Pulsar para escuchar a
El bucle
Ella era el licor, la carne y el pescado.
Cada uno era el plato preferido del otro.
Celebraban su amor en la mesa del lecho
y el fulgor del deseo alumbraba sus noches.
Como aljibes saciaban su sed, la convertían
en nuevo manantial, dádiva y fruto
de una hermosa liturgia de sed y saciedad.
El alba sorprendía sus cuerpos y otorgaba
suficiente descanso para iniciar el rito
un día tras de otro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario