UN MELODRAMA DE ESOS EN EL QUE LOS BUENOS SON BUENOS Y UNO SE ALEGRA DE QUE HAYA MUCHOS BUENOS PARA CONTAGIARSE Y CONVERTIRSE EN UNO DE ELLOS.
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domingo, 7 de octubre de 2018
sábado, 6 de octubre de 2018
Inconvivencias
Hace milenios el homo sapiens inició la convivencia para facilitarse la supervivencia. Era más fácil defenderse de la Naturaleza uniéndose en grupo que individualmente. Fue el comienzo de la solidaridad. Pero, alcanzada esta y su confort, nos hemos instalado en una solidaridad pasiva y en un egoísmo tan sutil que parece invisible o inexistente. Cuantos más derechos conseguimos más privilegios envidiamos; y para defender su posesión nos hemos atrincherado en el “vive y deja vivir”, que, a la vista de los tercermundismos, se traduce mejor como “vive y deja morir”. No podemos negar que vivimos en un mundo en el que todos somos extranjeros. Todos sabemos que es bueno amarnos “los unos a los otros”; pero, en realidad, nos defendemos los unos de los otros. La competitividad nos ha transformado en enemigos, y la solidaridad se ha convertido en complicidad.
viernes, 5 de octubre de 2018
La era de las artes
Glass: Metamorfosis
No habían inventado los hombres todavía a los dioses para justificar sus yerros y soñar su destino, cuando ya la memoria observó que existían muchos hombres y cosas que solo eran reales cuando eran recordadas: ¿dónde estaba el guerrero que mató a aquella fiera, y dónde aquella fiera que mató a aquel guerrero? No podían tocarse: sin embargo seguían tan vivos como antes.
Y el hombre comprendió que los recuerdos eran la única existencia: y escribió sus memorias en la gruta y la piedra, el papiro, los libros, la pintura, la música... Y nació la conciencia, la cultura, la vida que mataba a la muerte. De este modo empezó la era de las artes.
Y el hombre comprendió que los recuerdos eran la única existencia: y escribió sus memorias en la gruta y la piedra, el papiro, los libros, la pintura, la música... Y nació la conciencia, la cultura, la vida que mataba a la muerte. De este modo empezó la era de las artes.
miércoles, 3 de octubre de 2018
Frizt Lang: M
La ciudad está amenazada por un asesino de niños. ¿Qué mejor policía que la ciudadanía planificada?
Otro título emblemático de Lang.
Otro título emblemático de Lang.
martes, 2 de octubre de 2018
Un poema, otra voz, 7
Como buena directora de guardería, Raquel Gracia Guerrero es muy sensible a los hijos ajenos. Esta lectura, que agradezco, lo demuestra.
Hijo mío: contigo yo tenía
una razón para seguir viviendo.
Orientarte en el mar de la existencia,
evitarte el dolor, darte la dicha
eran mi pretensión, justificaban
mi vivir. Tu sonrisa sostenía
la luz cada mañana.
Ya no escucho tu voz, ni el gorgoteo
de tu sangre en la mía.
¿Qué separa la vida de la muerte
sino que la hombredad de un ser
pasa a otro ser y nunca muere el hombre,
pues sus hijos son su resurrección?
No hay soledad más grande que la pérdida.
Pero mira en el alba: aquí te espero
como un mar que conoce
que todo manantial acaba en él.
Hacia una nueva poesía
Beethoven: Novena, Adagio
La nómina de literatura vitalista representa un mínimo porcentaje frente a la que muestra al hombre como un ser agónico en un mundo agonizante. Contando piadosamente, el sentimiento -y, consecuentemente, el pensamiento- está formado por un 1 por 1000 de optimismo y un 999 de pesimismo. O lo que es igual: un himno contra un millar de elegías. Cosa que carecería de importancia si no fuese porque, como digo, la escritura es el autorretrato del hombre individual y colectivo.
No podemos negar nuestro pasado: que la Historia está signada por la conciencia de la muerte y el luto ante la vida. Pero hora es de que la conciencia deje su fatalismo y la voluntad se decida a iluminar la vida hasta devolverle su original sentido jubiloso, ese que brilla en la sonrisa de un niño hasta que se adentra en nuestra sociedad.
No podemos imponernos la alegría por decreto, pero sí asomarnos a ella hasta que se quede con nosotros. Porque siempre nos convertimos en lo que anhelamos o tememos.
Rastreemos en nuestro interior las huellas del júbilo original y vivámoslo.
lunes, 1 de octubre de 2018
El abrazo en la roca.
"Estoy triste. Pero siempre estoy triste", me decía yo, nerudianamente, ayer. Y me fui a recorrer la belleza del día bajo el alegre sol de la mañana.
Y como suele suceder, encontré que lo grandioso está tanto más cerca cuanto más lejos lo buscamos.
Porque de pronto todo era claridad, horizonte, hermosura tallada por el tiempo en la alta roca.
Había pasado en unos minutos del bullicio callejero al llano enhiesto del hermoso castillo.
Trepaban las gaviotas por el aire y pensé: "Se contentan con lo que les da la naturaleza: lo que necesitan para sentir la dicha. Quién pudiera bastarse sin preguntas que no tienen respuesta, o que producen más desasosiego; quién fuera tan sencillo y se guiase por el sedoso vuelo de los pájaros, sin temer que de pronto acabase toda su maravilla".
Hoy he vuelto a subir. Aquí estoy. Y quien me acompaña, como bella pantera surgida del misterio, me mira y parece que me ama sin comprender por qué; y no le importa: porque siente la vida, no la desazón de intentar comprenderla.
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