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lunes, 10 de agosto de 2026

domingo, 9 de agosto de 2026

Terapia de pareja.

PurcellDido y Eneas. Lamento.

- Fue entonces cuando le dije: Creo que ha llegado el momento de separarnos.
- ¿Separarnos? Naturalmente, si es para estar mejor que juntos; igual que cuando nos unimos fue porque estábamos mejor juntos que separados. 
- No es fácil convivir. Hay que hacer compatibles los gustos propios y ajenos. Hay que compartir los derechos y deberes, aceptar las diferencias de carácter, sacrificar los egoísmos, limar las asperezas del individualismo, ser generosos, hallar y dar satisfacción sensitiva, sensual, sexual, intelectual..., superar el desencanto inevitable, hacer que cada día nos necesite más la otra persona ... No  se puede empezar una convivencia irresponsablemente, ni abandonarse sin haber luchado por mantenerla viva.
- Sí. Hay que preguntarse algunas cosas: ¿Cómo estaba yo antes de nuestra unión, cómo estaré después, qué hubiera sido de mí sin él, o sin ella? ¿Quién era yo, qué tenía yo cuando empezamos, qué tengo ahora? ¿Qué voy -qué vamos- a ganar y perder con la separación? 
- Y también: ¿Espero a dar cuando ya me han dado o doy para que me den? ¿Convivir es una lotería o un esfuerzo cuyo resultado es la alegría de vivir?
- Convivir es igual que construir una casa: ladrillo a ladrillo y día a día, a partes iguales, sin forzar ni desesperar, procurando admitir que la felicidad es un mito y que lo que hay que conseguir es un bienestar conjunto, una dicha recíproca... 
Y una vez disuelta la relación, ¿vendrán de nuevo las decepciones, los problemas... con la nueva pareja?
- Pero también es cierto que si ya no hay amor...
- ¿Y después de Equis años no sabes superar el enamoramiento inicial para reconocer que amar no es permanecer en un cuento de hadas? El amor empieza cuando se acaba el enamoramiento. Qué esperas sino que se haya muerto el romanticismo y se imponga la realidad, la prosa cotidiana, la mutua aceptación de un hombre y una mujer que vencen las dificultades diarias a fuerza de voluntad y afecto... porque otra cosa es que haya surgido algún resentimiento, odio...
- Vivir es fácil mientras estás solo: tienes mucha libertad y solo responsabilidad contigo mismo. Cuando empiezas a convivir es cuando todo resulta difícil si no posees comprensión, tolerancia, inteligencia para las estrategias del día a día.
- Todo fracaso de uno es el fracaso de dos.
- ¡Qué tragedia!
- ¡Qué comedia!
- !Qué belleza vivir sabiéndose vivido!
- ¡Escuchad!: 
(Leer original)

Canción de la Bienamada

Qué glorificación de los sentidos
saber que soy amada, que alguien sueña
con una vida plena porque existo.
Todo exige una causa y todo tiene
su consecuencia: ¿y yo
inspiro amor, el gozo más sublime?
¿Cuál es el sortilegio, el milagroso
tañer de las campanas que me dice
que un corazón sonríe porque ve
a través de mí el cosmos?
¿Y qué merecimiento tengo sino
preferir el asombro de la vida,
el esplendor a la fugacidad,
y cantar el fulgor de las criaturas?
Acaso todo es sueño y esos ojos
que se llenan de júbilo al mirarme
me inventan; y tal vez,
cuando yo amo, embellezco a la criatura
por la que siento que la vida tiene
al fin sentido, dicha plena, luz.
¿Mas por qué hacer preguntas que destruyen
el sentimiento, si es mejor vivirlo,
y tendrían respuestas imperfectas?
Me quedo con lo exacto: ¡Qué
dulce satisfacción de los sentidos
saber que solamente por amar
alguien errante encuentra
el íntimo lugar del regocijo!
31319

sábado, 8 de agosto de 2026

Poemas en Akra Leuka (XVIII) - Francisco Mas-Magro y Magro

 


leDesalojada la escritura de su vida para dedicarse a la medicina, Francisco Mas-Magro Magro pronto se propuso recuperar el tiempo perdido para la poesía; y, sustituyendo el termómetro y el bisturí por la pluma, se lanzó -recientemente- al poema y a la publicación. La hilvanación del pasado, el amor a la música y ahora el planteamiento culturalista parecen empujarlo al homenaje a sí mismo -recuerdos y anhelos- y a las lecturas que bullen por sus ojos y encabezan sus textos.

Hijo de esa recuperación del tiempo proustiano a la que todos nos vemos sometidos, he aquí una leve exposición entre elegíaca y retratística, biografía de su presente y su pasado, rasgo que define sus libros. Recuento e insinuación de acompañamientos sicológicos es este texto inédito, perteneciente a su próximo libro Obstinada memoria . 

Gusta el autor de esparcir sus palabras por el espacio de la página, como si pretendiera dibujar su contenido o fueran hojas de un libro, o gaviotas en la tarde, o gotas de una lluvia que rezuma su interior: 

 

HAY LIBROS SOBRE LA MESA


                   (La memoria me lleva a Andréiev

                    o quizás a Guadalupe Grande)


Porque hay libros sobre la mesa.

(oh, Dios, ¿será por eso?)

he visto salir volando

                                    algunos.

Como abrirse, como elevarse con sus hojas

repletas de palabras.

                                    ¿Los he visto volar?

Volar 

y percibir un llanto de gotas,

                                            líquido ennegrecido,

como tinta,

                     tal que lágrimas 

                                                 de discursos,

relatos rodando desde su corazón de pasta. 

Gotas saladas que mueren, al cabo, 

                                                sobre una mesa sorprendida.

¿Son mis fantasmas aún ávidos de lo imposible?

Sí, mis fantasmas.

¿O es Juan Larrea, 

                                  suspicaz,

                                                  regresando del  Celeste?

(Guadalupe, recién huida, corriendo hacia el pasado).

O ese espíritu, que es mi madre

con la voluntad  de mujer fuerte,

                                                      poeta sometida a las costumbres.

Quizás Chejov jugando con mi padre.

Y jugando con mi hermana, ignorante de su estado.

Poemas en Akra Leuka (XII) Mariano Sánchez Sor

Poemas en Akra Leuka (XIII) - Consuelo Jiménez de Cisneros

Poemas en Akra Leuka (XIV) - Carmelo S. García

viernes, 7 de agosto de 2026

En Nolylandia


Wagner: El corno solitario

En Nolylandia 

Suena en la noche el corno solitario.
La bacanal del corazón engasta
los túneles que buscan en la luz 
crisoles para la clarividencia.
Tiene la soledad buscada paraísos
que los hombres ignoran.
Me he retirado al yermo, busco el pálpito
sereno y escondido de las cosas.
Recuerdo tu fulgor
y el aroma del tiempo
vivido entre tus brazos.
Goza el presente para que el mañana
se lleve solamente tu cadáver.
Todo aquello que sueña el corazón
existe en algún sitio
o acaba por crearse.
No hay otra luz más clara que el amor.
Te quiero entre verdades. 
                                                Ven.
                                                             Aquí
conocerás el orbe melodioso.


jueves, 6 de agosto de 2026

Premonición

  Unos versos finales


Tal vez ya no te escriba más poemas 
porque mi corazón no puede más
y quiere convertir en una espada
mi pluma para hundírmela en el pecho.
Tal vez digan de mí quienes me lean
que la vida no es solo una palabra,
y que no es tiempo ya de compararte
a las rosas, y menos ofrecerte
un racimo de versos,
porque murió ese mundo, aunque perduren
en mi mente y mi pluma sus jardines.
Tal vez debí morir sílaba a sílaba
en vez de convertirme en mausoleo.
Pero tú, que conoces cuanto he escrito,
sabes bien por qué vivo y por qué muero.

martes, 4 de agosto de 2026

El poema mejor, el relato mejor...


Shostakovich: Cuarteto 8, I

Todos los grandes textos tienen un factor común: hablan de lo esencial del hombre sin olvidarse de aliñarlo, para mejor saborearlo, con lo circunstancial, pero con la prevención de que esto último no desplace lo anterior, no canse con su prolijidad, sino que sea el justo condimento para hilar lo sustancial. Y lo esencial humano ha sido lo que es: el amor, el dolor, la existencia, la muerte; y sus intersecciones y sus variaciones: pasión, celos, poder, melancolía, redención, venganza, crimen... Sentimientos esquivos del sentimentalismo y troquelados por la reflexión sin desmesura. 
     ¿De qué nos hablan Los Karamazov, Hamlet... las grandes obras? Condensan en unas páginas el tiempo y el espacio, los caracteres, los comportamientos del espíritu y el cuerpo, los movimientos colectivos, las múltiples historias de la historia en una historia en la que se nos expone todo cuanto un hombre es o puede ser, sin que el anecdotario o el intelectualismo asfixien el tema. Esos temas tejen las vidas de los hombres, cultos e incultos, corteses y vulgares. Y nadie ama más a otro que a sí mismo, por muchos amores que tuviere. De modo que todos queremos vernos como somos y, mejor, como creemos que somos, visión que siempre resulta ser una imagen hermoseada de la que nos retrataría. 
     Por lo tanto: solo quien tiene un espejo ante sí puede reconocerse. Por eso toda escritura y arte constituyen una autobiografía síquica en la que los demás pueden reconocerse.
     Y en resolución: quien consigue fabricar el espejo adecuado hallará muchos que deseen contemplarse en él. 
     Ahora bien: Para vender espejos, ¿es lícito falsificarles su reflejo? 
     Hay que mostrar el rostro: la identidad. El lector solo es una perspectiva.

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