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viernes, 29 de mayo de 2026

80 Laconismos


Bartók: Microcosmos


/ por Antonio Gracia /

36.- Ya que la vida no tiene sentido, todo poema debiera otorgárselo.

40.- La poesía es un yo que se confiesa para encontrar el rostro verdadero.

49.- La literatura solo se justifica cuando crea, enriquece o perfecciona paradigmas.

55.- Pocos poemas son elocuentes. Solo cuando el silencio es más doloroso que las palabras debe escribirse.

58.- Leer bien es un deber de todos; escribir, un derecho que muy pocos debieran concederse.

60.- En algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle sentido a la existencia.

67.- La cultura es un derecho que todos tenemos y pocos ejercitamos como un deber.

69.- Si el artista, además de nacer, se hace es porque deshace y rehace continuamente su obra.

70.- El mejor poema es aquel que consigue la idoneidad entre lo expresable y lo expresado.

79.- La civilización es, cada vez más, alérgica a la cultura. Y esta, un viaje sin retorno a la frivolidad.

81.- Afortunadamente los clásicos siguen leyéndose; y tienen la fortuna de no poder leer las obras actuales.

88.- Puesto que el factor común de la humanidad es la normalidad -la mediocridad-, todo triunfador social es un mediocre.

90.- La nueva poesía siempre es la que envejece con mayor decrepitud: cree que hay que inventar; y sí, hay que renovar: remozar, acrisolar: actualizar la tradición.

94.- Nunca un hombre está más solo frente a sí mismo que cuando intenta hallar su rostro en la página en blanco, con la pluma en la mano.

98.- Toda antología de coetáneos debe ser más una premisa para extraer conclusiones que un juicio de valor definitivo.

107.- Solo en la escritura —en la creación— somos nuestro único demiurgo.

112.- Toda elegía es un himno por la vida que quisiéramos vivir, puesto que lo es por la vida que quisimos que otros disfrutaran.

127.- El poema perfecto es el que sincroniza en su expresión sentimiento y pensamiento: el resultado del sentipensamiento.

135.- Si alguna duda hubiese sobre la importancia de la poesía basta con repasar los pasajes gloriosos anclados en la memoria de los hombres: aquellos en los que prevalece la inmersión en las emociones, territorio, por antonomasia, de la lírica.

144.- La poesía es la filosofía liberada del silogismo: la ideología sicológica del corazón.

157.- Si trazamos una bisectriz a lo largo de la Historia de la poesía veremos que, fundamentalmente, es la misma que la de la Historia del hombre: un corazón puesto a pensar sobre sí mismo. De donde se deduce que un poema pretende ser tanto un autorretrato metafísico como un retrato del hombre universal.

237.- Nada vale el poema que no alumbra el corazón y la existencia. Nada vale el poeta que escribe para los poetas y no para los hombres. Nada vale el artista que no crea para el hombre que hay en el artista. Nada vale el poema que no tiene como finalidad la superación o consuelo de la condición mortal.

270.- La magia de los libros que son mágicos consiste en que transforman al lector, y, cuando el libro acaba, este es un ser renacido, con una visión nueva que le hace comprender mejor el mundo. Un libro es bueno cuando quien inicia su lectura la termina sintiéndose más digno, más noble, más consciente, más sabio. Un lector es malo cuando, tras leer tres o cuatro pasajes, no se da cuenta de que lo que lee no debiera haber sido escrito. El mejor libro es aquel que nos convierte en otro: el que nos hace ver quien fuimos y quién podemos ser.

292.- Dedicatoria emblemática: «Para ti, que no sé quién eres, de mí, que no sé quién soy».

393.-La sabia poesía es aquella que consigue hallarle al propio corazón la sustancia verbal que permite a los demás auscultarlo como si fuera el suyo.

208.- El autor no es más que una circunstancia de su obra. Y el lector una errante perspectiva.

235.- Nada me gusta más que la carne humana encuadernada. El hombre convertido en libro es el animal que mejor alimenta al hombre.

240.- Hay un instante en el creador en el que todo lo ve concentrado en un signo; y si logra escribirlo para que lo sientan todos como propio, consigue el poema, la música, el rostro universal. La absoluta solidaridad. Todo autor es un viaje hacia el hallazgo de una obra señera a través de tentativas que pocas veces son logros. Incluso los poetas más excelsos son autores de unos pocos poemas dignos de una selección universal. Por eso las obras completas constituyen más una manera de encubrir sus virtudes que de mostrarlas.

262.- La Poesía, la Música y la Pintura nos dicen qué siente el hombre; la Historia nos cuenta la biografía del tiempo; la Filosofía y Sicología nos dicen cómo mejorar la biografía íntima y universal; las Ciencias cómo vivir mejor físicamente…

287.- Si hubiera de salvar algunas obras porque se avecinara una catástrofe universal que acabase con el ser humano, no salvaría aquellas que suponen un hito artístico, sino las que potencian el conocimiento del hombre y ensalzan la bondad, generosidad y autosupervivencia del ser humano: porque esos son los rasgos que las hicieron posibles y los que podrían hacer de este mundo renacido una estancia mejor.

298.- Leo historia y novela para conocer lo que, probablemente, fue; y literatura de ficción y ensayo para entender lo que, posiblemente, será. Solo la poesía me enseña lo que es. La razón es evidente: todas las artes, menos la lírica, tienen más de estrategia que de autorretrato inexorable.

300.- Nostalgiar el pasado y utopizar futuros son signos del fracaso del presente. Decir ayer, mañana, es pronunciar ceniza.Y el hoy solo es su fuego fugitivo.

316.- Todas las grandes obras del hombre son consecuencia de la conjunción de homo sapiens, homo habilis y homo ludens: sabiduría, estrategia y satisfacción emocional.

343.- Todos los clásicos fueron vanguardistas, de una u otra manera, porque lo que pretendían expresar les exigía un lenguaje nuevo.

447.- La originalidad consiste en apropiarse de la tradición y renovarla. No consiste en ser distinto, sino en poseer rasgos distintivos .

351.- Grandes autores son aquellos que dicen lo que quisiéramos haber dicho.

360.- La única conquista del Progreso es que ha convertido el dolor metafísico en un dolor común. Eso significa que el Arte desaparecerá.

370- Hoy hay más muchedumbre escribiendo que escritores leyendo. El Parnaso se ha sustituido por el Vociferio; y los vociferantes apuestan por la caligrafía de lo estólido.

379.- Los únicos hombres que no mueren son aquellos que se han convertido armoniosamente en libros, cuadros, músicas.

380.- Nada puede la muerte contra el arte.

385.- Todos somos hijos de los libros. Sin ellos no existiríamos. Por ellos el cerebro es la mayor biblioteca del universo.

392.- El historial de la escritura y de todas las artes consiste en la engañosa relación entre esencia y circunstancia.

393.- La patria de la Humanidad es el libro: el hombre. Y el nombre definitivo del hombre es el de Cultura.

398.- Todos somos como libros desconocidos de los que nada sabemos hasta que abrimos sus páginas: entonces seguimos leyendo o abandonamos la lectura.

415.- Si lo que dignifica al hombre frente a los demás animales es la adquisición del lenguaje verbal, no hay duda de que la Literatura es la más admirable de sus manifestaciones y el mejor autorretrato de la Humanidad.

417.- El artista creador tiene un constante interlocutor: su obra, que absorbe su conversación, monólogo que lega a los demás y que lo encadena a la solitariedad.

419.- Toda escritura y arte deben ser una autobiografía síquica en la que los demás pueden reconocerse como si se hubiesen autobiografiado. Hay que mostrar el rostro: la identidad.

430.- Todo autor es una búsqueda del hito expresivo cuyo hallazgo consigue a veces en unos pocos textos; el resto son esbozos preparatorios o cenizas del fuego encontrado.

456.- La originalidad y el plagio son fronterizos y limítrofes.

464.- Cada vez que utilizamos una palabra, esta no surge virgen del diccionario denotativo sino que arrastra todos los significados reverberantes de cuantos la han utilizado.

470.- El poema, la pintura, la música, la gran obra de arte nace de la conciliación de contrarios convertidos en complementarios: el eclecticismo; hay que sensibilizar el pensamiento e inteligenciar el sentimiento.

492.- Salvar cuanto podamos mediante la palabra es la única manera de salvarnos a nosotros mismos.

509.- La introspección es la mejor fuente de erudición.

522.- Escribir es la prueba definitiva de que vivir no basta.

558.- Los primeros títulos de un creador son aprendizajes y premoniciones, y los últimos reiteraciones y autoplagios.

610.- La escritura, cada vez más, es solo literatura.

615.- El sentimiento nos une. El pensamiento nos separa. Tan solo la poesía nos concordia.

616.- Increíble, pero cierto: en un concurso en el que se premiaba el peor libro de versos ganaron todos.

623.- La muerte de la cultura es una profecía cumplida hace ya mucho tiempo.

624.- No pienses: es malo para la filosofía.

634.- Lo que da validez a la escritura es que en lo propio se reconozca lo ajeno; que en lo particular esté lo universal; que desde el yo emerja el todos: que la literatura no sea un acto de egolatría sino de solidaridad interminable.

625.- Todos tenemos un techo intelectual; pero no todos distinguimos su estatura ni aceptamos que no podemos sobrepasarlo.

629.- La obra imprescindible es la que puede prescindir de sus circunstancias y permanecer vigente.

632.- Toda poesía es autobiografía íntima, no anecdótica.

635.- Los experimentalismos son un medio, no un fin. El ingenio es más un obstáculo que un camino hacia la genialidad.

638.- La escritura -el arte- es la huella dactilar del ser humano.

640.- Sin duda: el mundo es mejor porque el arte dignifica la existencia.

643.- En arte no hay democracia, sino individuo.

660.- El amor es la magia que nos permite creer -demasiado efímeramente- que algunos seres humanos son dioses: la amada, el padre, el hijo, el héroe.

667.- El corazón es el más hermoso de los egoístas: está diciendo siempre «¡Quiéreme!» .

678.- El amor propio ha matado más amores que el odio.

744.- El corazón siempre es más grande que cualquier filosofía.

751.- Cuando dejan de amarnos, de repente cumplimos muchos años, por la misma razón que, cuando amamos, el corazón se llena de juvenilidad.

790.- Ojalá alguien nos quiera como nos queremos a nosotros mismos.

796.- La castidad es una perversión.

793.- La música es la única palabra que desmiente la inefabilidad.

795.- Los dioses mueren cuando el hombre piensa.

796.- Los laberintos existen para que aprendamos a encontrarnos.

798.- El suicidio es el único acto de libertad que existe. Y también la única batalla contra nosotros mismos que no debiéramos perder.

799.- Abandonar la vida sin haberla dejado más hermosa que cuando la encontramos bien merece morir de mala muerte o no haber existido.

800.- No es difícil conseguir que nos amen; lo difícil es lograr que nos sigan amando.

801.- Quien no sueña con mejorar el mundo merece su desprecio.

803.- Yo no soy escritor. No escribo para publicar, aunque publique algo de lo que escribo. Soy un hombre cuyo detective es la palabra y cuya misión es conocerse.

862.- Todas las obras del hombre son fragmentos de una gran construcción por siempre inacabada y en continuo perfeccionamiento. Una carrera de relevos hacia un fin que no tiene final.

865.- Al final de la luz siempre hay más luz.



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Ochenta laconismos


por El Cuaderno

Aforismos de Antonio Gracia.

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El Cuaderno | abril, 2022 a las 8:00 am | Etiquetas: Antonio Gracia, Featured | Categorías: Filosofía | URL: https://wp.me/p8BKjo-kwD


jueves, 28 de mayo de 2026

LOS MÁGICOS INSTANTES. Revelación


El espíritu no es sino otra materia -intangible- que únicamente adquiere forma cuando la palabra -el pincel, el pentagrama- muestra la probable apariencia de su inefabilidad. Difícil tarea la de tallar una imagen de aquello que solo los ojos de la mente consiguen, a veces, vislumbrar. Y más difícil cuando lo que se pretende es exteriorizar -para sí mismo o para los otros- el proceso introspectivo que traspasa los límites de lo efímero e indaga en las cavernas del intimismo absoluto. En esa oscuridad surgen destellos que convierten la noche en un fulgor que apresa a quien contempla la mágica visión de lo buscado. Se hace entonces la luz en la mirada y brota el cosmos oculto que anhelábamos.
           Y he aquí que es la frágil palabra la que nos dicta el sentir del universo, ajeno o propio, como si, de repente, nos persiguiera un enjambre de estrellas transparentes y todo fuera diáfano. Lo que significa que escribir es tejer un corazón iluminado; y leer, abrazarse a su pálpito esplendente.
            Esa transfiguración de lo invisible en visible es lo que siento al conversar con la visión que se me aparece para abandonarme: dejándome a las puertas de un infierno celeste.
          Tal vez este poema confirme cómo la magia del Enigma se asoma a la conciencia:

            Revelación

Tal vez porque los pájaros cantaban
y reían las fuentes, y los álamos
abrazaban el aire de la tarde,
o quizá porque el dulce firmamento
derramó sus estrellas sobre mí,
sentí mi corazón estremecerse
y extasiarse mi carne.
Extendía la noche sus dominios
sobre el ocaso, floreciendo aromas
como ofrendas del día, y en el aire
se aquietaba una brisa melodiosa
igual que un madrigal dormido, preso
en el acorde de un latido cósmico.
Ya el árbol no era un árbol, sino médula
de mi espíritu alzado en el paisaje.
Sentí en mi pecho las doradas hojas
quebrarse como leves corazones
marchitos del otoño.
Las nubes descargaban en mi alma
su lluvia torrencial.
Todo confluyó en mí: fuentes, estrellas,
montañas, pergaminos, claridades,
biografías para la eternidad.
Todo era hermoso y mío, como un lento
fluir desde la aurora hasta el crepúsculo.
Y en medio de la luz sentí, de pronto,
el dulce y silencioso escalofrío
de la revelación.


miércoles, 27 de mayo de 2026

Los pálpitos de la infancia

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Los pálpitos del ansia

Recuerdo mi niñez. Yo despertaba
y oteaba la calle. Era la misma
de ayer, el mismo dinosaurio
disfrazado de gente antigua y sola,
sin nada que ofrecer más que otro púlpito
desde el que dar reliquias o promesas.
La sombra del pasado y del futuro
impedía la vida. Era aquel pueblo
un difunto esperando
la canonización de sus exequias.
Érase un ostracismo inmaculado.
El acorde incesante como un trémolo 
mientras corría hacia Santo Domingo. 
Era el paseo diario por los puentes
tras las estancias en la Biblioteca,
junto a una diablesa lujuriosa,
las películas en el Oratorio
y el terror al pasear por los andenes,
que descubrían mi enamoramiento
de alguna adolescente como yo
con la que naufragaba en la Glorieta.
Eran mis pesadillas y la luna
asomando su aullido cada noche 
en el letargo de mi habitación,
donde procesionaban mis tristezas
hasta que amanecía y regresaban
hoy como ayer, mañana como hoy
y siempre inevitables.

martes, 26 de mayo de 2026

Me olvidé de la vida al escribirla

Schumann / Echávarri: Estudios sinfónicos, XI


Melancolía llueve en el paisaje. 
Lo contemplo en la tarde silenciosa.
Veo un hombre que corre al horizonte
queriéndolo atrapar, 
devolverlo a su punto de partida 
para empezar un nuevo viaje y luego 
volver a comenzarlo. 
Lleva en su cuerpo días, meses, años, 
anhelos incumplidos, sueños rotos, 
preguntas sin respuesta. ¿Cómo 
aprenderá cuanto aún no sabe y queda 
en el sendero, a quién
enseñará lo que aprendió 
ya que vivir es un aprendizaje?
¿Quién le dará sentido a su vivir 
si el mundo ya no es el que él vivió?
Mientras va caminando esparce libros, 
recuerdos y deseos 
que ningún caminante salvará 
del naufragio del tiempo, 
y considerará ruinas de ayer, 
lastres para el futuro.
Fijamente contemplo su mirada 
perdida en el secreto de la búsqueda: 
y soy yo descubriendo que soy nadie.
Me olvidé de ser alguien para el hombre 
a fuerza de intentar 
ser dios en el poema.
Me olvidé de la vida al escribirla.

161124

lunes, 25 de mayo de 2026

La estructura del mundo.Traducción de Lucrecio

De la naturaleza - 1

Luis T. Bonmatí y A. L. Prieto de Paula acaban de editar su traducción de De Rerum Natura, ese extraño ensayo en verso de Lucrecio. 
    Aunque partiendo de algunas observaciones anteriores, Lucrecio llevó la ciencia deductiva al poema ensayístico sin más laboratorio que su inteligencia y amor por el conocimiento, construyendo desde el atomismo intelectual el precedente de la moderna física y destituyendo a los dioses como demiurgos del cosmos para ver más allá: un más acá racional, la fuerza de la razón.
    ¿Es la traducción la transcripción de una lengua a otra o la fidelidad consiste en mantener la belleza y verdad originales, el qué tantas veces traicionado por el cómo? He aquí una muestra de la calidad del quehacer de ambos traductores.

DE LA NATURALEZA (DE LAS COSAS)
TITO LUCECIO CARO
LIBRO V (vv 1379-1435)
EL DESCUBRIMIENTO DE LA MÚSICA

Antes de que aprendieran a entonar
armoniosas canciones y poemas,
los hombres imitaban con su voz
los deliciosos trinos de las aves.
Y la brisa, silbando suavemente
al entrar por los huecos de las cañas,
enseñó a aquellos bastos aldeanos
a soplar los primeros caramillos.
Poco a poco aprendieron a tocar
con sus dedos la flauta, a cuyo son,
siempre que los pastores descansaban,
empezaron a oírse por los bosques,
las selvas, los desiertos y collados
sus quejas transformadas en canciones:
lentamente va el tiempo dando a luz
las diferentes artes, que después
acaba de afinar la inteligencia.
Con músicas y cantos los pastores
se divertían y se consolaban
de todas las durezas de la vida
cuando habían acabado de comer,
echados casi siempre en el colchón
blando del césped, cerca de un riachuelo
y a la sombra de algún árbol frondoso.
Sin hacer gasto alguno disfrutaban,
y más si el sol lucía y el buen tiempo
en primavera hacía verdear
la hierba salpicada por las flores.
Se desataba la conversación
entre juegos y risas agradables,
pues, al llegar la musa campesina,
la voluptuosidad se despertaba,
incitando a cubrirse con guirnaldas
entretejidas de hojas y capullos
la cabeza y los hombros, y a danzar
moviéndose sin orden ni concierto,
dando patadas a la madre tierra.
Y cuando procedían de este modo
novedoso y extraño, al reparar
en su torpeza y sus traspiés, soltaban
carcajadas y risas divertidas.
Y para entretenerse en su reposo
los que velaban entonaban cánticos
modulando la voz con varios tonos
o, con el labio superior fruncido,
recorrían la caña de la flauta.
Incluso hoy distraemos las veladas
como en la antigüedad, aunque ajustamos
las canciones a reglas musicales;
pero no disfrutamos más por ello
que los antepasados, pues nosotros
tenemos muy a mano ya las cosas,
las conocemos bien, y la costumbre
disminuye el disfrute, mientras que ellos
gustaban de algo nuevo, sin haber
probado anteriormente algo mejor.
Y puesto que lo nuevo hace perder
su valor a lo antiguo, no nos gustan
ahora las bellotas, ni dormimos
ya en camas de hojarasca sobre el suelo,
ni vestimos con pieles de animales
(aunque yo me imagino que el primero
que curtió y se cubrió con esas pieles
sería asesinado por la envidia
de alguien que le robó su vestimenta,
que, ensangrentada y rota en la disputa,
no pudo serle ya de utilidad).
Igual que antiguamente por las pieles,
hoy los hombres pasamos nuestras vidas
luchando por el oro y por los lujos.
Pero actualmente somos más culpables,
porque sin pieles se padece el frío,
lo que explica el afán de conseguirlas,
pero no tener lujos, buena ropa
ricamente bordada con su púrpura
y no disponer de oro no nos daña,
mientras podamos evitar el frío
vistiendo austeramente, como muchos.
Los hombres trabajamos siempre en vano
y gastamos el tiempo en naderías,
porque a nuestros deseos de poseer
no les ponemos límite e ignoramos
totalmente hacia dónde dirigirnos
en busca del auténtico deleite.
Y esto ha llevado demasiado lejos
a nuestra sociedad muy poco a poco,
provocando las grandes conmociones
de las guerras que todo lo destruyen.

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domingo, 24 de mayo de 2026

Lucrecio: De rerum natura

De la naturaleza - 1


De la naturaleza de las cosas

(Para Luis y Ángel Luis, traductores de Lucrecio)


Cuando estaba la vida de los hombres

gobernada por las divinidades

y sometida por la religión,

se alzó un griego y dispuso que sería 

la inteligencia el único  principio

desde el que descifrar el universo.

Así nació la ciencia, una verdad

que acepta que, aunque efímera, pudiera 

ser premisa de otras infinitas.

El principio causal fue que la muerte

convierte la existencia en un cadáver,

si bien sigue este siendo ágil materia.

Por tanto solo existe lo tangible

aunque adquiera distintas estructuras,

que van desde la simple a la compleja,

agrupando esta a aquellas, ordenadas

en diferentes cuerpos. Así el cosmos

es la suma de múltiples corpúsculos

visibles e invisibles: son los átomos.


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Visión del otro lado


Respighi / Karajan: Pinos de la Vía Apia

Visión del otro lado


La carne llama a la carne,

y de la carne se engendra

el espíritu, otra carne

transparente, hermosa, clara,

pero carne al fin, materia

indestructible, pulsión

y espasmo de la conciencia.


Bulle en la carne el sonido

de la piedra, el mar, la luz,

como si reverberase

el himno del universo

y sometiese a cadencias

melodiosas el fulgor

de la música escondida

en los anhelos. La lumbre

agazapada en la sombra

de los sentidos eleva

su armonía sideral

y se asoma por los ojos

hasta las cosas, que fulgen

como transfiguraciones

en la claridad del día.


Los cuerpos pierden su forma

y transparentan sus almas.

Todo se alumbra y convierte

en diafanidad. El ser

no tiene contornos, fluye

inmerso en los otros seres,

es río y mar, manantial.

Las palabras abandonan

su decir; ya no hay palabras:

tan sólo conocimiento.

 

Qué claro prodigio, el ansia

de trascender la materia,

y qué remoto el dolor

de sentirse atado al hueso.


Todos los cuerpos son almas

en peregrinar constante

hacia la clarividencia.