Visitas

Seguidores

lunes, 30 de marzo de 2026

ESThER ABELLÁN: ANTONIO GRACIA La mística carnal

                                        

 Esther abellán

Antonio Gracia: La mística carnal

“Porque sabes que el mundo ya no espera

de ti sino tu muerte, dale vida.

Haz de esa sinrazón una razón

para seguir viviendo y crea

esos mundos que el mundo no conoce

y no conocerá

sin ti”.


Antonio Gracia ha publicado los ensayos literarios Pascual Pla y Beltrán. Vida y obra (Diputación de Alicante, 1983), Miguel Hernández: del amor cortés a la mística del erotismo (IAC Juan Gil-Albert, 1998), Ensayos literarios. Apuntes sobre el amor (Diputación de Alicante, 1983), y La construcción del poema (IAC Juan Gil-Albert, 2016). Sobre su obra poética se han publicado las antologías: Fragmentos de identidad (Poesía 1968-1983), ed. Ángel L. Prieto de Paula (Aguaclara, 1993), Fragmentos de inmensidad (Poesía 1998-2004), ed. Luis Bagué Quílez, (Devenir, 2009), El mausoleo y los pájaros, ed. Ángel L. Prieto de Paula (Huerga y Fierro, 2012),Devastaciones, sueños (Antología), ed. Ángel L. Prieto de Paula (Vitruvio, 2012).

    Sus poemarios son: La estatura del ansia (Ayuntamiento de Orihuela, 1975), Palimpsesto (Sinhaya, 1980), Los ojos de la metáfora (IAC Juan Gil-Albert, 1987), Hacia la luz (Aguaclara, 1998), Libro de los anhelos(Aguaclara, 1999), Reconstrucción de un diario (Pre-Textos, 2001), La epopeya interior (Fernando Rielo, 2002), El himno en la elegía(Algaida, 2002), Por una elevada senda (Vitruvio, 2004), Devastaciones, sueños (Literaturas.com, 2005), rescatado por El Cuaderno Digital; La urdimbre luminosa (Aguaclara, 2007), Siete poemas y dos poemáticas (Huacamano, 2010), Hijos de Homero (Inst. Fernando el Católico, 2010),  La condición mortal (Vitruvio, 2010), La muerte universal (Huerga y Fierro, 2013), Bajo el signo de Eros(Olcades, 2013), Lejos de toda furia (Devenir, 2015) y Cántico Erótico (Huerga y Fierro, 2018). Para saber más sobre su obra se puede visitar el portal de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

http://www.cervantesvirtual.com/portales/antonio_gracia/ 


Acercarse a la obra de Antonio Gracia es dejarse caer por un abismo de sentimientos. Entregarse a la belleza de la lírica y flotar por las profundidades de la existencia y por todos aquellos impulsos ancestrales que nos hacen humanos. La intensidad íntima, el intento de explicarse a sí mismo y descubrirse, traspasa sus letras para impregnar al que observa e introducirlo en un laberinto lleno de cuestiones sin respuesta.


“De nada sirve hallar consuelo en dioses

o en transfiguraciones de esta vida,

pues todo es podredumbre tras la muerte.

Ruinas son las que fueron monumentos

de la memoria alzada a la belleza.

No existen paraísos, solo infiernos. 

Y la escritura es solo un mausoleo.

En el último instante, en todo instante,

el corazón se abraza a la existencia

y quiere seguir siendo

cuanto fue, cuanto es, cuanto no ha sido”.


Su erotismo crea un sentimiento sublime y espiritual, una elevación del acto amoroso. El deseo y el sexo conforman una base emocionante que activa los sentidos, que nos lleva de la mano hacia la plenitud del instante, a la propia fugacidad de la vida. Así, el tacto, la necesidad de lo físico, es parte de esta mística amorosa, de esta búsqueda del sentido de la existencia. El amante trasciende su propio yo para ser en el otro y ceder libre a la naturaleza de los cuerpos.


“AMARRADO a tu cuerpo, ¿quién podrá

decirme que la tierra no es de carne?

Miro pasar las aves como olas

diciéndonos adiós

y se van los crepúsculos, dejando

en tus ojos la luz de otra mañana. 

¿No he de sentir que el mundo es el regalo

de un caprichoso dios que me ha escogido

para ensayar en mí su omnipotencia?”.


La contemplación es un breve reposo ante la tormenta, el infierno y toda la incertidumbre que nos asedia. Por eso, Eros y Tánatos se dan la mano en un flujo que provoca a la conciencia llena de penumbras. Cansancio, dolor, sufrimiento, decepción y muerte acuden al poema en un ejercicio de reflexión continua, en ese inconformismo que provoca que la satisfacción no exista. Cada experiencia se queda en la memoria, en el corazón lleno de heridas que quiere trascender el fracaso y avanzar hacia el paraíso perdido. 


“Quisiera liberarme del dolor de existir,

y procuro mi muerte. Pero cuando el puñal

briza mi corazón, un manantial dormido

brota de no sé dónde y me impulsa a decir

cuanto de mí conozco, pues así hallo sosiego;

y acaso también sirva mi búsqueda del alma

para que otras criaturas presas de indefensión

encuentren una luz entre las sombras.

Tal vez en esa ofrenda halle yo algún consuelo

con el que mitigar la desolada ausencia

de una fe, una verdad, un paraíso”.


Bajo la fuerza y la notoriedad de las palabras, la fragilidad y el encuentro con el mundo interior se cubre de iconos, de contundentes metáforas que libran una batalla sin descanso; una combinación de versos y derrotas en el juego sin escapatoria de la “autodestrucción del soy”:


“asediado en el vértice del verso

antoniograciamuertemente hablando

poema es la eutanasia de su autor:

la búsqueda del códice del alma:

poema es una identificación:

descender al abismo de la mente

evitando el regreso profanar

el naufragio de todo autorretrato:

poema es una divinización:

la búsqueda el acoso el precipicio

como un bisturí lírico obsesivo

sajando trepanando masacrando

las vísceras el léxico la vida

de un hombre ecuacionándose en poema:

poema es una inmortalización:

un diamante tallado en el cerebro:”.


El silencio y la soledad cohabitan y perfilan un gran autorretrato que se fracciona en un mosaico literario. Así, Oniria aparece y desaparece, crea y destruye bajo el yugo de la fascinación, el anhelo, los sueños y el amor; el mito y la belleza de lo inalcanzable componen una sinfonía de fondo que agrede, a la vez que eleva el alma hacia un lugar apartado del ruido y las tentaciones. La luz parece revelarse, pero se esfuma antes de ser tocada.


“La soledad devasta. En ella, la tristeza

anida su dolor. Y la alegría

se convierte en fatal melancolía

que vuelve podredumbre la belleza.


El mundo se oscurece. Y cada día empieza

con una noche oculta.

                              Yo era joven.

                 Un día

ella murió; murieron mis anhelos; moría

la voluntad—el sueño, la firmeza.


Fueron tiempos de furia y de desolación.

Cada instante era en mí como una despedida; 

y cada amanecer un sol amortajado.


He vuelto a sembrar luz sobre mi corazón.

Las semillas arraigan. Reflorece la vida.

La primavera invade mi corazón helado”.


En este viaje pendular, entre el himno y la elegía, encontramos la sustancia del subconsciente. La necesidad compulsiva de preguntarse y no hallar más que el propio interrogante como respuesta. Las muertes sucesivas, el ocaso que se ilumina con la madurez, proclama la carne y la convierte en religión. 


“Mira

mi

sexo

anclado

entre

tus

ingles

y dime que no escuchas el fragor

del

cosmos

renaciendo

en

tus

entrañas”.


Antonio Gracia nos deja desnudos ante la poesía, ante el erotismo mágico que lo supera todo. Una matriz intensa y profunda, impregnada de sentimientos, que admira con sobriedad la tierra prometida. Dice el autor que “el tiempo es un espejo que repite un presente / de un mundo irrepetible”, que “el amor transfigura la materia / como el dolor transforma la sustancia”. Y es que “nacemos y morimos, y entretanto / se nos pasa la vida tratando de entenderla / en lugar de vivirla”. Busquemos en el ciberespacio “Mientras mi vida fluye hacia la muerte” (http://antoniograciaoniria.blogspot.com/) . Quizá solo encontremos preguntas. Leamos.

Esther Abellán Rodes



A 23 pasos de Baker Stress.

 

    

Un ciego debe resolver un asesinato.


181123

domingo, 29 de marzo de 2026

Gaudeamus...


He pasado mi vida enseñando y aprendiendo -a vivir-. Y no sé cuál de las dos cosas es más difícil. En ambos casos he tratado -tal vez heterodoxamente- de dejar el mundo mejor de como lo he encontrado. Porque eso que llamamos La Felicidad no se encuentra; se conquista. Es un esfuerzo, no un azar. Si cuando te despiertas no miras hacia los otros y les das lo que esperas que te den, además de egoísta eres un mendigo de la alegría ajena.

    (La única asignatura imprescindible -cada día más- es la ya olvidada Responsabilidad -universal, social, individual-. Pero, para restaurarla, todos los líderes sociales deberían iniciar un parvulario).

sábado, 28 de marzo de 2026

6 poemas en rumano

Grieg: La mañana

Me encuentro con estos 6 poemas disfrazados en otra lengua. La profesora rumana Elena Liliana Popescu los tradujo para una revista de su país. Los ofrezco como curiosidad: junto a la traducción, que agradezco, los originales en azulandio

VIZIUNE DIN CEALALTĂ PARTE
Pentru Liliana Popescu

Carnea cheamă carnea,
şi din carne se naşte
spiritul, o altfel de carne
transparentă, frumoasă, limpede,
dar la urma urmei carne, materie
indestructibilă, pulsaţie
şi spasm al conştiinţei.
Fierbe în carne sunetul
pietrei, marea, lumina 
de parcă s-ar oglindi 
imnul universului,
şi s-ar supune unor ritmuri
melodioase splendoarea
muzicii ascunse 
în dorinţe. Focul
ascuns în umbra
simţurilor înalţă
armonia siderală
şi se arată privirii
până la lucrurile ce sclipesc
ca nişte transfigurări
la lumina zilei.
Trupurile îşi pierd forma
şi îşi fac sufletul transparent.
Totul se luminează şi devine
diafan. Fiinţa 
nu mai are contururi, ci curge
cufundată în celelalte fiinţe,
este râu şi mare, izvor
devenit ocean.
Cuvintele îşi părăsesc 
zicerea; deja nu mai există cuvinte:
ci doar cunoaştere.
Ce limpede minune e dorinţa
de a transcende materia,
şi ce îndepărtată-i durerea
de a te simţi legat de trup.
Toate trupurile sunt suflete
într-o continuă peregrinare
înspre clarviziune.


Visión del otro lado

La carne llama a la carne,
y de la carne se engendra
el espíritu, otra carne
transparente, hermosa, clara,
pero carne al fin, materia
indestructible, pulsión
y espasmo de la conciencia.
Bulle en la carne el sonido
de la piedra, el mar, la luz,
como si reverberase
el himno del universo
y sometiese a cadencias
melodiosas el fulgor
de la música escondida
en los anhelos. La lumbre
agazapada en la sombra
de los sentidos eleva
su sideral armonía
y se asoma por los ojos
hasta las cosas, que fulgen
como transfiguraciones
en la claridad del día.
Los cuerpos pierden su forma
y transparentan sus almas.
Todo se alumbra y convierte
en diafanidad. El ser
no tiene contornos, fluye
inmerso en los otros seres,
es río y mar, manantial
oceanizado.
Las palabras abandonan
su decir; ya no hay palabras:
tan sólo conocimiento.
Qué claro prodigio, el ansia
de trascender la materia,
y qué remoto el dolor
de sentirse atado al hueso.
Todos los cuerpos son almas
en peregrinar constante
hacia la clarividencia.


ÎNSPRE LUMINĂ 

Acest arbore, această umbră şi cărţile-acestea, 
care îmi aduc linişte şi calm 
nu sunt destinate morţii; 
s-au născut la marginea zilelor 
pentru a-i da un chip binevoitor lumii. 
O frunză a căzut şi mă cheamă
cu deliciul ei fugar: o contemplu 
şi universul mă contemplă în ea. 
Simt în dezordine, 
curgând timpul fragil, că această clipă
nu va mai fi, altă dată, a mea.
Zorile îşi lasă 
lumina, şi dimineaţa se grăbeşte 
înspre asfinţit.
Ca un fior, tristeţea
îşi lasă în ochii mei melancolia.
Aş vrea să mor pentru a uita
de această durere:
şi dintr-o dată,
rebelă şi luminoasă, 
de parcă s-ar trezi dintr-un somn adânc,
inima mea îmbrăţişează existenţa, 
ating lucrurile, trăiesc. 



Hacia la luz

Este árbol, esta sombra y estos libros
que me procuran placidez y calma
no están hechos para morir; nacieron
al margen de los días para darle
un rostro amable al mundo.
Una hoja ha caído y me reclama
con su fugaz delicia: la contemplo
y el universo me contempla en ella.
Siento desordenadamente
correr el tiempo frágil, que este instante
no será, otra vez, mío. 
                                         Cede el alba
su luz, y la mañana se apresura
hacia el ocaso.
Como un escalofrío, la tristeza
deja en mis ojos su melancolía.
Yo quisiera morir para olvidarme
de este dolor: 
                             y de repente,
rebelde y luminoso,
como si despertase de un gran sueño,
mi corazón se abraza a la existencia,
toco las cosas, vivo.
   

RECONSTRUCŢIE

Eu nu sunt cel ce am fost pentru ca aceste versuri
să-mi răscumpere memoria în această noapte
de gingăşie şi încetineală a sufletului.
Nu există nimic care să-l poată învia 
pe cel ce a îmbrăţişat cândva moartea.
Versurile mele îmi înapoiază un străin
care vrea să mă înlocuiască cu povestea lui 
abandonată într-un ieri de demult.
Ce singurătate locuiesc în aceste vremuri
în care, după ce am trăit, trăiesc un mort
şi creez pe cel ce simte acum, gândeşte
şi scrie această elegie,
sau această odă fără sfârşit.
Ştiu bine că cel ce zvâcneşte
în cuvântul meu este cineva care nu există 
şi pe care numai îl cunosc
în timp ce scriitura făureşte materia.
Eu sunt cel ce renaşte vers după vers,
sub pana rătăcitoare
singur cu visul meu şi cu adevărul lui.
Sunt cel ce doreşte să fie mai mult decât ce-a fost.


Reconstrucción   

Yo no soy el que fui porque estos versos 
rescaten mi memoria en esta noche
de suavidad y lentitud del alma.
Nada hay que resucite
aquello que abrazó la muerte  un día.
Mis versos me devuelven a un extraño 
que quiere suplantarme con su historia,
abandonada en el profundo ayer.
Qué soledad habito en ese tiempo
en el que, pues viví, vivo difunto
y voy creando al que ahora siente, piensa
y escribe esta elegía
o esta oda sin fin.
Sé bien que aquel que late
en mi palabra es alguien que no existe
y al que sólo conozco
mientras forja materia la escritura.
Yo soy el que renace verso a verso
bajo la pluma errante,
a solas con mi sueño y su verdad.
Soy el que anhelo ser más que el que he sido.


PE O CĂRARE ÎNALTĂ

Dacă eu aş şti să spun
atâtea, câte, fără cuvinte, spune
inima mea lucrurilor, 
mării, vântului, focului, 
simţurilor intime
care mă ascultă şi răspund
precum piatra pietrei
şi apa apei, sau ca lumina,
purei cufundări în sine însăşi
buzele mele ar rosti
secretele şi probele 
pe care sufletul le păstrează în umbră
de la începutul timpului,
şi pe care le cunosc 
doar floarea, pasărea, zorile
acele momente ascunse
ca nişte daruri misterioase
în care se transformă
dorinţa în realitate,
şi limpezimea în puritate.
Atunci, ceaţa luminoasă
a presimţirii va izbucni 
ca o revelaţie
în încăperea unde locuieşte
sufletul meu aşteptând să fie
imensitate, transparenţă.
Şi cu ochii închişi,
deschişi înspre lumină,
aş contempla focurile
şi gheţarii care agită
spiritul şi îl înalţă
acolo unde condeiul se opreşte.


Por una elevada senda

Si yo supiera decir
cuanto, sin palabras, dice
mi corazón a las cosas,
al mar y al viento, a la lumbre
de los íntimos sentidos
que me escuchan y responden
como la piedra a la piedra
y el agua al agua, o la luz
al puro ensimismamiento,
mis labios pronunciarían
los secretos y vislumbres
que el alma guarda en la sombra
desde el principio del tiempo
y que tan sólo conocen
la flor, el pájaro, el alba,
esos instantes ocultos
como dones misteriosos
en los que se transfigura
el anhelo en realidad,
la claridad en pureza.
Entonces, la clara bruma
del presagio estallaría
como una revelación
en la estancia donde habita
mi ser esperando ser
inmensidad, transparencia.
Y con los ojos cerrados
abiertos hacia la luz,
contemplaría los fuegos
y los glaciares que agitan
el espíritu y lo elevan
allí donde la pluma se detiene.


LÂNGĂ CEDRI

Identitatea frumuseţii se naşte,
căutată în carnea spiritului.
Materia nu ajunge până la acea încăpere 
tăcută, iar sufletul se dizolvă
în mici paradisuri. Aici trăieşte
viaţa o altă existenţă. Parfumurile
nu se nasc din flori, şi nici muzica 
nu îşi aminteşte sunetele.
Muşchiul tăcut
se abandonează păcii; gândul
se odihneşte în armonie.
De parcă ar fi un talisman, lumina
repudiază privirea 
şi îi dă inimii clarvedere.
Există o moliciune
ascunsă care schimbă
ordinea lucrurilor; 
şi toate înţelesurile se dezvăluie.


Junto a los cedros

Nace la identidad de la belleza
buscada entre la carne del espíritu.
La materia no llega hasta esa estancia
silenciosa, y el alma se disuelve
en breves paraísos. Vive aquí
la vida otra existencia. Los aromas
no nacen de las flores, ni la música
recuerda los sonidos. 
El músculo callado
se abandona a la paz; el pensamiento
reposa en armonía.
Como si fuese un talismán, la luz
repudia la mirada
y otorga al corazón clarividencia.
Hay una lasitud
secreta que transforma
el orden de las cosas;
y todos los sentidos se revelan.


ÎNSPRE ORIGINE

Totul este plin de lumină
în noaptea asta senină.
Sufletul soarbe în umbră
izvoare de linişte,
şi se vede pe sine limpede,
efigie a adevărului.
Nu ştiu cum, puritatea
apei învăluie totul 
în transparenţe. Trupul 
se diluează. Tot ce
era întuneric, este acum lumină.
Se pogoară, nu ştiu cum, 
cerurile până la fruntea mea,
iar enigmele, sfincşii şi îndoielile
îşi dezvăluie secretele,
nu ştiu cum, se arată
ca un mister ce luminează
eternitatea: clipa.
Văzduhul izbucneşte în străluciri
şi un parfum îngheţat
de seară invadează lumea
dintr-o dată, nu ştiu cum, 
în timp ce noaptea iluminează
ochii, inima.
Totul se umple de stele
şi renaşte, nu ştiu cum,
copilăria: lumina perpetuă.


Hacia el origen

Todo está lleno de luz
en esta noche serena.
El alma bebe en la sombra
manantiales de sosiego,
y se ve a sí misma, clara
efigie de la verdad.
No sé cómo, la pureza
del agua todo lo envuelve
de transparencias. El cuerpo
se diluye. Todo cuanto
era oscuro es claridad.
Descienden, yo no sé cómo,
los cielos hasta mi frente,
y enigmas, esfinges, dudas
desvanecen sus secretos
no sé cómo, se revelan
como un misterio que alumbra
la eternidad: el instante.
El aire estalla en fulgores
y una gélida fragancia
vesperal invade el mundo
de repente, no sé cómo,
mientras la noche ilumina
los ojos, el corazón.
Todo se llena de estrellas
y renace, no sé cómo,
la infancia: la luz perpetua.

24217