Visitas

Seguidores

viernes, 25 de septiembre de 2026

Cenizas

 

Cenizas 


El cuerpo envejecido se contrae 
como vieja armadura, y las herrumbres 
de dama y caballero no sostienen 
los fuegos que ayer fueron corazones
encendidos, volcados uno en otro 
como vaina y espada en mutuo abrazo.
Los besos, que eran almas, ya son ruinas 
de un palacio que vive en la memoria 
y recuerda el enlace cotidiano 
con más asombro que pasión. Ya no es
abrasador el fuego helado. Pero  
la boca sigue siendo íntima brasa.
Ha desaparecido la nostalgia
de las flores y el viento en el ocaso.
La luna es un murciélago que sueña
y el hombre el descendiente de unos dioses
que forjaron un mundo de naufragios.
Todos los avatares del dolor
nacieron cuando, nueva Eva, naciste 
y mentiste a los hombres y mujeres 
con tu disfraz de hermoso y noble espíritu.
Eras azul, igual que un cielo diurno
persiguiendo los astros de la noche,
y las gaviotas parecían blancos
fantasmas sobre el arrecife.
El esqueleto de la hipocresía
de ti tomó la forma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario