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domingo, 18 de octubre de 2026
Donosa...
miércoles, 14 de octubre de 2026
Todas las amadas del mundo
nostalgian
y darían 100 años por cumplir solo 15;
mueren cada mañana cuando saben que nacen
para ser contempladas por espejos verdugos.
En sus ojos sus lágrimas parecen el rocío
y el latido del pecho aldabas al amor.
Los besos son fantasmas en sus labios ansiosos,
los pájaros semejan campanas aurorales
y el universo estalla cual si Luzbel pudiera
hacer que la belleza no acabase jamás.
No quisieran morir antes de que un juglar
tallase en un poema la carne que fue amada
y la lepra del tiempo marchitó.
Todas las amadas del mundo son emblemas
de la fugacidad de la existencia.
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viernes, 9 de octubre de 2026
A una dama inconsecuente
domingo, 6 de septiembre de 2026
La Nochebuena del Diablo
Aquella noche todos se reunían para darse lo que quisieran darse diariamente y el mundo había trepanado de la sentimentalidad: afecto, amor, la solidaridad del corazón. Él, por los laberintos que surgen en la vida, había vivido al margen de los otros y no los culpaba, ni a sí mismo se inculpaba. Vivir solo y estar solo eran una opción y un destierro. Pero -se dijo- sobrevivir no es lo mismo que convivir; somos como nos han hecho y son como los hacemos. No hay culpa, solo causa. La naturaleza social ha suplantado a la naturaleza natural y el yo público oculta el yo íntimo; el abrazo ha sido derrotado por el aplauso. Todos carecemos de lo que más deseamos: la riqueza interior. Sin embargo nadie hay tan pobre que no pueda dar amor, ni tan rico que no quiera recibirlo. Pero la ceguera mental es la peor enfermedad del ser humano.
Recordó la frase de Rousseau: "Heme aquí, pues, solo en la tierra, sin más hermano, prójimo, amigo o sociedad que yo mismo".
Así que se sentó junto a su amada La Música y esperó no sabía qué.
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sábado, 1 de agosto de 2026
La canonización del poetastro.,
Estupra los conceptos, ludibria la belleza,
regurgita palabros y rebuzna cadáveres:
necrofágiate en versos de prosa cotidiana.
Jamás te sinestesies, pronúnciate liróforo.
Ignora que realmente eres un ignorante.
Aprende la liturgia del aplauso sin méritos.
Arrímate a los ciegos, que son los que demuestran
su solidaridad con lo mediocre y frívolo,
virtudes esenciales de la gran multitud.
Sé digno de su herrumbre y agrúpate con ellos:
te seleccionarán para una antología
si has sabido esquivar la dignidad.
Si no, no existirás hasta que te hayas muerto
y los hijos de quienes preterieron tu nombre
prefieran preterir al que no se les rinda.
miércoles, 15 de julio de 2026
Lejos de toda furia
Crusoe
Tantos años ansiando regresar
al mundo que perdí, y encuentro ahora
continentes de inepcia, verdaderos
piratas del honor disuelto en oro.
Era mi isla -aquella luz- un fuego
en el que la inocencia campeaba
como en un paraíso un mástil puro.
No es verdad
que la Naturaleza hostigue al hombre.
Son estos los que entierran en su entorno
la solidaridad y hacen de su alma
islas terribles, unas contra otras.
Qué paz allí. El solar del corazón
se regaba con dicha.
La soledad, primero impuesta y luego
dominada, y ahora deseada,
fue un soliloquio torrencial que halló
cauce sereno hacia el descubrimiento
del continuo fluir de la conciencia.
Nadie ha hablado consigo tanto tiempo,
tan ordenadamente; nadie ha dado
a los hombres la extrema relación
de sus penas y glorias,
la aventura interior de la existencia.
Todos los libros son
heraldos y estrategas del futuro,
la afirmación precisa
de que el destino es la voluntad.
Yo soy el argonauta de la mente,
el contador de todas las historias
porque todas son una: la del yo.
Soy el gran viaje hacia la mismidad.
Semejante a Noé, cabalgué el mar.
Llegué a la isla como un ser esclavo
del interés del mundo y aprendí
a conocer la libertad
de los desasimientos.
Si llegué, como Adán, desnudo, alcé
los hitos de la civilización;
y a ella me vuelvo, a la incontaminada,
purificado por la austeridad.
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miércoles, 3 de junio de 2026
Atravesar la luz
martes, 26 de mayo de 2026
Me olvidé de la vida al escribirla
lunes, 11 de mayo de 2026
El ateo creyente
De la incredulidad
¿Quién no quiere creer en un gigante
tan infinitamente poderoso
que lo salve de todo, del temor
a las fieras y al hombre,
a cualquier contingencia tortuosa,
y más, a la agonía y a la muerte?
Invócame en el día de la aflicción;
te salvaré y me glorificarás.
Ese es el Dios de los creyentes,
el resplandor que impide ver el miedo,
ilumina las sombras del futuro
y asegura la luz en todo tiempo.
No condenéis, por tanto, mi tragedia,
sino alentadme para que mi falta
de fe se fortalezca con mesura,
la simple humanidad de que estoy hecho.
¿Quién no querrá creer en esa magia
que abraza la razón y la apacigua?
Y sin embargo, ¿cómo responderse
a las inevitables embestidas
del pensamiento?¿Cómo
aceptar que el creador de toda perfección,
en vez de sonreírme me da lágrimas,
me hace imperfecto y no se apiada
de mis imperfecciones, me abandona
en medio de un naugragio
que también él ha creado?
¿Si existe un Ser perfecto considera
que crearme imperfecto es su deber
y forma parte de la perfección?
¿Me castiga por qué?
¿Porque es delito haber nacido? ¡Pero
si es él el que me empuja a la existencia!
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viernes, 3 de abril de 2026
Jesucristo el zeúpida
Jesucristo el zeúpida
Dime si es hora de decirle al hombre
que debe abandonar supersticiones
porque pensar es elegir, dudar,
tener miedo al error; y que la fe
es el exacto y firme sacrilegio
de la razón.
¿No es la mejor conquista el albedrío,
saber que somos causa y consecuencia
de otros y para otros?
Ni siquiera yo sé si soy un dios
o creo serlo porque me lo has dicho.
Puedo seguir con mi disfraz de hombre
o desvestirme de hombre y ser el dios
que aguardan cuantos sufren, cuantos sueñan
que la mentira salva a quien la cree.
¿No es superstición la religión?
Dejemos que descrean o que crean
—sin promesas,
prestidigitaciones o milagros—
en una vida plena tras la muerte.
Quien no duda no busca la verdad.
¿Tengo yo libertad para elegir?
¿Puedo elegir, acaso, no morir?
La verdad es el único cadáver
que siempre resucita.
No sé si soy un dios o soy un hombre.
Los dioses mueren cuando el hombre piensa.
viernes, 20 de febrero de 2026
Obras maestras a granel
sábado, 17 de enero de 2026
Emilio Varela - Benacantil - Vrl 4
Anotación
Estoy pintando en Perefort…Hay días que
no tengo los 0`65 para el tranvía…
Todo lo que no está dentro del cuadro
no existe.
Es la naturaleza un espejismo
-un paisaje, un bosquejo, un bodegón-
que solo cuando pinto se convierte
en plena realidad.
Mi paisaje es tan poco provinciano
como son los de Arlés o Saint-Victoire.
He visto el fuego al ver
el rostro de Van Gogh, he contemplado
la luz al contemplar a Rembrand y
siento la libertad si miro
a Delacroix, igual que abrazo
la cotidianidad si observo a Goya.
¿Pintar enigmas o diafanidades?
¿Hablar consigo mismo o con el hombre?
¿Tradición estancada o progresiva?
¿Cómo olvidarme del menesteroso?
¿Somos como una antena que al nacer
percibe la señal de la conciencia
y al morir la perdemos para siempre?
Esbozo efigies, ilumino lienzos,
siembro luz en la imagen, creo mundos.
El pincel es el dios de la existencia.
Y solo existe lo que componemos,
escribimos, pintamos:
Solo existe lo que hay dentro del cuadro.
miércoles, 31 de diciembre de 2025
La prohibición de amar
La prohibición de amar
como si el corazón tuviese edad
y no más sueños que devastaciones.
encendidos que temen no encontrar
nuevas hogueras en que zambullirse
como volcanes ebrios de lava y fumarolas.
martes, 11 de noviembre de 2025
La existencia verbal
Bach: Suite 3, Aria
sábado, 8 de noviembre de 2025
La vida - la previda - la masvida
¿Dónde estarán todas aquellas vidas
que quisimos vivir y no vivimos?
El amor que callamos, el dolor
que, ciegos, infligimos al callarlo;
la incierta voluntad, la ociosa muerte
de un presente que no nos atrevimos
a abrazar por temor a su futuro.
No eres tú, ni soy yo; somos fragmentos
amputados del que quisimos ser.
¿Y seguirás viviendo sin vivir?
El que yo fui se obstina en seguir siendo,
y lucha contra aquel que quiero ser;
el que seré me dice que no sabe
todavía su nombre; y entre tantos
vagidos de mí mismo me diluyo
inexacto, inconcreto, inacabado.
¿Y seguiré viviendo sin vivir
las vidas con que sueña el corazón?
domingo, 19 de octubre de 2025
Poemas impropios, 1 - Lesbia mía.
Poemas impropios, 1 - Lesbia mía Brahms: Inicio Primera Sinfonía
Lesbia mía
Cuántas obras forjadas para explicar el mundo.
Lovecraft escribió más de cien mil
cartas;
necesitó el de Aquino dos millones
de palabras para sus teologías;
y Telemann compuso dos mil horas
de música.
Doscientos mil versos suma el Majabarata.
La Biblia es el Quijote más leído.
Escribió Valèry 30.000 páginas...
Shakespeare necesitó unos 15.000
vocablos diferentes
para esculpir sus personajes,
y 13.000 Cervantes.
Ello a pesar de que la inefabilidad
advierte que es inútil todo intento
dictivo y expresivo.
Por eso otros autores
legan tan solo un mínimo catálogo;
muy por ejemplo: Webern creó apenas
200 minutejos musicálidos,
Rimbaud tan solo un centenar de escritos... (*)
Y es que, en verdad, Oh Artífice Supremo,
¡Para qué empecinarse en descifrar
la vida, el universo,
si cualquier silogismo en apariencia
irrefutable será pronto
refutado por otro superior
y nos engañará nuestro afán de verdades!
¿No es toda certeza un espejismo
con el que reavivamos la esperanza?
¿Y no es toda verdad una mentira
indesenmascarada todavía?
¿Tiene entonces sentido
buscarle algún sentido al sinsentido
de nacer con instintos inmortales
y conciencia de que hemos de morir?
¡Víveme, Lesbia mía,
que yo te viviré!
(*) Probablemente, todos los autores
defenderían su obra con su vida,
preferirán morir a no crear
breves mundos perfectos: ahí están
Virgilio y Kafka como paradojas
y extraños argumentos.
martes, 7 de octubre de 2025
El cósmico priapismo
Alocución innúmera
Se llamaba a sí mismo El caballero de la breve estatura, y en verdad solo rozaba por encima los 165, aunque los años algunas micras le habían acortado. Tal circunstancia fue, en su adolescencia y pubertad, causa de no pocos complejos y de algunos mamporros, que diera y recibiera; eso fue antes de que sus ojos se convirtieran en el más feroz Atila y su lengua en el látigo más cruento. Eso decían. Por donde pasaba no volvía a crecer la hierba; no se consolaba pensando que era emblema de "lo breve, si bueno, dos veces..."; tampoco con la consideración de que la estatura de un sapiens no es aquella que alcanza su cabeza sino su mente. Y menos aún aduciendo que las virtudes que otorga la naturaleza no son méritos, sino azares. Así que si la inteligencia fuese uno de sus atributos, lo era por azar. Haciendo recuento, en sus últimos años, de victorias y derrotas, no veía ninguna de aquellas, a pesar de las 8 decenas de muliéribus que habíansele rendido -menuda hipérbole-, porque en tal terreno su mayor derrota era la imposibilidad de enamoramiento que le había caracterizado. Su anhedonía contrastaba con la facilidad de embeleso de la gente honestamente común, mayormente en la raza femenina, si más inteligente menos armada. Así que ya que otros tenían amigos o amiguetes él tuvo libros y escritos, raciocinios y sentencias, venenos y tríacas o piropos. Cuando le invadía el "instante privilegiado" se encerraba a oscuras y en celada y anotaba lo que los dioses y luzbeles le dictaban. Convirtióse en decidor de historietas y poemas en los que no creía pero en los que descubría su verdadera identidad de buscador que odia encontrar porque el hallazgo edénico siempre es una decepción y mata la esperanza de encontrar otro mayor. Además: en el tal aspecto erótico, poco antes de llegar a los dos sietes constató que la genitalidad también es un bien caduco. En este punto escribió unas palabras que lo dignificaron, aunque su contenido era irrebatible:








