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miércoles, 5 de diciembre de 2012

El abrazo sin rostro


Offenbach: Barcarola

Laura cuidaba de sus tres hijos, olvidaba a su ex-marido y se aferraba a la memoria de su padre como si la nostalgia fuese capaz de resucitar el tiempo desbocado por los desfiladeros del ayer.

Enseñar era su profesión; y, asimismo, intentaba que su corazón, volcado en sueños, aprendiese templanza. 

Inteligente, apasionada y ávida de ternura, fotografiaba cuanto hubiese querido poseer para adornar su mundo de una forma serena y transparente.  

Para ella la utopía era algo alcanzable mediante el amor y el carpe diem, verdaderos transfiguradores de la prosa cotidiana. Adoraba el instante y desdeñaba la temporalidad. Buscaba una palabra que la definiera y encontró un talismán en el sonido "índigo". Lo pronunciaba cada vez que  quería transformar su alrededor. 

Un día se enamoró de uno de sus sueños azules. Y cuando abrió aquel regalo y vio el verdadero rostro de los sueños se marchitaron todos los añiles y las rosas con que había tejido su esperanza.

Entonces, la besé.

Brotaron estos versos:

Aspira el alma a conseguir la dicha.
Pero el hombre es un ser que se define
como un camino hacia ningún lugar.


Lloréns Ferri

martes, 4 de diciembre de 2012

F. Lang: Perversidad

Castellano. Completa.


Un ejemplo del buen hacer del autor de Mabuse, Los Nibelungos, Metrópolis, La tumba india...

Un poema de Ben Clark (Antología, CVII. Segunda serie)

C. Cui: Oriental


Los recuerdos adormecidos en nuestro
 interior no están esculpidos en piedra.

                       Primo Levi

Hoy llueve en los lugares que no has visto
jamás,
en los rincones orinados
de las calles que nunca te harán falta,
que no echarás de menos. Y a pesar
de eso parece ser que la ciudad
existe más allá de tu conciencia;
hay huellas
visibles en la lluvia,
cuando hoy muere y mañana se convierte                                                                            
en algo muy posible,
algo casi seguro de no ser
por las incertidumbres innombrables
de siempre.
No estás y no has estado
y llueve
espeso en los lugares que no has visto,
sobre algunas terrazas donde no
dirás que lo dejemos, que este amor
imaginario debe realizarse,
que persiga tus huellas para ver
que tan solo es verdad que está lloviendo.

                              Inédito Licencia Copyleft Ben Clark. 2012



lunes, 3 de diciembre de 2012

El abrazo perdido (Carpe diem).

Chopin: Vals del adiós


Solía encontrarme con ella un día a la semana. A veces paseábamos, a veces íbamos a su casa. Hicimos algún viaje. Nos queríamos. 

Yo era feliz con ella, y ella creo que también lo era conmigo. Dos vidas paralelas, atrapadas cada una en su vida, pueden encontrarse para entregarse mutuamente aquello que solo encuentran en esa reciprocidad. 

Sin embargo, ahora no nos vemos. Uno de los dos, o los dos, ha querido saltar a la vida del otro para quedarse en ella y ha destruido la mutua felicidad que compartían. 


Y todo resulta triste porque nada de cuanto miro deja su rostro grabado en el paisaje. Tal vez a ella le ocurrirá lo mismo. 


El corazón, sin su gemelo corazón junto al que ya no late, se repite:


¡Cuánta noche perdura en esta luz,
alma sitiada y frágil!
¿No era mejor sentir sin entender?


sábado, 1 de diciembre de 2012

El ensimismamiento

Ella era lluvia diluviando su vida. Miró sus ojos y se vio a sí mismo:  fiero habitante de su corazón.


Ella era lluvia diluviando su vida. Miró sus ojos y se vio a sí mismo:  fiero habitante de su corazón.