Visitas

Seguidores

jueves, 25 de octubre de 2018

Escritorcillos y endogamillas



Cuando un lector busca un libro desea hallar el mejor; para ello necesita información. A veces esta le llega de la opinión de quienes han leído tal o cual, y otras de expertos en literatura, poesía, arte, historia ...
     Importa mucho oír las opiniones; pero más importante es desechar las de quienes no saben leer más que obviedades y las de aquellos que se dedican exclusivamente a reseñar o a realizar trabajos eruditos. 
     Estos son particularmente peligrosos porque figuran como mandamases que parlan poco menos que ex catedra y cuyo criterio parece definitivo.
     No obstante, paradójicamente, estos eruditos forman un grupo endogámico: se leen unos a otros casi exclusivamente y apenas acuden a otros autores que no sean los que transitan por congresillos y trabajillos universitarillos a los que asisten eruditillos, poetillos y escritorcillos de circulillos y editorialillas igualmentillamente endogamillas, de manera que todo transcurre como el pez que se muerde la cola en un bucle solipsista. El resultado es que pocas veces se lee a los autores que no participian ni gerundian en esos grupusculillos porque los dichos críticos o no los conocen o han perdido la facultad de percibir lo otro, lo de fuera de su circulillo.
     Y pensar que Góngora necesitó 300 años para encontrar una ventana cerebral con la mente lo suficientemente abierta como para aceptar que el disconforme con lo establecido puede ser mejor que la mayoría de los idolatrados por el convencionalismo.


1 comentario:

  1. Es complicado salirse el "círculo de famosos", y más todavía cuando hoy día el que tiene un blog, casi por ello mismo, ya se siente un escritor, y no falta quien le haga la ola.

    Sin embargo, "clásicos" hay en todas las décadas.

    Buena reflexión. Un abrazo.

    ResponderEliminar