Al día siguiente de lo que ya se dio noticia AQUÍ, el profesor repartió unas fotocopias
entre los alumnos, pidió que las leyeran y preguntó si sus contenidos les
recordaban algo; ante su negativa, siguió diciendo:
- Tenéis razón:
lo que han leído Paula y Pedro no son más que números y nombres aislados,
fechas que de poco sirven si no se integran en un todo que ayude a comprender
el paso de los hombres por la Historia y, como consecuencia, contribuya a
prevenir nuestro futuro. El saber sí ocupa lugar: el que desplaza para otros
saberes más significativos. La memoria retiene aquello que le importa.
Relacionemos esas fechas y sepamos si nos interesan hoy:
-Grecia, 480 a. C.; Mar Jónico, 1571
d. C. ¿Qué hubiera sido de Occidente si en Termópilas 300
soldados (cierto que ayudados por otro millar de guerreros no
espartanos) no se hubiesen sacrificado hasta morir bajo las armas de unos
300.000 persas? ¿Y si en Lepanto no se hubiera detenido al imperio turco?
¿Qué aprendizaje podemos extraer de esos dos hechos paralelos en sus
fines? ¿Cuál sería nuestro primer paradigma o icono de la lucha por la
libertad? ¿Seríamos todos hijos de Oriente, deZarathustra, deMahoma?
-Palestina, 33 d. C.; Alemania,
1839. ¿Qué hubiese sido de Occidente si aquel generador de historias
llamadoJudashubiera desertado de su destino de
traidor, y el higiénico Pilatoshubiese
condenado aBarrabás?
¿Cómo hubieran sido las vidas de billones de cristianos sin unCristoal que adorar y por el que
morir, sin circos con fiera y gladiador, sin papas y sin santos, y sin
inquisiciones...? ¿Habría venido igualmente otroLutero? ¿Se hubiera propagado
de igual modo la liturgia católica si Mendelsohn, a sus 20 años, no
hubiese descubierto aBach, tras
un siglo de olvido, y glorificado laPasión
según san Mateocomo signo de
culto? ¿Seríamos más dichosos sin el cristianismo eclesiástico?
-Cuenca del Amazonas, 1492.
Cierto que Colón cometió un error de cálculo. Pero quizá llevaríamos
siglos de retraso si no hubiera entrevisto, visionario, el mar como un
camino para llegar a otras tierras. ¿Cuándo habría nacido un Lincolnlibertario, por ejemplo?
- Para no
cansaros: La Historia no es un cementerio del pasado, sino una ciudad en
la que viven ejércitos de hombres, mujeres y hechos que nos indican el
camino. Hay que conocer ese camino para aprender de él y no tropezar de
nuevo en la misma piedra. He aquí un ejemplo ejemplar:
- Moscú,
1812; Stalingrado, 1943. Afortunadamente,Hitler, por no conocer la
campaña deNapoleóncontra Rusia, cometió el mismo
error de este y sucumbió ante la fría emboscada de la nieve. Si no, ¿sería
nuestro presente un tiempo nazi? ¿No nos enseña este hecho que cada
decisión que tomamos debe ser producto de la meditación y esta se nutre del
conocimiento? ¿Que no hay mejor estrategia que la de la lógica implacable?
Sanmartini: Sinfonía para violines, viola y bajo continuo
No hay peor enfermedad que carecer de ilusiones: quien no tiene ilusiones, o no trabaja para hallarlas, está muerto. No hay duda de que el mundo está en crisis: pero el mundo, como hijo del hombre, siempre ha estado en crisis; lo cual significa, realmente, que está en continua transición hacia sí mismo. Si es verdad que todo lo que adelanta la ciencia no es un progreso para la conciencia, tampoco es falso que el miedo a avanzar implica un retroceso. Y una cosa es cierta: el futuro no está en el confort, sino en el bienestar del corazón. "On ne voit bien qu`avec le coeur", dit le Petit Prince.
No encontrarle sentido a la existencia había sumido a Erótica en la melancolía. Por más que buscó entre los escondites de la vida, del día y de la noche, no halló razón para seguir viviendo. Se habían detenido su natural entusiasmo y su espontáneo amor por la aventura, y nada más que la pulsión del erotismo mitigaba la frágil indolencia.
Pero ¿por qué no hacer de su sexualidad incombustible medicamento para la alegría? ¿Quién ha prohibido el placer como método para mitigar el desencanto? ¿Y por qué negarse la satisfacción de la lujuria si es un instinto natural, que es tanto como decir impuesto por un Dios? ¿Acaso quien reprime su lascivia no es torturado por la autoimposición de la malsana castidad? Solo la saciedad de los sentidos equilibra la carne y el espíritu.
Fue entonces cuando Erótica leyó una breve fábula y consideró, además, que sin la armonía lograda por las querencias de la líbido tampoco era posible un mundo sin violencia, puesto que esta nace de la trepanación de los orgasmos.
Habló Erótica con Tánatos, que siempre la seguía como un inquisidor, y le indicó que podía leer tal tratadillo en el estante Equis (es decir: AQUÍ).
Erótica ya pergeñaba en sus anhelos la figura de un sátiro obstinado, un Príapo inclemente, de ebúrneo columnario genital, y sobre él se inclinaba y se lo besuviaba con tanta sed y hambre que a fuerza de labiarle y lengüetearle su fálico dolor, sorber y emascular, le despertaba un géiser o lácteo manantial desenfrenado que inundaba su torso, sus ojos, su cabello, mientras ambos aullaban igual que debió aullar el inmenso estallido que inició el Universo.
Llegó Tánatos mórbido, contempló el lúbrico éxtasis de Erótica y no pudo negarse a sí mismo la necesidad de demostrarle que no es Amor más poderoso que la Muerte, para lo cual retó a su perseguida a que probase en él su método lascivo contra el tedio.
Y Erótica, que no ansiaba sino saciar su gula sexual en un banquete infinitamente inacabable, se lanzó sobre la satiriasis y el priápico argumento -¡oh muerte que das vida!-, provocándole el Gran Chorro Semántico y originando -así, y no como suele contarse- la Vía Láctea.