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martes, 6 de enero de 2026

Las Bienaventuranzas

 

Como la casualidad -el azar- es otra forma anónima de causalidad,  y sintiéndome obligado ya, por la tiranía de la edad, a hacer oposiciones a Matusalén, debo recordarme que probablemente los años que pasé recomponiéndome hasta llegar a El himno en la elegía no fueron más que una lucha ciega de antecedentes porque este lema tal vez naufragaba en mi inconsciente desde que pasé por el bachillerato en Santo Domingo de Oriola: allí me tropezaría a pesar de la Aventura del pájaro- con la resiliencia implícita en Las Bienaventuranzas que, leídas sin chóferes de la mente, son el gran poema del sursum corda que abre el mundo a otro significado del que la violencia le había dado. 

Léalo el visitante de este blog, solo como una sucesión de palabras sin mandamientismos. O sea: sin connotaciones ideologistas:

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos
es el reino de los cielos. Bienaventurados los
que lloran, porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra
por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed
de justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los de limpio corazón, porque
ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.”
Mateo 5:1-12.

    Siempre he querido ser creyente porque ellos viven una vida y una muerte más blandas creyendo que hay un gigante invencible que los defiende del mal, o los consuela. Yo preferiría creer en un universo sin necesidad de creencias y sí de confianzas: en que todo está bien hecho y no precisa, por tanto, mejorarse: el que predicaba el señor Leibniz. Ni siquiera harían falta las bienaventuranzas. 

Auto de los Reyes Magos.





lunes, 5 de enero de 2026

Queridos Reyes Mágicos:



Los RR MM en la pintura


Queridos Reyes Magos:
Os agradeceré que no me traigáis nada que no haya merecido. Es la única y sabia manera de sentirme orgulloso de cuanto tengo y pueda tener: porque será consecuencia de mi esfuerzo, no de loterías, dioses o malversadores de la realidad. Creo que toda buena educación debiera fundamentarse en ese afán de superación.
(Posdata: En lugar de traer más, ¿os podríais llevar a todos los políticos no altruistas? (quiero decir: a todos))

domingo, 4 de enero de 2026

TREINTA Y TRES Laconismos.



Schumann: Quinteto
Despojamiento lacónico
La palabra es el rostro de los hombres.
***
La literatura solo se justifica cuando crea, enriquece o perfecciona paradigmas. 
***
Nuestra única patria es la cultura.
***
En algún lugar de un libro hay una frase esperando tus ojos para darle sentido a tu existencia.
***
Si eres el más inteligente y sensato de cuantos te rodean, pronto estarás rodeado
de enemigos.
***
La sociedad convierte al hombre en un misántropo.
***
Saber vivir no es más que saber cambiar de vida.

 ***
Los dioses mueren cuando el hombre piensa.
***
Los laberintos existen 
para que aprendamos a encontrarnos. 
***
La temeridad solo es la forma más valiente de esconder la cobardía.
***
¿Por qué nos empeñamos en hablar de lo que nos separa en vez de aquello que nos une?
***
No hay mayor cobardía que huir de uno mismo, ni más noble valor que afrontar nuestros miedos.

***
Pocos fantasmas son tan reales como los que se enorgullecen de serlo y hacen de una máscara su rostro.
***
La originalidad consiste en apropiarse de la tradición y renovarla.
***
Somos el que creemos ser, el que los demás creen que somos y el que somos en realidad. A este es al que más desconocemos. Y la pluma es el único bisturí cuya autopsia resulta fiable.
***
La poesía es un yo que se confiesa 
para encontrar el rostro verdadero.
***
El mejor libro es aquel que nos convierte en otro: nos hace ver quien fuimos y quién podemos ser.
***
Solo cuando el silencio es más doloroso que las palabras debe escribirse.  
***
Hay malos escritores porque hay malos lectores. Y malos lectores porque apenas hay buenos escritores.
***
Aprender a leer bien es un deber de todos; escribir, un derecho que muy pocos debieran concederse.
***
Somos lo que sabemos.

***
El amor propio ha matado más amores que el odio. 
***
El erotismo es la sublimación de la lujuria para gozar su plenitud.
***
La música es la única palabra 
que desmiente la inefabilidad.
***
Ya que la vida no tiene sentido

todo poema debiera otorgárselo.
***
Soy el que quiero ser más que el que fui. 
***
Cuando tu juventud se hastíe olvida 

que fuiste joven o perecerás.
***
Después de haber vivido mucho queda 
el dolor de saberse derrotado: 
entierra en la escritura tu equipaje.
***
El suicidio es el único acto de libertad que existe.
Y también la única batalla contra nosotros mismos que no debiéramos perder. 
***
La cultura es un derecho que todos tenemos y pocos ejercitamos como un deber. Ese es nuestro mayor mal: pues la ignorancia es causa de todos los otros males y monstruo de todas las criaturas.
***
El pincel es la pluma de la imagen.
***
Si el artista, además de nacer, se hace es porque deshace y rehace continuamente su obra.

***
Si quieres cambiar el mundo empieza por cambiar tú.
***

Si te vas de mi vida.




Si te vas de mi vida me quedaré sin vida, 
y si vives conmigo viviré para siempre. 
Cuando pronuncio "siempre" hablo de plenitud, 
de espacios sucesivos entre tu corazón 
y el mío recorridos tan solo en un instante
en el que la materia se disuelve en espíritu; 
hablo de claridad en la noche estrellada 
y en la mañana diáfana, cuando los ojos cierran 
sus párpados y el tiempo es un lago apacible, 
infinito y estático: cuando los cuerpos yerguen 
su clamor y se encuentran en la luz uno al otro, 
habitantes de un mundo que solo ellos habitan 
y llenan de esplendores: cuando los astros alzan 
bajo el mar sus embrujos y el universo dicta 
las leyes de la carne, materia única y causa 
de todo cuanto un día, en sísmico estallido, 
originó el edén al que aspiran los besos. 
Si me sorben tus labios viviré para siempre.

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sábado, 3 de enero de 2026

En este mundo audaz o temerario


Naturaleza muerta

Despierta el alazán y contempla la hipérbole
de los días mecánicos, el dejavu insolente
y contumaz, heraldo de los necios
necrófilos y estrábicos. 
En los campos las aves esperan su crepúsculo
y el ruiseñor entona un cántico afligido.
Pronto vendrá el buitre de la noche, y sus cuervos
prolongarán su vuelo por farolas y túneles.
¿Qué muladar de tronos o yacijas
prolongará sus sierpes y pútridos venenos
por los turbios rincones de la aurora?
Cualquier céfiro émulo del látigo
golpeará los latidos de dos cuerpos amándose 
al ritmo de mazurcas disueltas por el viento.
¿Dónde estarán las músicas de Orfeo,
el feliz pentagrama donde el violín se inmola
y la mágica orquesta construye un universo?
No mires: solamente la luna, acostumbrada,
consigue reprimir el vómito de almizcle.

Antonio Gracia - La Panacea

                                    Voz: Manuela García


La panacea


Por las mañanas siento la tristeza

del mundo. El sol alumbra la ciudad

descubriendo sus tuétanos infestos,

y, si llueve, la lluvia no consigue

arrastrar el cadáver de la noche.

Entonces, para huir de tanta herida,

entro en mi corazón y me pregunto

si mi amada vendrá. Ella pone fin

a mi muerte diaria, pues con ella

vienen la única luz y el agua mansa

que iluminan y limpian la existencia.

Ella trae el amor recién nacido,

como un puro cristal arrebatado

al manantial de cuarzo del origen.

“Hoy nace el mundo”, digo cuando llega.