Grieg: La mañana
Mira el arbusto solitario: tiene
solo un leve fulgor fulgor en sus entrañas;
y sin embargo sacia su sed, lucha
contra cuanto le hostiga su existencia
inmóvil, peregrina hacia la muerte.
No exige ayuda a la Naturaleza.
Yergue de su ascetismo ardor, anhelos,
y su débil materia crea un destino:
sobrevivir ante la adversidad.
solo un leve fulgor fulgor en sus entrañas;
y sin embargo sacia su sed, lucha
contra cuanto le hostiga su existencia
inmóvil, peregrina hacia la muerte.
No exige ayuda a la Naturaleza.
Yergue de su ascetismo ardor, anhelos,
y su débil materia crea un destino:
sobrevivir ante la adversidad.
El corazón del hombre, de igual modo,
ante las estrategias del dolor
con que el tiempo lo acosa, eleva el alma
a su más alto brío y transfigura
su frágil entereza en potestad.
ante las estrategias del dolor
con que el tiempo lo acosa, eleva el alma
a su más alto brío y transfigura
su frágil entereza en potestad.
