Repudio del suicida
“Oh cuerpo luminoso que te fuiste,
cansado de esta vida, hacia otra vida.
Mi corazón dejaste solo y triste,
sumido en el dolor de tu partida.
Si acaso un paraíso concebiste
más allá de esta senda dolorida,
¿por qué en infierno mi alma convertiste
al no llevar a tu alma mi alma asida?
Bien sé que no quisiste hacerme daño
y que solo buscabas tu sosiego
cuando te despeñaste hacia el abismo.
Pero en tu adiós está mi desengaño,
pues me atormenta que no vieras, ciego,
que tu cuerpo y mi cuerpo eran el mismo”.
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Nada mejor que dejarse llevar por ese, "afán de soltar" lo que tiene, a mi parecer, vida propia.
ResponderLas notas a la entrada aportan claridad a este oficio o fuerza que nos impele a escribir.
El audiopoema tanto si ha recibido corrección o no, me parece exquisito.
Es posible que el amor, en mi opinión, sea la energía más constructiva del universo.
Una admiradora de su trabajo.
Yolanda