Gustav Holst - Mars
La conocí porque ese era el destino.
Me dijo: "Estoy casada". No me importa,
dije yo. No te pido en matrimonio.
Y pasaron los meses y los años,
y la vi tan hermosa como ayer,
no sé si unida de algún modo a alguien;
pero aquello que tiene que pasar
pasa; y nos fuimos
adonde no podíamos huir
uno del otro.
Me dijo: "Estoy casada". No me importa,
dije yo. No te pido en matrimonio.
Y pasaron los meses y los años,
y la vi tan hermosa como ayer,
no sé si unida de algún modo a alguien;
pero aquello que tiene que pasar
pasa; y nos fuimos
adonde no podíamos huir
uno del otro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario