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jueves, 5 de mayo de 2016

ÍNDICE ABRIL 2016


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ÍNDICE General 2012

ÍNDICE GENERAL 2014


ÍNDICE GENERAL 2015

..............


2016
Páginas más curioseadas en marzo:

Alcánzame la luna

El abrazo perfecto

Fragonard: La carta de amor

Pedro y el lobo

Para que tú me quieras


                                                                 Páginas más curioseadas en

                                                    Enero:
                                                  100 artistas solidarios.

Audiopoema

El nombre del amor 

Desafinado

Abecedario amatorio

                                              2015
                                     Páginas más curioseadas en

Solo los libros no mueren

Conócete leyendo.

Amor más poderoso que la muerte 

Un himno a la luz


Septiembre:

                                 La salvación por el arte

(La construcción del poema, XXII)

                             Las vidas que no fuimos

Agosto

Conócete leyendo.

Revelación

Comprender, explicar

El mundo es un museo

Los límites del mundo


Julio

¿Qué es la belleza?

                                        Non Nobis Solum

                           La escritura como supervivencia

Rescatar de la barbarie


Junio
                                        Un proyecto de vida

Inextinguible >>>

                                     Los límites del mundo

                              Amor más poderoso que la muerte

                                      Desfazer entuertos

Mayo 

Para ti, que no sé quién eres, de mí, que no sé quién soy

Reflexión para año nuevo

Sentir contra la muerte


Abril

De buenas y malas lecturas

El abrazo marchito

Alcánzame la luna

Primer y último amor

Los mágicos instantes


Marzo

El abrazo perfecto

Desarmar el miedo.

Después del amor


Febrero

Beso sin boca

Toda poesía es social

Una enseñanza sin educación

El manantial 


Enero 

Reflexión para año nuevo

Incunables internéticos, II

Para ti, que no sé quién eres, de mí, que no sé quién soy




2014
Páginas más curioseadas en 
Diciembre

Del erotismo

El nombre de la propia identidad


Noviembre

Mujeres encendidas

La inspiración

El abrazo iniciático


Octubre

La estructura del humo

El abrazo doliente

Audiopoema:

Andrea Del Sarto: Retrato del artista


Septiembre

El abrazo del beso

El abrazo iniciático

La fúnebre armonía

Poesía para el hombre

José Luis GARCÍA MARTÍN: Devastaciones, sueños.


(Agosto)

Carta de amor para quien no me ama.


(Julio)

Ángel Luis Luján Atienza: "Devastaciones, sueños"

El Partenón

La belleza del cuerpo

Madre Coraje

Necesidad de la poesía

(Junio)

Ekaterina Kucherova: Encuesta sobre blogs

Vídeo-Conferencia


(Mayo)

Abecedario amatorio

Apunte para una dama

La deserción

Historia del lector

Algo más que un fracaso escolar

Por un puñado de versos

Joyce: Desde el Ulises

José Luis Gómez Toré: Fragmentos de inmensidad

El abrazo iniciático

Bailando en la oscuridad

El legado de Miguel Hernández


(Febrero):

El amor es un pájaro enjaulado (13)

El abrazo de plástico

Huyendo del infierno

Lección inaugural

Poe: El cuervo


(Enero):

Dios no es ya suficiente coartada.

Tejer la eternidad

Honegger: Pacific 231

Ana Belén Rodríguez de la Robla: HETERODOXIA Y AGONÍA 

La belleza del monstruo

Del erotismo (La construcción del poema, XXII)

ETIQUETAS


Heilbuth, Renoir: La redención por la lectura

Modigliani: Primer y último amor

Dalí: La búsqueda del Dios

Leighton: La confesión de Desdémona

Hortus conclusus: La rosa mazmorrada

Boticelli: Ilustración de la divinidad

Fragonard: La carta de amor

Klimt: La infinitud del beso

Trovadorius: Una pintura verbal

Klimt: La mujer rutilante

Cuando el Arte es el arte de fingirlo.

Bernini: Ilustración del orgasmo

Inconnu: Melancolía gris, ¿de dónde vienes?

Courbet: Y a pesar de la muerte, la invasión de la vida.

Ghirlandaio: La indefensión humana

Fotomatón: Retrato del autor

Friedrich: El arte de la Naturaleza


Audiopoemas

Nostalgia

Los versos de Trovadorius (IX)

Pienso en ti

Una meditación

Audio: Carta de amor para quien no me ama.

Resurrección:

Inextinguible

Lejos de toda furia.

Manzanas!

Audiopoema: Revelación

Audiopoema: Si muero antes de despertar


Antología

Un poema de Luis Llorente (Antología, CLXXI)

      Un poema de Andrés García Cerdán (Antología, CLXX)                                Un poema de José Luis Zerón Huguet (Antología, CLXIX)

Un poema de Elvira Pizano (Antología, CLXVIII)

Un poema de Ángel González Sánchez (Antología, CLXVII)

Autobiografismos

La indefensión de la pluma

Escuchando la magia.

El equilibrio

La catedral del agua

Antropofagia.

Manzanas y flamigerios

Cuatro años, tres días

Respuestas para un lector

Tres episodios, un vértice

Como un Atila que al sufrir mataba

Dónde estarán las músicas y versos...

Hiperestesia

La estructura del humo


Aventuras poéticas

La muerte de Ex Libris

Aventuras poéticas

DE AMORE

Aventuras poéticas: Poemas desde una imagen

Aventuras poéticas: Empireuma

Aventuras poéticas: En Oriola

Exposición de José Aledo Sarabia


400 sin Cervantes

Don Quijote Cervantes Saavedra

El sueño de la Humanidad 

Legislar desde una encuesta

"Más de esperanza que de hierro armado".


El abrazo amoroso 

El abrazo a la nada

El abrazo excesivo

El abrazo traidor
El abrazo sin vida
El abrazo ineterno

El abrazo inestable.

El abrazo de fresa
Sicalíptico el abrazo
El abrazo en la luna
El abrazo enmendado
El abrazo rusiente
El abrazo carnívoro
El abrazo silente
El abrazo fantasma

El abrazo postrero

El abrazo sincrético
El abrazo vital
El abrazo insondable
El abrazo esforzado
El abrazo incumplido
El abrazo real
El abrazo amantísimo
El abrazo indefenso

El abrazo al artista

El abrazo verbal

El abrazo confuso

El abrazo celoso
El abrazo pactado
El abrazo dormido

El abrazo salvífico

El abrazo egoísta

El abrazo maligno

El abrazo marchito

El abrazo quimérico

El abrazo alevoso

El abrazo perfecto

El abrazo corrupto

El abrazo a sí mismo 

El abrazo temido

El abrazo ultrajado.

El abrazo en la roca

La muerte centenaria: Rubén Darío

Beethoven cumple 245 años

Postal de Miguel Hernández

Pascual Pla y Beltrán

Don Quijote Cervantes Saavedra
Félix Grande

75 años con Machado

Miguel Hernández: El nombre del amor 

El legado de Miguel Hernández


Educación

Malversar la educación

La hidalguía del lenguajo

El país de la Humanidad

De la incapacidad para venderse

Aprender para vivir

Apuntes sobre la educación

Malos tratos

Todos los libros son rostros.

Queridos Reyes Mágicos:

Esfuerzos y sinesfuerzos

Prevenir los malos tratos.

Un país se construye desde la educación

La sociedad nace en las aulas

Enseñar la libertad.

Yo no quiero aprender.

La Gran Curiosidad

Diez

El don de la docencia

Rescatar de la barbarie

Los límites del mundo

De buenas y malas lecturas

Conócete leyendo.

Progreso regresivo

El gran best seller

Queridos Reyes Magos:

Hitchcock: Frenesí


Concierto

¡Feliz Próximo Siglo!

Mussorgski: Cuadros de una Exposición

Ravel: Bolero

La isla de los muertos

El crepúsculo de los dioses

El holandés errante

Sigfrido

La Walkiria

El oro del Rhin

Festival Bayreuth 2015 en directo

Pedro y el lobo

¿Qué es la belleza?

Schoenberg: Noche transfigurada

Holts: Los planetas

Jazz

Concierto de Año Nuevo

Mahler: La canción de la tierra


Correspondencia

La Red


Fantasmas y otros duendes

Trincheras contra la inepcia

Tertulianusque

A un poetastro que me amenazaba

Érase que se era un qué será...
Los nuevos poetísimos
Con versos de fogueo


Lecturas imprescindibles

Lecturas imprescindibles, 1

Lecturas imprescindibles, 2 (Orwell)

Lecturas imprescindibles, 3 (Saint-Exupéry)
Libros recibidos (XL): Pascual Izquierdo

Libros recibidos (XXXIX): Ángel González Sánchez



Poemas propios 

Nostalgia

Los versos de Trovadorius (I)
Los versos de Trovadorius (II)
Los versos de Trovadorius (III)

Los versos de Trovadorius (IV)

Los versos de Trovadorius (V)
Los versos de Trovadorius (VI)

Los versos de Trovadorius (VII)

Los versos de Trovadorius (VIII)

Pienso en ti
Anacreóntica
Habitación 211

No géiseres de insomne verborrea ...

Soneto macarrónico

De la inocencia

Borrador

Autoanagnórisis

Ritornello.

El pájaro encendido

Atardecer

La mirada de Fausto

A un poetastro que me amenazaba

Mientras dura la noche

Un corazón musical
Las vidas que no fuimos
No envejece el amor

El corazón abastado

El solo dios que queda

Rubens: La batalla de Anghiari
La efigie de una ruina, al fin, fulgente
Oda para un cadáver

Duet

Arcadia nebulosa

La mística del paisaje

El sueño de la pluma

Inextinguible >>>

Opus 125

Do ut des

El Bardo inextinguible

Cervantes

El cuerpo luminoso

Revelación

El beso irrepetible

La búsqueda del Dios

    Revelación

    Una elegía áurea

    Por una elevada senda

    La confesión de Desdémona

    Canción bajo la lluvia

    La rosa mazmorrada

      Preludio para un himno

      La soledad abisal 

      Demostratio

      La carta de amor

      La infinitud del beso

      Una pintura verbal

      La mujer rutilante

      Ilustración del orgasmo

      El huérfano senecto 

      Retrato del autor

      El Desencanto


      Para una poética 

      Del Arte que no es vida

      Dos o tres cosas 

      Tres en raya 

      Pendientes de otros fallos

      Legislar desde una encuesta

      LA CONSTRUCCIÓN DEL ROMANTICISMO

      Coautor de la creación

      "Más de esperanza que de hierro armado".

      Plagios

      El silencio y la voz

      En el mercado del arte

      Un cuadro, alguna música, un poema ...

      No géiseres de insomne verborrea ...

      ¿Qué nos dicen las artes todavía?

      Solo los libros no mueren

      Poyéticos tetúcidos.

      Respuestas para un lector

      Matar al individuo

      Fragmentos de identidad

      Tres episodios, un vértice

      1615: Segundas buenas partes

      Después del holocausto

      Tentativa infinita

      Algunas respuestas (7) La salvación por el arte

      Amor más poderoso que la muerte 

      Para ti, que no sé quién eres, de mí, que no sé quién soy

      La única poética

       Poemas comentados 

      Contra la euforia

      Los mágicos instantes

      La inefabilidad: Por una elevada senda

       Amor más poderoso que la muerte

      Tediato

      Si muero antes de despertar


      Prosas en verso

      Persecuciones, II (La conquista de la sabiduría, II)

      La conquista del saber, 3 (La voluntad)

      La conquista del saber, 4 (La voluntad, II)

      La conquista del saber, 5 (Autosuperaciones)

      La conquista del saber, 6 (Autorretratos)

      La conquista del saber, 7

      Reseña

      Luisa Pastor: Canción detenida a Sharon Tate



      Sobre el amor

      Donjuanismos

      La crisis de la pareja

      Después del amor

      Historial del amor

      Cómo matar el amor (2)

      El arte de seducir es el arte de hacer soñar

      El amor es el dios de la existencia

      Abecedario amatorio

      El amor es un pájaro enjaulado (12)

      El amor es un pájaro enjaulado (13)

      El amor es un pájaro enjaulado (14)

      El amor es un pájaro enjaulado (15)

      La compulsión erótica (El amor es un pájaro enjaulado, 16)

      Amo; luego existo (El amor es un pájaro enjaulado, 17)

      Carpe amorem (El amor es un pájaro enjaulado, 18)

      De la amistad y el amor (El amor es un pájaro enjaulado (19)


      Sobre el vivir

      Nadie podrá conmigo

      Sin ánimo de ofender 

      Legislar desde una encuesta

      La agonía insufrible

      El terror

      La primavera

      No dejarás que el mundo te devore

      La convivencia.

      Mujeras, hombros, epicenos.

      Feminilandia.

      Ad maiorem gloria homini

      De la incapacidad para venderse

      Malos tratos
      La felicidad se llama Facebook
      Tres o cuatro propósitos
      Reflexión para Año Nuevo.

      El Desamparo.

      Sin muchedumbre

      ¿Dios proveerá?

      El voto

      Un país se construye desde la educación
      El gran depredador.

      Autosuperación desde las ruinas

      Solo los libros no mueren

      Una Humanidad sin Dios

      Saber decir adiós (3)

      Saber decir adiós

      Condenados a pensar

      Imperfeccionistas
      Cuando la mujer piensa

      El hombre derrotado

      Estado de Impunidad.

      Vida extraterrestre
      Esta nave espacial llamada Tierra
      El único inmortal

      Cuánta vergüenza me doy...!

      El veneno y la triaca

      Darwin (Prosa para un poema)

      Diez

      Experimento
      Cumpleaños

      Matar al individuo

      El otro Auschwitz

      Vidas robadas

      La pobreza del rico

      La felicidad consiste

      Artífices Supremos (II)

      Artífices Supremos (III)

      Artífices Supremos (IV)

      La excelsa paradoja

      Somos demasiados

      Sin perdón

      Sujetos de la Historia

      Comprender, explicar

      1615: Segundas buenas partes

      De la memoria

      Los límites del mundo

      Rodin: No dejarás de dudar

      Non Nobis Solum

      Suicidas

      No ayudarás al necio a ser más necio

      Reflexión para año nuevo

      martes, 3 de mayo de 2016

      Un espejismo


      Esta mañana, al mirar a lo lejos, he visto a mi padre. "Es imposible", he dicho. 
           Es imposible porque murió hace años. Pero lo he visto haciéndome señales para que me acercase, y no es la primera vez. Lo último que le dije fue: "no te vayas; tengo que decirte algunas cosas". 
           ¿Será que yo, que he tenido la mala suerte de no creer en nada, empiezo a creer en otra vida?
           Ojalá: tendría ocasión de decirle, de muerto a muerto, o de vivo a vivo, cuánto lo quería, cosa que no he sabido decirle a nadie.

      lunes, 2 de mayo de 2016

      Poética de Oniria


      Marcello / Bach: Adagio


      «Yo no me dedico a la poesía, no soy un ‘poeta’, ni un escritor. Soy una pregunta tratando de responderse a sí misma para hallar la respuesta idónea. Me siento como un griego perdido en este siglo. 
           Creo que la poesía es necesidad irrefrenable de decirse para identificarse. Cuando escribo traduzco desde un idioma que no conozco a otro que también desconozco y no acaba de crearse hasta que la pluma se detiene. Yo escribo para salvarme. Nada tiene que ver la escritura con la publicatura. En la primera intento decirme; en la segunda es el lector el que tiene que encontrarse. 
           Me bastaría con que, después de una leve vida, un lector lúcido salvara dos o tres de mis poemas».
           Eso repetía Oniria, hermosa entre las bellas, aunque no la creyesen quienes buscan la clámide famosa. Y en los claustros del Palacio de Anaya, desde el 8 de marzo del 68, la lluvia continúa cayendo inexorable. Inexorablemente hacia la muerte.


      domingo, 1 de mayo de 2016

      Miguel Ruiz Martínez: Antología oriolana

      Ketelbey: En el jardín de un monasterio

      Pulsar  para: Leer en el periódico 

      ANTOLOGÍA ORIOLANA DE 1971 Y SU EDITOR

      Antonio Gracia me dice, julio del 2015, a propósito del artículo '1862. Un escritor danés y una reina española de visita en Orihuela', publicado en 'La Verdad', que mi próximo libro se llamará 'Transitantes de Orihuela'. Suave ironía, más en la línea de Cervantes, que en la de Quevedo, con que me regala a veces y que yo le agradezco. Quizá tenga razón. A lo mejor he insistido demasiado en las visiones que tuvieron las gentes escritoras que transitaron por aquí, o que yo he obligado a pasar por aquí a su pesar. Su amable comentario me lleva a recapitular. Repaso. Cuento. Pues no, no hay tantos escritores transeúntes en la nómina de la serie. Sólo he sacado a seis que pasaron por aquí: Azorín, Miró, Washington Irving, Ciro Bayo, Emilia Pardo Bazán, Hans Christian Andersen.
      De todas formas el propósito de 'Orihuela, literatura y patrimonio' es hacer patente el valor añadido que la literatura presta a los lugares que han sido retratados por los escritores, ya sean naturales o 'transitantes'. En el fondo lo que se intenta es fomentar el gusto por la lectura, por la literatura, que tantos beneficios individuales y sociales procura según creo.
      Antonio Gracia es un escritor, extraordinario poeta, un amigo, al que conozco desde la niñez. Pongamos que desde 1953. Hace más de sesenta años. El comienzo de dicha conocencia fue en un colegio humilde, el Oratorio Festivo de San Miguel, Escuela Preparatoria del Seminario. En la clase de tercero, la de don José Gil. Un día llegaron por primera vez al aula dos alumnos nuevos. Se sentaron juntos, en uno de aquellos pupitres biplaza que parecían asientos de galeotes forzados, con su tablero inclinado, en el que se insertaban los tinteros cónicos, uno por barba, que eran abastecidos con tinta artesana de mano maestra. Uno de los chavalines era Antonio; el otro, un hermano suyo.
      Mi memoria no percibe ningún resplandor en la cabeza del futuro poeta, ni la corona de laurel, ni que el chico mojase mucho en el tintero la pluma metálica insertada en el largo y colorado palillero de madera soñando versos. Mi recuerdo es interesado. A los pocos días de llegar, Antonio y su hermano llevaron una serie de pequeños juguetes de madera de pino barnizada, muñequitos, pitos, algún cubilete, con alguna propaganda impresa, caracteres capitales negros y algún dibujito en rojo, de alguna empresa de su padre. Al finalizar la jornada de la mañana, a la salida de clase, nos dieron a cada uno de los colegas dos o tres juguetillos, cosa que nos alegró mucho el día. ¡Qué felicidad! Unos trebejillos gratis en aquellos días de la Peña, lugar un tantico marginal que intentaba redimir, a su manera, don Antonio Roda, barrio en pendiente hacia la calle de la Feria que tan poco había cambiado desde los días de otro canónigo atento a los arrabales, el don Magín que vivió en Oleza. ¡Cómo sonaban de alegres los piticos a la salida de la escuela, por los abruptos escalones del barranco, por las empinadas torrenteras que bajaban hacia el llano!
      Antonio Gracia pasó pronto a otro colegio, también de nombre santo, Santo Domingo, mucho más famoso que el anterior. Estando por sus aulas, descubriendo los lugares más altos del edificio y los más escondidos, que antes habían explorado con bastante aprovechamiento otros escritores como Miró y Hernández, le fue viniendo la afición desmesurada por la literatura. Pero basta ya de biohagiografía infantil de un escritor que, aunque nació en Bigastro, vivió algunos años en la capital del Bajo Segura, en Orihuela del Señor, ciudad que imprime carácter a sus naturales y a los que viven cierto tiempo en ella, como muy bien sabe don Antonio.
      Repasando la biblioteca que he acumulado a lo largo de la vida, cuánto árboles talados y apalabrados con tinta negra, miro en la balda en que tengo bastantes libros del autor de 'Fragmentos de inmensidad'. Su penúltimo trabajo, que tendré que comprar si no me lo regala el escritor, es 'Lejos de toda furia'. Lo que sí he leído son las reseñas precisas y prontas que sobre el poemario han discurrido Luis Bagué Quílez y Francisco Javier Diez de Revenga.
      Pero no quiero terminar hablando de las últimas obras de Antonio Gracia, que ya habrá tiempo. Acabaré reseñando una pequeña empresa editorial suya de cuando era joven. En realidad es una obrita que concitó a su alrededor, que gestionó el autor de 'Hijos de Homero'. Un librito, ochenta y nueve páginas, que coordinó durante 1970 y que vio la luz en 1971, en la Imprenta de G. Muelas, calle San José, Murcia, cuando la capital de Orihuela era todavía Murcia, y no como ahora. Recuerdo al escritor yendo, viniendo, conjugando, explicando, sobre un libro colectivo, a los posibles interesados. Una antología en la que saldrían nuestros versos. Señor, qué versos, por lo menos los de un servidor. Cada página valía tantas pesetas. La tirada iba a ser de tantos libros.
      Cojo el librillo entre mis manos. Tapa rústica que fue de color blanco roto. Manchas leves como de tabaco rubio, expresión de la dignidad que da la edad a las cosas, si es que da alguna. Página tres. Prólogo denso, titulado 'Provocación a la juventud', en que se dice, entre otras cosas, que «seis jóvenes oriolanos -chicos y chicas en camaradería- se han comprometido en una hermosa aventura poética y han acrisolado su voluntad y su comunidad de bienes espirituales en este modesto volumen antológico». El prologuista renuncia a cualquier disección crítica de los poemas, cosa que se entiende, y señala que casi todos los antologados han sido alumnos suyos. Efectivamente, José Guillén García fue nuestro profesor de Lengua y Literatura Española, uno de los primeros docentes que en Orihuela nos habló abiertamente de Miguel Hernández desde lo alto de una alta tarima sonora, en aquellos tiempos tan difíciles para la cosa.
      En la escueta portada de la obrita, letras en azul marino, dice: 'Antología Oriolana (Poemas). 1971'. Autores: Josefina Gil Lorente, J. A. Muñoz Grau, Olaya Sáez Navarro, Miguel Ruiz Martínez, Miguel Terrés Hernández, Antonio Gracia. Más adelante se dirá algo más, si llega el caso, sobre esta voluntarista antología y sus autores.
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