Honegger: Chant de la joie
La tristeza es un lago que disuelve
sus aguas en la bóveda del cielo,
y luego, convertida en feroz melancolía,
se diluvia constante
sobre los corazones sensitivos.
El hombre que persigue
respuestas metafísicas acaba
muriendo entre preguntas.
Solo quien oye el eco del futuro
bramar en el pasado
aprende del amor
que, tras peregrinar por la tristeza,
el corazón quiere cantar.
Cantemos la alegría de este mundo:
aunque no la sintamos siempremente.

