intenciones? ¿Contribuiré con mi voto a mantener este estado de pan y circo? ¿Este era el sueño de la democracia? ¿Cómo votar, y a quién, si todos son indignos de ser votados? ¿No será mejor demostrarles primero que somos tan necesarios para ellos como ellos, si son buenos, para nosotros?". 

martes, 18 de junio de 2024

Traducción: Catalina Iliescu Gheorghiu: Revelación (A. Gracia)

Caminas por las calles: y la noche se llena de estrellas que te llueven el rostro. 
     Todo se transfigura. 
     Estás en otro tiempo y otro espacio; y no existen la prisa, ni el miedo, ni el furor, en ese ahora en el que existes y que nunca existió: que todo era cadencia y es sigilo. Temes cerrar los ojos por si acaso, al abrirlos, no encuentras el Edén y todo ha sido el sueño que soñaste soñar que se cumplía.
     Y escribes, por ejemplo:

            Revelación

Tal vez porque los pájaros cantaban
y reían las fuentes, y los álamos
abrazaban el aire de la tarde,
o quizá porque el dulce firmamento
derramó sus estrellas sobre mí,
sentí mi corazón estremecerse
y extasiarse mi carne.
Extendía la noche sus dominios
sobre el ocaso, floreciendo aromas
como ofrendas del día, y en el aire
se aquietaba una brisa melodiosa
igual que un madrigal dormido, preso
en el acorde de un latido cósmico.
Ya el árbol no era un árbol, sino médula
de mi espíritu alzado en el paisaje.
Sentí en mi pecho las doradas hojas
quebrarse como leves corazones
marchitos del otoño.
Las nubes descargaban en mi alma
su lluvia torrencial.
Todo confluyó en mí: fuentes, estrellas,
montañas, pergaminos, claridades,
biografías para la eternidad.
Todo era hermoso y mío, como un lento
fluir desde la aurora hasta el crepúsculo.
Y en medio de la luz sentí, de pronto,
el dulce y silencioso escalofrío
de la revelación.

Y, además, no te sientes solo en la isla de los sueños porque otro ser sintiente y reflexivo ha captado tu éxtasis y se lo ha llevado a su espíritu:

Revelaţie

Poate pentru că păsările cântau
şi râdeau izvoarele, iar plopii
îmbrăţişau văzduhul în amurg,
sau poate pentru că dulcea boltă
şi-a revărsat stelele peste mine
mi-am simţit inima înfiorându-se
Şi carnea în extaz.
Noaptea îşi întindea domeniile
peste asfinţit, aromele dându-i în floare
în chip de ofrande ale zilei, pe când în aer
se îmbuna o boare melodioasă
precum un madrigal letargic, încleştat
în acordul unei pulsaţii cosmice.
Deja copacul încetase a mai fi copac, spre a fi măduvă
a duhului meu înălţat în peisaj.
Mi-am simţit în piept frunzele aurii
frângându-se ca diafane inimi
ofilite ale toamnei.
Norii îşi descărcau în sufletul meu
Ploaia lor torenţială.
Toate îşi găsiră confluenţa în mine: izvoare, stele,
munţi, pergamente, înseninări,
Biografii pentru eternitate.
Totul era frumos, era al meu, ca o domoală
curgere din auroră către asfinţit.
În mijlocul luminii am simţit, deodată,
fiorul dulce şi tăcut 
al revelaţiei.

                    Traducción: Catalina Iliescu Gheorghiu
4-10-19

lunes, 17 de junio de 2024

Poemas en Akra Leuka (XXII) - Ángel Luis Prieto de Paula.

Sexteto

Shoenberg: Noche transfigurada

Orquesta


Cuando leí una selección del lucreciano "De Rerum Natura", traducida en endecasílabos por A. L. Prieto de Paula, me dije que era una lástima que su dedicación a la ensayística crítica hubiese desplazado al poeta. Ahora lo invito y fuerzo a que me envíe unos poemas y el lector comprobará enseguida que es mejor poeta que la mayoría de los que estudia y antologa. Tienen, sus poemas, equilibrio, que es lo que le falta a los demás.

1)

En el primer texto, el relator poético, tras repasar, insomne, su jornada anterior y vislumbrar su futuro, se dirige en plena madrugada a sus quehaceres estudiosos; y sus pasos peldañean hasta otro él, el de su adolescencia, en el que, también adormilado pero en duermevela, sintió la visita madrugadora y tierna de su padre, quien, tras vigilar su sueño, se dirige, como él ahora, hacia su noche. El yo recordador se desdobla y el referidor de la experiencia adquiere la penumbra del adolescente, difuminadora de lo que fue.

Mesura, meditativismo, melancolía y exaltación paterna contribuyen a que el recuerdo sea una elegía a la vez que un himno cuya versatividad melódica y endecasílaba, de claro y llano decir, diafaniza la nostalgia de cuanto se dice, y se constituye en un mágico recuento condensado de una adolescencia en la que la magia del edén empieza a diluirse para ser una asunción de realidad difusa. 

El corazón y la mente son unas antenas que sintonizan con la emisora de la lírica al margen de su material, aunque, como toda circunstancia, influya este en la esencia. Los creadores -las obras- que permanecen son los que consiguen que las esencias humanas sean el rasgo distintivo de cualquier poema. ¿Hay algo más identificativo que la memoria, cambiante espectro del tiempo, algo más "eterno" que la filialidad y la paternidad? Por eso el relator lírico, pudiendo detenerse en cualquiera de los asuntos que enumera, se ha detenido en la habitación del dormidor amado.

Y de ahí las alusiones a Atlas ("sostuviese / el frágil equilibrio de los astros"), sostenedor del orbe, y al martirio de san Lorenzo ("mi cuerpo en la parrilla / enojosa del lecho"), porque su lecho es más quebrantador que descansador, y que orientan sobre la vocación y oficio de la paternidad: amar al hijo. La noche de quien escribe, reinante en el poema, sirve de nexo síquico entre un pasado que se expone, el futuro de quien vigila el sueño juvenil y un presente que otea el durmiente, sobresaliendo, en fin, la ternura de quien admira en el recuerdo la del padre, que se retira hacia "su noche" tras vigilar el alba de su hijo, demiurgando, al cerrar el postigo, el equilibrio de los astros, invasores hermosos de los sueños. 

2)

El segundo poema sustituye el canto a la vida y el himno al pasado del anterior por la muerte del presente -la existencia como un tramo de un camino que el propio camino mata- concretado en el pulvis ... reverteris de otro poeta estudioso (Ángel Herrero) empeñado en ponerle idioma al "decir numeroso" e innumerable de quienes no pueden pronunciar el verbo. En dos estrofas -de 12 y 13 versos- los endecasílabos son quebrados en su término por un heptasílabo abrupto y cortante que, al reiterarse y amplificarse en la segunda,  engarza y unifica las dos partes en vez de separarlas. 

Así, la elegía vuelve a convertirse en himno, puesto que no "se canta lo que se pierde", sino el instante en el que el buscador, tras el esfuerzo, oficializa sus hallazgos y los lega para siempre. No hay planto solamente, pues. No hay mejor homenaje: porque se preserva el acto de conquista humana.


1) 
EL EQUILIBRIO DE LOS ASTROS



Luego de muchas vueltas en la cama
tratando en vano de abrazar el sueño;
desempolvando algún recuerdo triste
que me acompaña y me acompañará
hasta que la vejez me desconecte
de mi propio pasado; percibiendo
oscuramente algún dolor difuso
que empieza poco a poco a concretarse;
pensando todo lo que pudo ser
pero no pudo ser; atribuyendo
una admirable biografía a esa
mujer que me he cruzado por la calle;
oteando el futuro mientras doy
media vuelta a mi cuerpo en la parrilla
enojosa del lecho..., finalmente
me levanto aturdido. Todos duermen
en la casa. La noche es aún muy noche,
y yo subo despacio los peldaños
hacia el estudio. Sobre el suelo brilla
un gran charco de luz. Por la combada
claraboya del techo veo la luna
helada del invierno, que me lleva
hasta otro invierno gélido y remoto.
Mi padre entra en el cuarto y se reclina
sobre la cama para ver si duermo,
con el esmero de quien sostuviese
el frágil equilibrio de los astros.
Quizás musita una palabra, porque
un vaho se desprende de su boca. 
Un momento después, cierra el postigo
por donde entra el claror que me desvela,
antes de retirarse hacia su noche.


                                                              

2) 
EL DECIR NUMEROSO
                                                                        Ángel Herrero.
                                                                        In memoriam.

En claustros de granito, entre melismas
que atinó a embalsamar Guido d’Arezzo,
en talleres o en eras fatigadas
de lluvia mansa y luz crepuscular,
en campos de cebada a la que peina
el viento del oeste, en un jardín
o en los tejados donde el barro quiso
apostarse por ver de cerca el cielo,
en las espumas sucias de este mar
asfixiado entre plásticos y herrumbres,
en el marjal, el muladar, la nieve,
el ejido y la tundra, tú dictabas
el decir numeroso.

El decir numeroso tú dictabas
con una voz que conocía el óxido
-pero también el tamo y su caricia-,
pregonabas el verbo, y con las manos
hacías signos de interrogación,
tendías puentes, dibujabas nubes
sin más que levantar los dedos índices,
desde el orto al ocaso fecundabas
de sentido las cosas de la tierra.
Cuando, al caer el sol, te retraías
hacia el eremitorio de la noche,
musitabas, en un silencio añil,
una salmodia allí donde ya nadie
alcanzaba a seguirte.

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Poemas en Akra Leuka (I) M. Carmen Sacristán 

Poemas en Akra Leuka (II) Esther Abellán

Poemas en Akra Leuka (III) - Vicente Valls

Poemas en Akra Leuka (IV). Carlos Sahagún

Poemas en Akra Leuka (V) - Manuel Molina

Poemas en Akra Leuka (VI) - Luis T. Bonmatí

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Poemas en Akra Leuka (VIII) - Miguel Ruiz Martínez

Poemas en Akra Leuka (IX) José Luis Zerón

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Poemas en Akra Leuka (XII) Mariano Sánchez Soler

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Poemas en Akra Leuka (XIX) - Clemencia Miró

Poemas en Akra Leuka (XX) - Josemanuel Ferrández Verdú

Poemas en Akra Leuka (XXI) - Pilar Duet André

19-4-21

domingo, 16 de junio de 2024

Priestley: Llama un inspector


Antonio Gracia - Manuela García lee "Redención"


REDENCIÓN

COMO si pretendiese
salvarme de mi muerte con la suya,
se arrojó a los abismos
dejándome entre el luto y el espanto. 

Ahora vienes tú, cierva
surgida de los bosques del amor,
y sorbes mi dolor y lo sepultas
en las profundidades de tu alma.
Has cogido en la noche
mi corazón, lo has apretado
con tus labios de sangre
y has visto en él las diosas más antiguas 
de todos los poetas
llamándome, esperándome.
                                                    
Yo soy 
aquel que persiguió la plenitud
en los cuerpos oscuros y en los versos 
tallados con dolor.
Pero tú eres la tierra, y en tu carne 
están todas las diosas
y todas las mujeres,
incluso aquella que me dio la muerte 
que tú has resuelto en vida.



sábado, 15 de junio de 2024

Teístas y ateístas


Ligeti: Atmósferas

Una cosa es creer que hay un Principio regidor de todo y del Todo.  Y otra aceptar que ese principio es un Dios ético legislador del mal y el bien, premiador y castigador de cumplidores e incumplidores, teístas y ateístas. Eso es oponer el "cielo" a la "tierra".

Por lo pronto, todo principio exige un previo principio, no una Nada hacedora del Todo -que sería igualmente un comienzo necesitado de otro....- ¿Qué es un principio que precisa otro desde el que sucederse sino un fragmento de la Sucesividad? ¿Y qué es esta sucesividad sino una infinitud sin origen ni fin, la interdependencia y ubicuidad del fue-es-será, la simultánea existencia de pasado-presente-futuro, que coexisten ayer, hoy y mañana y, por lo tanto no son estrictamente ninguno -de los tres- puesto que son el mismo, una identidad con tres identidades indiferenciadas? Solo podemos aceptar que todo tiene un principio cuyas "leyes" -tal vez leyes sin normas- no comprendemos porque nuestra mente no alcanza esa dimensión o no es sensible a ella.

Nada de como necesito un principio, lo invento porque hay un dios incomprensible pero que nos descifrará sus renglones torcidos. Nada del pienso luego existo. Es preciso un yo primigenio que perciba el "pienso" y deduzca desde él. ¿Primero el huevo y la gallina a la vez, el asno y el carro... ? Pero decir "primero" -o "último"- es impostar esa lógica irracional... ¿No parece lógico que nuestra "lógica" sea solamente nuestra?


Corazón estelar

(Gracias, aunque desees que oculte tu nombre)


Corazón estelar


Casi tres mil millones de latidos

sumará mi existencia cuando muera,

y en cada uno sonará tu nombre

igual que el primer día.

Por encima del vendaval del ruido

mi corazón salmodiará hasta el tuyo

el himno que compone con su amor.

Y a pesar de las gárgolas y olvidos

sigue la luz brotando en nuestros ojos.

No hay suficiente muerte en la ciudad

para matar la vida que nos damos

el uno al otro en este alejamiento

donde sobrevivimos a las ruinas

de la mente, la herrumbre de la carne

y el estupro de la conciencia. Y cuando 

el cielo estalle roto en mil pedazos,

sus escombros no ocultarán el beso

que permanece en nuestros corazones

desde el origen de la eternidad.



13-6-23

viernes, 14 de junio de 2024

ÍNDIGO está leyendo Cántico erótico.


Índigo Horizonte está leyendo Cántico erótico

Si te vas de mi vida...

Si te vas de mi vida me quedaré sin vida, 
y si vives conmigo viviré para siempre. 
Cuando pronuncio "siempre" hablo de plenitud, 
de espacios sucesivos entre tu corazón 
y el mío recorridos tan solo en un instante
en el que la materia se disuelve en espíritu; 
hablo de claridad en la noche estrellada 
y en la mañana diáfana, cuando los ojos cierran 
sus párpados y el tiempo es un lago apacible, 
infinito y estático: cuando los cuerpos yerguen 
su clamor y se encuentran en la luz uno al otro, 
habitantes de un mundo que solo ellos habitan 
y llenan de esplendores: cuando los astros alzan 
bajo el mar sus embrujos y el universo dicta 
las leyes de la carne, materia única y causa 
de todo cuanto un día, en sísmico estallido, 
originó el edén al que aspiran los besos. 
Si me sorben tus labios viviré para siempre.


Reubicar 21-2-23