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lunes, 31 de agosto de 2020

Discurso sobre la lírica




Las conquistas del progreso

Ravel: Bolero

Necio es quien se niega a avanzar sabiendo que no puede detenerse ni retroceder. Ocurre así en la vida como en el arte. El pasado y el presente son los aprendizajes del mañana; y cuando este se convierte en hoy y ayer -cosa que sucede a cada instante- deberíamos haber aprendido tanto del Tiempo como para no repetir más que los aciertos y mejorarlos. 
     El Progreso no puede ser una derrota; debe ser una victoria sucesiva. Pero también es necio aquel que no tiene en cuenta que el Progreso es, en demasiadas ocasiones, un regreso. Lo diré aforísticamente: la civilización ha destruido la cultura. La civilización es una carrera hacia el confor físico; la cultura, un confor síquico. 
     No basta con convertir las cavernas en ágiles rascacielos si no se convierte también el espíritu en un paraíso sicológico. Pero las aventuras modernas de la inteligencia son simples estrategias para instalar el ocio como un edén. Tenemos más horas y días ociosos, lo cual trepana la sensibilidad y la musculatura mental. La enseñanza ya no tiene que ver con la educación. En la diversión ya no somos el sujeto agente, sino solo objetos impacientes. El hombre ya no es el sujeto de la Historia, sino su objeto, el de las masas encumbradas a las órdenes de cualquier mandatario. Para ellos somos carne de cañón al servicio de sus intereses. Las utopías acaban siendo distopías...
     El Progreso es tan inteligente que -simplemente mediante la mímesis- ha convencido al necio de que la inteligencia consiste en ser más necio que nadie. Es como aquello de "tonto el que lo lea", obviando que quien así lo escribe es el primer lector.
     Evidentemente, eso implica que nadie se da por aludido. Y todos seguimos como si nada nos hiciese más felices.


domingo, 30 de agosto de 2020

Un poema de Fulgencio Martínez

https://www.arspoetica.es/libro/agora-papeles-de-arte-gramatico-n-o-2_109048/

EL PAÍS DE MIS PADRES

                         MEMORIAL A LA DEMOCRACIA


En el frente de Rusia murieron mis capitanes
En el invierno de Rusia la nieve se cubrió de cadáveres
Apenas hay un recuerdo suyo esta primavera de                                                                                          / diciembre
en la que los jóvenes exsoviéticos comen un bocadillo
a la puerta de una dacha
y miran las pantallas de sus móviles

En el campo de Argelès-sur-mer se contaba el deshielo
por cada ración de hambre, de muerte y exilio.
Los españoles internados por el gobierno francés
en aquellos silos murieron a golpes de piojos.

La España roja y la División azul
descansen en paz, libres de la canalla
revendedora de la leyenda cainita
contra un país por el que madrugaron 
los brazos de mi padre, la inteligencia 
de mi madre. Descansen en paz los muertos.

Sois vosotros los españoles fieles,
los descontaminados del cromo del odio,
los que os levantáis cada día 
a vuestros trabajos y a decir alto
cómo habitar un mundo sin fieras.

 Fulgencio Martínez
2019
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viernes, 28 de agosto de 2020

El silencio y la voz.



Clara Wieck: Nocturno

         En los grises estantes de la poesía española actual hay casi tantos ubicadores de poemas como poetas, cada uno adjetivando autores según sus circunstancias, en vez de cualificarlos o descalificarlos por sus esencias. Hablar, por ejemplo, de poesía masculina o femenina, de diosas blancas o demonios negros, es enredar el enredo, abrir un capítulo apócrifo en la Historia de la Literatura y someterla a la Sociología. La poesía no tiene sexo, ni noches de parranda, ni estratosferas metafísicas empadronadas en burdeles; no tiene más sentimentalidad ni experiencia que las autóctonas y primigenias del ser humano; tiene personas inteligentes y sensibles delante y detrás de la pluma o de la página. Por eso no me parece oportuno dividir los sentimientos, ni los pensamientos poéticos, en varoniles o feminoides, sino en efímeros y raigales, humanos o deshumanizados. 
      Claro está que no son idénticos el hombre y la mujer, el diestro en dicción y el siniestro en conjuras; pero sus disimilitudes son más circunstanciales que esenciales. Postulado este hecho, un poema importa por sí mismo, al margen de si resulta meritorio que lo escriba un rey o un caballerizo, un caballero o una dama, el autor inclasificable o el que se arrima a los buenos para parecerlo.
   Digo lo dicho porque, a pesar de los adjetivos pretenciosos de poner puertas al campo, o campear blasones por doquier, solo hay poesía buena y mala. De la mala, lo peor es hablar de ella; y de la buena, lo mejor es releerla. 
    Un poema es necesario cuando descifra rostros de la identidad, no cuando cifra mensajes para los poetas y sus verbigracias, cosa tan notoria en todos los tiempos y notariada en demasía en estos siglos de siglas. 
     No sería mala terapia para la poesía que solo se escribiese cuando resulta más difícil el silencio que la voz.









Elisabeth Barrett                           R. Schumann

martes, 25 de agosto de 2020

La pluma de la experiencia

Celibidace ensayando a Bruckner


Hay autores que dan  lo mejor de sí en su juventud, y otros que lo hacen en la madurez. La genialidad es, sin duda, genética, pero también es fruto de la ingeniería emocional e intelectual que da la experiencia. 
  No sabemos qué habría sido de SchubertRimbaud o Van Gogh si hubieran cumplido cinco décadas. Sabemos que WagnerGoethe y Rembrandt se agigantaron con los años, cuando a su capacidad natural se sumó la sabiduría experiencial. 
     Sabemos que (Hemingway:) el mejor consejero de la pluma es la papelera, como demuestran los más de 200 borradores de algunos poemas de Dylan Thomas y las tachaduras de Pound en “La tierra baldía” de Eliot
     Sabemos que el hombre no es ningún dios, sino que se diviniza porque a veces su sobrehumano esfuerzo le lleva a convertir en cielos sus infiernos.

domingo, 23 de agosto de 2020

Juicio a Don Juan


Mozart: Adagio para armónica

- Fiscal: ¡Se le acusa de ser un donjuán!
- Don Juan: ¿Y por qué dice que se me "acusa" y no que se me "califica"? ¿Acaso he cometido algún delito?
- Fiscal: Porque ha estuprado doncellas, mentido a casadas, corneado maridos, desvirtuado a viudas... mandungueado...
- Don Juan: ¿Cómo dice...?
- Fiscal: ... asaltado conventos, vilipendiado castillos...
- Don Juan: ¡Jamás he conculcado ningún derecho a nadie! Yo, señor mío, lo único que he hecho ha sido cumplir con el gran Mandamiento, que es el de dar amor a la prójima, que también es prójimo, aquí, allí y acullá, en un idioma y en otro porque el mío es universal...
- Fiscal: ¿Niega acaso que si alguna vez entró en un templo fue para utilizarlo como fornicatorio? ¿Niega que es un sátiro portador de satiriasis?
- Don Juan: ¡Claro que no! Ningún lugar mejor para lograr el milagro de la comunión de los sexos.., ni para meter el diablo en el infierno, como afirma el ilustre Bocaccio...". ¡Y si los dioses me concedieron la satiriasis, responda el cielo, no yo! 
- Fiscal: ¿Niega acaso que a los palacios subió y a las cabañas bajó?
- Don Juan: ¡Por supuesto que no lo niego! ¡No iba a bajar para arriba!
- Fiscal: ¿Niega, desmiente, deslengua...
- Don Juan: ¡Un momento! Como he dicho,  y debería bastar, mi misión humana, y tal vez divina, ha sido la de dar amor, amor dulce, que es hielo abrasador y es fuego helado, y solo aquel que lo probó lo sabe..., amor amor amor amor amor (contad si son catorce y está hecho), cinco amores son el endecasílabo más amoroso del mundo... 
- Fiscal: Y si no fue forzando, mintiendo y estuprando, cómo consigue usted esa victorias? ¿Cuál es su secreto? Porque no es usted un apolíneo jovenzuelo...
- Don Juan: Siguiendo simplemente la ley universal: que todos necesitamos ser amados y, por lo tanto, amar. Júntese el imán con el hierro y tendrá una hembra ensartada y un hombre ensartador... Luego solo es preciso determinar el territorio... ¡Usted mismo lo ha reducido a su matrimoniazgo...!
- Fiscal: ¡Señor mío, es usted el más egoísta de los...!
- Don Juan: ¡Al contrario: el más solidario! He dado felicidad a la casadera y a la solterona, a la monja que no quería serlo porque prefería que entrasen en su sacristía... a nadie forcé, violé o trunqué, sino que di de comer a la hambrienta y de beber a la sedienta... entregué un trozuelo de mi ser, unas gotas de mí, para amar con amor sellando nuestros triambos deseos... y puedo jurar y juro que no fui yo el de la Julieta ni el de la Melibea, y aunque lo intenté no quiso la dulcineica tobosa porque se empeñó en que calzase la vestimenta quijótica y me venía algo estrecha...
- Fiscal: Está usted desvariando, señor mío...
- Don Juan: ¡Cierto! ¡En la variedad está el gusto! Pero que conste que siempre he dado lo mismo: compañía a la dama solitaria, carne a la que padecía hambruna... ¡Y ahora el bien que he hecho quiere imputárseme como un mal? ¿Se me culpa de ayudar a quien no quería casarse y prefirió dejar de ser virgen  a fin de ser repudiada por el consorte? ¿De liberar a la novicia de castidades y cilicios? ¿De hacer que la viuda resucitase en mi cuerpo a su difunto siquiera por una hora? ¡He ayudado a ser libres a mis semejantas, que, como he dicho, también son mis semejantos....!
- Fiscal: ¡Usted tiene mucha cara y nos muestra el revés de la historia... Solicito un castigo de 100 días de castidad plena...!
- Don Juan: ¡Bueno, aunque soy inocente, lo acepto; pero debo cumplir la pena en un hospital de ninfómanas...    

viernes, 21 de agosto de 2020

Solo quien sabe amar se transfigura.

(Dedicated to who I love)

Satie, 1

En el Ágora se oían estas voces:

- Amar quiere decir amarse menos a sí mismo que a quien se dice amar. 
- Por lo tanto, jamás preferir el propio bien al bienestar ajeno. 
- Y, por lo mismo, nunca decidir nada sin acuerdo del otro. 
- Es decir: actuar siempre de modo que ambos amantes sean los beneficiados. 
- Lo que viene a significar que nunca uno de los dos elegirá solo por sí mismo, ni siquiera por creer que su elección es la mejor para el otro y los dos. 
- Y también: que todos los sentimientos pasarán por el filtro de la razón.
- Que imperará la realidad tangible sobre el "romanticismo" ad libitum
- Que nada hay más constructivo para el enamoramiento que las promesas eufóricas.
- Y nada más destructivo para el auténtico amor que las promesas incumplibles.
- Que el enamoramiento es un fanatismo invisible al que hay que esculpirle un rostro razonable.
- En resumen: que amar es responsabilizarse del propio corazón y del ajeno -incluso más de este-. 
- O sea: el amor es una democracia de dos en la que mandan dos y nunca uno. 
- (Y sin embargo, ¡ay! : cuántas veces la tiranía del uno sobre el otro -por confundir amor con amor propio y egotismo con egolatría o egoísmo- rompe la dulce democracia de esos dos que quisieron ser uno).

¡Solo quien sabe amar se transfigura!



jueves, 20 de agosto de 2020

Los besos del amor.


Bach: Aria

Los besos del amor


Nadie hay tan pobre que no pueda dar amor.
***

El corazón es el más hermoso de los egoístas: está diciendo siempre “¡Quiéreme!”
***

Cuando dejan de amarnos, de repente cumplimos muchos años, por la misma razón que, cuando amamos, el corazón se llena de juvenilidad.
***

Ojalá alguien nos quiera como nos queremos a nosotros mismos.
***
No existe afrodisíaco mayor que una inteligencia sensitiva en una personalidad enigmática.
***

Si quieres dominar a quien te odia hazle creer que lo amas. Su soberbia hará el resto.
***

El Amor es la única trinchera de este mundo.
***

Solamente entregándonos conseguimos que se nos entreguen.
***

Di a quien amas que lo amas; si esperas a que te lo diga tal vez haga lo mismo y nunca sepáis de vuestro amor.
***

Enamorarse es inventar al otro; amar, reconocerlo como ser real y digno.
***

Todas las historias de amor nacen y mueren. Lo importante es que no las mate uno de los que se aman.
***

No te impongas olvidar a quien amas; tu amor crecerá hacia adentro como una espina que atravesará tu corazón.
***

El amor es el imán más poderoso. 
***

Tenemos tanta necesidad de amor que tememos amar a quien nos ama por si se decepciona.
***

Mucho amó a quien odia aquel que odia a quien amó.
***

El amor es la magia que nos convierte en dioses
***

Enamórate de las personas, no del Amor.
***

Los celos inventan su causa.
***

El amor sexual solamente se aprende en el libro del cuerpo.
***

No es difícil conseguir que nos amen; lo difícil es lograr que nos sigan amando. 
***

En el amor no hay mejor estrategia que rendirse.
***

El amor es el único embustero al que todos necesitamos creer. Cuando nos habla, incluso la existencia parece digna de ser vivida.
***

En el amor hay mucho que darse y nada que exigirse.
***

El amor propio ha matado más amores que el odio.


***

miércoles, 19 de agosto de 2020

Monólogo de la ruptura (El abrazo insoluble)



Adagio

Hace años, cuando me atormentabas con tus celos sin fundamento, temerosa de ser abandonada -supongo-, repetías que tenías que desaparecer, con lo cual te convertías sicológicamente en la abandonadora. Yo te decía que sufrías el síndrome de la abandonada -o el abandonado. 
     Aun así, como te mereces lo mejor -porque tus errores nacen de tu exceso de virtud-, yo fui alejándome de todo aquello que te hacía daño -personas, situaciones-, aunque fuese cortándome las alas que no mariposeaban como tú temías. Cumplir años no implica incumplir con las necesidades físicas y síquicas: la piel del cuerpo y la mente necesita un tacto más sutil: el de la complicidad sentimental. Yo no veía mujeres -ni hombres- sino personas. Pero el celoso inventa las causas de sus celos y a pesar de mi desierta vida, huidiza de la "social" y tal vez anacoreta para los demás y para ti, tu recurrencia oteliana florecía continuamente. Por lo tanto, según tu lógica, recurrías insistententemente al "tengo que desaparecer".  
     Y ahora es el momento: nadie busca el desafecto si no tiene otro afecto con el que guarecerse del aislamiento o la soledad: ahora tienes un numeroso alrededor espectante que te quiere, abraza y aplaude... y que aporta seguridad y fortaleza a tu desalentado corazón... (tal vez incluso tengas o preveas, para las relaciones festeras, una compañía lo más impersonal y pachanguera posible, que es la mejor para tales ocasiones).
     Tal seguridad -aparente- te lleva a comportarte con autosuficiencia y a mostrar actitudes exigentes. Pero si antes, triste y débil, amenazabas, o te defendías, con desaparecer, ahora, poderosa, debo tomar tal afirmación como una necesidad de librarte de mí, y tendré que facilitarte la desaparición y ser yo quien abandone, por mucho que me duela y que te ame, para que no sufras los raciocinios del dilema.
     Me quedo solo, es cierto: como tú querías. Sin ti: como yo no quería.
    Te agradezco cuanto me has dado; y espero haberte dado algo.




martes, 18 de agosto de 2020

Una respuesta en Face



Ave María


Antonio Gracia Doña Odisea: El libro, y sobre todo la poesía, es el mejor caballo de Troya para conquistar nuestro yo íntimo: mientras leemos penetra en nuestra mente y nos convence de que sentir y pensar lo sentido es la mejor consecución de nosotros mismos y de los demás: comprendemos el individualismo y la solidaridad, desechando el egoísmo y la complicidad. Así que lea usted, escriba "versos de amor, conceptos esparcidos", de manera que cuando el cíclope de la muerte le pregunte ¿quién te ha traído hasta aquí? no pueda responder "Nadie", sino ¨yo¨; es decir: "todos".

sábado, 15 de agosto de 2020

¿Se hace camino al andar?

¿Otros planetas habitables?

Seamos exactos y escrupulosos con la naturaleza humana: no todas las obras del hombre son dignas. Lo cierto es que pocas lo son. La Historia es una carrera desde el malestar hasta el bienestar, desde el sufrimiendo de las cavernas hasta el confort de los rascacielos, desde la lucha egoísta por conseguir el sustento a la convivencia solidaria para conseguirlo. Una lucha por vencer el hambre y las inclemencias, una instalación en la satisfacción de las necesidades y "el bien vivir". Buscamos en el mundo lo que queremos encontrar pero no hemos implantado. Por eso, para paliarlo, nació, por ejemplo, la agricultura. Sin embargo, el progreso es la conquista del confort y este, al perseguirse de nuevo egoístamente, el virus de la muerte.
     Hemos desencuadernado el planeta y ya nadie sabe leerlo. Las armoniosas letras de piedra, vegetales, vientos, elementos que lo mantenían en equilibrio han perdido su sentido y ya los vientos de han convertido en vendavales, las lluvias en tormentas, la rama que prolongaba la mano hasta las altas frutas, en cañón matarife, la ley de supervivencia en asesinatos masivos... la búsqueda de la paz en guerras para conseguirla...
      En esa estampida de los elementos naturales han crecido los porcentajes que sostenían el orden y los que lo desordenaban: hemos proclamado la ley de la confusión ecológica y con ella abierto la caja de pandora de la autodestrucción. ¿Conseguiremos intervenir en el bigbang).
    Los virusaurios no son más que las primeras manifestaciones de nuestra insensatez. Añadamos más cosas al mundo, pero prevengamos primero sus consecuencias. ¿O no queremos aceptar que el portador de todo virus, desde el nacimiento de la inteligencia, es el hombre? ¿Algún planeta nos invitará a vivir en él? 
  

viernes, 14 de agosto de 2020

La poesía es un fin al que no le importa el medio






Antonio Gracia escribe sobre el uso del 'taco' en la poesía de Miguel Hernández como «cristalización verbal de una pasión incontenible».


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jueves, 13 de agosto de 2020

Una elegía airada (El virus de la inquisición)


El cráneo tiene, extrañamente, forma de gruta cavernícola. Tal vez es eso lo que hace que algunos hombres y mujeres continúen viviendo en las cavernas y, además, cultiven la contumacia respecto de la renovación y actualización de la sensibilidad y las ideas: de la Humanidad. 
     Digo esto por si el sufrido lector quiere ojear las entradas de los dos últimos días y decirme qué delito cometí sobre poesía escribiendo -o difundiendo, más bien-; tan grande como para que se me impida hacerlo y se me amenace con desenredarme de las redes -electrónicas-. Como ya son varias las advertencias y tachaduras con las que los guardianes de la santidad me han tijereteado en otras ocasiones, me gustaría procurar dejar de ser necio para inteligenciarme al menos hasta el cociente intelectual de tales y geniales lectorales, que no sé si de tanto estar en el cielo están verdaderamente en las nubes -aquellas que originaron el diluvio-. Si hubiera sabido que hay tanta podredumbre mental en el paraíso hubiese hecho oposiciones para una cátedra en el averno.
       Por otra parte: ¡Con lo fácil que es irse a otro lugar, a otros blogs, a leer y permitir que cada uno sea libre de confinarse en los infiernos! ¡Y con lo nefasto que resulta no darse cuenta de que lo mejor para silenciar algo es no vocearlo! ¡Y con lo honesto que sería el denunciante o marsupial firmando su denuncia, que es sin duda su marsupio!
     Dígaseme diciéndome qué contiene este poema, expuesto ayer, para que se me conmine a que lo silencie; y discúlpeseme la afonía: 


Después de atravesar muchos pueblos y mares
    he llegado hasta aquí, hermano, a tus exequias
para ofrecerte el último homenaje debido
    a los muertos y hablar, aunque resulte inútil,
con tus cenizas mudas. Una fatalidad
    se te ha llevado lejos, ¡ay pobre hermano mío!, 
y me has sido robado indecorosamente.
    Con todo, acepta ahora esta ofrenda de donde
manan aún las lágrimas del llanto de tu hermano
    y que la tradición acostumbra a ofrecer
en todo funeral. ¡Hermano, te saludo
    y de ti me despido hasta la eternidad!

Catulo. Poema 101
Traducción de Luis T. Bonmatí

miércoles, 12 de agosto de 2020

Dos..- Luis T. Bonmatí: Catulo, Dos


Si ayer leíamos -como muestra el audio anterior- al Catulo desenfadado, con la tragedia oculta, hoy muestra su desengaño y el sesgo elegíaco.

 
Leer antes:


Luis T. Bonmatí.- Catulo. Traducción




101

Después de atravesar muchos pueblos y mares
    he llegado hasta aquí, hermano, a tus exequias
para ofrecerte el último homenaje debido
    a los muertos y hablar, aunque resulte inútil,
con tus cenizas mudas. Una fatalidad
    se te ha llevado lejos, ¡ay pobre hermano mío!, 
y me has sido robado indecorosamente.
    Con todo, acepta ahora esta ofrenda de donde
manan aún las lágrimas del llanto de tu hermano
    y que la tradición acostumbra a ofrecer
en todo funeral. ¡Hermano, te saludo
    y de ti me despido hasta la eternidad!


CI

Multas per gentes et multa per aequora uectus
     aduenio has miseras, frater, ad inferias,
ut te postremo donarem munere mortis
     et mutam nequiquam alloquerer cinerem,
quandoquidem fortuna mihi tete abstulit ipsum,
     heu, miser indigne frater adempte mihi!
Nunc tamen interea haec, prisco quae more parentum
     tradita sunt tristi munere ad inferias,
accipe fraterno multum manantia fletu
     atque in perpetuum, frater, aue atque uale.



107

Si se tiene la suerte de obtener de una vez
     aquello que se espera desesperadamente,
el corazón se llena de un placer especial.
     Por eso para mí también es un anhelo,
 más querido que el oro, que tú, Lesbia, retornes
     a mí, que te deseo; que tú retornes a este
desesperado amante; que tú sola te llegues
     hasta mí ¡una mañana más blanca que la luz!
Entonces ¿quién podrá ser más feliz que yo
    o quién podrá decir que vivir de otro modo
me es aún más deseable que esa vida que empieza?


CVII

Si quicquam cupido optantique optigit umquam
     insperanti, hoc est gratum animo proprie.
Quare hoc est gratum nobis quoque, carius auro,
     quod te restituis, Lesbia, mi cupido,
 restituis cupido atque insperanti, ipsa refers te
     nobis: o lucem candidiore nota!
Quis me uno uiuit felicior aut magis hac est