Respighi - Pines of Rome (Bernstein/1970)
En el dintel
La lluvia me recuerda la tristeza
del mundo. Es un guerrero de mil lanzas
del mundo. Es un guerrero de mil lanzas
penetrando en el corazón, llorando
como un gigante diluido en plata.
La consideración de que todo es
gris transitoriedad de lo eviterno
lleva a la conclusión de que el amor
es el único dios que crea edenes:
y así, buscando un dulce paraíso,
tu sonrisa de oro es el más claro
manantial que transporta a la alegría.
Su murmullo me empuja hasta el océano
de la dicha. El dolor es una roca
que nos golpea como un arrecife
en los ojos y ciega la mirada.
Pero de pronto llegas, apareces
como un fantasma hermoso en el dintel
de la tarde: y todo es alegría
porque diluvias magias, manantiales,
luz.
Siempre el amor engendra su criatura.
No hay más dioses que los que el hombre crea.
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