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miércoles, 30 de noviembre de 2022
martes, 29 de noviembre de 2022
Lejos de toda furIa.
lunes, 28 de noviembre de 2022
Carta a Marí - Vrl 3
Carta a Marí
… soporté el bombardeo bastante bien, acaso
porque me acompañaba el continuo recuerdo
mío hacia usted… (Noviembre, 1936)
Dicen que tengo el rostro de Rubén
Darío y que como él
soy clásico y moderno, serio y lúdico,
misántropo y huraño.
Mis retratos y mis paisajes son
tentativas, pergeños
para el cuadro indeleble
que pintaré algún día,
la conclusión de un silogismo estrábico
de un hombre provinciano
iluminado por la metafísica
y un ansia trascendente.
Soy
el color del bisonte en la caverna
y las manos plasmadas como rúbrica
en el techo de roca.
¿No son retratos de la humanidad?
Si vivir es un tránsito a la muerte,
solo el arte nos salva del naufragio.
Muchos de mis coetáneos
-músicos y pintores y escritores-
reciben el aplauso de las gentes;
la vida les sonríe; solo yo
permanezco en la sombra, en el silencio
que estalló tras las bombas, alejado
del mundo y de mí mismo. ¿No seré
digno de una existencia más allá
de este presente oscuro y lastimoso?
Me dedica mi amigo Óscar Esplá
sus Canciones playeras; y me alegro;
pero yo sigo siendo nadie. Acaso
no merezco el aplauso, no me he dado
bastante al arte y a los hombres. ¿Debo
consolarme con reivindicaciones?
¿Soy solo lucentino o universal?
Mis paisajes evocan la verdad,
la realidad de la Naturaleza,
y mis autorretratos quieren ser
la identidad más honorable y cierta.
Mi oblicua perspectiva, mis trazados
ansiosos de ser bosques de color,
mi principial mirada a lo concreto
para transustanciarlo en emociones…
son místicos lirismos escondidos.
Pero no es suficiente el esforzarse
cuando nos falta el genio.
Yo sueño con pintar una Gioconda,
una Dama de Elche vareliana
con las facciones de Marí la Bella.
¿Tal vez ha fusilado mi pintura
el silencio que deja toda guerra
y he muerto para mí y todo ser vivo?
Mi querida Marí: yo te confío
estas tristezas porque algunas veces
veo en tus ojos que me ves por dentro.
Tu espíritu está anclado en mi memoria.
Debes saber que, aunque olvidado y solo,
yo seguiré pintando.
Y resucitaré.
domingo, 27 de noviembre de 2022
Un puñado de polvo y de ceniza
El pasado es un presente inevitable; por eso debemos hacer buen uso de él: ni despreciarlo ni adorarlo, ni convertirlo en un altar ni en una cripta. No es un cadáver y tampoco un fantasma; y, menos aún, un dios. Debiera ser un buen maestro y, luego, un olvido, un puñado de polvo y de ceniza.
sábado, 26 de noviembre de 2022
Maravillas de la pluma
Ejemplo consuetudinario -de cuyo autor no quiero acordarme- de poesía ultimísima:
viernes, 25 de noviembre de 2022
El abrazo de Azula.
jueves, 24 de noviembre de 2022
miércoles, 23 de noviembre de 2022
Emilio Varela (2) - El mar introspectivo
El desaliento
…no sé pintar ya, ni sabré pintar nunca…
mi vida no tiene razón de ser en este mundo…
(Emilio Varela)
Torrentes de errabundas soledades
desembocando en ensimismamientos
y amarga introspección me conducían
a odiar la vida y querenciar pinturas
para que mi existencia perdurase
en un arte inmortal. Pero fié
más en el juicio ajeno que en el mío
y la desolación me poseyó.
Quería honrar el mar, aunque mi muerte
fue una caricatura, como un salto
a un charco diminuto. También Schumann
se arrojó al Rhin y fue salvado por
unos barqueros que desconocían
que vivir es a veces un infierno.
Ellos no comprendían, no veían
mis íntimos dibujos, mi retrato,
no escuchaban mi música interior:
Me llaman los suicidas del pasado,
la leyenda del sueño inconseguible:
el creador que no crea es un cadáver;
quiero que el mar posea mi destino.
Lego al mar mi fracaso.
martes, 22 de noviembre de 2022
domingo, 20 de noviembre de 2022
La muy malvada
Entonces él le dijo:
Cuando quiero soñar leo un buen libro
o pienso en ti.
Pero no le creyó.
201122
Palabras germinales
El poema -la obra de arte- debe contener todos los elementos necesarios para poder ser apreciada; si no, necesitará contextos y no palabras; son necesarias las palabras que contienen la esencia, no las circunstancias; es decir: hay que escribir el sema y saber dónde termina este y cuándo se necesita alguna breve circunstancialidad o anécdota; esa es la tarea del autor.
La obra autónoma, autosuficiente, nutricial.
sábado, 19 de noviembre de 2022
viernes, 18 de noviembre de 2022
En una isla desierta
Debo reconocer que leyendo aprendí que sabía muy poco de los hombres: que pasamos nuestras vidas creyendo conocerlos porque estamos día a día con ellos; pero olvidamos que pocas veces somos como nos mostramos y que nuestros más íntimos secretos, nuestro verdadero ser, queda oculto y solo se manifiesta en los escasos momentos en los que se establece una comunión misteriosa con quien nos acompaña: y eso es precisamente lo que ocurre en los libros; sin necesidad de que algo suceda e implique a dos personas, una le dice a la otra toda su mismidad, le desemboca su misterio, abre su corazón tal como es. Todos los libros son rostros, no muecas inexactas...
¡Qué gran compañía la de los libros...! Estar en una isla desierta -por ejemplo, este mundo- llena de preguntas; y entre ellas la de ¿qué libro me llevaría a semejante lugar? Afortunadamente, ¡hay tantos! ¿Por qué contentarse con uno?
jueves, 17 de noviembre de 2022
Envejecer
Prokofief: Danza de los caballeros
martes, 15 de noviembre de 2022
El rostro del autor.
lunes, 14 de noviembre de 2022
Quien no duda no busca.
Así, lo que queda en las ciencias, artes y pensamiento es aquello identificativo del ser humano. Lo demás son obstáculos en una carrera de relevos hacia el corazón de la Humanidad.
domingo, 13 de noviembre de 2022
sábado, 12 de noviembre de 2022
viernes, 11 de noviembre de 2022
Vírgula 2
LA PRODIGIOSA DÉCADA ORIOLANA
Apuntes de una educación sentimental1
Antonio Gracia
El despertar
Yo despertaba de mi adolescencia. Una peseta al día durante los veranos (era el salario que mi padre me regalaba por ayudarle en el almacén), más alguna que yo hurtaba, fueron mis primeros ahorros con los que empecé a autobibliotecarme. Yo tendría diez, doce años. Mi padre, inteligente intitulado, sabio y poco erudito, hablaba como un eco lejano de la calle, del hambre y de una guerra. Mi madre, hija de las supersticiones de aquel tiempo, trabajaba con él de sol a sol. No comprendía yo cómo a un niño le quitaban de pronto su lenguaje: nacemos y entendemos el mundo a través del contacto con las cosas; nuestra piel nos nutre nuestra mente; besos, arrullos, el pecho maternal, la infancia como un trozo de carne moldeable, la carne sensibilizada como único lenguaje para sentir y hacer sentir: y de pronto, cumples algunos años, te alejan de los cuerpos, te prohíben el tacto, lo que era puro amor pasa a llamarse sexo y quedas paralítico y mudo, manco y ciego, y con piernas para correr hacia una explicación del abandono. La adolescencia significa la muerte de la infancia: pero su asesinato. ¿En qué mundo había yo caído, donde todo era contrario de sí mismo? Tuve que refugiarme en otros seres humanos más humanos: los libros.
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Vírgula. Revista del Grado en Español:
Lengua y Literaturas
Vírgula. Revista del Grado en Español: Lengua y Literaturas, 4 (2022)
jueves, 10 de noviembre de 2022
Así en el arte como en la vida.
El arte es una necesidad síquica, no una circunstancia del factor económico o ególatra.
miércoles, 9 de noviembre de 2022
Poesía en las redes
martes, 8 de noviembre de 2022
Silogismos sin lógica
Nuestra necesidad de entender, de dar forma lógica y creíble a lo, en principio, increíble y absurdo nos lleva a inventar fórmulas silogísticas tan irracionales como las ecuaciones que no aprendemos a admitir más que así: aceptar que hay cosas incomprensibles ya es comprender, aunque no nos satisfaga, por insuficiente, ese modo de entendimiento.
lunes, 7 de noviembre de 2022
Laconismo.
***
domingo, 6 de noviembre de 2022
Emilio Varela cumple 135 años
Varela. Peñón. 1932
Los cíclopes de Ifach
...el arte es precisión... no conceptual, no abstracta...
sino emocional...
Tras la roca se oculta la gris mitología
de un Sísifo invisible que solivianta nubes
mientras el mar, labriego
de la playa devota del silencio,
transparenta de azules su armonía
igual que un corindón o un iceberg
surgido y transformado en arrecife
de oro: un pez de fábula varado
entre los arreboles de la arena.
Con qué cincel de magia el escultor
de líneas y colores ha escoplado
su estatua de rocosa arquitectura
y ha erigido en el plácido horizonte
su altar iridiscente, hacha de sílex
o fragua de Vulcano.
Árbol desarbolado que enarbola
su tronco, que el sol blande y cauteriza,
con su astada silueta hiende el cielo
-lápida de la tarde, flor de océano-
defendiendo su trágica quietud,
su sosiego invisible.

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Genial
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