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miércoles, 18 de abril de 2012

Un poema de Vicente Luengo Moraga (Antología, LXI)


Bach: Concierto para oboe BWV 1055


EN SAN PETERSBURGO


En San Petersburgo los gatos amanecen
helados sobre las farolas.
Se parecen a nosotros
los bohemios
que huyendo del invierno prematuro del alma
buscamos refugio entre tibias luces de ciudad
encontrándonos el amanecer abrazados a ellas
       y aun extinguidas
no quisimos
             o no pudimos
       bajar a la mañana.

© Vicente Luengo Moraga
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martes, 17 de abril de 2012

Invasión de la mentira (Disquisiciones, XIII)


Orff: Fortuna imperatrix mundi



Si hay tantas tesis doctorales sobre autores que no supieron escribir es porque los doctorados no saben leer. Es uno de nuestros males: la enseñanza ya no tiene nada que ver con la educación.
Lo más difícil de aprender es que lo que nos han enseñado puede ser un error: creamos el mundo a partir de la información y los criterios que recibimos; nuestro mundo sería otro si otros fuesen nuestra información y nuestro juicio.
No hemos aprendido que admitir un error no es un atentado contra nuestro yo, sino que significa orientarlo hacia la verdad. La miopía del ego ciega la razón y nos apresa en la contumacia. Chovinismos, racismos, religiosismos, xenofobias, intolerancias... son todo fanatismos procedentes de ese aprendizaje que no queremos cuestionar porque nos hemos instalado en una confortabilidad de biempensantes que es una complicidad disfrazada de solidaridad. Solo cuando dejamos de creer que estamos en posesión de la verdad somos capaces de razonar y desenmascarar las mentiras en las que creemos no creer.
Pero entonces es tarde: y los tercermundismos han dejado multimillones de cadáveres porque nos convencimos de que nuestros euros no iban a llegar a su destino: como si llegaran sin salir de nuestra cuenta bancaria. Y los novelones, versolarios, autoayudismos y telebasuras (consecuencias todo de lo que se promulga desde los ministerios, colegios, universidades, púlpitos y plumas) han usurpado la labor de ejemplares dignos de ser ejemplos de dignificación, modelos para leer, escribir, divertirse: vivir.
El libro, el político, el caudillo religioso... ya no son líderes de la verdad, ni siquiera de una certeza honesta en la que confiar. 
Hemos forjado un mundo solo definible con la frase del cuento de Pereda: "el que no te conozca que te compre". Lo malo es que ni siquiera podemos regalarlo. Y lo peor es que quien se esfuerza en mejorarlo acaba siendo devorado sin remedio.



(Bacon contraviniendo a Velázquez)



domingo, 15 de abril de 2012

El rostro inaccesible (Teselas, XV).

Mozart / Marriner: Adagio del Concierto para clarinete


Leo historia y novela para conocer lo que, probablemente, fue; y literatura de ficción y ensayo para entender lo que, posiblemente, será. Solo la poesía me enseña lo que es. 
La razón es evidente:
Todas las artes, menos la poesía, tienen más de estrategia que de autorretrato inexorable.

Rembrandt

Van Gogh

Durero


sábado, 14 de abril de 2012

Audiopoemas: Legado


(Del Libro El mausoleo y los pájaros)


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Por qué leer (Teselas XIV)

Scriabin / Horowitz: Estudio nº 12




  Pocos concluyen que no hay hombre más rico que el que atesora afectos, ni metal más precioso que aquel con el que se construye la comprensión de uno mismo y de los demás: las verdades que ningún cambio de ideología o de gobierno puede devaluar: las certezas que algunos solitarios de corazón altruista, casi siempre extravagantes y con apariencia de misántropos, rumiaron, escribieron y legaron como la más alta solidaridad que perdura: los libros.
En ellos están todas las respuestas que el hombre necesita. Ellos nos hacen ver que no hay destino, sino voluntad.

Renoir: Muchacha leyendo