La música la lírica la esdrújula
Escribir es crear, es descubrir.
Sin música no hay verso que sea lírico.
Que una cosa es poesía y otra lírica.
El verbo solo es verso cuando es músico
de trascendencias y misticidades.
De música es la carne de los hombres;
su corazón es como un pentagrama
donde cuelga conceptos y otros pájaros
que talla la razón al escrutar
el cosmos de la mente heterodoxa
donde existe la magia, el elixir,
la sabia matemática del caos.
Otro asunto es la prosa de la música.
El verbo puede ser crisol, arcano,
exorcismo, mastaba inexpugnable.
Todo puede escribirse si los ojos
de lo invisible encuentran su habitáculo
poético sin lírica y sin música
que enhechiza la vida: la escritura.
La mente es un país desconocido.
Escribir: ya lo he dicho, escrivibir.
País inconquistable es la poesía.
Llevan las rosas en su aroma el tuyo,
y sus pétalos son fragmentos dulces
de tu piel cuando te amo.