y nos convierte en astros de un cosmos interior.
y a través de la carne llego al alma.
La luz es la alba cueva en la que entramos.
Origen del Palimpsesto
Cuántas cosas he escrito que ya otros escribieron
y yo no conocía más que porque sentí
iguales sensaciones. Tales versos demuestran
no el fácil plagio, sino que el corazón del hombre
es único y constante, y que su entendimiento
construye silogismos y talla hermosas obras
que valen para todos. Por eso quien descubre
el verbo imprescindible habla a todos los hombres
y vive inmortalmente en cada uno.
Mejorar la escritura es mejorar la vida.
Aunque esta sería más hermosa
si en lugar de escribirla la viviéramos
con templanza.
Soy Beethoven, Van Gogh y Dostoiewski
y cuantos efigiaron el espíritu.
Escucho la memoria de los días,
cuando el alma reunía las vivencias
y lecturas
en un todo fugaz
al que damos el nombre de existencia.
Oigo voces y plumas
y pálpitos tejiendo
al que fui y al que soy; y recordar
a aquel que quise ser es dulce y triste.
Somos semilla y légamo, torrente
en furiosa quietud.
- Si lo que me dices es que prefieres que permanezca un abismo entre nosotros no me queda sino respetar tu deseo. Pero creo que ni tú ni yo encontraremos a nadie que nos consuele del hecho de vivir como durante años lo hemos hecho mutuamente. Y nos queda -tal vez- el tiempo en que más nos necesitaremos.
- ¿Quién me reconfortará y quién te reconfortará en esos momentos? ¿De qué sirve saber que existe quien te ama si no puedes sentir su escalofrío en su voz o en su mano? Creo que el imposible amor de enamorados no debería impedir el amor más realista de personas que se comprenden y se aceptan en sus limitaciones.
- La grandeza nace de la superación de las miserias y de la voluntad para convertir el dolor cotidiano en alegría, aun sabiendo que esta no es más que un poco de agua que ayuda a continuar el camino en el desierto.
- Ya no me queda vida. Mejor dicho: no me quedan ganas de vivir; pero sí de recordar junto a ti que he vivido.