Origen del Palimpsesto
Cuántas cosas he escrito que ya otros escribieron
y yo no conocía más que porque sentí
iguales sensaciones. Tales versos demuestran
no el fácil plagio, sino que el corazón del hombre
es único y constante, y que su entendimiento
construye silogismos y talla hermosas obras
que valen para todos. Por eso quien descubre
el verbo imprescindible habla a todos los hombres
y vive inmortalmente en cada uno.
Mejorar la escritura es mejorar la vida.
Aunque esta sería más hermosa
si en lugar de escribirla la viviéramos
con templanza.
Soy Beethoven, Van Gogh y Dostoiewski
y cuantos efigiaron el espíritu.
Escucho la memoria de los días,
cuando el alma reunía las vivencias
y lecturas
en un todo fugaz
al que damos el nombre de existencia.
Oigo voces y plumas
y pálpitos tejiendo
al que fui y al que soy; y recordar
a aquel que quise ser es dulce y triste.
Somos semilla y légamo, torrente
en furiosa quietud.
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