Visitas

Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta Poemas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poemas. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de octubre de 2026

La breve eternidad

 

La breve eternidad


Nada existe que nunca se marchite:
la juventud, la rosa, la belleza, la vida
mueren y dejan solo el doliente recuerdo
de que fueron y somos fugaces apariencias
de eternidad, extrañas utopías.
La pasión de vivir, el impulso feroz
por devorar el tiempo antes de que nos mate, 
nos empuja a bruñir una inmortalidad
llamada pentagrama, pincel, pluma... 
aceptando que las obras creadas -las efigies
de nuestra identidad- van a vivir
inmortales, iguales
a los dioses que no pudimos ser.
Pero pasan los siglos y milenios;
y el caudal de poemas, partituras y cuadros 
que pretenden salvarse
es tan grande que solo algunas obras 
mantienen su vigencia, alcanzan plenitud 
–pues el mundo es una palabra frágil
que muy pocos consiguen pronunciar–.
Y tú y yo,
héroes en el esfuerzo y no en la hazaña, 
autores de una breve eternidad,
debemos afrontar el desengaño:
el leve orgullo de que lo intentamos
y el dolor de que no lo conseguimos.

lunes, 26 de octubre de 2026

Angrac Ianto

 


Angrac Ianto



Si debo confesar por qué os escribo,

primero he de decir que la existencia 

no me basta, y que escribo

para saber quién soy.


Nací en verano. El fuego

del calor y el tronar de las cigarras

dejaron un estrépito en mi mente

que quise concordar, como una música

serena, y que fue estruendo,

vorágine y dolor.


El invierno también dejó su lluvia

y sus tormentas en mis ojos, puso

laberintos y cólera en mi alma.


Fue mi infancia una lucha contra el miedo

y una desolación, mientras sonaban

profecías de edenes y celajes

que mostrarían el azul fulgente

del cielo sosegado.

Me persiguieron las clarividencias

del infierno, la imagen luminosa

de la mujer, el sueño

y los abismos hacia el desengaño.


Más tarde, amé; y odié cuanto había amado,

pues todo eran cenizas del anhelo.

Ni amores ni deidades existían

sino en mi corazón, cautiva estancia

del ruinoso sentir.

Cuantas veces llamé

a la rendida muerte, tantas veces

la sinrazón de la existencia pudo

más que mi libertad encadenada.


Y en fin: posó la edad

su turbia esclavitud sobre mi cuerpo

y he mirado hacia atrás, y hacia delante:

   nada existe en el mundo tan hermoso

como la vida limpia,

aquella que soñé y que no viví

más que en el verso que tampoco he escrito;

pues mi escritura es sólo

la tentativa de vivir un himno

que siempre ha emborronado la elegía.


Mirad ahora si el orgullo puede

sentirse satisfecho o desdichado;

porque escribe mi pluma a mi pesar,

y solamente os doy

el recuento final de una derrota.




viernes, 23 de octubre de 2026

Si con tus suaves manos

 Escribir es descubrir


Si con tus suaves manos me acaricias
no te podré dejar cuando la muerte
sea más fuerte que yo y quiera llevarte
al reino de los pájaros. La luna,
errante ruiseñor de nuestras noches,
cantará un madrigal. Tú entonarás
desde mi corazón un salmo dulce, 
y el manantial de nuestras noches albas
salpicará de estrellas el maná 
que nos espera en la alta cumbre. Todo
será una luz nacida de tus ojos.
Vive el presente para que el mañana
se lleve solamente su pasado.

martes, 20 de octubre de 2026

Lamento del héroe

 

Lamento del héroe


He regresado pero el lugar no existe

He regresado a todos los lugares
en los que nos amamos; y no estabas.
El rumor de las aguas cristalinas,
las flores escarchadas y los tallos 
tronchados usurpaban la lisura 
de nuestro amor; el duende de la noche
era apenas un prado sobre el puente
que el toro, piedra y alba, corneaba.
La lengua del pasado saborea
nuestros cuerpos y la alameda grita
nuestros nombres con un susurro que oyen 
la Catedral, Fray Luis y mi presente,
que no sé ni cuál es ni dónde está.
Melibea suspira mientras cae
preludiando el futuro de Julieta.
Como un pájaro, tú volaste luego,
tal vez, al cielo, y yo inicié el camino 
a todos los infiernos del infierno.
He regresado a todos los lugares
en los que nos amamos: y no estás.
¿Tendré que suicidarme para hallarte? 

jueves, 15 de octubre de 2026

Biografía sin vida

Holst , Los Planetas ,Saturno, el portador de la vejez

Biografía en la isla

Hoy se cumplen cien años de mi muerte.
Es cierto: hace un siglo que nací.
Cien siglos -en verdad- por cada año.
En ese tiempo he amado y desamado.
He escrito y enterrado borradores 
de libros que quisieron ser auténticos
portadores de mágicas verdades,
portadores de luz y portadores 
de sueños para el mundo mientras yo
me desangraba en cada verso, insomne 
por encontrar la bienaventuranza
definitiva que jamás hallé.
Viví entre mausoleos y entre pájaros.
Es terrible soñar y despertar 
sabiendo que eres solamente un sueño
derrotado por las devastaciones:
que el anhelo de ir hacia la luz
fue solo una epopeya fracasada,
una reconstrucción de un diario errante
entre el ayer y el hoy, una elegía 
pretenciosa de himnos, la estatura
de un ansia inagotable hacia la dicha
de conseguir ser más que unos fragmentos 
de eternidad, una iconografía
de un infierno voraz, una entelequia
incandescente en nombre de la luz
apagada por una realidad 
inexpugnable, triunfalista, frágil.
Tu cuerpo y su sonrisa me salvaron
el breve tiempo en el que tú me amaste.
Verdugo es este mundo y sus seudónimos.
El gran naufragio universal empieza
cuando se petrifica el corazón.
Cuántos hombres quisieron ser eternos:
ellos murieron, pero no sus obras.
Es tan hermoso el mar; y sin embargo
cada ola emborrona lo que escriben
en la arena las olas anteriores.
Quise tejer urdimbres luminosas.
¡Quise ser tantos héroes de la pluma!
Quise vivir en la palabra como 
nunca vivimos en la vida, ser 
la vida, 
sentir el corazón de la existencia!
Adjuro de ser solo un trovador.
He perdonado a cuantos no me importan.
Cabe en un verso el mundo, pero 
¿quién sabe escribirlo?
Recuerdos a las flores.
Y no soñéis. Vivid.


martes, 6 de octubre de 2026

Los besos de la pluma

 

Cada verso es un yo complementario
del beso, del abrazo, de la vida.
¿Para qué, dulce amada, he de escribirte
palabras amorosas si ya no amas 
a este trovador, enamorado 
del amor que creyó ver en tus ojos 
-y confirmó, o fingió-, tu fiero cuerpo?
Los poemas que recibiste eran 
trozos de corazón, del mío al tuyo, 
mentiras convertidas en verdades.
fuegos transfigurados en lirismos. 
¿Por qué creíste que vivir es solo
erotizarse en la ilusión de amar?
Amar es voluntad de perfección.
convertir la utopía en realidad.
Aprendan quienes aman que el amor 
es dulce epifanía, no tan solo  
dos brasas en frugal incandescencia.
Que la carnalidad no ofende al alma
ni el cuerpo es un esclavo del espíritu.
No finjas lo que no sabes sentir. 
Si no sabes amar no digas "te amo".


domingo, 4 de octubre de 2026

De un poeta menor

 


De un poeta menor



He subido a la cima de las grandes preguntas 

para encontrar respuestas que concedan sosiego,

y he mirado a lo alto y he visto igual vacío

que cuando miro dentro de mí, o alrededor.

Los pájaros, alegres, volaban sin conciencia,

las fuentes ofrecían sus músicas de vidrio

y exhibían las flores sus frágiles aromas.

Solo yo permanezco melancólico. 

Y, aunque quiero callar la voz que me atormenta,

su grito se prolonga como un fiero alarido.

¿Qué puede dar -pregunto-

este poema frágil sino lo que yo soy?

Y soy tan solo tiempo, triste fugacidad 

ordenando, doliente, una autobiografía

que es la de cualquier hombre.

Y aquí yazgo, tratando de escribir 

un memorial que ordene mi vida. Escribo en verso 

porque es la mejor prosa que conozco. Caminan 

hasta mí cuantas cosas rescata la memoria

y llegan, se desbocan, asedian esta pluma

que quiere comprender. Ninguna se detiene, 

sino que continúan y me arrastran con ellas

en un viaje iniciático hacia el acabamiento 

o, tal vez, al origen.

En medio de este vértigo la vida se me escapa 

sin haber entendido por qué nací, por qué

debo morir. Soy tan solo un camino

que avanza hacia su fin 

sin saber ni siquiera por qué anduvo.


sábado, 3 de octubre de 2026

Hijo de Homero

 


Hijo de Homero

Leonardo Dellaporta


Acomodado en el tiempo, 

en una morada amable, 

la música acompasando 

la lectura silenciosa,

y tras años de preguntas 

sobre el enigma del hombre,

reconocer que tal vez 

pude obrar de mejor modo,

aunque siempre me regí

por la duda y la templanza.

Mirar el vuelo del pájaro 

y el renacer de la rosa;

contemplar la noche inmensa 

como una aurora infinita 

sabiendo que el tiempo nace 

cada instante en el que muere.

Escribir para creer 

lo que sueñan las palabras. 

Concluir, en fin, que, al cabo,

todo poema es un rostro

que nos sueña y que soñamos, 

y ver en la propia pluma 

un mensaje a las estrellas.


viernes, 2 de octubre de 2026

Lucrecio


De la naturaleza de las cosas

(Para Luis y Ángel Luis, traductores de Lucrecio)


Cuando estaba la vida de los hombres

gobernada por las divinidades

y sometida por la religión,

se alzó un griego y dispuso que sería 

la inteligencia el único  principio

desde el que descifrar el universo.

Así nació la ciencia, una verdad

que acepta que, aunque efímera, pudiera 

ser premisa de otras infinitas.

El principio causal fue que la muerte

convierte la existencia en un cadáver,

si bien sigue este siendo ágil materia.

Por tanto solo existe lo tangible

aunque adquiera distintas estructuras,

que van desde la simple a la compleja,

agrupando esta a aquellas, ordenadas

en diferentes cuerpos. Así el cosmos

es la suma de múltiples corpúsculos

visibles e invisibles: son los átomos.


De la naturaleza - 1


7624

martes, 29 de septiembre de 2026

Un viaje

 

               Grieg: Amanecer


Esquivo firmamento

Yo vagaba por el espacio oscuro.
"Es un sueño -me dije- 
fronterizo a la nada solitaria;
pronto despertaré junto a la luz".
Pero mi cosmos íntimo gemía
vorágines y dédalos. 
Una rosa, como un astro de lluvia,
surgía del esquivo firmamento
y clavaba mi cuerpo en la caverna
de la noche estelar
semejante a una ardiente mariposa.
"Oh Artífice Supremo, dame muerte,
no me dejes en esta
levitación interminable
que es este infierno o cripta;
no tengo culpa yo de haber nacido".
Pero el verso se obstina en no morir.
¿Será verdad que soy nadie sin ti?
- Le susurré a la pluma-.
Tal vez creas que soy cuanto he escrito;
pero la realidad solo se asoma
a la palabra y esta desengaña
a quien piensa que escribe lo que siente
y que aquello que escribe es lo que es.

domingo, 27 de septiembre de 2026

En mitad de la noche

 


Aparece en mis noches tu fantasma de carne
disuelto entre la niebla de mis sueños, 
y una bruma de aurora y de azahar 
forja un anillo que une nuestros cuerpos 
y despierta el fragor del mar callado; 
el tronar silencioso de la luna
finge estridencias mudas, sierpes cálidas:
como un corcel dormido entre nosotros 
que insustancia y empuja tu corazón y el mío 
hasta unirnos en un solo animal.
La plétora del ansia estalla rígida.
Y me derramo sobre ti como una 
nieve furiosa que tu amor derrite.

sábado, 26 de septiembre de 2026

Cenizas

 

Cenizas 


El cuerpo envejecido se contrae 
como vieja armadura, y las herrumbres 
de dama y caballero no sostienen 
los fuegos que ayer fueron corazones
encendidos, volcados uno en otro 
como vaina y espada en mutuo abrazo.
Los besos, que eran almas, ya son ruinas 
de un palacio que vive en la memoria 
y recuerda el enlace cotidiano 
con más asombro que pasión. Ya no es
abrasador el fuego helado. Pero  
la boca sigue siendo íntima brasa.
Ha desaparecido la nostalgia
de las flores y el viento en el ocaso.
La luna es un murciélago que sueña
y el hombre el descendiente de unos dioses
que forjaron un mundo de naufragios.
Todos los avatares del dolor
nacieron cuando, nueva Eva, naciste 
y mentiste a los hombres y mujeres 
con tu disfraz de hermoso y noble espíritu.
Eras azul, igual que un cielo diurno
persiguiendo los astros de la noche,
y las gaviotas parecían blancos
fantasmas sobre el arrecife.
El esqueleto de la hipocresía
de ti tomó la forma.

martes, 22 de septiembre de 2026

Gorgona

Escuchar 

GORGONA  

La gorgona

Eran sus ojos como dos venenos

que me invitaban a una muerte dulce. 

Los ojos son sirenas que hipnotizan 
con su canto a la luz.

La tempestad del corazón renueva 

su oleaje de lágrimas ardientes, 

y dos gotas de zarca simetría 

-igual a la esmeralda tras la lluvia-

dilatan sus océanos convertidos 

en vítreos manantiales de luz fénix

hipnotizantes: como dos gorgonas 

dispuestas a matar a quien los mira. 

Eran sus ojos como dos venenos

que me invitaban a una muerte dulce. 


jueves, 17 de septiembre de 2026

El sinsentido

 

El sinsentido

Subimos la montaña y el halcón
ondeaba los árboles, los riscos 
y los cielos. De pronto un ciervo herido 
tiñó tu blanca túnica y me vi
rodeado de siervos flechadores;
y un ballestero insomne -que era yo- 
sedujo por su estampa medieval
el paisaje con su brumosa lluvia,
injertando aristócratas juglares
en la noche del tiempo o de mis ojos.
La música y la guerra entremezclaron
sus mágicas liturgias y tú y yo
somos protagonistas de esta historia
que leo en este códice inextenso.
La biblioteca del castillo endulza
los ojos y los siglos con extremas
miniaturas danzantes. Un copista
moja la noble péñola en tu sangre.
Y la epopeya anónima pervive.

Mozart: C piano 21

lunes, 14 de septiembre de 2026

La plenitud

 

La originalidad

Un poeta soñó que su palabra 
daría fe y consolación al mundo.
Un músico, un pintor, un hombre bueno 
soñaron que su magia los alzaban
a la más alta cumbre.
Todo se convertía en perfección. 
Y tejieron innúmeros vestidos 
para investirse de felicidad.
Pero cuando quisieron entallarse 
el uniforme de la plenitud 
hallaron que eran ellos 
quienes debían darle con su empeño 
la forma personal definitiva.
Que no existen milagros, sino esfuerzos.

viernes, 11 de septiembre de 2026

El ritual

 

Ritual


Así como los ríos recorren continentes
como barcos que vuelven a su patria,
te recorre mi cuerpo hasta tu mar,
allí donde la vida se regenera dulce 
y estalla mi arrecife en tu caverna
con plétoras y ensalmos.
Yo alimento tu dicha y tú la mía,
y ambos somos los dueños de la creación ritual
que genera otras tierras y otros ríos
desde el principio de los tiempos. 

Y puesto que la vida es un desierto errante 

que conduce a la ruina y a la muerte,

detengamos el tiempo en un oasis

y bebamos el agua que nos brinda.

Transformemos en uno nuestros cuerpos.

Muramos convertidos en dos brasas 

tras agotar el vino del amor.


martes, 8 de septiembre de 2026

La música la lírica

 

La música la lírica la esdrújula

Escribir es crear, es descubrir.

Sin música no hay verso que sea lírico.

Que una cosa es poesía y otra lírica. 

El verbo solo es verso cuando es músico

de trascendencias y misticidades. 

De música es la carne de los hombres; 

su corazón es como un pentagrama 

donde cuelga conceptos y otros pájaros 

que talla la razón al escrutar 

el cosmos de la mente heterodoxa

donde existe la magia, el elixir,

la sabia matemática del caos. 

Otro asunto es la prosa de la música.

El verbo puede ser crisol, arcano,

exorcismo, mastaba inexpugnable.

Todo puede escribirse si los ojos  

de lo invisible encuentran su habitáculo 

poético sin lírica y sin música

que enhechiza la vida: la escritura.

La mente es un país desconocido. 

Escribir: ya lo he dicho, escribivir.

País inconquistable es la poesía.

Llevan las rosas en su aroma el tuyo,

y sus pétalos son fragmentos dulces

de tu piel cuando te amo.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Capital del dolor

 Capital del dolor

El hombre y la mujer andan despacio,
las manos ensartadas una en otra, 
sosteniendo sus días lentamente.
Unos meses después ya no son dos 
los que cruzan la calle. Desolado 
como un náufrago en medio de la vida, 
las palabras no saben explicarle 
por qué se quedó solo, por qué ella
dio un abrazo a la muerte si era a él 
a quien amaba.
Y escucha unos silencios que no existen:
vivir es la guarida del dolor,
y morir es el más dulce exorcismo.


domingo, 30 de agosto de 2026

El arpón

                                  Pulsar para escuchar   El arpón

El arpón

Él dijo: necesito ver tu cuerpo 
desnudo como un dardo de sol ciego.
Ella alzó su rampante desnudez, 
y sus ardientes pechos, como almíbares, 
rugieron entre palmas y albedríos
mientras la noche ardía lujuriosa
como un corazón loco y solitario. 
El dedo jubiloso iba sorbiéndose, 
se clavó entre los labios 
y estalló en el umbral de la lascivia. 

https://youtu.be/DhuqYCKv0Qw

sábado, 29 de agosto de 2026

Entropía

 

La entropía


Todos los días muere un poco más 
el mundo, y siento la tristeza 
acuchillar mi corazón, ahogarlo 
en inmensos océanos de sangre. 
Y no obstante me esfuerzo en sonreír,
en mirar a la luz hasta cegarme: 
busco palabras, trazo geometrías,
desentraño misterios, 
ilumino un enigma,
me digo y me desdigo: 
porque sé que dejar esta existencia
mejor que la encontré
es la única batalla que no debo
perder.