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sábado, 6 de febrero de 2016

Carnavales






Hace años una comisión del Barrio plateado por la luna me pidió un palabrajerío para un folleto sobre los carnavales. Les di el que se catuló una Lesbia-. Por aquí me lo encuentro:

Anacreóntica


Salta del tedio y quémate las ingles 
en la liturgia de las bacanales:
muerde la risa, abraza la pasión,
besa la yugular de la alegría.

Desnúdate la máscara y ensaya 
el disfraz de la orgía: escóndete
en un cuerpo: arracímate en su pecho.

La calle es hoy tu casa: escancia, bebe 
en las bocas, los vasos, los estambres
de la cópula estéril, que la noche
es un hueco en la luz para el placer.

Escucha cómo el vértigo te llama:
la piel se vuelve tacto, transparencia,
fuego de escaramuza horizontal.

Un torrente es tu sangre: desemboca 
en el ritual del vino: la estrategia
de enmascarar la muerte con la vida.

Sal de tu corazón: entra en el mío.

Orfeo negro

viernes, 5 de febrero de 2016

El abrazo traidor

Katchaturiam: Vals


- A: Mi historia es muy sencilla -dijo el abandonado-: la de un hombre que previno todos los peligros, calculó las consecuencias de sus actos, blindó su casa y se encerró en ella con la mujer que había convertido en la razón de su existencia. 
     Todo lo había previsto, excepto el mal que nacía de la confianza en sí mismo y en quien amaba. 
     Y, de pronto, fue esta quien le dio un hachazo en el corazón.
(Eso contó Trovadorius. Y ordenó a los actantes que siguieran:)
     - B: Y porque temes que se repita ese dolor ya no quieres amar. Me alejas de ti. Anticipas tu muerte, tu futurible hachazo. Prefieres morir para que no te maten. ¿No es eso cobardía?
     - A: Es una cobardía previsora, lo admito. Pero no negarás que hay mucha traición en el mundo y es preferible no dar ocasión para que te traicionen. O dime: ¿Cómo te sentirías tú si te hubiese ocurrido? ¿Serías más valiente y confiada? 

El abrazo salvífico

El abrazo egoísta

El abrazo maligno

El abrazo marchito

El abrazo quimérico

El abrazo alevoso

El abrazo perfecto

El abrazo corrupto

El abrazo a sí mismo 

El abrazo temido

El abrazo ultrajado.

El abrazo en la roca

El abrazo indomable

Monólogo del cisne (El abrazo imposible)

El abrazo del otro

El abrazo iniciático

Como una yegua pútrida (El abrazo irredento).

El abrazo entre plumas

El abrazo en el cuadro

El abrazo inasible

El abrazo iniciático

El abrazo sin plétora.

El abrazo dulcífago

El abrazo inedénico

El abrazo a la muerte.

Como si fuera mi Autobiografía (El abrazo final)

El abrazo encontrado

El abrazo insidioso

El abrazo insaciable

El abrazo inconsútil

El abrazo dulcífugo

El abrazo interrupto

El abrazo cautivo

El abrazo inmortal

El abrazo caníbal

El abrazo coital

El abrazo placebo

El abrazo sin rostro

El abrazo perdido (Carpe diem).

El abrazo truncado

El abrazo suicida

El abrazo invasor

El abrazo de plástico

El abrazo no dado.

El abrazo dichoso

El abrazo a la vida

El abrazo sin cuerpo


El abrazo amoroso

jueves, 4 de febrero de 2016

Lumínica.

Canteloube: Cantos de Auvernia


Lumínica

Cuántas veces, mirando las estrellas,
he visto el rostro de la eternidad
y ha venido el cadáver de la luna
a recordarme que la plenitud
solo existe en las ansias de mis sueños.
Envuelto en fantasmal melancolía
siempre caigo en la sombra como un astro 
herido en su materia constelada.
En ese instante llegas tú, Lumínica,
y me abrazas, me sorbes, me das vida,
me devuelves al alto firmamento.
Tal es el sortilegio que me otorga
la invasión de mi cuerpo sobre el tuyo.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Laconismos 526 - 540


Bartock: Mikrocosmos

Welista: Despojamiento lacónico

526.- La libertad natural no excluye elegir el mal; la libertad social incluye elegir el bien.
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527.- Somos lo que heredamos, y también lo que nuestra voluntad decide. Eso es lo que nos convierte en responsables: héroes o villanos.
***

 528.- Lo que le sobra a la mayoría de los poetas es el material con el que trabajan. Como si escribir fuera una verborrea y no una contención expresiva: una gesticulación en vez de un sereno rostro.
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529.- No es obra de arte todo aquello que se hace con pretensión de ser obra de arte. Si no, Pinturín, Poetastro y Musicón serían grandes artistas.
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530.- La bondad natural humana prefiere no reducir el hombre a sus errores.
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531.-Un voto debe ser más un premio a una trayectoria digna que un regalo para quien la única que tiene es la promesa de creársela.
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532.- ¡Es tan fácil engañar a quien necesita creer!
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533.-  De necios es luchar contra los necios.
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 534.- Escribir bien consiste en callar todo cuanto estorba para lo que pretendemos decir diáfanamente.
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535.- No hay peor mentiroso que quien se miente a sí mismo.
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536.- Quien no construye su destino es un perdedor, por mucha suerte que le acompañe en su vida.
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537.- Qué monstruoso ser es la muchedumbre. ¿Por qué no aprende de los niños, que forman un rumor jubiloso cuando, juntos, se alegran? La muchedumbre parece no disfrutar del todo si no molesta al individuo, a todos los individuos que prefieren no muchedumbrarse.
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538.- Inocente es aquel que es ajeno a la astucia. 
Inocente es quien muere por dar vida
a cuanto de utopía hay en el hombre.
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539.- Quienes propenden a las ilusiones desmedidas se convierten en ilusos.
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540.- Sin duda: el mundo es mejor porque el arte dignifica la existencia.
***

martes, 2 de febrero de 2016

Poe: dos narraciones extraordinarias


Usher


El corazón delator

Lecturas imprescindibles,13: Iván Ilich

Chopin: Sonata nº 2 (Marcha fúnebre)


Sales de la adolescencia envuelto en los harapos de los paraísos de la infancia, derrotados por la realidad. Los sueños de eternidad y plenitud que nos provoca el instinto de supervivencia se hunden ante el fracaso de lo cotidiano, efímero y prosaico. Mueren las esperanzas razonables, el amor se convierte en compañía contra la indefensión, crece la soledad frente al innúmero Universo, aparece la muerte.
     El relato de Tolstoi La muerte de Iván Ilich expone en toda su crudeza los últimos días de un enfermo con el que el lector se identifica: como final de su horror, a sus preguntas sobre la muerte se da respuestas que nos sirven para vivir mejor. También ahonda en la condición de que si la muerte es una certeza la vida puede haber sido una mentira hilvanada por las convenciones.
     No me interesa Guerra y paz, pero sí la guerra y la paz entre las que se debate el hombre durante su existencia. Eso sí es un combate y una historia interminable: hallar el enemigo dentro del propio cuerpo y no poder vencerlo siquiera con la mente.
     Durante milenios hemos vivido en una cultura de la muerte. Nos han enseñado a temerla, y a temer las enfermedades como sus preludios. Sobre todo a temer la agonía.
   ¿Cómo consolarnos frente a la muerte? Todo el pensamiento antiguo, moderno y futuro se ha encaminado y ha de encaminarse a resolverla o mitigarla. Y parece evidente que La Antigüedad la sobrellevaba con estoicismo y no con el existencialismo actual. Epicuro, Sócrates o Séneca nos aconsejarían bien. Pero de poco sirven las filosofías sobre la muerte que no se practican durante la vida. Y lo cierto, y lo que hay que afrontar, es que todos padecemos una enfermedad llamada Muerte, de la que nos contagiamos al nacer.

Lecturas imprescindibles

Lecturas imprescindibles, 1

Lecturas imprescindibles, 2 

lunes, 1 de febrero de 2016

El arma más pacífica



J. Field: Nocturno



¡Qué sería de nosotros, ávidos lectores de las vidas ajenas para encontrar la nuestra, si hace milenios no se le hubiese ocurrido a un cavernícola cincelar en la piedra garabatos para dejar constancia de sí mismo y transmitir aquello que no quería que muriese!


     Así es. Lentamente convirtió el sentimiento en pensamiento, y estos en sonidos y palabras; y el cincel en testigo, pluma, pentagrama, cuadro; y la Historia en carrera de relevos avanzando hacia el conocimiento a fin de remediar la acechanza del mundo y la existencia con cientifismos y filosofías.

     Dígase cada uno si el libro no es el arma más pacífica y que más territorio ha conquistado en el horizonte de lo desconocido. Y abandone el saber o quiera saber mucho.