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jueves, 29 de octubre de 2026

A quien se identifique en èl


A quien se identifique en èl 


Por tu vida, Antoniórum: no me jodas

ni con versos me toques los cojones,

pues cuando me los tocas me los pones

como los del coloso aquel de Rodas.

 

Y si estallaran, sus espermas todas

parecerían miles de erupciones

ronchándote y sembrando sabañones

por el tu culo, digno de altas odas.

 

Pluguiérale a los dioses que tus rimas

fueran pregones para que acudiesen

algunas hembras que te prepuciaran.

 

Pero si contra mí tus rimas limas,

limaría yo algunas que te diesen

tanto contento que te porcularan.


Ligeti: Estudio nº 6

viernes, 4 de septiembre de 2026

Poirot investigando en la Abadía


 La semántica y su etimología


La fervorosa hermana Virgo Nuria
-cual si la prepuciase algún demonio-
ordeñaba labialmente al Antonio,
posesa de una indómita lujuria. 

Lascivia era, en verdad, casta y espuria,
pues tan solo curaba así su insomnio, 
que ya el abad, el padre Celedonio,
le adormilaba igual tan fiera furia.

Con ese genital medicamento
se aficionó a dormir la insomne hermana, 
y el biberón sorbía noche y día.

Sabido que se supo en el convento
el milagro semántico, pagana
y devota fue siempre la abadía.

sábado, 16 de mayo de 2026

Fracaso de la poesía

                                     


Fracaso de la poesía



Se esfuerza el hombre por hacer hermoso

el mundo y hallar paz en la existencia:

esclarece las sombras con su ciencia

y vuelve de la luz más luminoso.


En su afán sostenido y herrumbroso

encuentra modos de supervivencia:

mentiras de coral contra la ausencia;

para el dolor, un estro melodioso.


Fingimiento, palabra rutilante

con que oculta su oscura identidad

de ser precipitado hacia la muerte.


El tiempo siembra muerte en cada instante

y es la muerte la única verdad.

Y ningún verso detendrá la muerte.


Virgula_2-3_10.pdf (1.13 MB)

martes, 5 de mayo de 2026

Bartók, Sz 106

               

                                               Bartók: Music for Strings, Percussion and Celesta 


                                      Bartók, Sz 106 



Silencioso, el color desencadena

un frenesí de aromas en el viento,

y el pentagrama pone en movimiento

cólera ciega y suavidad amena.


Se estremecen la alondra, la azucena

y la cúpula azul del firmamento

cuando turba el torrente turbulento

con su angustiosa paz, la paz serena.


La celesta percute la armonía

de la desolación transfigurada

en estridente sombra luminosa.


La partitura junta noche y día,

infierno y paraíso. Y, acabada,

en sosiego el espíritu reposa.

domingo, 7 de diciembre de 2025

Los que buscan sosiego en compañía (sicalipsis I).

 Chopin; Preludio opus 28, nª 4


                            
                                                            Ye t´aime...
                            

Al otro lado de la espiritualidad está la salacidad, y duermen juntas aunque se obstinen en yacer en camas separadas. ¿Se ennoblece el sexo con el amor? ¿Se envilece este con aquel? Logaritmos mentales que no debieran importarle más que a los matemáticos de sus cuerpos y espíritus. Los demás ni siquiera debiéramos ser mirones de sus actos. Qué admirable honestidad la de quienes miran la relación amorosa plena como un don y no como una delincuencia, a la manera del medieval "Cuando aspiro tu seno / y bebo de él / bendigo al vinatero / y al arcillero / que pusieron en ti / el cielo".

El siguiente soneto del argamasillesco Nurio Nirikovna no evita la pintura del acto sexual que va derivando en hallazgo de sosiego al saciarse el frenesí. Y lo que empieza siendo lascivia se va trocando "rúbrica de amor". Es otra constatación de la dualidad misticismo-erotismo.

Los que buscan sosiego en compañía (sicalipsis I)

Con los brazos abiertos, extendida
sobre la cruz desnuda de tu cama,
tu sexo incandescente me reclama
y te clavo mi espada enfurecida.

Me crucifico en ti, sajo tu herida, 
entro en tu cripta azul y se derrama
mi fiera sangre blanca, como llama
en rúbrica de amor ya convertida.

Nos debatimos en salaz combate
devorando la carne, el alma, el beso
con la voracidad de la lujuria.

El corazón como un volcán nos late;
antes de que me tragues te atravieso;
y en paz se transfigura nuestra furia.

domingo, 16 de noviembre de 2025

Reinar después de morir

"Im Abendrot" - Vier Letzte Lieder - R. Strauss

Reinar después de morir
(El autor recibe una fotografía)

Ese rostro nimbado de ternura
es el que anhelo y el que ya he perdido.
El tiempo y la aflicción lo han destruido
robándome su paz y su hermosura.

Qué tráfago el del alma, pues perdura
en ella la memoria y no el olvido,
y construye la estampa y la figura
de lo que pudo ser y nunca ha sido.

Confiar nuestra vida en otra vida
y esta otra en la nuestra, como un flujo
del do ut des de la carne al fin unida.

Contemplar la existencia ya dormida
en un trozo de muerte, en el embrujo
de un recuerdo que mata a quien no olvida.

domingo, 2 de noviembre de 2025

jalogüín - jaloguón

Saint-Saen: Danza macabra

También el hernandico celebró el jalogüín, y prueba de ello es este jaloguón magnificático:

Doctor, esmérese en la operación:
quiero que mi nariz sea un topacio
perfumado, y mi boca un gran palacio
que lubrique la fagocitación.


Los dientes, de diamante y corindón

-insinuando que sorbo muy despacio-;
el cabello frondoso, un poco lacio;
los ojos que hipnoticen con pasión.


¡Qué hermosura de rostro, qué cabeza

más cualichaletápera, qué pómulos,
qué achuchones románticos tendré!

¡Qué ejemplo de bellezas mi belleza!
Y aunque no encuentre rima para pómulos
cuántos pánfilos felacionaré!

                    (Garcilaso de la Verga Baja.- de Obras maestras a granel)

viernes, 29 de agosto de 2025

Así se mata el amor

Así se mata el amor -y cualquier relación-.

Groucho en Sopa de ganso

Mal vicio, como todos, es convertir la conversación en disputa; sobre todo cuando el malentendimiento surge sencillamente porque los hablantes -o uno de ellos- dicen lo primero que les pasa por la mente o interrumpen al otro porque lo que tienen que decir les parece más importante que lo que están escuchando y temen olvidar cacarearlo. 
Así, llega un momento en el que se dicen: "pues será mejor que dejemos de hablar". 
Pero no. Porque la solución no es callar, sino hablar bien para ser bien entendido y escuchar bien para no interpretar mal. Eso es conversar. Lo otro es ansiedad, descortesía, falta de educación... contumacia. Además de ignorancia: pues el sabio sabe que casi todo lo ignora, y el necio cree que todo lo sabe -y como tal se comporta-. 
El siguiente poemilla burlesco lo muestra incluso en ese encabalgamiento forzado adredemente:

          Monólogo interrupto

          Estaba Dulce conversando un día
          con Espejo, y hablaba, apasionada,
          de todos y de todo... o sea: de nada:
          porque nada de todo, al fin, decía.

          Miraba Dulce a Espejo y le gruñía
          diciendo que él hablaba demasiada-
          mente, y que ella estaba interesada
          en expresar también lo que sentía.

          Como Espejo no se callaba sino
          que más gritaba, hablaba y farfullaba
          cuando Dulce le instaba a que callase,

          un pedrusco envióle, con tal tino
          que calló el dulce espejo que parlaba
          y ya no dijo ni una sola frase.


domingo, 10 de agosto de 2025

Soneto desde Nolynda o Kolunga

 

Schumann: Carnaval (Chopin)

                Déjame que te diga que te quiero
                               aunque ya hayas dejado de quererme... (J. Cantero).


Tú dime que me amas, que me quieres
más que a todas las cosas de este mundo,
y que has sido tan solo un vagabundo
buscándome entre todas las mujeres.

Dime una vez, y mil, que me prefieres
porque has hallado en mí el amor profundo
que no encontrabas, que con él inundo
tu corazón, y que sin él te mueres.

Yo te diré que sí, que creo en ti,
que nada es falso de cuanto me escribes,
que escribes para mí y para mí vives.

Confío en ti lo mismo que tú en mí.
El amor es la única mentira
que el alma acepta y por la cual suspira.

jueves, 2 de enero de 2025

Pavana para una infanta difunta

                                    Ravel: Pavana para una infanta difunta .


Pavana para una infanta difunta


Llorando estaba Oniria porque un día
malas lenguas dijeron que su amado,
tras tanto amor, la había ya olvidado
y en mil amores su alma repartía.

Pero si yo la hallase le diría
-yo, que he sido y seré su enamorado
en vida, en muerte y en cualquier estado-
que ella es la flor de mi melancolía;

que mitigo el dolor de mi existencia
con tristes amoríos por besarla,
pues son sus labios los que en otros beso;

que en cada cuerpo busco la cadencia
de su música; y que, al escucharla,
vuelvo a la vida, y a su amor regreso.


domingo, 17 de noviembre de 2024

Teoría del porvenir

Bach: Aire

El escalpelo del conocimiento 
condujo al hombre a la sabiduría: 
separó realidad y fantasía,
supersticiones y razonamiento.

Una verdad ya no era un mandamiento, 
y el mundo no fue ya una dilogía 
que dividía al mundo en herejía 
y dogma, libertad o acatamiento.

Alzando silogismos con firmeza,
distinguió cielo y tierra, noche y día,
y el hombre habitó solo en su cabeza.

Creó otro mundo: la cienciología (*):
asistió en su brutal misantropía
al estertor de la Naturaleza.

(*)
En otros internescritos, la tecnología; la filosofía

miércoles, 13 de noviembre de 2024

El talismán

 

El talismán 


Imagine el lector por un momento
que yo lograse ser un gran poeta
capaz de hallar la identidad secreta
del hombre en un poema, o en un cuento.

¿Elegiría ser Lope de Vega,
Quevedo, o Shakespeare, o Petrarca o Dante?
¿Escribiría un himno edificante
o una elegía para una urna griega? 

¿Preferiré la fama o el respeto,
la muchedumbre o el lector discreto
que busca esencias en la circunstancia?

¿Trataré, por ejemplo, en un soneto
los meollos del hombre, el ser completo,
o las cosas carentes de importancia?

domingo, 27 de octubre de 2024

Antonio Gracia - La brasa incandescente - Manuela García


La brasa incandescente 
                    ("... me ties piyá ...")

Los dos cuerpos desnudos en el lecho
brillando como un astro enfurecido; 
el corazón como un corcel herido 
trotando desde un pecho al otro pecho.

El amor recorriendo cada trecho
de distancia carnal; cada latido
igual a un fruto ardiente florecido.
Saciada el alma, el cuerpo satisfecho.


Toda lucha sexual que emprenden dos
desde el anhelo de sus corazones
es un viaje a la espiritualidad. 
 
Y sin embargo no aparece un dios
en ese paraíso de pasiones
que anhelan conquistar la inmensidad.

miércoles, 23 de octubre de 2024

La brasa incandescente

Schumann: S. 2, Adagio


La brasa incandescente 
                    ("... me ties piyá ...")

Los dos cuerpos desnudos en el lecho
brillando como un astro enfurecido; 
el corazón como un corcel herido 
trotando desde un pecho al otro pecho.

El amor recorriendo cada trecho
de distancia carnal; cada latido
igual a un fruto ardiente florecido.
Saciada el alma, el cuerpo satisfecho.


Toda lucha sexual que emprenden dos
desde el anhelo de sus corazones
es un viaje a la espiritualidad. 
 
Y sin embargo no aparece un dios
en ese paraíso de pasiones
que anhelan conquistar la inmensidad.

martes, 8 de octubre de 2024

Apócrifo y lerélere.


Orff: O Fortuna

- Palinuro: ¡Matrimóniame, Individua!
- Lesbia: ¡Matrimóniame tú a mí!
- Palinuro: ¡El que no te conozca que te compre!
- Lesbia: ¡Pos anda que...! ¡Prefiero morir sola que mal acompañá!
- Palinuro: ¡Pos me via aconsejar del Lucanor!

Y se fuese el Namorao al Lucanor, quien consultó al Patronio sobre la Namorá. Aconsejó, pues, Patronio a Lucanor ordenando a Trovadorius que compusiera un poemoide con el suo consejo y su bramancio y todo. Y le díjole Trovadorius sabiamente, acompañado de laúd, cimitarra y cirrosis, aqueste ripio intitulado Mi amada Lesbia no me ama:

Soneto avellanédico

Cuéntanos Cide Hamete en un soneto 
a propósito de un enamorado, 
que, sintiéndose siempre rechazado, 
puso a su dama un día en un aprieto.

Vendióle a Satanás el su esqueleto, 
y aqueste se quedó juramentado 
a enviar de su gran reino endiablado 
todo diablo que hobiese buen gameto.

Así la encandilada dama amó 
uno tras otro a todos los demonios, 
quienes la traspasaron con su cuerno.

Al fin, multiorgasmada, comprendió 
que no es malo sufrir mil matrimonios
si en cada uno va un diablo hasta su infierno.

81024

sábado, 14 de septiembre de 2024

Huyendo del amor

Moteverdi: Si dolce il tormento...

Huyendo del amor

No quise enamorarme de ti, Amada, 
porque es triste querer sin ser querido; 
pero tan pronto te hube conocido   
quedó mi alma a la tuya encadenada.

Como una voluntad desorientada
vive mi corazón, triste y herido,
sin propia identidad, y sin sentido, 
con su sangre en dolor transfigurada.

Dejar, pues, de quererte es lo que intento,
que sin causa no habrá ya consecuencia, 
y amada que no ama es desamada.

Razonable es sin duda el argumento. 
Pero de poco sirve esa conciencia;
porque en amor no hay razonable nada.

jueves, 13 de junio de 2024

Soneto para un poeto


Altas odas y plúmbeas cimitarras...



No géiseres de insomne verborrea
escribas complaciente y complacido:
babeles son de plumas sin sentido,
estupros de la orgía farisea. 


No promiscues la frágil panacea
que es la escritura -para el hombre herido-
con estrategias que son solo un ruido 
provocador de infausta cefalea.


No es radiante inventar cualquier lenguaje 
sin carripochear con glosolalias
la mandoblez del tuétano sombrío.


No meliflues el probo vasallaje
del lector enmismado en ecolalias,
¡oh tú, necio juglar misantropío!


lunes, 29 de abril de 2024

Al fondo del espejo





El bucle (para Dulcinea del Te Beso)

Miro el espejo en el que me reflejo 
y veo más allá de lo que veo:
un hombre diferente al del espejo 
y sin embargo igual a aquel que veo.

No importa si me acerco o si me alejo, 
pues no está en lo que miro lo que veo, 
sino en mí, que soy siempre el que no veo 
y ante el que siempre quédome perplejo.

Por más que cejo y cejo nunca cejo 
de mirar ese aljibe en el que veo 
el dolor incesante de mi espejo.

Un espejo interior es el que veo;
aunque siempre es el pálido reflejo 
de quien quisiera ver y nunca veo.


domingo, 17 de enero de 2021

Invitación al sulfuro

Mendelsohn 

Marcha nupcial 
                                                 Wagner


Haiku de los casandriagos


Un soneto me manda hacer tu madre 

para saber si soy digno de ti, 

y ¡vive Dios! que tengo para mí

que no hallarê soneto que le cuadre.

 

He seguido el ejemplo de tu padre,

que adquirió semejante pedigrí 

rimando pedigrí con anduví

y padre, madre y cuadre con desmadre.


"Pregunta al Miguelico Hernández", dijo, 

"que ese sí que sapiaba de rimancias,  

gorgoritos en verso y floritura".


"Ripié un epitalamio, así: un alijo 

de palabras para las circunstancias ... 

Y me casé... ¡Eso sí fue una locura..."