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miércoles, 31 de agosto de 2022

De la inculta cultura

Ionesco: La cantante calva

Gutenberg descubrió la manera de copiar libros con presteza y escasos costos, y realizó tiradas de hasta mil ejemplares. Así se extendió el aprendizaje, el conocimiento, las diferentes perspectivas sobre el mundo, el ser, la convivencia...
     Hoy el ordenador, última forma que ha adquirido la imprenta, puede llevar el saber a todas partes en solo unos momentos. Pero los usuarios, más medievales que los hombres del medievo -con las nobles excepciones-, ya han olvidado lo que es la cultura y se contentan con lo que llamamos civilización, cada vez más cercana a la incultura. Y en el lugar que ocupaba el hombre -y la mujer- humanista hay un frívolo hedonista.

lunes, 29 de agosto de 2022

Todo es autobiografía




Haendel: El herrero armonioso
 

El poema siempre dice incluso lo que el poeta que lo escribe y el hombre que lo siente querrían callar.

sábado, 27 de agosto de 2022

TE QUERRÉ SIEMPRE.


Tchaikoski: Romeo y Julieta

"Te quiero; deseo dártelo todo; pero no esperes nada de mí. No sé si mañana seré quien soy ahora".
     Esto es lo que se dijeron después de años diciéndose muchas cosas. Fue entonces cuando consiguieron ser dichosos: porque lo que más infeliz hace es dudar si somos y seremos amados, si poseeremos lo que tememos perder, si seremos verdaderamente necesarios. Todo se resuelve al aceptar que la vida es un laberinto en el que dos se encuentran y desencuentran aunque sueñen con caminar siempre juntos el sendero de la pasión, el afecto y la amistad: la complicidad de dos corazones que se complementan insustituiblemente. 
     Y esto solo se consigue cuando el tiempo, que es un camino que anda, deja de ser un imperfecto futurible: entonces el "no esperes nada de mí", como acto de amor y sinceridad, se convierte en "Porque me quieres me has dado cuanto necesito: te has convertido en mi único ser imprescindible".

jueves, 25 de agosto de 2022

Haiku sin tregua



Canteloube: Cantos de Auvernia, 1

Pronunciar el pasado es convertirlo 
en presente;
pronunciar el presente es escribir 
el futuro.


viernes, 19 de agosto de 2022

Winterreise 24.






Winterreise

I
Todas las tardes salgo a caminar,
cuando el ocaso asoma su incendio diamantino,
por el bosque de piedra que ya es esta ciudad.
En esta casa oscura, tan luminosa ayer, 
aún vive -todavía-, lentamente alejándose, 
mi Amada, la que puso su sonrisa 
en mis labios y me enseñó a mirar 
la luz que hay en las sombras. 
                                                    No hace mucho 
de esa vida feliz que compartimos. 
                                                            Vengo 
cada tarde a resucitar aquella 
existencia. Contemplo el alto cielo. Sale
enseguida la luna dispuesta a recordarme 
con su cadáver gris cómo Ella se marchó 
definitivamente, y cómo yo me fui 
de esta casa, también 
herido. 
                En el crepúsculo 
paso por esta calle y son cenizas 
lo que mi corazon sigue encendiendo 
mientras crece la noche.

II
Yo contemplo la noche estremecida 
por el fragor de las constelaciones 
y oteo el nacimiento del origen 
devanándose hacia un final sin fin.
Un dios sin rostro puso la semilla 
de la absoluta perfección, y el mundo 
se ofreció ante los hombres igual que una manzana 
inalcanzable y pura, convertida 
en veneno sin triaca
si nuestra voluntad la cultivaba. 
Así fracasó el mundo; y me pregunto 
qué hubiera sucedido si el buen dios 
hubiese permitido que los hombres 
fueran demiurgos de sus propias vidas.

III
En una de esas noches llameantes
palpé la vibración del río, vi, 
recostado en su orilla,
la alta luz de una estrella silenciosa 
incendiando la sombra; el fuego azul 
de los sueños brizó mi corazón 
y sustanció la invisibilidad: 
su reverberación se hizo materia 
y, como un clavecín multiplicante, 
brotó una sinfonía de esplendores 
y todo lo inefable se hizo verbo.
¿Hay más vida detrás de las estrellas?,
pronunciaba un relámpago interior.

IV
Entro en mi corazón y hallo la luz 
de la naturaleza transmutando 
la materia, el espíritu, las cosas 
que conceden la plenitud al caos.
En esa claridad no existe el tiempo, 
no hay antes, ni después, ni ahora; 
todo es la transparencia de sí mismo; 
no hay más todo que el uno innumerable, 
y el uno innumerable está en el todo 
como yace lo ubicuo en lo infinito : 
@tú eres yo y yo soy tú, conciencia errante 
de una humanidad silente y cósmica@
El armonioso paroxismo cesa 
de súbito como una estratagema 
de algún dios o diablo inescrutable.

V
Qué feliz convivencia la de entrar en el alma 
y hallar el propio corazón diciéndote
las palabras que tú ya le dijiste 
y muestran vuestra cálida armonía.
Como siempre he vivido separado del mundo 
no me duele esta fiera soledad que la muerte 
me impone, dulce Amada. Pero es cierto 
que desde que te amo ya no me basto solo 
y me parece cruel este castigo.
¿Hay más vida detrás de las estrellas?


martes, 16 de agosto de 2022

Autocríticas

Strawinski: Apolo y las musas 

Un autor no es suficientemente objetivo con su obra -y eso raras veces ocurre- hasta que se ha distanciado de ella emocionalmente. Precisamente porque -el poema sobre todo- es un alegato íntimo, una confesión autobiográfica, debe leerse como si su escritura fuese de otro.

Mejor leerse en diversos tiempos y estados de ánimo para que las diferentes perspectivas sean como distintos yos desde los que tenerse en cuenta -además de la sensata opinión de un par de amigos que saben que la mejor opinión consiste en decir su verdad.


domingo, 14 de agosto de 2022

Así nació la música: concierto de litófonos

 


Golpeando las piedras...?

El abrazo frutal.

Elgar: Nimrod

- Mandolina: Explícamelo otra vez.
- Mandolino: Primero somos hijos: y dejamos de serlo cuando nos vamos a nuestras vidas.
     Luego somos padres: y dejamos de serlo porque nuestros hijos se van a sus vidas.
     Después somos abuelos: y lo somos temporalmente porque nuestros nietos solo lo son cuando sus padres nos piden ayuda. 
     Nuestra identidad está formada por ese encadenamiento. ¿Quién nos acompaña a lo largo de nuestra vida de adultos y hasta la muerte? ¿Nuestros padres, nuestros hijos, nuestros nietos? No: esos pasan por nuestra vida y nosotros pasamos por las suyas. Somos y son circunstancias; muy amadas, pero circunstancias; fragmentos de identidad.
     Los únicos que nos acompañan desde el comienzo hasta el final son nuestras parejas, maridos, esposas… , que son quienes nos apoyan y a quienes apoyamos. Y por eso es prioritario escoger buen compañero o  buena compañera de viaje. Para esa persona somos una esencia, no una circunstancia. Todos los demás siempre regresan a sus vidas. Solo esta persona permanece en la nuestra.
     Tal vez digas que en el mundo no ocurre así; pero es que el mundo no ha entendido bien el do ut des: que engendrar otras vidas no nos obliga a matar la nuestra. Por eso: Yo me voy a una isla en la que los corazones no estén contaminados de errores aceptados como verdades. Allí encontraré, antes o después, un corazón primigenio, puro y honesto que no tema amar ni rectificar si se equivoca: esta sí es una divisa para convivir.


sábado, 13 de agosto de 2022

Laconismo

 

Todos los equipajes pesan más que la maleta del conocimiento. Y sin embargo qué pocos viajes hacemos por el país del aprendizaje.


miércoles, 10 de agosto de 2022

El cantar de Roldán

 


Winterreise IV





Winterreise IV

Tú caminabas junto a mí; las flores 
se estremecieron bajo nuestros cuerpos
y troncharon su aroma y su color.
Los murmullos del bosque eran latidos
del corazón universal del cosmos.
Se cerraban tus ojos, arrullados
por madrigales de juglares íntimos,
y un cuásar de satén vistió la noche
de crisantemos y aleluyas mágicos.
Palpé la vibración del río; vi, 
recostado en su orilla
junto a tu cuerpo cálido,
la alta luz de una estrella silenciosa 
incendiando la noche; el fuego azul 
de los sueños brizó mi corazón 
y sustanció la invisibilidad: 
su reverberación se hizo materia 
y, como un clavecín multiplicante, 
brotó una sinfonía de esplendores 
y se hizo verbo todo lo inefable.
¿Hay más vida detrás de las estrellas?,
susurraba un relámpago interior.
Y en el último beso hallé la luz.



martes, 9 de agosto de 2022

8.000.000.000 de cerebros

 

En un mundo en el que vivimos 8 mil millones de cerebros solo hay una manera de sobrevivir: entendiéndonos. Y para ello primero debemos aceptar que podemos equivocarnos y que solo los acuerdos entre unos y otros pueden salvarnos. Si reducimos a dos el número de inteligibles -la pareja-, vemos que aun así es difícil ese entendimiento, pero imprescindible. Así que aprendamos a escuchar como queremos ser escuchados. Empecemos por dejar hablar y argumentar antes de contestar, protestar o interrumpir como si nuestro pensamiento fuese el único importante: porque si no la conversación se convierte en disputa, el tema se va por otros caminos y finalmente no sabemos qué queríamos decir. 

sábado, 6 de agosto de 2022

Primus inter pares.


Purcell: Lamento de Dido

Primus Inter Pares era delgada y escueta; su nombre reflejaba su esencia: la mejor. Por eso se había convertido en imprescindible.
     Como todos los grandes espíritus, ella desconocía la grandeza del suyo. No sabía que era la más digna de ser amada. Y como tenía el corazón de oro -según suele decirse- no se daba cuenta de que los demás suelen tenerlo lleno de espinas y serpientes. 
     Por si fuera poco, la naturaleza había cincelado en su busto unos tan dulces fresones que para sí los quisieran las más cálidas cariátides. En ellos se abrevaba el corazón sediento de su amado.
     Siendo, pues, su alma y su cuerpo un manantial de vida, ¿cómo no iba a despertar tanto el cuerpo como el alma de quien la abrazaba?
     Sin embargo, ningún excelso trovador ni mágico milagro pudieron derrotar al único enemigo que tenía: creer sin causa y monstruosamente que nadie podía amarla. 
     Y ese fiero tatuaje de su mente destruyó su existencia. Porque nada conduce tanto al fracaso como el temor a fracasar.

viernes, 5 de agosto de 2022

El mejor profesor.



EL MEJOR PROFESOR


El mejor profesor es el que enseña que los límites del mundo están allí donde empieza la ignorancia, y que el libro es la única arma pacífica en la conquista de la felicidad.

     Tal vez, si el profesor no tuviese que luchar contra las instituciones educativas, que representan el Poder y no el Saber, el mundo avanzaría hacia el verdadero Estado de Bienestar, que es el del enriquecimiento de la noble personalidad.

La mente es una pizarra magnética en blanco: absorbe y escribe en ella todo cuanto ocurre a su alrededor, y jamás lo olvida: aquello que no puede guardar en primer plano lo almacena en sus sótanos, en espera de tener que utilizarlo. Allí va lo que parece no interesarnos y lo que nos interesa demasiado pero nos daña. Ordenar bien o mal ese laberinto de emociones, sentimientos, impulsos y racionalizaciones es lo que hace a cada ser humano diferente. Ahora bien: en esa labor de creación de nuestro yo hay un sustrato: el que nos enseñan nuestros padres, vecinos, instituciones: ellos son nuestros verdaderos maestros y los auténticos responsables, puesto que la educación es un entramado en el que intervienen todos los agentes de la sociedad. De manera que somos producto de unos genes naturales y otros factores que actúan, con similar fortaleza, como genes sociales. No siempre están de acuerdo unos y otros, y su choque es lo que nos provoca generosidad, egoísmo, honestidad, desentendimiento, traumas, sociopatía… Basta con alimentar la capacidad infantil y adolescente (amar el conocimiento, cultivar la autoestima y la solidaridad, conocer los cimientos y engranajes de la Historia...) para que la escalera de la inteligencia nos suba más o menos en la comprensión del ser y estar en la existencia.

¿Qué puede hacer un profesor en ese laberinto?

- Para enseñar bien hay que aprender mucho: principalmente, a transmitir lo que sabemos.

- Enseñemos el amor por la lectura y cambiaremos el mundo: porque el libro es la palanca de Arquímedes del progreso.

- Error es imponer el conocimiento; acierto, contagiar el amor que sentimos por él. 

- Menos interesan los hechos aislados que deducir de ellos una sensata conclusión. 

- Solo aprende quien se siente atraído por el saber: esa es la principal metodología del educador: mostrar vitalmente su amor por lo que enseña y por los enseñados. 

- No olvides que si la libertad nos concede el derecho a ignorar, la responsabilidad nos exige la obligación de aprender. Quien trata a sus alumnos como a soldados que deben conquistar el bastión de la sabiduría, y no como a personas capaces de amar y odiar, está imponiendo, no enamorando; y todos odiamos a los déspotas y amamos, en mayor o menor medida, a quienes nos aman.

- Solo hay un paso entre considerar que la educación es una dictadura y mostrar que es una amable consejera de la vida.

- Antes de visitar un país hacemos acopio de cuanto le concierne: la cultura es la mejor guía turística del país de la existencia, su mejor cicerone.

- Cualquier equipaje pesa demasiado, menos la maleta del conocimiento: que hace más liviano y agradable el viaje de la vida.

- No enseñes chovinistamente que lo propio es lo mejor, sino que tal vez nuestra opinión puede mejorar el mundo.

- Aceptemos que la relación entre los menores y los adultos tiene una consecuencia progresiva: son como los hacemos, y nos hacen como son. Y calculemos qué futuro estamos perpetrando entre todos.


jueves, 4 de agosto de 2022

Lang: Los nibelungos


Buena ocasión es esta en que Bayreuth nos ha traído la epopeya musical de Wagner para recordar el intenso poema visual de Fritz Lang Los nibelungos
Completa



Los nibelungos, I: Sigfrido

Los nibelungos, II- La venganza de Krimilda

miércoles, 3 de agosto de 2022

Bayreuht

 

Bayreuht


Sirviéndose de las sagas nórdicas, compuso Wagner 16 horas de música que constituyen la arquitectura sonora más grande que haya ideado un ser humano. Condena en ella el poder, simbolizado en el oro, es decir, en El anillo de nibelungo.
Obsérvese el impresionante trémolo con el que se inicia La Walkiria, primera jornada de la gigantesca Tetralogía:


Y el no menos impresionante final:

Aquí, completa:

martes, 2 de agosto de 2022

Obras imprescindibles.


Pinturas 

Músicas


Literatura


Iconografía del infierno

 


POÉTICAS





Iconografía del infierno

Cuando se desciende al infierno durante décadas, sin saber 

por qué ni hasta cuándo, anhelas escuchar una voz que te llame 

diciéndote que salgas, que tú no eres culpable. Pero si ese 

descenso no es el de Ulises, Eneas, Orfeo… sino una estancia 

cruel en las zahúrdas de la mente, entonces precisas inventar 

una palabra que grite por ti: «vuelve, regresa, no estás loco. 

Sólo te han hechizado los ojos de la Metáfora». 

Una serie de poemas de Antonio Gracia.


https://elcuadernodigital.com/2020/10/05/iconografia-del-infierno/

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