Visitas

Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta proemas propios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta proemas propios. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de enero de 2026

Repudio del suicida (Leído por Francisco Mas-Magro)


Repudio del suicida



“Oh cuerpo luminoso que te fuiste, 

cansado de esta vida, hacia otra vida.

Mi corazón dejaste solo y triste, 

sumido en el dolor de tu partida.


Si acaso un paraíso concebiste 

más allá de esta senda dolorida,

¿por qué en infierno mi alma convertiste

al no llevar a tu alma mi alma asida?


Bien sé que no quisiste hacerme daño 

y que solo buscabas tu sosiego

cuando te despeñaste hacia el abismo.


Pero en tu adiós está mi desengaño, 

pues me atormenta que no vieras, ciego,

que tu cuerpo y mi cuerpo eran el mismo”.


41223


lunes, 5 de mayo de 2025

Paqui Calero lee EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL FRÍO

Voz: Paqui Calero

(El amor en los tiempos del frío)


Cuando el tiempo marchite tu belleza 
y tus recuerdos sean tu presente
ni siquiera tendrás quien te acompañe
en esa soledad que es la nostalgia. 

Ayer es un mañana inevitable 
para quien no sembró futuros fértiles, 
y tú creíste que tu cuerpo era 
la única rosa fresca de tu espíritu. 

Ya no endulza tu cuerpo a nadie, y nadie
quiere abrazarse a ti para seguir 
caminando el camino. Tu horizonte 

es poco menos que infinito: oscuro 
y solitario; ya solo la muerte 
te querrá acompañar en tu desierto.

21823

jueves, 21 de diciembre de 2023

E pur si muove

 

Berlioz: S Fantástica (leitmotiv)

E pur si muove


No volveré a creer en los escepticismos

como única fuente para hallar la verdad.

Es más dulce vivir sabiendo que un gigante

habitador del cielo nos vigila y conduce

hacia los manantiales de la dicha.

¿Cuánta luz hace falta para que el corazón

se ilumine y acepte la muerte de los dioses,

el panteón erguido clamando su epitafio?

El corazón no puede contra los silogismos.

Se rinden mis sentidos y creo en lo imposible.




domingo, 17 de diciembre de 2023

"Amar es un gran viaje" leído por Juana Rosa Pita

 


Amar es un gran viaje


Amar a quien amamos y no poder amar
con el cuerpo y el alma porque el amor se fue
-o se quedó- muy lejos de donde nos quedamos 
-o allí donde nos fuimos-. Vivir es un gran viaje,
y amar una estación hasta la que llegamos
cargados de caminos, estaciones y trenes
con destinos que fueron decepciones y sueños.
Inextricables lazos nos unen y desunen
y convierten en bielas y hierros destrenzados  
el corazón fugaz en busca de un imán
a través de las vías que recorren el tiempo.
Y al fin ríes un día porque en una estación
encontramos al otro transeúnte que mira
con nuestros mismos ojos, y siente con el mismo
abrazo la existencia: una desilusión 
voluntariosa de serenidad y sueño:
la certeza frugal de que la lejanía
es tan solo el disfraz de un gran amor
que es nuestro propio rostro en otro rostro. 

domingo, 5 de noviembre de 2023

Soneto de la luz


Soneto de la luz (Para Graciela Tomassini) 

Cansado de morir me dije un día: 
quien mira más allá encuentra la luz, 
y aquel que halla la luz se vuelve luz,  
transparencia resuelta en armonía.

La luz es una ubicua diafanía
que convierte la muerte en una luz
indeleble, inefable, una otra luz 
de un universo que antes no existía.

Universo que transfiguraría
mi existencia hasta ser luz en la luz,
único digno dios de idolatría. 

Qué majestad, si todo fuese luz.
Tal transustanciación quiero. Sería
la luz, la luz, la luz, la luz, la luz.

lunes, 9 de octubre de 2023

Súbita diosa del otoño súbito


Escrito a los 24, La Dama de Elche pasó a conformar la segunda parte de La estatura del ansia. (Ahora me comunican que ha sido seleccionada para una antología internacional: gracias). 
    Si ya le sobraban pasión y muchos versos, finalmente le cercené unos 70; pero no supe estañar las olas emocionales que inundan al lector con su maremoto pentagrámico. Muchos años después tampoco supe evitar su semilla emocional, cónclave de cuanto he escrito, visible en los insertos textuales, y este otro poema es el que apareció en  el libro Lejos de toda furia.

Dama del alba

Inmaculada y frágil, como una aurora súbita

asediada en la noche por un apocalipsis,
emerge silenciosa tu vestal armonía
entre pálpitos ebrios de la tierra incendiada.
Tal vez eres el tálamo de un héroe ennoblecido
con la salacidad que tú le despertaste,
o quizá eres la lírica epopeya del beso
en su peregrinaje por las mitologías.
Unicornios y fósiles de antiguos paraísos
perduran en la brasa caliza de tu efigie.
Dama de las tinieblas derrotadas, conjuro
del tiempo erosionado, talismán resurrecto
por la levitación desde la muerte: nunca 
cuerpo espiritual se alzó de la nostalgia
convertido en diamante y en transfiguración.
Oh pozo de metáforas: qué no decir de ti
si eres la urdimbre exacta del amor hecho carne
escondida en la piedra por un dolor silente.
La roca moldeó tu efigie desatada
y te dio el rostro alado y la gris transparencia
de una súbita diosa del color del otoño.
Dime de dónde surge tu secreta belleza,
y por qué eres la luz de los orígenes,
cónclave del amor, misterio errátil,
súbita diosa del otoño súbito. 


sábado, 30 de septiembre de 2023

Si muero antes de despertar - Llegada al paraíso


audio

Si muero antes de despertar (Monólogo interior)

En la noche serena contemplo el infinito
Detrás de las estrellas tal vez haya un edén
Si pudiera volar convertido en un pájaro
Decidme que la noche desemboca en la luz
Mi corazón asciende por la noche infinita
Detrás de las estrellas tal vez haya un edén
Sonrisas de diamante parecen las estrellas
Dentro de mí una escala me invita al paraíso
Decidme que la noche desemboca en la luz
Contemplo los abismos lejanos y profundos
El mundo tiene forma de un ataúd errante
La tristeza es un pájaro que vuela en las entrañas
Quién besara los ojos de la melancolía
El amor es la magia que nos convierte en dioses
Los besos son la huella de la resurrección
Detrás de las estrellas se columpian los sueños
La soledad desvela al hombre cosmogónico
Decidme que la noche desemboca en la luz
Manantiales de dicha diluvia el firmamento
No existe la tristeza para quien sueña y ama
El amor es la magia que disuelve el dolor
En la noche serena se columpian los sueños
Mi corazón asciende convertido en un pájaro
Diamantes y sonrisas en la noche serena
La soledad descubre la mística armonía
Decidme que la noche desemboca en la luz
La lluvia clama ocasos en los que dibujarse
La sonrisa es un rostro que oculta el de la muerte
Los besos son la huella de la resurrección
Jamás tendré tus besos oh dama inresurrecta
Arcoíris y lluvias derraman utopías
Decidme que la noche es un canto a la luz

 
Hace años escribía yo desenfrenadamente, sin poder atajar el turbión síquico que pugnaba por salir para liberarme de su tortura. Cuando me decidí a publicar, no podía corregir aquel desenfrenado río que brotaba sin buscarlo y que me ahogaba tanto si permanecía en mis sentinas como si se volcaba sobre el folio.
Retirado de la escritura durante 15 años, intenté ordenar mi mente, que zozobraba igual en la prosa de los días que en el verso de la pluma, puesto que ninguna distinción había entre unos y otra.
Finalmente, la palabra volvió de su afasia y su naufragio, y empezó a ordenar una vez más mi vida. Sin embargo, ya podía yo detener el torrente verbal y reescribir mientras iba escribiendo, aunque cierto es que jamás he logrado, ni pensado, pergeñar mentalmente un escrito, y sigue siendo cierto que "cuando escribo la primera palabra no sé cuál va a ser la siguiente". 
Este poema es buena muestra de ambas actitudes: escrito hace unos días, y apenas corregido, yo recibía los versos como telegramas mentales, adosándose unos a otros en forma de teselas; lejanamente entreveía ciegamente que ese telegrafismo se encaminaba hacia la formación de un friso: y, como si un pintor trazase líneas paralelas y de pronto tomara fragmentos de las anteriores para pintar las posteriores, se me imponían segmentos de versos ya escritos buscando prolongarse como variaciones mientras aparecían otros nuevos, semejante al inicio de una pequeña fuga que podía mantener tanto tiempo como quisiera, pero que detuve porque prefería la insinuación de un texto breve a la construcción de un poema de 300 ó 400 versos. Creo que en Palimpsesto hay un ejemplo final de esta estructura, aquí solo iniciada.
Lo que yo haya querido decirme en estos versos aún no lo sé bien: porque el laberinto síquico ordena sus pasillos y sus túneles y las más de las veces solo sabemos que estamos en el camino, no cómo hemos entrado ni hacia dónde vamos ni por qué estamos caminando. En este mismo instante yo sigo escribiendo esta nota a marchas forzadas -el reloj del blog ya ha debido publicarlo- porque algo me fuerza a explicarme, y al mismo tiempo deseo no hacerlo; pero me digo "¡Qué más da!". Tal vez sea el dibujo de un tránsito. Desde luego no pensaba en Ofelia: la imagen la he buscado después, como suelo hacer. Más que Ofelia, quizá sea el latido de todas las onirias.
Seguramente a nadie le importe ni el texto ni esta nota. A mí sigue importándome saber quién soy. De ahí tanta tentativa.

2 comentarios:

  1. Nada mejor que dejarse llevar por ese, "afán de soltar" lo que tiene, a mi parecer, vida propia.
    Las notas a la entrada aportan claridad a este oficio o fuerza que nos impele a escribir. 
    El audiopoema tanto si ha recibido corrección o no, me parece exquisito.
    Es posible que el amor, en mi opinión, sea la energía más constructiva del universo.

    Una admiradora de su trabajo.

    Yolanda

    Responder