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miércoles, 30 de septiembre de 2026
LUCRECIO: De rerum Natura .- Luis T Bonmatí- Prieto de Paula

jueves, 4 de junio de 2026
Marguerite Yourcenar
Sept poèmes pour une morte (nº 7)
Traducción (XIV): Catulo / Ana Sánchez Fernández
Traducción (XIII): Rimbaud / Mª Antonia Lozano ÑecoNuria P. Serrano: Le Parthénon
Traducción (XI): L` infinito. Leopardi / versión propia
Traducción (IX): Nuno Júdice / Nuria P. Serrano
miércoles, 3 de junio de 2026
Casi Auden
Predeterminación
Los antiguos maestros jamás se equivocaron
en lo que rige el mundo. Por ejemplo, el dolor.
Qué bien que comprendieron su función en la vida,
cómo unos hombres sufren
mientras los otros cenan, o cierran la ventana,
o caminan sin rumbo. Cómo, ya que hay ancianos
que esperan un milagro, también existen niños
que juegan sin pensar en un futuro.
No olvidaron jamás los hombres sabios
que el sufrimiento es una ley del cosmos
que, como la alegría, se adueña con igual indiferencia
de débiles y fuertes, y salvaguarda al mismo tiempo a otros.
Por ejemplo, observemos el Ícaro de Brueghel:
con qué armoniosa magia se expone su tragedia
sin nombrar lo evidente: que un labrador
oyó el fragor del agua y el grito del doncel.
Y no dio fe de ello.
Que el sol brilló tanto en el mar como en el blanco
cuerpo cuando se ahogaba; y nadie se inmutó
-ni siquiera el pintor: porque nada hubiese cambiado
ni en el ayer ni el hoy-.
Así el bello navío -también en otra elipsis-
continuó su viaje ajeno al sufrimiento inevitable.
Y es que está todo predeterminado.
Y el universo es solo un cementerio.
lunes, 25 de mayo de 2026
La estructura del mundo.Traducción de Lucrecio

TITO LUCECIO CARO
LIBRO V (vv 1379-1435)
EL DESCUBRIMIENTO DE LA MÚSICA
armoniosas canciones y poemas,
los hombres imitaban con su voz
los deliciosos trinos de las aves.
Y la brisa, silbando suavemente
al entrar por los huecos de las cañas,
enseñó a aquellos bastos aldeanos
a soplar los primeros caramillos.
Poco a poco aprendieron a tocar
con sus dedos la flauta, a cuyo son,
siempre que los pastores descansaban,
empezaron a oírse por los bosques,
las selvas, los desiertos y collados
sus quejas transformadas en canciones:
lentamente va el tiempo dando a luz
las diferentes artes, que después
acaba de afinar la inteligencia.
Con músicas y cantos los pastores
se divertían y se consolaban
de todas las durezas de la vida
cuando habían acabado de comer,
echados casi siempre en el colchón
blando del césped, cerca de un riachuelo
y a la sombra de algún árbol frondoso.
Sin hacer gasto alguno disfrutaban,
y más si el sol lucía y el buen tiempo
en primavera hacía verdear
la hierba salpicada por las flores.
Se desataba la conversación
entre juegos y risas agradables,
pues, al llegar la musa campesina,
la voluptuosidad se despertaba,
incitando a cubrirse con guirnaldas
entretejidas de hojas y capullos
la cabeza y los hombros, y a danzar
moviéndose sin orden ni concierto,
dando patadas a la madre tierra.
Y cuando procedían de este modo
novedoso y extraño, al reparar
en su torpeza y sus traspiés, soltaban
carcajadas y risas divertidas.
Y para entretenerse en su reposo
los que velaban entonaban cánticos
modulando la voz con varios tonos
o, con el labio superior fruncido,
recorrían la caña de la flauta.
Incluso hoy distraemos las veladas
como en la antigüedad, aunque ajustamos
las canciones a reglas musicales;
pero no disfrutamos más por ello
que los antepasados, pues nosotros
tenemos muy a mano ya las cosas,
las conocemos bien, y la costumbre
disminuye el disfrute, mientras que ellos
gustaban de algo nuevo, sin haber
probado anteriormente algo mejor.
Y puesto que lo nuevo hace perder
su valor a lo antiguo, no nos gustan
ahora las bellotas, ni dormimos
ya en camas de hojarasca sobre el suelo,
ni vestimos con pieles de animales
(aunque yo me imagino que el primero
que curtió y se cubrió con esas pieles
sería asesinado por la envidia
de alguien que le robó su vestimenta,
que, ensangrentada y rota en la disputa,
no pudo serle ya de utilidad).
Igual que antiguamente por las pieles,
hoy los hombres pasamos nuestras vidas
luchando por el oro y por los lujos.
Pero actualmente somos más culpables,
porque sin pieles se padece el frío,
lo que explica el afán de conseguirlas,
pero no tener lujos, buena ropa
ricamente bordada con su púrpura
y no disponer de oro no nos daña,
mientras podamos evitar el frío
vistiendo austeramente, como muchos.
Los hombres trabajamos siempre en vano
y gastamos el tiempo en naderías,
porque a nuestros deseos de poseer
no les ponemos límite e ignoramos
totalmente hacia dónde dirigirnos
en busca del auténtico deleite.
Y esto ha llevado demasiado lejos
a nuestra sociedad muy poco a poco,
provocando las grandes conmociones
de las guerras que todo lo destruyen.
martes, 28 de abril de 2026
Un poema en inglés. Antonio gracia -María Isabel Pita
Zephyrs and Gales (A motto)
The world won't change because you cry
or laugh, because you write or keep quiet.
Neither your sorrow nor your words are
panaceas. Nevertheless consider
that if you strive to shield others from
sorrow with your pen or your joy
echoes of your effort will partner with
zephyrs and gales
and transubstantiate the universe.
© María Isabel Pita
Céfiros y galernas (Una divisa)
No ha de cambiar el mundo porque llores
o rías, porque escribas o te calles.
Ni tu dolor ni tu palabra son
panaceas. No obstante considera
que si luchas por evitarle al otro
el dolor con tu pluma o tu alegría,
el eco de tu esfuerzo sumará
céfiros y galernas
que transubstanciarán el universo.
©Antonio Gracia
lunes, 27 de abril de 2026
Una traducción al francés: A. Gracia - Nuria P. Serrano.- Le Parthénon

nunca las ruinas fueron tan fulgentes.
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sábado, 28 de marzo de 2026
6 poemas en rumano
mi corazón a las cosas,
copilăria: lumina perpetuă.

