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sábado, 6 de junio de 2015

ÍNDICE Mayo 2015

Pulsar 

ÍNDICE General 2012

ÍNDICE GENERAL 2014

..............


2015

Páginas más curioseadas en
Mayo 

Para ti, que no sé quién eres, de mí, que no sé quién soy

Reflexión para año nuevo

Sentir contra la muerte


Abril

De buenas y malas lecturas

El abrazo marchito

Alcánzame la luna

Primer y último amor

Los mágicos instantes


Marzo

El abrazo perfecto

Desarmar el miedo.

Después del amor


Febrero

Beso sin boca

Toda poesía es social

Una enseñanza sin educación

El manantial 


Enero 

Reflexión para año nuevo

Incunables internéticos, II

Para ti, que no sé quién eres, de mí, que no sé quién soy




2014
Páginas más curioseadas en 
Diciembre

Del erotismo

El nombre de la propia identidad


Noviembre

Mujeres encendidas

La inspiración

El abrazo iniciático


Octubre

La estructura del humo

El abrazo doliente

Audiopoema:

Andrea Del Sarto: Retrato del artista


Septiembre

El abrazo del beso

El abrazo iniciático

La fúnebre armonía

Poesía para el hombre

José Luis GARCÍA MARTÍN: Devastaciones, sueños.


(Agosto)

Carta de amor para quien no me ama.


(Julio)

Ángel Luis Luján Atienza: "Devastaciones, sueños"

El Partenón

La belleza del cuerpo

Madre Coraje

Necesidad de la poesía

(Junio)

Ekaterina Kucherova: Encuesta sobre blogs

Vídeo-Conferencia


(Mayo)

Abecedario amatorio

Apunte para una dama

La deserción

Historia del lector

Algo más que un fracaso escolar

Por un puñado de versos

Joyce: Desde el Ulises

José Luis Gómez Toré: Fragmentos de inmensidad

El abrazo iniciático

Bailando en la oscuridad

El legado de Miguel Hernández


(Febrero):

El amor es un pájaro enjaulado (13)

El abrazo de plástico

Huyendo del infierno

Lección inaugural

Poe: El cuervo


(Enero):

Dios no es ya suficiente coartada.

Tejer la eternidad

Honegger: Pacific 231

Ana Belén Rodríguez de la Robla: HETERODOXIA Y AGONÍA 

La belleza del monstruo

Del erotismo (La construcción del poema, XXII)


ETIQUETAS

Artes plásticas

Del arte redentor

Heilbuth, Renoir: La redención por la lectura

Modigliani: Primer y último amor

Dalí: La búsqueda del Dios

Leighton: La confesión de Desdémona

Hortus conclusus: La rosa mazmorrada

Boticelli: Ilustración de la divinidad

Fragonard: La carta de amor

Klimt: La infinitud del beso

Trovadorius: Una pintura verbal

Klimt: La mujer rutilante

Cuando el Arte es el arte de fingirlo.

Bernini: Ilustración del orgasmo

Inconnu: Melancolía gris, ¿de dónde vienes?

Courbet: Y a pesar de la muerte, la invasión de la vida.

Ghirlandaio: La indefensión humana

Fotomatón: Retrato del autor

Friedrich: El arte de la Naturaleza


Audiopoemas

El sueño de la pluma

Inextinguible

Lejos de toda furia.

Manzanas!

Audiopoema: Revelación

Audiopoema: Si muero antes de despertar

Autobiografismos

Como un Atila que al sufrir mataba

Dónde estarán las músicas y versos...

Hiperestesia

La estructura del humo


Aventuras poéticas

Aventuras poéticas

DE AMORE

Aventuras poéticas: Poemas desde una imagen

Aventuras poéticas: Empireuma

El abrazo salvífico

El abrazo egoísta

El abrazo maligno

El abrazo marchito

El abrazo quimérico

El abrazo alevoso

El abrazo perfecto

El abrazo corrupto

El abrazo a sí mismo 

El abrazo temido

El abrazo ultrajado.

El abrazo en la roca

El caballero más hermoso del mundo

Postal de Miguel Hernández

Pascual Pla y Beltrán

75 años con Machado

Miguel Hernández: El nombre del amor 

El legado de Miguel Hernández


Educación

Los límites del mundo

De buenas y malas lecturas

Conócete leyendo.

Progreso regresivo

El gran best seller

Queridos Reyes Magos:

Hitchcock: Frenesí


Concierto

¿Qué es la belleza?

Schoenberg: Noche transfigurada

Holts: Los planetas

Jazz

Concierto de Año Nuevo

Mahler: La canción de la tierra


Libros recibidos (XL): Pascual Izquierdo

Libros recibidos (XXXIX): Ángel González Sánchez



Canción bajo la lluvia

La rosa mazmorrada

    Preludio para un himno

    La soledad abisal 

    Demostratio

    La carta de amor

    La infinitud del beso

    Una pintura verbal

    La mujer rutilante

    Ilustración del orgasmo

    El huérfano senecto 

    Retrato del autor


    Para una poética 

    Del arte redentor

    1615: Segundas buenas partes

    Después del holocausto

    Tentativa infinita

    Algunas respuestas (7) La salvación por el arte

    Amor más poderoso que la muerte 

    Para ti, que no sé quién eres, de mí, que no sé quién soy

     Poemas comentados 

    Mientras mi padre agoniza

    Los mágicos instantes

    La inefabilidad: Por una elevada senda

     Amor más poderoso que la muerte

    Tediato

    Sobre el autor

    Premio de la Crítica Comunidad Valenciana

    Luisa Pastor: Canción detenida a Sharon Tate


    Sobre el vivir

    Más esperanzas que aguirres

    La felicidad consiste

    Artífices Supremos (II)

    Artífices Supremos (III)

    Artífices Supremos (IV)

    La excelsa paradoja

    Somos demasiados

    Sin perdón

    Sujetos de la Historia

    Comprender, explicar

    1615: Segundas buenas partes

    De la memoria

    Los límites del mundo

    Rodin: No dejarás de dudar

    Non Nobis Solum

    Suicidas

    No ayudarás al necio a ser más necio

    Reflexión para año nuevo

    viernes, 5 de junio de 2015

    La construcción del cielo

    Scriabin: Poema del éxtasis

    El pitecántropus convertido en homo sapiens que salió de África en busca de otros espacios pobló otros horizontes, creció en inteligencia, aprendió de su memoria y cultivó su experiencia. Formó grupos, tribus, clanes, naciones en su viaje hasta un hoy fugitivo hacia el futuro. Dedujo que debía regirse por normas que distribuyesen lo bueno y desterraran lo malo.
         No todos se atenían a las leyes establecidas para la convivencia, puesto que el único significado que se le concedía a la libertad era el de sobrevivir a toda costa. El mundo se convirtió cada vez más en un solemne caos.
        Un día, un hombre pensativo observó que ningún pensamiento era capaz de detener el aluvión de sentimientos que emergían del corazón de los hombres apuntando hacia la felicidad en este mundo; entonces se consoló imaginando que existía otro espacio escondido en un allá indefinible, postrero al de esta vida. Ese lugar era paradisíaco y en él la perfección y la dicha estaban regidas por un ser superior garante de la íntima alegría.
         La fuerza de esa imagen ilusiva ganó enseguida adeptos; y otros hombres siguieron construyendo la efigie del edén superior: la utopía factible.
         Y en la mente del Hombre y de los hombres nació un Dios.
         Fue entonces cuando los políticos de la mente promulgaron Religiones, Iglesias, moribilias.



    jueves, 4 de junio de 2015

    Pérez Pizarro: La mística del paisaje



    F. Pérez Pizarro
    La mística del paisaje

    Orígenes del Dios

    Mientras se anega de clarividencia
    el místico, de pronto, queda ciego. 

    Primero, el corazón se enciende; y, luego, 
    se disuelve en voraz concupiscencia.

    Como un manantial mágico en su riego 

    que trasciende todo arte y toda ciencia, 
    todo se transfigura en su conciencia 
    desde la bautismal noche de fuego.

    No hay distancias, ni tiempo; un resplandor 

    invisible reclama los sentidos,
    dispersos en la ubicua inmensidad.


    Lo inefable se abrasa en un fulgor 

    incandescente; suenan los vagidos 
    de algo que nace: una divinidad. 

    Otros:

    Del arte redentor

    Retrato Chandos: El Bardo inextinguible

    Jáuregui: Cervantes

    Dalí: La búsqueda del Dios

    Girodet: Una elegía áurea

    Leighton: La confesión de Desdémona

    Turner: Canción bajo la lluvia

    Hortus conclusus: La rosa mazmorrada

    Boticelli: Ilustración de la divinidad

    Fragonard: La carta de amor

    Klimt: La infinitud del beso

    Trovadorius: Una pintura verbal

    Klimt: La mujer rutilante

    Cuando el Arte es el arte de fingirlo.

    Bernini: Ilustración del orgasmo

    Cuando el Arte es el arte de fingirlo.

    Klimt: La invasión de la ruina

    Fotomatón: Retrato del autor

    Böcklin: La isla de los muertos

    Kokoschka: La novia del viento

    Eduardo Lastres: La puerta del milenio

    Marc: Galope hacia la búsqueda

    Sonetuelo para Pepe Aledo

    Retrato del artista

    La reencarnación

    Necesidad social del arte

    El manantial del creador

    Soliloquio del artista

    Tejer la eternidad

    Desde Elena Aguilera

    Guillermo Bellod: Un pintor dentro de un cuadro 

    El libro de plomo

    miércoles, 3 de junio de 2015

    La pobreza del rico


    Hace 200 años, en un pleito, uno de los firmantes escribió junto a su nombre, como una virtud: “propietario de tierras y dinero”. El otro -era su hermano- rubricó: “Beethoven, propietario de un cerebro”. 
    ¿Cuál de los dos hermanos fue más rico? ¿Cuál enriquece más al ser humano? ¿Y quién podrá arruinar La Sinfonía o poner precio al bien que ha dado al hombre?


    martes, 2 de junio de 2015

    De la cuna a la tumba



    Liszt / Toscanini: De la cuna a la tumba (Grabación histórica, 1941)

    La infancia es el país en el que no recordamos haber vivido, y del que nuestros mayores, y la nostalgia de lo que pudo ser, nos dicen que fue maravilloso.
    Durante la juventud vamos acumulando experiencias que se convierten en aprendizajes. 
    Luego vivimos unos años practicando esa autoeducación. 
    La madurez consiste en aprender a desprendernos de muchas de esas cosas y a ignorar otras que no conseguimos en su momento. 
    La vejez debe de ser la alegría o la tristeza derivadas de haber sabido, o no, practicar sabiamente ese apropiamiento y desprendimiento. 


    lunes, 1 de junio de 2015

    El abrazo confuso

    Mendelssohn: La góndola

    - ... ¿Debo deducir que todo ha acabado entre nosotros?
    - He llegado a la conclusión de que no puedes quererme como quiero que me quieras?
    - ¿Y cómo se traduce eso en la práctica?
    - Que voy a esforzarme por quererte de otra manera... que seguiremos siendo amigos...
    - Es decir: que no quieres que te quiera.
    - Claro que quiero que me quieras...!
    - ...Y por eso me echas de tu vida amorosa y me pides que te quiera solo como amigo: que no haya amor entre nosotros, sino amistad; que finjamos que nuestros cuerpos no existen, y que cuando el mío necesite el tuyo te busque en otro, a pesar de que es el tuyo el que necesito...! ¡Extraña forma de despertar mayor amor en mí es demostrarme menor amor en ti...! ¿No crees que amar es tratar de convertirse en imprescindible para quien se ama?

    El abrazo indomable

    Monólogo del cisne (El abrazo imposible)

    El abrazo entre plumas

    El abrazo en el cuadro

    El abrazo inasible

    El abrazo iniciático

    El abrazo sin plétora.

    El abrazo dulcífago

    El abrazo inedénico

    El abrazo a la muerte.

    Como si fuera mi Autobiografía (El abrazo final)

    El abrazo interrupto

    El abrazo cautivo

    El abrazo inmortal

    El abrazo caníbal

    El abrazo coital

    El abrazo placebo

    El abrazo sin rostro

    El abrazo perdido (Carpe diem).

    El abrazo truncado

    El abrazo suicida

    El abrazo invasor

    El abrazo de plástico

    El abrazo no dado.

    El abrazo dichoso

    El abrazo a la vida

    El abrazo sin cuerpo

    El abrazo ataráxico

    El abrazo amoroso