Bartók: Music for Strings, Percussion and Celesta
Bartók, Sz 106
Silencioso, el color desencadena
un frenesí de aromas en el viento,
y el pentagrama pone en movimiento
cólera ciega y suavidad amena.
Se estremecen la alondra, la azucena
y la cúpula azul del firmamento
cuando turba el torrente turbulento
con su angustiosa paz, la paz serena.
La celesta percute la armonía
de la desolación transfigurada
en estridente sombra luminosa.
La partitura junta noche y día,
infierno y paraíso. Y, acabada,
en sosiego el espíritu reposa.