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domingo, 18 de octubre de 2026

Donosa...

 


Èxtasis  hay inexplicables

En el año dos mil y veintiséis
-eran las cinco en punto de la noche-
un planeta -como un Caín errante-
rodaba transportando ochomiltrece
millones de alienígenas
de la estirpe humanoide.
Es algo formidable que vio la vieja raza.
Las estrellas rupestres estallaron
cual si de pronto amaneciera el día
y agnósticos silentes de ultratumba
enajenaron próculos bastardos 
mientras la identidad se entredichaba. 
Y es que a veces olvido que te amo
y me enamoro de cualquier olimpo.

Tres cuentos

 




Tolstoi- 3 cuentos

jueves, 15 de octubre de 2026

Biografía sin vida

Holst , Los Planetas ,Saturno, el portador de la vejez

Biografía en la isla

Hoy se cumplen cien años de mi muerte.
Es cierto: hace un siglo que nací.
Cien siglos -en verdad- por cada año.
En ese tiempo he amado y desamado.
He escrito y enterrado borradores 
de libros que quisieron ser auténticos
portadores de mágicas verdades,
portadores de luz y portadores 
de sueños para el mundo mientras yo
me desangraba en cada verso, insomne 
por encontrar la bienaventuranza
definitiva que jamás hallé.
Viví entre mausoleos y entre pájaros.
Es terrible soñar y despertar 
sabiendo que eres solamente un sueño
derrotado por las devastaciones:
que el anhelo de ir hacia la luz
fue solo una epopeya fracasada,
una reconstrucción de un diario errante
entre el ayer y el hoy, una elegía 
pretenciosa de himnos, la estatura
de un ansia inagotable hacia la dicha
de conseguir ser más que unos fragmentos 
de eternidad, una iconografía
de un infierno voraz, una entelequia
incandescente en nombre de la luz
apagada por una realidad 
inexpugnable, triunfalista, frágil.
Tu cuerpo y su sonrisa me salvaron
el breve tiempo en el que tú me amaste.
Verdugo es este mundo y sus seudónimos.
El gran naufragio universal empieza
cuando se petrifica el corazón.
Cuántos hombres quisieron ser eternos:
ellos murieron, pero no sus obras.
Es tan hermoso el mar; y sin embargo
cada ola emborrona lo que escriben
en la arena las olas anteriores.
Quise tejer urdimbres luminosas.
¡Quise ser tantos héroes de la pluma!
Quise vivir en la palabra como 
nunca vivimos en la vida, ser 
la vida, 
sentir el corazón de la existencia!
Adjuro de ser solo un trovador.
He perdonado a cuantos no me importan.
Cabe en un verso el mundo, pero 
¿quién sabe escribirlo?
Recuerdos a las flores.
Y no soñéis. Vivid.


miércoles, 14 de octubre de 2026

Todas las amadas del mundo

Prokofief: Romeo y Julieta (danza de los caballeros)


Todas las amadas * del mundo
nostalgian a su amado cuando son olvidadas,
y darían 100 años por cumplir solo 15;
mueren cada mañana cuando saben que nacen
para ser contempladas por espejos verdugos.
En sus ojos sus lágrimas parecen el rocío
y el latido del pecho aldabas al amor.
Los besos son fantasmas en sus labios ansiosos,
los pájaros semejan campanas aurorales
y el universo estalla cual si Luzbel pudiera 
hacer que la belleza no acabase jamás.
No quisieran morir antes de que un juglar
tallase en un poema la carne que fue amada
y la lepra del tiempo marchitó. 
Todas las amadas del mundo son emblemas
de la fugacidad de la existencia.

(*) En otras versiones, donde dice "amadas" dice amantes, com la consecuente adecuación de las palabras que le afectan.

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