Mi nombre es Odiseo, el que divisa
desconocidos horizontes, légamos
de otras maneras de entender, vivir
y circunferenciar el universo.
Amo la lejanía, en la que hallo
a quienes, como yo, quieren ser otros
para ser uno ecléctico de todos.
Mi camino es el mar, cuyas orillas
me descansan del viaje de la búsqueda.
Mi bitácora apunta mundos nuevos,
fecundas realidades, argonáuticas
lejanías. Las olas son caballos,
émulos del troyano, que me abisman
en torbellinos mientras me dirijo
a mi origen, la cruel constatación
de que ayer y mañana son otro hoy.
El tiempo es un camino inexorable
y el pasado regresa como un túmulo.
Yo soy un cinegético animal.
Busco el amor en cada singladura
mientras Penélope en sus brazos
mi cárcel va tejiendo y destejiendo.


