Ritual
Así como los ríos recorren continentes
como barcos que vuelven a su patria,
te recorre mi cuerpo hasta tu mar,
allí donde la vida se regenera dulce
y estalla mi arrecife en tu caverna
con plétoras y ensalmos.
Yo alimento tu dicha y tú la mía,
y ambos somos los dueños de la creación ritual
que genera otras tierras y otros ríos
desde el principio de los tiempos.
Y puesto que la vida es un desierto errante
que conduce a la ruina y a la muerte,
detengamos el tiempo en un oasis
y bebamos el agua que nos brinda.
Transformemos en uno nuestros cuerpos.
Muramos convertidos en dos brasas
tras agotar el vino del amor.
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