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viernes, 5 de junio de 2020

El cielo en el infierno


Berg: A la memoria de un ángel


Intenta hoy ser feliz porque el mañana 
muere antes de llegar
y solamente existe en la nostalgia
de lo que pudo ser. 

jueves, 4 de junio de 2020

Pater



Esta mañana, al mirar a lo lejos, he visto a mi padre. "Es imposible", he dicho. 
     Es imposible porque murió hace años. Pero lo he visto haciéndome señales para que me acercase, y no es la primera vez. Lo último que le dije fue: "no te vayas; tengo que decirte algunas cosas". 
     ¿Será que yo, que he tenido la mala suerte de no creer en nada, empiezo a creer en otra vida?
     Ojalá: tendría ocasión de decirle, de muerto a muerto, o de vivo a vivo, cuánto lo quería, cosa que no he sabido decirle a nadie.

miércoles, 3 de junio de 2020

La vida es sueño

Actores somos del gran teatro del mundo. Pero nunca sabemos quién nos maneja en verdad. Si acertamos, nos atribuimos el mérito; si nos equivocamos, siempre encontramos un culpable.

Monólogos
Obra completa


lunes, 1 de junio de 2020

El rostro del autor



Querida Doctora:
     Lo que pretende el autor no es el aplauso egoísta y superfluo. Eso tal vez lo persiga el plumífero, el compositorzuelo, el pincelador, todos cuantos desconocen que el arte implica creación. El autor es un creador, no un copista más o menos diestro. Pretende -y lo cree su deber- mostrar otros mundos para sí mismo y para los demás: otras imágenes, otros matices, otras perspectivas que actúen como contrafanatismos. ¿Por un piropo efímero de las masas va a soportar el creador la incomprensión de sus conciudadanos o coetáneos? 
     Naturalmente que se alegra de que se reconozca su esfuerzo. Si se condena esa alegría se está condenando también al creyente que sabe que con sus buenas obras para los demás está comprando un lugar en el cielo para sí mismo. O predicando que el enamorado no debe amar ni confesar su amor porque cuanto más ama más se alegra su corazón y se enriquece su vida. O al médico que se siente feliz por salvar vidas. 
     No: el creador inconformista recorre un proceso de dicha y sufrimiento en su creación, cuyo dolor acepta porque si huyera de él sería como desertar de su misión: dar, poner luz, hacer crecer al Hombre, añadir algo al mundo que le rodea, ensanchar el universo.   
      Un ejemplo ejemplar, además de las persecuciones sufridas por tanto sócrates, jesucristo, copérnico, miguelángel, vangogh, góngora ... : Cuando en 1802 Beethoven decide consumar su suicidio, aquejado de una terrible depresión porque no puede sufrir más su sordera galopante, una sola cosa lo detiene, según escribe en su Testamento de Heiligenstadt: "No puedo irme de este mundo sin darle a los demás cuanto llevo dentro". Y dio al mundo desde ese mismo año la Heroica; y después, la Quinta, la Sexta, la Séptima, la Novena, la Misa, la Hamerklavier, la Gran Fuga... 
     ¿Acaso el mundo sería el mismo sin esas obras y las de cuantos aprendieron de él: Schubert, Schumann, Wagner, Brahms...? 


Escorzo del poeta.



Suele considerarse al poeta -al artista- como un ser oculto en su torre de marfil. Lejos de esa imagen ególatra, me parece el poeta -el autor- la criatura más solidaria; y que su solidaridad nace de su egocéntrica soledad, de su ensimismamiento, de su introspección necesitada de la huida del mundanal bullicio. Porque en ese retiro crea su obra, reflejo de sí mismo y de cuanto de común tiene con el hombre.
¿Quién da mayor aliento que aquel que, con su palabra, reconforta a cuantos lo leen, no solo en un instante sino a través de los siglos? Por tanto, la escritura es la absoluta solidaridad. Y por eso creo cierto que en algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle un sentido a la existencia.