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viernes, 17 de julio de 2026

Poemas en Akra Leuka (XIII) - Consuelo Jiménez de Cisneros

 

Bach: Variaciones Golberg

De raigambre clásica en su itinerario, estos dos poemas de Consuelo Jiménez de Cisneros rehúyen esa dicción -sin abandonar reminiscencias literarias- para servirse de un lenguaje más coloquial en su hímnica elegía por los libros y el mal de ausencia. 

Ambos pertenecen a Campos de zafiro, un título intimista, de última publicación.

En el primer texto los libros, como seres antropomorfos hacinados en el tiempo, en los nichos de las estanterías o el recuerdo presencial, llaman con su fulgor de dueños y forjadores de nuestra identidad (ahora que el futuro parece que va a acabar con ellos). Un rumor de tactos y perfumes parece sensualizar al merodeador de bibliotecas.

En el segundo, la soledad nostálgica de lo que fue diaria compañía provoca en el recordador la resurrección -y regurgitación- del pasado, incluso aquel que, por rutina, inconscientes, sufrimos o gozamos. "Solo por ser pasado se convierten / en nostalgia las cosas".


1.- A la sombra tendida 


No sé si tendré tiempo para amaros de nuevo
sin prisas esta vez, con la sabiduría
que solo dan los años.
No sé, queridos míos, a dónde llegaré,
si os dejaré a mitad, con las tapas abiertas.
Si, como un caballero tenaz y generoso,
os rescataré de las estancias del olvido.
Si, como un amante considerado,
os llevaré de paseo por el campo.
O si vuestro destino será el de esos difuntos
cuyas tumbas grises no se renuevan
y ya nadie rescribe sus nombres en las lápidas.
Me conmueve vuestra condición 
de enterrados en vida
en la sepultura de la estantería.
Me provoca encontrar hojas 
virginalmente intactas
tanto como hallar notas escritas en los márgenes
con el descuido del que chapotea en un charco.
Admiro la persistencia 
de vuestra anatomía de cartón y polvo
supervivientes de años, incendios y mudanzas,
Me atraen como un veneno inofensivo
el rumor y el olor de las páginas mustias
cual ateridos pétalos de flores sin perfume.
Siempre me acompañará como una música
ese crujir de vuestros huesos pálidos,
ese estremecimiento del papel que acaricio
voluptuosamente, a la sombra tendida
de un párrafo redondo, quizá rectangular,
de un pretérito verso enredado en suspiros,
de un aliento remoto que ya no significa.
Cuando os pierdo, me siento desgraciada,
y cuando os recupero, todo es júbilo.
Cuando os abro, se me abre el corazón,
y si os cierro, percibo el tibio escalofrío
de una flor aplastada entre dos frases.


2.- ¿De qué se nutre la nostalgia? 


Necesito un impermeable para el corazón
cubierto de lujuria repentina
al presentir un olor animal 
que la almohada aún no ha perdido,
o al escuchar, en mitad de la noche,
el leve sobresalto del girar de tu llave.
Me falta la llamada que no suena,
el río de reproches que no desemboca.
Y me duelen los bordes del alma
con pinchazos de angustia.
Imagino los días transcurriendo sin ti,
sin el peso de tu figura en el balcón,
sin tu voz chillándome o susurrándome,
auscultando mis pequeños temores,
apaciguando mi lluvia ácida.
Anhelo revivir
el fragor de los besos caprichosos
y sufro evocándote a solas,
olfateando al aire del pasillo 
por donde no paseas.
Las paredes me pesan como alas de murciélago
y me pesa el espíritu que arrastro sin ayuda. 
Qué sola estoy, qué sola
sin el ruido de tus cubiertos sobre el plato,
sin esa tos o ronquido que me enervaba,
sin el saludo al que no hacía caso.
Ni siquiera te puedo echar de menos
porque te echo de más
y de más y de más, cada vez más.
Y el dolor me recorre sin encontrar salida.
Nada puede aliviar el mal de ausencia.

Canon



Un cuadro como La Gioconda es un paradigma de precisión emotiva y ciencia expresiva, de victoria sobre el conflicto entre impresión encontrada y expresión formulada, entre poesía y filosofía. Ese rostro de Leonardo es todo un postulado sobre la emoción pura, una ecuación lírica, una matemática sentimental: un cúmulo de experiencia de vida y experiencia pictórica, que nada valen si no van unidas. El ojo no frena su espontaneidad al percibir la densidad de su humanismo, la sabiduría se ha hecho en esa pintura un mecanismo perfecto de sincronización entre sentimiento y pensamiento, emisión y recepción. 
    ¿Y la Improvisación 35 de Kandinsky? Una estampida intimista de los diablos y luzbeles de la mente, una orgía de místicos infiernos, un vendaval de cánones en fuga y en busca de otro canon. Así el hombre sincrónico, sin premeditación interesada, salva de la vorágine del tiempo las obras que testimonian su verdadera identidad de cosa irracional inteligente o, dicho con eufemismo, animal racional. 

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jueves, 16 de julio de 2026

La última mirada

 

                Purcell: Funerales

 La íntima mirada

Cualquier día me encontrarán dormido 
en medio de un poema ya inconcluso,
en este mundo que no es ya mi mundo,
convertido en un beso esperando tus labios.
Y cuando mis enseres y mis libros 
no me encuentren, también se darán cuenta
de que tampoco viven en el tiempo
en el que yo los hice míos. 
                                                 Será entonces
el final de los días -la gris eternidad-,
y poco importarán pasados ni futuros
porque yo seré otro y otras serán las cosas;
entenderé por fin la muerte y la trasmuerte.
Veré acaso la luz; o tal vez sombras.

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miércoles, 15 de julio de 2026

Lejos de toda furia



Crusoe


Tantos años ansiando regresar

al mundo que perdí, y encuentro ahora

continentes de inepcia, verdaderos

piratas del honor disuelto en oro. 

Era mi isla -aquella luz- un fuego

en el que la inocencia campeaba

como en un paraíso un mástil puro. 

No es verdad 

que la Naturaleza hostigue al hombre.

Son estos los que entierran en su entorno

la solidaridad y hacen de su alma

islas terribles, unas contra otras. 

Qué paz allí. El solar del corazón 

se regaba con dicha.

La soledad, primero impuesta y luego 

dominada, y ahora deseada, 

fue un soliloquio torrencial que halló

cauce sereno hacia el descubrimiento

del continuo fluir de la conciencia. 

Nadie ha hablado consigo tanto tiempo,

tan ordenadamente; nadie ha dado 

a los hombres la extrema relación 

de sus penas y glorias,

la aventura interior de la existencia. 

Todos los libros son 

heraldos y estrategas del futuro, 

la afirmación precisa 

de que el destino es la voluntad.

Yo soy el argonauta de la mente, 

el contador de todas las historias

porque todas son una: la del yo.

Soy el gran viaje hacia la mismidad.

Semejante a Noé, cabalgué el mar.

Llegué a la isla como un ser esclavo 

del interés del mundo y aprendí 

a conocer la libertad 

de los desasimientos. 

Si llegué, como Adán, desnudo, alcé

los hitos de la civilización; 

y a ella me vuelvo, a la incontaminada,

purificado por la austeridad.

 

                                        


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martes, 14 de julio de 2026

La simpasión


Puesto que todo en nuestros genes tiende a la consecución del placer y a la negación del dolor, el más sabio es el que utiliza su sabiduría para conseguir el sosiego, el equilibrio entre el malestar y el bienestar, la armonía, la dicha: la felicidad.
Y como lo que más conturba al ser humano es la insatisfacción de su sensualidad, los mayores enemigos del hombre -y la mujer- son aquellos que castran la compulsión del erotismo en todas sus variantes.
Satisfecha la carne, el espíritu es libre; constreñida, confuso.
Bien lo muestra el poema:

La simpasión

Como si dos desconocidos
tristes y solitarios se encontraran
en mitad de la noche y decidiesen
mutuamente ayudarse
a seguir el camino,
nos entregamos a la paz del alma
tras la cópula loca.
Con qué clarividencia vimos luego
todo cuanto antes era un laberinto.

(J. Cantero: Poemas amorosos)


El autor, desairando la estrategia lírica, afirma una verdad natural pocas veces aceptada por la sociedad, siempre represora de la carnalidad. El tono sentencioso y lejos de retóricas apenas atiende a la exposición, no a las moralidades: que hay que matar la lujuria con la práctica de la sexualidad; y que tal acción es un deber solidario. Saciar la lascivia porque su represión es la causa del malestar íntimo y, por tanto, de todos. Saciarla como un acto de buenamor por los semejantes. Cómo se haga es cosa de cada uno -de cada dos-. No se trata de "amor libre", o libertinaje, sino de hedonismo ataráxico liberador de cualquier turbación que impida "ver". 

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domingo, 12 de julio de 2026

80 Laconismos.


Bartók: Microcosmos


/ por Antonio Gracia /

36.- Ya que la vida no tiene sentido, todo poema debiera otorgárselo.

40.- La poesía es un yo que se confiesa para encontrar el rostro verdadero.

49.- La literatura solo se justifica cuando crea, enriquece o perfecciona paradigmas.

55.- Pocos poemas son elocuentes. Solo cuando el silencio es más doloroso que las palabras debe escribirse.

58.- Leer bien es un deber de todos; escribir, un derecho que muy pocos debieran concederse.

60.- En algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle sentido a la existencia.

67.- La cultura es un derecho que todos tenemos y pocos ejercitamos como un deber.

69.- Si el artista, además de nacer, se hace es porque deshace y rehace continuamente su obra.

70.- El mejor poema es aquel que consigue la idoneidad entre lo expresable y lo expresado.

79.- La civilización es, cada vez más, alérgica a la cultura. Y esta, un viaje sin retorno a la frivolidad.

81.- Afortunadamente los clásicos siguen leyéndose; y tienen la fortuna de no poder leer las obras actuales.

88.- Puesto que el factor común de la humanidad es la normalidad -la mediocridad-, todo triunfador social es un mediocre.

90.- La nueva poesía siempre es la que envejece con mayor decrepitud: cree que hay que inventar; y sí, hay que renovar: remozar, acrisolar: actualizar la tradición.

94.- Nunca un hombre está más solo frente a sí mismo que cuando intenta hallar su rostro en la página en blanco, con la pluma en la mano.

98.- Toda antología de coetáneos debe ser más una premisa para extraer conclusiones que un juicio de valor definitivo.

107.- Solo en la escritura —en la creación— somos nuestro único demiurgo.

112.- Toda elegía es un himno por la vida que quisiéramos vivir, puesto que lo es por la vida que quisimos que otros disfrutaran.

127.- El poema perfecto es el que sincroniza en su expresión sentimiento y pensamiento: el resultado del sentipensamiento.

135.- Si alguna duda hubiese sobre la importancia de la poesía basta con repasar los pasajes gloriosos anclados en la memoria de los hombres: aquellos en los que prevalece la inmersión en las emociones, territorio, por antonomasia, de la lírica.

144.- La poesía es la filosofía liberada del silogismo: la ideología sicológica del corazón.

157.- Si trazamos una bisectriz a lo largo de la Historia de la poesía veremos que, fundamentalmente, es la misma que la de la Historia del hombre: un corazón puesto a pensar sobre sí mismo. De donde se deduce que un poema pretende ser tanto un autorretrato metafísico como un retrato del hombre universal.

237.- Nada vale el poema que no alumbra el corazón y la existencia. Nada vale el poeta que escribe para los poetas y no para los hombres. Nada vale el artista que no crea para el hombre que hay en el artista. Nada vale el poema que no tiene como finalidad la superación o consuelo de la condición mortal.

270.- La magia de los libros que son mágicos consiste en que transforman al lector, y, cuando el libro acaba, este es un ser renacido, con una visión nueva que le hace comprender mejor el mundo. Un libro es bueno cuando quien inicia su lectura la termina sintiéndose más digno, más noble, más consciente, más sabio. Un lector es malo cuando, tras leer tres o cuatro pasajes, no se da cuenta de que lo que lee no debiera haber sido escrito. El mejor libro es aquel que nos convierte en otro: el que nos hace ver quien fuimos y quién podemos ser.

292.- Dedicatoria emblemática: «Para ti, que no sé quién eres, de mí, que no sé quién soy».

393.-La sabia poesía es aquella que consigue hallarle al propio corazón la sustancia verbal que permite a los demás auscultarlo como si fuera el suyo.

208.- El autor no es más que una circunstancia de su obra. Y el lector una errante perspectiva.

235.- Nada me gusta más que la carne humana encuadernada. El hombre convertido en libro es el animal que mejor alimenta al hombre.

240.- Hay un instante en el creador en el que todo lo ve concentrado en un signo; y si logra escribirlo para que lo sientan todos como propio, consigue el poema, la música, el rostro universal. La absoluta solidaridad. Todo autor es un viaje hacia el hallazgo de una obra señera a través de tentativas que pocas veces son logros. Incluso los poetas más excelsos son autores de unos pocos poemas dignos de una selección universal. Por eso las obras completas constituyen más una manera de encubrir sus virtudes que de mostrarlas.

262.- La Poesía, la Música y la Pintura nos dicen qué siente el hombre; la Historia nos cuenta la biografía del tiempo; la Filosofía y Sicología nos dicen cómo mejorar la biografía íntima y universal; las Ciencias cómo vivir mejor físicamente…

287.- Si hubiera de salvar algunas obras porque se avecinara una catástrofe universal que acabase con el ser humano, no salvaría aquellas que suponen un hito artístico, sino las que potencian el conocimiento del hombre y ensalzan la bondad, generosidad y autosupervivencia del ser humano: porque esos son los rasgos que las hicieron posibles y los que podrían hacer de este mundo renacido una estancia mejor.

298.- Leo historia y novela para conocer lo que, probablemente, fue; y literatura de ficción y ensayo para entender lo que, posiblemente, será. Solo la poesía me enseña lo que es. La razón es evidente: todas las artes, menos la lírica, tienen más de estrategia que de autorretrato inexorable.

300.- Nostalgiar el pasado y utopizar futuros son signos del fracaso del presente. Decir ayer, mañana, es pronunciar ceniza.Y el hoy solo es su fuego fugitivo.

316.- Todas las grandes obras del hombre son consecuencia de la conjunción de homo sapiens, homo habilis y homo ludens: sabiduría, estrategia y satisfacción emocional.

343.- Todos los clásicos fueron vanguardistas, de una u otra manera, porque lo que pretendían expresar les exigía un lenguaje nuevo.

447.- La originalidad consiste en apropiarse de la tradición y renovarla. No consiste en ser distinto, sino en poseer rasgos distintivos .

351.- Grandes autores son aquellos que dicen lo que quisiéramos haber dicho.

360.- La única conquista del Progreso es que ha convertido el dolor metafísico en un dolor común. Eso significa que el Arte desaparecerá.

370- Hoy hay más muchedumbre escribiendo que escritores leyendo. El Parnaso se ha sustituido por el Vociferio; y los vociferantes apuestan por la caligrafía de lo estólido.

379.- Los únicos hombres que no mueren son aquellos que se han convertido armoniosamente en libros, cuadros, músicas.

380.- Nada puede la muerte contra el arte.

385.- Todos somos hijos de los libros. Sin ellos no existiríamos. Por ellos el cerebro es la mayor biblioteca del universo.

392.- El historial de la escritura y de todas las artes consiste en la engañosa relación entre esencia y circunstancia.

393.- La patria de la Humanidad es el libro: el hombre. Y el nombre definitivo del hombre es el de Cultura.

398.- Todos somos como libros desconocidos de los que nada sabemos hasta que abrimos sus páginas: entonces seguimos leyendo o abandonamos la lectura.

415.- Si lo que dignifica al hombre frente a los demás animales es la adquisición del lenguaje verbal, no hay duda de que la Literatura es la más admirable de sus manifestaciones y el mejor autorretrato de la Humanidad.

417.- El artista creador tiene un constante interlocutor: su obra, que absorbe su conversación, monólogo que lega a los demás y que lo encadena a la solitariedad.

419.- Toda escritura y arte deben ser una autobiografía síquica en la que los demás pueden reconocerse como si se hubiesen autobiografiado. Hay que mostrar el rostro: la identidad.

430.- Todo autor es una búsqueda del hito expresivo cuyo hallazgo consigue a veces en unos pocos textos; el resto son esbozos preparatorios o cenizas del fuego encontrado.

456.- La originalidad y el plagio son fronterizos y limítrofes.

464.- Cada vez que utilizamos una palabra, esta no surge virgen del diccionario denotativo sino que arrastra todos los significados reverberantes de cuantos la han utilizado.

470.- El poema, la pintura, la música, la gran obra de arte nace de la conciliación de contrarios convertidos en complementarios: el eclecticismo; hay que sensibilizar el pensamiento e inteligenciar el sentimiento.

492.- Salvar cuanto podamos mediante la palabra es la única manera de salvarnos a nosotros mismos.

509.- La introspección es la mejor fuente de erudición.

522.- Escribir es la prueba definitiva de que vivir no basta.

558.- Los primeros títulos de un creador son aprendizajes y premoniciones, y los últimos reiteraciones y autoplagios.

610.- La escritura, cada vez más, es solo literatura.

615.- El sentimiento nos une. El pensamiento nos separa. Tan solo la poesía nos concordia.

616.- Increíble, pero cierto: en un concurso en el que se premiaba el peor libro de versos ganaron todos.

623.- La muerte de la cultura es una profecía cumplida hace ya mucho tiempo.

624.- No pienses: es malo para la filosofía.

634.- Lo que da validez a la escritura es que en lo propio se reconozca lo ajeno; que en lo particular esté lo universal; que desde el yo emerja el todos: que la literatura no sea un acto de egolatría sino de solidaridad interminable.

625.- Todos tenemos un techo intelectual; pero no todos distinguimos su estatura ni aceptamos que no podemos sobrepasarlo.

629.- La obra imprescindible es la que puede prescindir de sus circunstancias y permanecer vigente.

632.- Toda poesía es autobiografía íntima, no anecdótica.

635.- Los experimentalismos son un medio, no un fin. El ingenio es más un obstáculo que un camino hacia la genialidad.

638.- La escritura -el arte- es la huella dactilar del ser humano.

640.- Sin duda: el mundo es mejor porque el arte dignifica la existencia.

643.- En arte no hay democracia, sino individuo.

660.- El amor es la magia que nos permite creer -demasiado efímeramente- que algunos seres humanos son dioses: la amada, el padre, el hijo, el héroe.

667.- El corazón es el más hermoso de los egoístas: está diciendo siempre «¡Quiéreme!» .

678.- El amor propio ha matado más amores que el odio.

744.- El corazón siempre es más grande que cualquier filosofía.

751.- Cuando dejan de amarnos, de repente cumplimos muchos años, por la misma razón que, cuando amamos, el corazón se llena de juvenilidad.

790.- Ojalá alguien nos quiera como nos queremos a nosotros mismos.

796.- La castidad es una perversión.

793.- La música es la única palabra que desmiente la inefabilidad.

795.- Los dioses mueren cuando el hombre piensa.

796.- Los laberintos existen para que aprendamos a encontrarnos.

798.- El suicidio es el único acto de libertad que existe. Y también la única batalla contra nosotros mismos que no debiéramos perder.

799.- Abandonar la vida sin haberla dejado más hermosa que cuando la encontramos bien merece morir de mala muerte o no haber existido.

800.- No es difícil conseguir que nos amen; lo difícil es lograr que nos sigan amando.

801.- Quien no sueña con mejorar el mundo merece su desprecio.

803.- Yo no soy escritor. No escribo para publicar, aunque publique algo de lo que escribo. Soy un hombre cuyo detective es la palabra y cuya misión es conocerse.

862.- Todas las obras del hombre son fragmentos de una gran construcción por siempre inacabada y en continuo perfeccionamiento. Una carrera de relevos hacia un fin que no tiene final.

865.- Al final de la luz siempre hay más luz.



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Ochenta laconismos


por El Cuaderno

Aforismos de Antonio Gracia.

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El Cuaderno | abril, 2022 a las 8:00 am | Etiquetas: Antonio Gracia, Featured | Categorías: Filosofía | URL: https://wp.me/p8BKjo-kwD