Mientras mi vida fluye hacia la muerte // antonio gracia
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viernes, 26 de junio de 2026
Vivir, amar, convivir.
jueves, 25 de junio de 2026
Poemas en Akra Leuka (XXXIII) - Rafael Azuar
En los años cincuenta alicantinos predominaba, junto al tema social (Manuel Molina, Ernesto Contreras...), el religioso, más eclesiástico que espiritual (Santiago Moreno, Vicente Ramos...). Fue Rafael Azuar (*) quien, con un espíritu proteico, más helenístico y sensual, juntó lo pagano y lo cristiano, el amor hogareño y el amor pánico a la existencia, tratando de conciliar a Dios con los dioses. Dios está en la Naturaleza, como se observa en el siguiente poema.
El título inicia una estampa del origen de la creación. 20 endecasílabos arromanzados -y no muy inspirados, pero sí algo deslabazados, como si el poema estuviera sin finiquitar- pretenden ilustrar el instante en que empezó el mundo: milagrosamente, una luz, "eco de Dios", intemporal, abisal y cegadora, como un "éxtasis de almendra", ilumina, creadora, los elementos arcillescos: "el arroyo, el árbol y la tierra".
Fiat lux
Rodeados de sombra luminosa,
de una luz que nos ciega y nos desvela,
inmensa luz desconocida, intacta,
que gira como rosa dulce y lenta ...
¿Desde cuándo, hasta dónde, la luz gira?
Y nadie puede ungirla, detenerla,
tocar su entraña de amorosos hilos,
desnudar en el aire su materia.
Eco de Dios que de los cielos vino,
abismo cegador que al alba llega.
Nunca fue una palabra obedecida
de tan hermosa y ejemplar manera.
De Su palabra al rayo un breve instante
generador de un éxtasis de almendra,
una mañana desde dentro y pura
que ignoraba su eterna primavera...
Y nada que rozar y nada en torno...
¡Solo la luz, sobre la nada inmensa!
Más tarde, la luz pura y detenida
sobre el arroyo, el árbol y la tierra.
INTRODUCCIÓN - Poemas en Akra Leuka
Poemas en Akra Leuka (I) M. Carmen Ramírez
Poemas en Akra Leuka (II) Esther Abellán
Poemas en Akra Leuka (III) - Vicente Valls
Poemas en Akra Leuka (IV). Carlos Sahagún
Poemas en Akra Leuka (V) - Manuel Molina
Poemas en Akra Leuka (VI) - Luis T. Bonmatí
Poemas en Akra Leuka (VII) - Angélica Sevilla
Poemas en Akra Leuka (VIII) - Miguel Ruiz Martínez
Poemas en Akra Leuka (IX) José Luis Zerón
Poemas en Akra Leuka (X) - Tina Pastor
Poemas en Akra Leuka (XI) - José María de Mena
Poemas en Akra Leuka (XII) Mariano Sánchez Soler
Poemas en Akra Leuka (XIII) - Consuelo Jiménez de Cisneros
Poemas en Akra Leuka (XIV) - Carmelo S. García
Poemas en Akra Leuka (XV) - Diane Boucher
Poemas en Akra Leuka (XVI) - Miguel Ruiz Martínez (1957 - 2009)
Poemas en Akra Leuka (XVI) - Helena Vilella Bas
Poemas en Akra Leuka (XVII) - Pedro Ramírez
Poemas en Akra Leuka (XVIII) - Francisco Mas-Magro y Magro
Poemas en Akra Leuka (XIX) - Clemencia Miró
Poemas en Akra Leuka (XX) - Josemanuel Ferrández Verdú
Poemas en Akra Leuka (XXI) - Pilar Duet André
Poemas en Akra Leuka (XXII) - Ángel Luis Prieto de Paula
Poemas en Akra Leuka (XXIII) - Diego Torres
miércoles, 24 de junio de 2026
Homo viator
Mi nombre es Odiseo, el que divisa
desconocidos horizontes, légamos
de otras maneras de entender, vivir
y circunferenciar el universo.
Amo la lejanía, en la que hallo
a quienes, como yo, quieren ser otros
para ser uno ecléctico de todos.
Mi camino es el mar, cuyas orillas
me descansan del viaje de la búsqueda.
Mi bitácora apunta mundos nuevos,
fecundas realidades, argonáuticas
lejanías. Las olas son caballos,
émulos del troyano, que me abisman
en torbellinos mientras me dirijo
a mi origen, la cruel constatación
de que ayer y mañana son otro hoy.
El tiempo es un camino inexorable
y el pasado regresa como un túmulo.
Yo soy un cinegético animal.
Busco el amor en cada singladura
mientras Penélope en sus brazos
mi cárcel va tejiendo y destejiendo.
martes, 23 de junio de 2026
La búsqueda ancestral - Leído por Índigo Horizonte
La búsqueda ancestral
Hace un millón de años, el hombre contemplaba
el crepúsculo, luego
de haber cazado el alce, o defendido
el cenagoso oasis bajo la gran caverna
del cielo; y descansaba
tallando en las paredes
animales y signos, metáforas y estrellas.
Pasaron los milenios. El ocaso seguía
admirando a los hombres
que, a las puertas de Atenas,
reposaban después de la batalla,
soñando con la anchura
del secreto universo
entre urdimbres y brújulas.
Y los siglos corrieron tras el tiempo
y levantaron pórfidos y torres
bajo el sol, que ocultaba
su lumbre cada día
a quienes lo miraban desangrarse
en púrpuras enjutas.
Legó el ansia su fábula.
Dentro del corazón hay una isla
con prados y palomas, almendros y granados.
Siguiendo los senderos del tilo y la retama,
se llega a una alta roca,
como un ciprés erguido
cerca de las estrellas; y desde su estatura
desciende el infinito hasta los ojos
y es todo transparente.
El mar bate sus olas y baña el cielo azul;
el día se confunde con la noche
en una penumbrosa claridad,
y la brisa trasiega
la luz como una espora
por todo el firmamento iluminado.
Allí quiero llegar para quedarme,
luz yo también,
contemplando la dicha, el color de los días,
la soledad fecunda.
Escucharlo en otra voz: Á L P
lunes, 22 de junio de 2026
El Laberinto
porque anhelas que un día llegue a amarte:
el amor se transforma en sufrimiento
y el sufrimiento empuja a amarlo más.
De ese modo he caído en tal abismo
que cuanto más te alejas más me acerco
pues más amor espero cada día
sin causa ni esperanza ni razón.
Qué triste que amor funda vida y muerte.
domingo, 21 de junio de 2026
Un Trovadorius póstumo
Si yo fuera un poeta


