Visitas

Seguidores

viernes, 7 de agosto de 2020

La invención responsable



Schumann: Ensueño

Todo cuanto existe está sujeto a cambio. La primavera sucede al invierno; la juventud, a la adolescencia; los frutos a las semillas. Todo se transforma, y no siempre para nuestro bien. No podemos evitar las transfiguraciones de la Naturaleza; pero sí sus repercusiones en nuestra sensibilidad: en nuestra identidad. Ante esos cambios naturales, que implican cambios morales, hay esencialmente dos actitudes: la de quienes huyen y la de quienes buscan. La Historia es una lucha, más que un diálogo, entre esos dos criterios. El Progreso se alimenta de la tradición, no de su traición; porque somos evolución, regeneración, invención responsable: de manera que hay que hacer compatible lo nuevo con lo antiguo, desechando lo novedoso y lo caduco. Y tejer con esos hilos sueños realizables. En esto debiera consistir el auténtico Progreso.




jueves, 6 de agosto de 2020

Del bárbaro poder

Holts: Marte, el portador de la guerra


París, mil novecientos dieciocho
Durante cuatro años los ejércitos 
ingleses, alemanes y franceses, 
alineados como para abrazarse
a menos de un kilómetro unos de otros, 
excavaron trincheras como tumbas,
se dispararon y se masacraron.
Millones de cadáveres que fueron 

animales de extirpe racional
cayeron triturados por la máquina
de la guerra hasta hacerse carne inútil. 

Poco después La Bomba resumía 
milenios de rencor, y su estallido
era un eco de espadas, guillotinas, 

emperadores, césares y hierros, 
violencia: necedad inteligente.
Un día seis de agosto, en Hiroshima

 gritó la contumacia: “Lo logramos”.

Enola Gay, 75




El virus es una consecuencia de la Evolución.
Hiroshima es una "conquista" de la Civilización.
"¡Qué animal tan hermoso es el hombre!"


martes, 4 de agosto de 2020

El abrazo renuente

Schubert: Serenade

Una mujer azul entró en la vida de un hombre oscuro. Este no esperaba tal intromisión y, menos, que tal encuentro alteraría su vida. Tanto que fue abandonando los juegos amorosos de su larga existencia y enamorándose lentamente de la mujer azul. 
     Y empezó a sentir, entrelazados, gozo y miedo porque nunca había experimentado esas sensaciones que acompañan al primer amor: gozo porque el corazón se enciende y sueña con edenes, convierte a la amada, o al amado, en centro del universo; miedo porque amar entrañablemente conlleva el temor a perder el paraíso hallado.
     Así, unas veces se entregaba a las dulces fantasías de la felicidad, y otras se mostraba irónico, sarcástico, diablesco, a fin de resultar detestable y alejar a su amada tanto como los alejaba la distancia y el carácter que los separaban. Ella era dulce, sencilla, vivía entre las flores igual que una flor más; él era laberíntico, escéptico, vivía entre los crisantemos semejante a uno de ellos.
      En resumen: el hombre oscuro perdió a la mujer azul y continuó viviendo en el infierno de su confusión porque no supo apreciar el cielo que se le ofrecía. Un día -como hoy- le escribió unas palabras- como estas- que jamás le envió porque sabía que ya era demasiado tarde. También porque -admitió- no merecía aquel diamante y este era digno de fulgir en el más noble de los corazones con que se encontrase.
     Dice el Juglar que El Diluvio no dejó tantas lágrimas como su tristeza.
  


lunes, 3 de agosto de 2020

Qué doloroso es amar...!





Atribúyese a Leonor de Aquitania, la reina culta de la Edad Media. Pero también, más ciertamente, es una escritura de Joaquín Dicenta (hijo), quien le dio cierto encanto coplero.

domingo, 2 de agosto de 2020

Del pueblo, con el pueblo, para el pueblo...


Shostakovich / Berstein: 7ª Sinfonía, final

Ningún sistema de convivencia se ha ideado que no conlleve el sacrificio y renuncia personal a cambio de un supuesto, e impuesto, beneficioso bien común, opresor de todo aquel que grita «dejadme ser yo». 
     La búsqueda del bienestar social implica restringir el individual.
     Ahora bien: Exiliados los dictadores, ¿cómo no aceptar el designio de la multitud, que elige en las urnas una manera de vivir y convivir? 
     ¿Y cómo olvidar que en una democracia el fracaso de los gobernantes es el de los electores? 
     ¿Cómo soportar el incumplimiento de las leyes, la depravación de los dueños del poder, las sutilezas de la injusticia para aparecer como justicia, el triunfo de la impunidad?
     La alienación es la nueva forma de educación, y el desentendimiento de lo ajeno la nueva solidaridad. 
     Caídos los dioses también en un infierno, ¿qué le queda al hombre sino este mundo de hombres? Y de este mundo, ¿qué, sino soñar con otro mejor? No dejemos que, como el pasado, el futuro lo construyan los diablos. Hagámoslo entre todos.

Delacroix: La libertad guiando al pueblo