La gorgona
Eran sus ojos como dos venenos
que me invitaban a una muerte dulce.
Los ojos son sirenas que hipnotizan
con su canto a la luz.
La tempestad del corazón renueva
su oleaje de lágrimas ardientes,
y dos gotas de zarca simetría
-igual a la esmeralda tras la lluvia-
dilatan sus océanos convertidos
en vítreos manantiales de luz fénix
hipnotizantes: como dos gorgonas
dispuestas a matar a quien los mira.
Eran sus ojos como dos venenos
que me invitaban a una muerte dulce.
