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domingo, 30 de agosto de 2026

El arpón

 

El arpón

Él dijo: necesito ver tu cuerpo 
desnudo como un dardo de sol ciego.
Ella alzó su rampante desnudez, 
y sus ardientes pechos, como almíbares, 
rugieron entre palmas y albedríos
mientras la noche ardía lujuriosa
como un corazón loco y solitario. 
El dedo jubiloso iba sorbiéndose, 
se clavó entre los labios 
y estalló en el umbral de la lascivia. 

sábado, 29 de agosto de 2026

Entropía

 

La entropía


Todos los días muere un poco más 
el mundo, y siento la tristeza 
acuchillar mi corazón, ahogarlo 
en inmensos océanos de sangre. 
Y no obstante me esfuerzo en sonreír,
en mirar a la luz hasta cegarme: 
busco palabras, trazo geometrías,
desentraño misterios, 
ilumino un enigma,
me digo y me desdigo: 
porque sé que dejar esta existencia
mejor que la encontré
es la única batalla que no debo
perder.

jueves, 27 de agosto de 2026

¡Ay de aquel que no aprende a vivir!


Liszt: De la cuna a la tumba

La infancia es el país en el que no recordamos haber vivido, y del que nuestros mayores, y la nostalgia de lo que pudo ser, nos dicen que fue maravilloso.
     Durante la juventud vamos acumulando experiencias que se convierten en aprendizajes. 
     Luego vivimos unos años practicando esa autoeducación. 
     La madurez consiste en aprender a desprendernos de muchas de esas cosas y a ignorar otras que no conseguimos en su momento. 
     La vejez debe de ser la alegría o la tristeza derivadas de haber sabido, o no, practicar sabiamente ese apropiamiento y desprendimiento. 

Reubicado 11-10-19

miércoles, 26 de agosto de 2026

LA ODISEA

 

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La Odisea


Aclaración

Poemas en Akra Leuka (XII) Mariano Sánchez Soler



Me envía Mariano Sánchez Soler tres textos y pienso al leerlos: Un periodista tan preocupado por denunciar los disparates de la sociedad -los desvíos de la razón social, los derroteros de la corrupción- y luego, en las entrañas de la privacidad, se disparata en versos irracionalistas, más lúdico que esteta, con la receta de la libre asociación de léxico y semántica, sin leyes escriturales -aunque sujetas por el ritmo y por la rima-, como si recordase y homenajeara el postismo, por ejemplo... Buena dicotomía para quien sabe que el hombre social se debe a unos principios y el hombre individual principia por el autorrespeto que no daña a los otros, el íntimo individualismo que llamamos responsable libertad ...

Y aquí emergen tres sonetos, uno sin rima y dos arrimados a la cadencia estrófica:   


PASAJES DEL MASCARAT

Eléctrico el amor bajo montañas
vertidas a la mar, en los pasajes
del Mascarat, herido por anclajes
y lenguas de cemento tan extrañas.

Viajeros, expropiaron las entrañas 
de la tierra, cubrieron los paisajes
con labios de motores y voltajes,
sin besos que nos tiendan telarañas.

En el oscuro túnel, con los trajes 
rodantes, hilvanadas a los nombres
etiqueta de adiós, sin oleajes,

arrastran sus pesados equipajes
de consumo y dolor ¡Ay de los hombres
que jamás levantaron andamiajes!


ES MAR 


El mar que diseñaron los sopletes
dominando la luz a fuego lento:
rodante mar de tuercas y cilindros
donde lo fácil es ir naufragando.

No hay buques en tu mar, sólo chatarra,
códigos, hemorragias de silencio,
con tiburones ciegos que señalan
cuál es el cauce de las marejadas.

Es mar que sin espuma ni gaviotas
-apenas tres gorriones desdentados-
muerde tu realidad de cuerpo libre

y en nuestro navegar nos atropella
con sus lunas de cheques-gasolina,
con su honor de semáforos vencidos.


LOS TRENES

Los trenes carcomidos, deshilados, 
flores de fierro viejo sin corbata,
ancianas maquinarias de hojalata,
ferrobuses de amor descarrilados,

angustiosos vagones apartados,
perdidos en el túnel que desata
la muerte para siempre y desbarata
los otoñales besos pronunciados.

Vapores, alquitrán, locomotoras,
sin humo y corazón en las raíces,
sin temor al progreso irreparable.

Las eléctricas garras vencedoras
del veneno letal, sin cicatrices.
¡El verano ya no es recuperable!