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miércoles, 20 de mayo de 2026

En el aula de la literatura.



- María: De la Antología de los mejores cuentos y poemas he recogido estos versos de Gómez Manrique: “Mi consejo principal / es, gran señor, que leáis, / porque, aprendiendo, sepáis / distinguir el bien del mal”.
Pedro: ¡Tú tan estu-o-diosa como siempre!
Profesor: Muy ingenioso, Pedro; pero olvida los comentarios ofensivos.
Yolanda: Yo he copiado en mi cuaderno, para mi antología personal, esta versión de una jarcha…
Profesor: Un momento. María: recuérdanos qué es una jarcha.
María: Un poemilla medieval escrito en una mezcla de árabe y pre-castellano.
Profesor: Muy bien. Continúa, Yolanda.
Yolanda: La versión dice así: “Yo prefiero escuchar de labios de mi amada / los libros que ella lee con su amorosa voz, / pues las palabras quedan prendidas en su boca / y pasan a la mía cada vez que la beso, / lo cual hago a menudo, pues me gusta aprender”.
Pedro: ¡Si eso fuera cierto también estudiaría yo a todas horas!
- Juan: A mí me ha hecho temblar El monte de las ánimas, de Bécquer.
- Ana: Mi abuela, que siempre espía lo que leo, me ha cogido el libro y se ha puesto a repetir varias veces estos versos de Yepes: "La muerte es solo un agujero negro / que conduce la vida a otra existencia".
- Luis: Yo me quedo con varios. Pero me gustaría saber por qué tantos escritores han llevado una vida de sufrimiento… ¿Es que es necesario sufrir para escribir?
Profesor: No. Ten en cuenta que la vida ha cambiado en un siglo más que en todos los milenios de la Historia, y antes había más enfermedades, penurias (Gema define "penuria" desde el Diccionario), muertes tempranas... Es verdad que el poeta auténtico -todo artista auténtico- es un ser interrogativo, todo lo cuestiona, se exige demasiado, es inconformista, vive ensimismado en su introspección (Gema vuelve al Diccionario) y sueña con la perfección del mundo, lo que le empuja a crear, como un humilde dios, sus propios mundos (poemas, cuadros, sinfonías…) y a distanciarse de las gentes, que ven en él a un ser soberbio. Y lo marginan, se siente infeliz…
María: Como ocurre hoy en clase o en la calle, que todos te miran como un bicho raro si eres “diferente”…
Profesor: Eso es. Pero en el fondo, el artista auténtico es uno de los seres más solidarios: porque no ayuda solamente a un anciano a levantarse de su caída, sino que levanta el corazón y el vigor de cuantos, necesitados de unas palabras que los consuelen o comprendan, se acercan a él a lo largo de las décadas y siglos. Por eso los grandes bestseller son los clásicos: aquellos a quienes les importan los hombres, no los lectores; la verdad de las palabras, no las ventas.
Luis: ¿Es malo vender muchos libros?
Profesor: No, si no te vendes tú con ellos.
Luis: ¿Y por qué soportar una vida incómoda…?
Profesor: Por la misma razón por la que tú no puedes evitar pasar la noche tumbado en la acera para entrar a un macroconcierto o te sacrificas con tal de estar con Mirian o Juani… En esos momentos te va la vida en ello. Pero también hay autores que han triunfado en su tiempo: Dickens y Liszt eran seguidos por miles de fans en sus lecturas y conciertos por todo el mundo.
Luis: No lo comprendo.
Profesor: Aceptar que hay cosas incomprensibles ya es comprender. Es cierto que las grandes obras de la historia son grandes elegías y que sus autores hubieran preferido escribir himnos; pero eran hijas de una realidad: y la verdadera literatura siempre es un espejo de la verdad social e individual: es el auténtico rostro del ser humano. Fijaos que cada uno habéis escogido aquello que se os parece: A María le gusta saber, y ha elegido unos versos sobre la lectura; a Juan le asustan los fantasmas; y por eso esa leyenda fantasmal. A tu abuela, por sus años, le preocupa la muerte... Ahora que la vida ha mejorado ojalá la literatura auténtica muestre la realidad de un mundo mejor.

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martes, 19 de mayo de 2026

La Fuga De Logan - Audio libro completo. William F. Nolan & George C. Jo...

Dieta intelectual del ciudadano

Desde que la política convirtió la enseñanza en una falta de educación y los centros docentes en epicentros de la deshumanización social -aunque todo viene de más lejos-, la ignorancia se empeña en considerar erratas en el historial de la Humanidad a Platón, Monteverdi, Magallanes, Rembrandt o Voltaire, en vez de lo que son: oxígeno para el espíritu. 
La música tiene más ruido; la pintura, más manchas; la literatura, peor escritura; la cultura, más analfabetismo. El médico tiene más clientes; el abogado, más impacientes; el famoso, más autómatas incondicionales; el juez, más circunstancias eximentes; la justicia, más leyes incumplidas; las mujeres y los hombres, más noviazgos de una noche y matrimonios de unos meses; los hijos, varios padres y madres; el autonomista, más chovinismo, ciego ante el hecho de que, por la inmigración, las naciones son cada día más internacionales; las iglesias, más supersticiosos; el político, más sordos; el profesor, más enfermos de desafecto, agresividad y desidia. 
La dieta intelectual del ciudadano medio se reduce a los resultados de las loterías y deportes y a una ración televisiva, como si persiguiese la desnutrición mental. Si Dios necesitó seis días para construir el mundo, hoy al hombre le bastarían unos segundos para destruirlo. 

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lunes, 18 de mayo de 2026

La búsqueda ancestral - Leído por Índigo Horizonte

 

La búsqueda ancestral


Hace un millón de años, el hombre contemplaba 

el crepúsculo, luego

de haber cazado el alce, o defendido

el cenagoso oasis bajo la gran caverna

del cielo; y descansaba

tallando en las paredes

animales y signos, metáforas y estrellas.


Pasaron los milenios. El ocaso seguía

admirando a los hombres 

que, a las puertas de Atenas,

reposaban después de la batalla,

soñando con la anchura 

del secreto universo 

entre urdimbres y brújulas.


Y los siglos corrieron tras el tiempo 

y levantaron pórfidos y torres

bajo el sol, que ocultaba 

su lumbre cada día 

a quienes lo miraban desangrarse

en púrpuras enjutas.


Legó el ansia su fábula.


Dentro del corazón hay una isla

con prados y palomas, almendros y granados.

Siguiendo los senderos del tilo y la retama, 

se llega a una alta roca, 

como un ciprés erguido

cerca de las estrellas; y desde su estatura

desciende el infinito hasta los ojos

y es todo transparente.

El mar bate sus olas y baña el cielo azul; 

el día se confunde con la noche

en una penumbrosa claridad,

y la brisa trasiega 

la luz como una espora

por todo el firmamento iluminado.


Allí quiero llegar para quedarme,

luz yo también,

contemplando la dicha, el color de los días,

la soledad fecunda.


Escucharlo en otra voz:  Á L P




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domingo, 17 de mayo de 2026

Nº de visitas


2,000.815 

Esta mañana el blog se ha despertado sobrepasando los 
Dos Millones de visitas. Lleva una década amaneciendo 
todos los días, por mi obsesión escrituril y como terapia 
ocupacional, aunque nunca pensé que tantos lectores y 
lectoras se asomasen a sus páginas. Claro que, en verdad, 
algo hay que hacer mientras la vida fluye hacia la muerte; 
en este país y en cuantos indican, más abajo, los motores 
del blog. 
 Gracias a todos.

Estados Unidos
6,22 mil
Alemania
2,66 mil
Países Bajos
1,7 mil
Brasil
1,38 mil
España
533
Irak
487
Reino Unido
474
Hong Kong
445
Vietnam
337
India
294
Bangladés
291
Singapur
271
Francia
261
Chile
235
Pakistán
223
Argentina
211
Canadá
209
México
189
Colombia
183
Otros
5,92 mil
    

sábado, 16 de mayo de 2026

En el aula del librepensamiento


Homenaje

Durante casi dos horas, por la tarde, los alumnos que así lo han decidido -casi todos- han visto El planeta de los simios, la gran película especulativa de Schaefner / Heston basada en el épico-lírico libro de Pierre Boulle. Este dato lo recuerda, al día siguiente, Andrés. Y añade:
- La moderna versión trata de monos, y esta de hombres. 
- Profesor: Gran diferencia. ¿O no? 
- Andrés: Esta te hace pensar, siguiendo el libro. La otra te invita a que no pienses, como, según mi padre, hacen los políticos. 
- María: Lo que más me ha llamado la atención es la frase que dice el protagonista: que estaría dispuesto a lanzarse a un volcán en erupción si eso le asegurase que iba a comprender algo nuevo.
- Profesor: Sin duda es una exageración; pero no tanto. En realidad casi todos cuantos han pretendido ir más allá del saber establecido  en su tiempo han dado su vida por ese nuevo aprendizaje. 
     ***
El profesor apunta que el mundo podría dividirse en dos grupos: los que piensan y los que se esclavizan al pensamiento de los demás: los que biempiensan hacia el futuro y los que malpiensan desde el pasado: los progresistas y los retrógados. Y que la Historia es una alternancia de unos y otros. Lo cual ha producido que la Historia sea, también, una sucesión de guerras separadas por treguas.
- Es difícil desacomodarse de una forma de vivir a la que te has acostumbrado: tienes que cambiar tus principios, costumbres, leyes... y resulta más fácil continuar sin cambios: sobre todo cuando nos excusamos pensando que todo es un error y cualquier cambio no cambiará nada.

Se apagan las luces: Lo que ahora ven, durante cinco minutos, los estudiantes es un fragmento de La herencia del viento, de Stanley Kramer, sobre lo que se llamó el "Juicio del mono", que tambaleó la sociedad americana porque se prohibían las enseñanzas de la Teoría de la Evolución. En el film Spencer Tracy defiende la libertad de aprendizaje. 

- Profesor: En la anterior película hemos visto una distopía (Pepa lee en el Diccionario: visión catastrófica del futuro, contrautopía): un mundo en el que se le ha dado la vuelta a nuestro presente: el hombre procede del mono y está esclavizado por él. Si cualquier cambio en vuestra rutina os enfurece, imaginaos aquellos que atañen a los principios de una sociedad que hasta hace un siglo se creía dueña del universo, protegida por un Ser Superior llamado Dios: le decís de repente que es hija de un animal y vive sobre una piedra lanzada al azar -entre otras miles de millones- por no se sabe qué gigante estelar y juguetón que hace malabarismos con ellas o tiene un plan secreto. ¿Quién no se conmocionaría ante esa teoría o realidad, cuando incluso la ficción del cine aterroriza? ¿Cómo no van a ser perseguidos los renovadores del pensamiento, si el mismo Sócrates fue “asesinado” por el noble hecho de enseñar a pensar? 

- María: ¿Y tú qué piensas, profe?

- Profesor: Lo que yo piense no es más que otra opinión, no una creencia infalible. El pensamiento se renueva cuando se actualiza la información. ¿Quién podía prever que el fuego, la rueda, o Marx, cambiarían la sociedad? Pero fijaos en estos cuatro hechos o premisas, y sacad conclusiones sobre el camino hacia la libertad:

1) Se deduce de Copérnico: si la Tierra no es el centro del universo, tampoco el hombre vive en el centro del cosmos; y, por lo mismo, Dios no es el eje universal que vertebra cualquier infinitud y eternidad, sino un Alienígena más.
2) Viene a decir Darwin: si el hombre es hijo del mono, el Gran Padre Dios también es El Gran Simio.
3) Dice Freud: el hombre no es plenamente dueño de su mente, sino que su voluntad está determinada por el Gran Inconsciente, el árbitro arbitrario del vivir.
4) Ahora el Papa, al decidirse a abandonar su cargo, del que solo la muerte puede -podía- liberarlo, está proclamando que es posible desobedecer a cualquier Divinidad porque no existe la infalibilidad del Gran Dios, o el Gran Simio, o el Alienígena, o la Iglesia. ¿No es el definitivo hachazo a las milenarias dictaduras, si todas las dictaduras tienen su fundamento en la inefable infalibilidad del dictador?
    ¿No acaba el Papa de partir en dos la Historia? Hasta hoy hemos vivido la prehistoria del Hombre (la dictadura teocrática); desde hoy solo queda que el ser humano sepa convertirse en un Gran Hombre: para sí mismo y para los demás. Y eso no os lo dará más que un libre y responsable aprendizaje, forjador de vuestro criterio independiente. De vosotros depende ser padres o hijastros de ese Porvenir.

   






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Fracaso de la poesía

                                     


Fracaso de la poesía



Se esfuerza el hombre por hacer hermoso

el mundo y hallar paz en la existencia:

esclarece las sombras con su ciencia

y vuelve de la luz más luminoso.


En su afán sostenido y herrumbroso

encuentra modos de supervivencia:

mentiras de coral contra la ausencia;

para el dolor, un estro melodioso.


Fingimiento, palabra rutilante

con que oculta su oscura identidad

de ser precipitado hacia la muerte.


El tiempo siembra muerte en cada instante

y es la muerte la única verdad.

Y ningún verso detendrá la muerte.