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jueves, 8 de octubre de 2026

A una dama inconsecuente


                                                                     Ligeti: Lux aeterna

A una dama inconsecuente

Amada mía: tú, 
mi gran amor, me dictas
lo que anhelas oír como si fueras 
autora de una fábula amorosa,
el gran teatro del mundo de este mundo.
Lloro por ti, por cuanto llorarás
cuando aceptes que tu verdad es esa, 
la de que necesitas engañarte 
para creer que es cierta tu mentira. 
Yo, que tanto te quise y aún te quiero, 
abjuro de tu turbia identidad.  
Antes eras 
hambre de amor y una mirada limpia; 
ahora muestras las manchas de una ciénaga
que te nubla los ojos y la mente.
No puedo convivir con quien no sabe 
vivir consigo mismo. Nadie puede  
ser el fantasma de quien quiere ser. 
Preciso es elejarnos y lograr 
morir lejos de aquellos en los que 
nos hemos convertido.

25925

Amada mía, Kántico

 

Amar en otro cuerpo (cara 1)


Amada mía, Kántico:

Te lo pregunto sin descortesías

ni con parafernalias cortesanas

-y no como juglar sino como hombre-.


Amada mía, Kántico:

Necesito saber si me darás 

una demostración de amor;

si aún me darás 

algún regalo de tu cuerpo

o tengo que esperarlo de otro cuerpo.

Las exigencias de la carne

también son parte del romanticismo

y complementan la Naturaleza 

del Enamoramiento.

Si crees impertinente mi pregunta

basta con un silencio que será 

la elocuencia más firme

a esta carta estridente 

que huye de ser poema.


miércoles, 7 de octubre de 2026

El poema y la glosa

Agradezco a Nuria P. Serrano el comentario que incluye en su blog sobre el poema publicado hace unos días, y cuyo texto añado: 


1.- El poema:


Consuélenme tus besos

Este mar que contemplo te observa en esa orilla
en la que tú contemplas que te miro
anhelante y lejano, como un lecho
de líquido esplendor en el que nos amamos.
No es este el mar de Ulises, pero es mar:
el alto cielo convertido en lluvia.
La transustanciación inicia el vértigo
de nuestros corazones trascendidos,
y el agua es como un pájaro que se posa en tu cuerpo
y lo inunda de besos, caracolas y brisas.
En él vuelo hasta ti, te abrazo y dejo
que vuelva con tu abrazo.
La lentitud sonora de sus olas
briza con su plumaje la tierna acometida
de tu amor y mi amor, mientras la noche
rutila con estrellas la frágil singladura
de nuestra mutua ausencia.
Sálvame del naufragio:
Consuélenme tus besos en la aurora.


2.- La glosa:

Si, además de escuchar el poema de Antonio Gracia, “Consuélenme tus besos”, lo analizáramos, podríamos decir que hay una sucesión de miradas encadenadas: el amado contempla el mar, que a su vez contempla a la amada. El amado mira a la amada que, desde otra orilla, mira al amado contemplándola. Pese a la lejanía que los separa, ella, anhelante y deseosa, se regocija al ser mirada.
      El mar es espejo y reflejo de amado y amada: el líquido esplendor que ambos contemplan para contemplar que se contemplan. El amado desearía que ese líquido fulgor en que los ojos de ambos se abrazan fuera el mar de Ulises. No obstante, consciente de que no lo es, se apacigua pensando que es mar, pese a todo. Es el alto cielo de Homero encrespado. Y su encendido oleaje es origen de la transustanciación de ambos: un vértigo mutuo trasciende y transforma sus corazones, logrando su unión más allá de la distancia: igual que el pan y el vino dejan de ser pan y vino, los amados se unen y divinizan al transustanciarse. Así, en la contemplación del mar, llega el amado a “ser amado en la amada transformado”: el mar rizado es un pájaro que vuela, rozando con su plumaje el cuerpo de la amada y llenándolo de “besos, caracolas y brisas”. El perpetuo vaivén, las olas lentas, y su suave desmemoria, los unen y transfiguran en el abrazo. Y en ese continuo viaje de miradas que miran que son miradas, la noche se llena de estrellas. Aun así, el amado, sabedor de la fragilidad del viaje, y temeroso del naufragio, pide a la amada la consolación de sus besos en la aurora, como un crepúsculo anhelante de la luz del alba.
      ¿Es esto, en todo o en parte, lo que quiso decir Antonio Gracia al escribir su poema? Quizá no. Quizá debemos pensar que, como toda interpretación, esta no es más que una digresión o incluso una destrucción de la belleza intrínseca de un poema que otro lector podría interpretar de otra manera. En toda exégesis nos alejamos de la esencia del poema: transmitir con palabras precisas, escogidas, certeras. En cualquier caso, si este poema emociona a los lectores de forma que estos puedan interpretarlo y hacerlo suyo es porque su música habla con sonidos y silencios que todos podemos sentir y entender, y que nos permiten “apropiarnos” de él, adaptándolo a nuestro propio mundo y vivencias. Esa es la fuerza de este poema. Y esta explicación solo son palabras para explicar lo inexplicable e inextinguible: la magia de la poesía que, en ocasiones, algunos poemas, si son poemas, revelan al tocar, con su plasticidad y su música, nuestras tres grandes heridas: “la del amor, la de la muerte, la de la vida”.
                                                                                            Nuria P. Serrano


Comentarios:

1. I. H.- Si te interesa saber más sobre cómo se 
construye un poema, puedes leer el último libro 
de Antonio Gracia: La construcción del poema.
 Encárgalo en tu librería habitual. 
O solicítalo por correo electrónico a Lorena Bernabéu: lbernabe@diputacionalicante.es. 
Precio: 10 euros, gastos de envío incluidos.
  1. 2.- Laura. M
    El mar ese misterio que siempre cautiva y enamora sólo con mirarlo...Siempre el mar.
    Razón tenía Khalil Gibran cuando dijo... "Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal. Está en nuestras lágrimas y en el mar".
    Precioso Nuria.
    Buen fin de semana.
    Besos.
  2. Magnífico poema, muy acertado.
    Abrazos.
    Responder
  3. 4.-  MPilaR
    Fuera la que fuere la intencionalidad de Antonio Gracia al construir este poema en concreto, certísimo es que en todo proceso amoroso, de toda índole, el elemento único que lo define es la absoluta comunión entre el amado y el amador. Hasta participar ambos de idéntica realidad aun 'a costa' de fundirse ambas partes en esencia.
    impecable, el poema
    Bss
  1. 5.- ReltiH
    UN POEMA MUY BONITO.
    ABRAZOS
    Responder

  2. Los que vivimos a la orilla del mar tenemos una indiscutible ventaja para entender la relación que se establece ente mar y observador. No sabríamos expresarlo tan bien como o hace Antonio Gracia pero ahora, mientras miro las olas, las reales, puedo comprenderlo un poco mejor.

    añiles
    · LMA · & · CR ·
    Responder
  3. Bonito poema e interesante explicación.

    Salud.
    Responder
  1. Sublime poesía, las últimas palabras son estremecedoras.
    Me arrullan el susurro del mar y las olas.
    Un abrazo.
    Responder
  2. Preciosas palabras, que bonito poema ,me encanta, espero todo vaya bien,saludos y feliz semana.
    Responder


Taty Cascada ha dejado un nuevo comentario en la entrada "Consuélenme tus besos, Antonio Gracia": 
Si algo resulta complejo en la escritura es: la interpretación y deducción de los mismos. En la vorágine de la llamada inspiración, se describen hechos y situaciones convenientemente sazonadas con imaginación, luego, viene el otro proceso- un tanto divertido para su autor- que es observar y disfrutar viendo como sus lectores entran a una suerte de laberinto de Creta; algunos -los más afortunados- encontrarán el hilo sagrado y saldrán airosos, otros, se enredarán en su madeja y no lograrán descifrar el camino. Si acontece así en una novela, cuento o relato, tanto mayor será el obstáculo en un poema donde el uso de recursos literarios profundiza aún más su dificultad. 
Creo o más bien pienso, que Antonio Gracia quedó más que satisfecho con tu admirable y, bien lograda exégesis de su hermoso poema. Itaca nos entrega tantos destinatarios, que después de todo, sea una mujer amada o un hijo, el fondo es el mismo: el amor en la distancia. 
Abrazos mi querida Nuria.
P.D.: Agradezco desde el alma, la inclusión de la portada de mi libro en tu Blog. Gracias por la deferencia y noble gesto. Abrazos desde y para siempre. 

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Publicado por Taty Cascada para IndigoHorizonte a las 28 de febrero de 2017, 23:20

(Un breve apunte: Poema de amor es este cuya génesis puede extrañar, pero que ilustra los laberintos del proceso creador. Al tener que callar el nombre de quien está al otro lado del océano y es destinatario, su identidad poemática va adquiriendo otra que acaba, en el texto, convirtiéndose en la amada, dentro de un poema de amor al uso. No obstante, el impulso creador original y su escritura -refundida para que el receptor sea una mujer- fueron determinados por la pulsión del autor al sentir a su hijo en la distancia). 

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martes, 6 de octubre de 2026

Los besos de la pluma

 

Cada verso es un yo complementario
del beso, del abrazo, de la vida.
¿Para qué, dulce amada, he de escribirte
palabras amorosas si ya no amas 
a este trovador, enamorado 
del amor que creyó ver en tus ojos 
-y confirmó, o fingió-, tu fiero cuerpo?
Los poemas que recibiste eran 
trozos de corazón, del mío al tuyo, 
mentiras convertidas en verdades.
fuegos transfigurados en lirismos. 
¿Por qué creíste que vivir es solo
erotizarse en la ilusión de amar?
Amar es voluntad de perfección.
convertir la utopía en realidad.
Aprendan quienes aman que el amor 
es dulce epifanía, no tan solo  
dos brasas en frugal incandescencia.
Que la carnalidad no ofende al alma
ni el cuerpo es un esclavo del espíritu.
No finjas lo que no sabes sentir. 
Si no sabes amar no digas "te amo".


domingo, 4 de octubre de 2026

De un poeta menor

 


De un poeta menor



He subido a la cima de las grandes preguntas 

para encontrar respuestas que concedan sosiego,

y he mirado a lo alto y he visto igual vacío

que cuando miro dentro de mí, o alrededor.

Los pájaros, alegres, volaban sin conciencia,

las fuentes ofrecían sus músicas de vidrio

y exhibían las flores sus frágiles aromas.

Solo yo permanezco melancólico. 

Y, aunque quiero callar la voz que me atormenta,

su grito se prolonga como un fiero alarido.

¿Qué puede dar -pregunto-

este poema frágil sino lo que yo soy?

Y soy tan solo tiempo, triste fugacidad 

ordenando, doliente, una autobiografía

que es la de cualquier hombre.

Y aquí yazgo, tratando de escribir 

un memorial que ordene mi vida. Escribo en verso 

porque es la mejor prosa que conozco. Caminan 

hasta mí cuantas cosas rescata la memoria

y llegan, se desbocan, asedian esta pluma

que quiere comprender. Ninguna se detiene, 

sino que continúan y me arrastran con ellas

en un viaje iniciático hacia el acabamiento 

o, tal vez, al origen.

En medio de este vértigo la vida se me escapa 

sin haber entendido por qué nací, por qué

debo morir. Soy tan solo un camino

que avanza hacia su fin 

sin saber ni siquiera por qué anduvo.


sábado, 3 de octubre de 2026

Hijo de Homero

 


Hijo de Homero

Leonardo Dellaporta


Acomodado en el tiempo, 

en una morada amable, 

la música acompasando 

la lectura silenciosa,

y tras años de preguntas 

sobre el enigma del hombre,

reconocer que tal vez 

pude obrar de mejor modo,

aunque siempre me regí

por la duda y la templanza.

Mirar el vuelo del pájaro 

y el renacer de la rosa;

contemplar la noche inmensa 

como una aurora infinita 

sabiendo que el tiempo nace 

cada instante en el que muere.

Escribir para creer 

lo que sueñan las palabras. 

Concluir, en fin, que, al cabo,

todo poema es un rostro

que nos sueña y que soñamos, 

y ver en la propia pluma 

un mensaje a las estrellas.