se derrama carnal como un espíritu
Mientras mi vida fluye hacia la muerte // antonio gracia
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domingo, 26 de julio de 2026
Una mujer vestida de lujuria A. Gracia _ Vicente Luengo
se derrama carnal como un espíritu
sábado, 25 de julio de 2026
Inicio de un discurso
Inicio de un discurso
Entonces por qué estoy aquí, se preguntarán vuesas mercedes. Pues no lo sé muy bien, diréles yo. Tal vez porque los retos son necios encuentros con uno mismo en los que siempre perdemos el miedo a lo que ya nunca vamos a hacer porque la existencia nos lo niega o impide. Y también, en este caso, porque yo inicié estos actos presenciales de poetas y relatores hace un cuarto de siglo, y por algún yoquesé más. Por ejemplo, que hace ya cuatro o cinco libros nuevos editados que han salido a pasear sin mí.
Así que, tras muchos rechazos, me puse a recolectar poemas para la ocasión. No tienen la factura de himno ni elegía, ni del himno en la elegía, aunque sigan siendo devastaciones, sueños. Todos debemos aceptar que la mente -y sus operaciones síquicas- es una tejedora de trayectos que empezamos hacia una cima que luego descendemos. Que somos más o menos sapiens hasta que la vida nos va convirtiendo en "presentes sucesiones de difunto", como anotó Quevedo. Que lo que parecen utopías devienen distopías y que "la muerte es el fin que hay en todo principio".
¿Son peores estos poemas que aquellos que me parecían dignos? Desde luego ni su presencia ni su ausencia alteran el mundo -porque no voy a mostrar ninguno-. Y eso es lo que debe tener un poema, cualquier arte o ciencia: debe alterar el mundo, o al menos a un individuo, dos, tres... Si no, la escritura ha sido un pasatiempo más que una comprensión del tiempo, de la vida, de la trascendencia. Que eso es lo que ocurre hoy: la trascendencia ha sido suplantada por la frivolidad. Y bien están el pasatiempo y la risa, pero no como solemne forma de vida, sino como entretenimiento del trabajo de vivir para mejorar el corazón y la muchedumbre.
Y me preguntarían vuesas mercedes -si no les hurtase yo la ocasión de que no me preguntaran lo que tal vez no sabría responder...
En fin: para no ser descortés les dejo aquí un verso que me regaló una fermosa musa:
la luz de la belleza es una hipnosis
viernes, 24 de julio de 2026
El abrazo interrupto.
¿Por qué no se abrevaban, uno en el otro, sus mutuos corazones y calmaban la sed de eternidad e instante?
A lo lejos, el mar se abrazaba a las rocas como un ciclón obstinado en su herida. Una estrella cayó: caía más allá de la ventana.
31023
jueves, 23 de julio de 2026
miércoles, 22 de julio de 2026
El Palimpsesto regenerativo
El Palimpsesto
¡Versos míos -y música y pintura-!
No los que yo escribí, tan imprecisos,
sino los que hice propios al leerlos,
pues sus identidades transmutaron
mi identidad en un ser ambicioso
de la divinidad.
¿Dónde estáis, y por qué me abandonasteis?
He hablado mil veces con los Clásicos;
millones y millones de lectores
han abrevado en ellos su conciencia;
y aunque todos los libros se quemaran
bastaría con que un lector urdiese
un solo verso para revivirlos,
pues todos somos ellos
porque viven en nuestro corazón
que anhela ser escrito por los dioses.
Pero estos ya no existen
y el hombre no será jamás un dios.
martes, 21 de julio de 2026
Poemas en Akra Leuka (IX) José Luis Zerón
Wagner: Música del Viernes Santo
1.- José Luis Zerón, además de autor de varios libros de poemas, es un inquieto instigador cultural.
Dos dicciones hay en él: la palabra expresándose entre ruinas y la explosión de la claridad entre esas ruinas reconstruidas. Fiel a esas dos maneras, o infielmente de una con la otra, o complementarias ambas, los dos poemas que siguen merodean alrededor de un mismo tema en dos momentos distintos.
Teniendo como arbotantes la reflexión experiencial y lectora, Zerón construye un discurso enunciativo que huye del lirismo tradicional tanto como se apoya en la asepsia emocional. Con el sustrato lector y una mismidad tangente con el existencialismo, el pensamiento hilvana prosas dispuestas en versos que hallan sus mejores logros cuanto menos se distancian del sentimiento al que ha conducido el pensamiento. El verso libre liberado del cómputo, pero no del ritmo lírico, irreductible a prosa, se ciñe a la estructura clásica y el pensamiento desbastado deja paso a la emoción contenida.
El mundo es un laberinto al que hay que encontrarle la salida, una pregunta que crea más preguntas cuantas más respuestas se esperan. ¿Cómo saber cuál es la formulación idónea de lo que sentimos y pensamos? Porque el mundo cabe en un verso; / pero ¿quién sabe escribirlo? -que decía Cantero-.
