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miércoles, 31 de diciembre de 2025

Entrevista.


ANTONIO GRACIA CASELLES

ENTREVISTA A UN MIEMBRO DEL JURADO DEl PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA ORGANIZADO POR LA FUNDACIÓN CULTURAL MIGUEL HERNÁNDEZ

"Cuando el silencio se hace más insoportable que la expresión, se escribe".

Antonio Gracia ha obtenido, entre otros, los premios ‘Fernando Rielo’ 2001, y ‘Alegría’ José Hierro 2002. De sus obras destacan: ‘La estatua del ansia’ (Ayuntamiento de Orihuela, 1975); ‘Palimpsesto’ (Sinhaya, 1980); ‘Fragmentos de identidad’ (Aguaclara 1993); ‘Reconstrucción de un diario’ (Pre-Textos, 2001); ‘El himno en la elegía’ (Algaida, 2002)... "El mausoleo y los pájaros" (Huerga y Fierro, 2011)...
 Entre sus libros de ensayo ‘Miguel Hernández: del amor cortés a la mística del erotismo’, y ‘Ensayos y estudios sobre el amor’ I.C. Juan Gil-Albert, 1999 y 2002, respectivamente, La construcción del poema, 2016... Su grandeza radica en su sensibilidad y en la forma que tiene de plasmarlo en sus poemas. Aunque en una conversación puede enriquecerte desde su profundidad y conseguir que el aprendizaje sea exquisito y magistral, a pesar de que el enemigo tiempo ponga límite a un placer como es la comunicación.
¿Qué opinión le merecen estos concursos de poesía y periodismo?
Todos los concursos tienen el mérito de potenciar la creación y, también, el peligro de inducir a la mala escritura si en vez de declararse desiertos por no encontrar obras dignas premian cualquier cosa. Ante todo, un concurso nace con la pretensión de publicitar al promotor, sea una persona o una institución.
¿Cree que va a tener repercusión internacional este concurso organizado por la Fundación Cultural Miguel Hernández?
Eso dependerá, principalmente, de la calidad de las obras premiadas y de la editorial que las publique. Un libro editado por una empresa que distribuye mal continúa siendo un libro inédito.
¿Qué destacaría de la obra ganadora del Premio Internacional de Poesía?
‘Ceniza’ es una obra que muestra una desolación sin aspavientos. Es sustantiva, escasamente adjetiva. Sobria, madura. Sensibilidad y reflexión se han unido para concertar un discurso melancólico. Su autora, Pilar Blanco, muestra un universo íntimo ya abordado en otros libros. Hay algunos guiños culturalistas, sin caer en el culturalismo. Aunque tal vez el libro sea demasiado extenso, la extensión se alivia porque muchos poemas son muy breves. Pero el mantenimiento de esa voz ya era indicio de que el libro lo había escrito alguien que no se dejaba dominar por la palabra, sino que la dominaba.
Como conocedor de la obra de Miguel Hernández, ¿Cuál es la herencia que, bajo su punto de vista, nos ha dejado el poeta?
Todo poeta lega su obra. Esa es su mayor solidaridad con el género humano: su esfuerzo por ahondar en el ser y el estar del espíritu mediante la sensibilidad. Lo demás son anécdotas, leyendas, partidismos, intentos de llevarse el gato al agua. Hernández es autor de media docena de poemas que ya pertenecen al acerbo de la poesía y la cultura por sí mismos, sin apoyaturas ideológicas.
¿Qué destacaría de la vida y obra de Miguel Hernández?
Su esfuerzo por superarse, al margen de miserias y soberbias.
¿Qué opinión tiene sobre la creación de la Fundación Cultural Miguel Hernández?
No conozco sus entresijos. Pero cualquier entidad que pretende fortalecer y promover la cultura es digna de respeto, y aún de admiración en estos tiempos.
¿Cree que la crítica tiene tanto poder como para elevar o hundir a un poeta?
Por supuesto. Tanto los “best-sellers” como los libros olvidados son resultado de los reseñadores, que sobreviven atendiendo a las estrategias de las editoriales y escasas veces atienden a la calidad. Pero los verdaderos “best-sellers” son los que crean las sucesivas generaciones, cuando los intereses temporales han desaparecido. De ahí las aparatosas caídas de tantos renombres y las reivindicaciones de muchos postergados.
¿Está todo inventado en poesía o todavía se puede innovar?
No hay mayor innovación que la progresividad de la tradición. Y la tradición auténtica es la que profundiza en el humanismo. Suele confundirse poesía con verso, escritura con ludismo. Claro está que el hombre lúdico no puede ser expulsado del homo sapiens; pero tampoco debe suplantarlo. Los vanguardismos son pertinentes porque diluyen los academicismos. Pero lo que queda es la palabra serena, fecunda, sustantiva y no adjetiva. Así que no se trata de inventar, sino de ahondar en los temas “de siempre”. El primer poema de amor se lo diría, tal vez, Adán a Eva, o al revés. Los demás hemos estado repitiendo lo mismo durante milenios y sólo ha perdurado la dicción idónea de quien ha encontrado un nuevo matiz ensanchador del tema amoroso. Calixto y Melibea, o Romeo y Julieta, perduran no por la palabrería de Rojas o Shakespeare, sino por la exactitud en la caracterización de sus perfiles mediante la palabra. Son una innovación dentro de la tradición: arquetipos. Garcilaso y Bécquer innovan por la pulcritud de su dicción.
¿De donde viene la inspiración... de la búsqueda interior?
La “inspiración” viene de la conciencia liberada. Quien cree en las musas es porque piensa en las musarañas. Hay quien necesita decir aunque prefiera callar. Cuando el silencio se hace más insoportable que la expresión, se escribe. En mi caso, puesto que no siempre puedo callar, procuro dominar la urgencia de la voz y modularla. Así que me coloco en actitud de médium conmigo mismo y echo el cubo para intentar sacarlo con un poco de agua pura desde esa región dormida donde aguardan los sueños y se aprisiona el desengaño. El que soy le dicta a la pluma lo que quiere decir, y la pluma cree o descree sus palabras, las trasiega y ordena. Se trata de hallar el nombre exacto de las cosas, de hallar la identidad. Nada hay de magia en ello, sino de esfuerzo y voluntad.
¿Después de la búsqueda interior a través de los años, se puede decir que ya ha encontrado lo que buscaba?
“No existe otro dolor como el que deja un sueño al realizarse”, digo en un poema. Y en otro: “Yo soy un buscador que odia encontrar”. No sé qué buscaba; pero aún lo busco. Es doloroso no encontrar; sin embargo, la búsqueda es lo que mueve a la humanidad y garantiza el progreso. Quien cree haber hallado empieza a conformarse, y eso lo anquilosa. Esto que digo conduce a la consideración de que es el dolor el motor del mundo. Pero también conduce a la certeza de que quien persevera en la esperanza prosigue su búsqueda, encuentra consuelo en el buscar. Siempre he creído que algún día creería en algo. Parece desalentador. Más lo sería creer que la vida es una muerte, una agonía. Afortunadamente, la escritura me ha liberado de muchos demonios y suicidios.

¿Hasta qué punto o límite se deja ver el interior de un poeta en su poesía?, ¿Dónde está el límite? El juego del ver sin ver, de sentir sin presentir, lo que descubre cada palabra en su interior.
Toda poesía es autobiografía, en mayor o menor medida. Autobiografía íntima, no anecdótica. Cuanto decimos está dictado por nuestros sentimientos, aunque la reflexión ordene el caos de las sensaciones. Interpretamos lo que nos sucede, lo que nos conmueve. El narrador puede inventar historias ajenas. El poeta siempre se historia a sí mismo en una sucesión reiterativa, amplificativa, de impresiones que pretende objetivar. Quien amordaza su yo es un impostor. Lo cual no quiere decir que haya que desenvainar cualquier excrecencia de nosotros mismos. Para eso está la autocrítica –no la autocensura-.
Ya que no escribe para el lector, sino para usted mismo, ¿Qué le trasmiten sus poemas?
Escribir para el lector es mentirse. Escribir para uno mismo es una expresión inexacta. Escribir para publicar es comprensible cuando se trata de ensayos, artículos, tal vez incluso novelas o teatro. En poesía me parece un error, una falsedad. Yo escribo para conocer lo que, sin la escritura, nunca conocería. No escribo para mí, sino desde mi yo desconocido. En resumen: para construir una identidad. En tal sentido, leerse a sí mismo es desengañarse. Porque lo que encuentran los ojos no está a la altura de lo que se vislumbraba mientras se escribía que siempre permanece oculto, más allá de la pluma, “allí donde la pluma se detiene”.
¿Cree en la afirmación de que la única persona que mejor puede leer un poema es el propio autor?
No siempre somos conscientes de todo cuanto decimos. Las palabras arrastran tal pluralidad de significados, tantas reverberaciones, que a menudo dicen más, y distinto, de lo que la pluma les confiere voluntariamente. El autor lee su texto mental, como si hubiese dicho lo que le parece haber dicho. Otro lector lee lo que hay en la página y lo que siente de suyo en esa página. ¿Cuál es la mejor lectura? Un poema pertenece a quien lo lee. De ahí la universalidad de algunas obras.
¿Piensa que la poesía está hecha para el disfrute de privilegiados?
La cultura siempre ha sido un privilegio. Hoy es un derecho al alcance de la mano; pero la televisión es el sistema alienatorio que el poder utiliza para mantenerse alejado de las continuas críticas, como en Roma fue el “pan y circo”. Hoy los privilegiados reclaman su derecho a permanecer incultos: el único libro que leen se llama televisión; y en ese libro se ha escrito: “no leerás”. La sensibilidad es el músculo que más rápidamente se deteriora si no se ejercita. Resulta alarmante que siendo el sentimiento, y no el pensamiento, lo que permanece inalterable, y como factor común de la humanidad, el hombre se aleje cada vez más de la poesía, que es la depositaria de los sentimientos.
¿Por qué cree en los colegios no se potencia más la escritura como la lectura de poemas?
Por lo que acabo de decir. Parecerá una hipérbole; pero la enseñanza ha perdido su capacidad educativa. Con excepciones, los actuales licenciados abandonan la facultad con unos conocimientos sólo escasamente por encima de los que poseían hace un par de décadas quienes acababan la selectividad. Significa que se han ido rebajando demasiado los mínimos conocimientos. Nada tiene que ver el mundo de la calle con el de la enseñanza, y éste aparece ante el alumno como un lugar alienígena. Por otra parte, el profesorado tiene ahora unas funciones que pertenecen más a la burocracia que a la educación.
¿Cómo cambiaría ésta perspectiva?
Tristemente, me parece que no hay retorno en ese vector. La frivolidad ha impuesto su imperio –como siempre-, y sólo el individuo -al margen de instituciones pero ayudándose con ellas-, puede entrar en ese mundo que la civilización, cada vez más alérgica a la cultura, ha postergado.
¿Educa la poesía?,¿Trasmite valores?
No hay mejor educación que la sensibilización. Y ese es el universo poético.
¿Cuál es el último proyecto que tiene entre manos?
La búsqueda de la serenidad es mi más antiguo y último proyecto.
¿Me he dejado alguna pregunta en el tintero?
Ojalá me hubieses preguntado dónde está la sabiduría, por si conocías la respuesta. Yo no hubiese sabido responder.
                                                                Ángeles Martínez Sainz

La prohibición de amar

La prohibición de amar


El amor es un cráter de púrpura y semillas.
Hay quienes, por edad, huyen de enamorarse, 
como si el corazón tuviese edad 
y no más sueños que devastaciones. 
El erotismo escribe sus anhelos 
en el alma y el cuerpo,
y cambia su estrategia
con misticismos y carnalidades.
Todos los años mueren y dejan corazones 
encendidos que temen no encontrar  
nuevas hogueras en que zambullirse 
como volcanes ebrios de lava y fumarolas.
El corazón es un diamante rojo,
un talismán que no quiere rendirse
y prefiere morir en la batalla.
Ejércitos de ansias y de cuerpos
gritan su potestad contra los dioses
que no ungieron de muerte al desamor.  
¿Qué dirás a tu dios cuando pregunte,
cruzada la laguna de Caronte, 
para qué te di el cuerpo?


martes, 30 de diciembre de 2025

PACTAR

 

1- Conecto la TV y aparece un canal que emite Espartaco. Es una gran película. Ahora, de repente y aislada, estalla una frase que otras veces habré oído como de una película y que ahora suena con más potencia expresiva por su inesperada y oportuna contundencia. 

2- Un personaje dice: "Si un criminal posee lo que necesitas, ¿por qué no pactar con él?". Lo entiendo como aprovechar lo bueno del malo. Apago el televisor. Y me quedo sintiendo su verdad. Pienso en los políticos y sus políticas. Su misión es hallar las verdades necesarias para una gobernabilidad responsablemente práctica. Pactar: porque gobernar es proponer proyectos nobles no egoístas para que el pueblo -no solo el político- sea el beneficiario. Eso: pactar con todos porque un pacto también es una forma abreviada de opinar en las urnas -otras urnas restringidas y avaladas por la mayoría-: un mal político también tiene buenos proyectos aunque sus intenciones sean egoístas. Pactar para mejorar el proyecto del presente hacia el futuro...

3- Lo malo es que el ciudadano ya observa que todos los congresistas parecen haber asumido la identidad mental de "criminal": que el chovinismo sicológico ha invadido y conquistado el Congreso. Pero la democracia también admite el error de pensamiento (incluso el de acción y  sanción).

domingo, 28 de diciembre de 2025

Respighi: Pinos de Roma



(Para Rody)

He ahí los pinos de Roma contemplando el ejército imperial a su paso por la Vía Apia: el estruendo de su trompetería y sus tambores, la marcialidad de los soldados al pisar el mundo al que han vencido con su espada cesárea, el ritmo trepidante y el vértigo de ser conquistadores magnos:

Ese furioso estrépito retrata la alquimia sonora de la orquesta colorista de Respighi, en un crescendo inamovible a la par que trepante en quien escucha. Pocos obstinatos desplegables por la instrumentación hay, después del crescendo del Tristán, y antes del bolero raveliano.

Semejante a un fantasma que despertase del pasado, lentamente parece surgir de la tierra un fragor que se eleva y avanza como si un gigante apresado se fuera liberando milímetro a milímetro y arrastrase con él la invisible cadena hasta romperla en su bramar final:



Este es el cuarto cuadro del  poema sinfónico. Escuchemos ahora la obra completa:


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Más allá de la muerte hay un país...

Scriabin: Poema del éxtasis

Anábasis

Más allá de la muerte hay un país 
en el que fluye un manantial sereno.
El trino de los pájaros acuna 
la soledad que mece el corazón
abrazado a su músico prodigio.
La sístole del alma reverbera 
bajo el palio del cielo, y una ofrenda
de flores y fragancias transfigura
en sortilegios toda sensación.
Fulge la luz y un resplandor seduce 
los ojos. Todo es dicha, frágil paz.
No existen ni las noches ni los días. 
Todo es el viaje inmóvil de los sueños,
un flujo hacia el abismo cenital,
la eterna sinestesia.

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Antonio Gracia - Todo el amor de golpe


Reubicar 1324

sábado, 27 de diciembre de 2025

La convivencia.


       Hay quienes se contentan con sobrevivir, en vez de vivir plenamente. Mal que me pese, reconozco ahora que para esto último es preciso aprender a convivir. Como lobo solitario, sé que hay pocos paraísos semejantes a los de la soledad buscada. Pero esta es aún más gozosa cuando es posible salir y volver a ella antes y después de gozar también de serena compañía. Siempre he viajado desde mi isla hasta otras tratando de no naufragar ni provocar naufragios. Cuando se consigue ser isla y continente, y el istmo es navegable, la tierra y el océano son nuestros.
       Digamos, por ejemplo, que una mujer -o un hombre- se obstina en que ya es muy tarde para cambiar -cosa que se decía igualmente cuando aún era temprano-. Ella quiere ser aceptada tal como es, con sus virtudes y defectos; como casi todos. Olvida que cuando el individuo entra en sociedad -o en pareja- cambian sus derechos y deberes y debe asumir los del grupo. No se da cuenta de que cada uno somos como nos han hecho, y que debemos ser nosotros quienes nos hagamos cuando nos concienciemos de que solo aprendemos cometiendo errores que querían ser aciertos. Que debemos ser sujetos de nuestra identidad: puliendo nuestras virtudes y eliminando los presuntos defectos. 
      Pero toda autocrítica es dolorosa, y querer cambiar implica reconocer que hemos vivido equivocados, o con un criterio inasumible por los otros, el otro. Preferimos no reconocer errores -aunque eso nos obligue a seguir cometiéndolos y  a continuar sufriendo rechazos-. Eludimos mejorarnos -cambio que nos permitiría ser aceptados-. No somos culpables de que nos hayan hecho como somos –genes, familia, educación, compañías…-; pero somos responsables de no querer rectificarnos. Nadie quiere soportar al otro; sin embargo casi todos exigimos que nos soporten. 
       Esa mujer -y la otra mujer, y el otro hombre…- cree que la alegría, o la felicidad, es algo que algunos reyes magos dan gratuitamente y que es el mundo el que debe cambiar para ella -ellos-. La verdad es que somos nosotros quienes, con esfuerzo, paciencia y ahínco, debemos conquistar y cuidar una parcela amable del mundo, cada día. El método es un sabio y bienintencionado do ut des: sin traicionarnos, alojar un nosotros en el yo. Ni ceder ante la muchedumbre ni encarcelarnos en nuestros autismos.
       Si no, mejor es retirarnos a la isla de la que hablaba al principio. Aunque tampoco sabremos vivir allí si no admitimos nuestras limitaciones. 

Waterhouse: Ariadna abandonada

Renoir: Pareja paseando

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Dos himnos para estos tiempos

 




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viernes, 26 de diciembre de 2025

A la orilla del vértigo

                                            Georg BÖHM
A la orilla del vértigo

Hermosa mía: cuando llega el alba 
y se inunda de claridad el día 
siento que son tus ojos los que siembran 
de luz los míos. Amanece el mundo, 
la existencia es un pálpito, los pájaros
cantan salmos de dicha, los arroyos 
torrentean los campos y las flores 
dan color a la risa. 
Todo es como un abrazo clandestino
del mar a las estrellas y del sol 
a la luna.
En ese laberinto inextinguible
todo en el mundo lucha contra todo. 
Pero tú no te rindas: el combate 
te hará más fuerte y vencerá la luz.
El latido del cosmos se acelera.
Y la muerte no existe porque vivo 
en el castillo de tu corazón.

Dickens: Un cuento de Navidad


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Beso sin boca.

                     


                                              ... Los índigos tremantes ...
                                                                      (J. Cantero)

Está lloviendo púrpura en diciembre,
el añil se diluye por tus ojos,
suena en tu corazón Chopin, y escribo:
de nieve y sombras y de otoños hecha,
te acercas fantasmal y enfebrecida,
llena de truenos y de magias llena,
rosa tu carne y tu presencia azul
como una ausencia errante:
                                                   vienes
con flautas y siringas, eres solo
el hálito, el prodigio, el beso cósmico:
el terciopelo y el coral se bruñen
como epidermis roja de la sangre
en tu boca labial, como dos párpados
latiendo, besamando:
la belleza bisela tu sonrisa,
ámbar y amor diluyes en mi boca
devorada por ti:
                               devoradora
de cuanto llueves sobre mi existencia:
polen de labios, besos de tu boca.

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jueves, 25 de diciembre de 2025

No dejarás de amar.

                            The Shadows: Sonámbulos

Los únicos que nunca nos abandonan son aquellos que jamás nos han acompañado. También quienes nos aman de verdad. Pero estos no existen. 
     Quienes tachen de derrotismo esta afirmación lean, sin más, el capítulo de 1984, de Orwell, en el que El Gran Hermano tortura a Winston en la habitación 101 y este acaba, para evitar su horror, deseándoselo a su amada Julia. 
     Tal vez, como excepción, sean los padres quienes siempre acompañan, aunque suelen morir antes que nosotros. Y, además, esa incomparable compañía no es suficiente para acallar el grito de la íntima soledad.
     Tal vez por eso todos buscamos ser alguien para alguien, y nos invade la melancolía cuando nos sentimos nadie para todos. 
     Tal vez, también por eso, el Amor de quien nada nos debe -y no nos necesitaba antes de amarnos- es la más codiciada de las criaturas de este mundo. Cuando somos amados sentimos que el universo entero nos está gritando: También tú existes; yo sin ti no existiría. Tu existencia me otorga identidad.
     Tal vez por eso, incluso quien se ve obligado a odiar, no puede dejar de amar.
   Por eso, y sin tal vez, Dante termina su Commedia afirmando que es el amor el que mueve las estrellas.



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Mensaje sin navidad


 Mensaje sin navidad        (para cuantos, a pesar de todo, luchan)

Desde niño sentí que me esperaba
una felicidad interminable:
que un día -tras el monte, junto al río,
en un instante pleno- el corazón
sería conquistado por la dicha;
y las criaturas, junto a mí, serían
sencillamente mansas y celestes.
Pero murió la infante adolescencia
-también la juventud- y no fue así.
Pasó un tiempo de mágico dolor.
Cuando llegaste tú supe que eras 
el jardín del edén que presentía
y que por fin llegabas para alzar 
la plenitud como un beso en mi vida.
Tu dulzura sufriente y luchadora,
tu generosidad y mansedumbre,
tu corazón forjado en la alegría,
tu mirada de cierva, el suave pan
de tu carne, tu pecho luminoso,
tu cuerpo que pulsé como una cítara...
todo cuanto estalló con tu llegada 
fue para mí la tierra prometida.
Pareció que el milagro se cumplía
y se transfiguraba mi universo.
Pero no acabó el sueño de forjarse,
pues a veces acaba en desengaño.
Ahora desapareces y me quedo 
sin hoy y sin ayer y sin mañana.

Desde Belén al Infierno

                    CANON in D. Pachelbel. Voces para la Paz.

Desde Belén al Infierno

Yo quería ser huérfano del llanto
y predicar serenas alegrías.
Me dispuse a vencer el cruciferio.
Sé que ante el mundo debe sonreírse 
para no ser espejo de tristezas.
La existencia es un pájaro de fuego 
que canta y no podemos enjaular. 
Nos repetimos esa historia oscura 
queriendo que no acabe su canción.
Pero la melodía interminable  
es tan solo un fantasma. No sabemos 
aceptar que nos mienten los sentidos 
y que un pájaro es solamente un cisne
investido de cuervo inescrutable.
Así era Cruz -sangrienta y celestial-:
Ángel y Diablo, fúnebre armonía,
blancura carmesí, besos errantes,
pacífica batalla, caos fértil,
cicuta de coral, verde silencio,
enamorada esfinge del desdén.
Sucumbí ante el hechizo de sus ojos;
el espejismo de la realidad
convirtió su cabello en la gorgona
que me dio muerte en medio de la luz. 
A pesar de que huí de tanta ruina
mi corazón siguió cantando: soy.
 

miércoles, 24 de diciembre de 2025

🎄POEMA de NAVIDAD "Las Pajas del Pesebre" de Lope de Vega

No disputarás



Aprendiendo a ser político

Difícil es entenderse en un mundo en el que las palabras han perdido su significado denotativo para quedarse con la más pobre de las connotaciones, puesto que las esencias humanas han sido suplantadas por la circunstancias epidérmicas y la prisa por decir algo lleva a no expresar nada. 
     Así, una hora de conversación resulta ser una retahíla de despropósitos, una carrera de relevos interruptores de quien está hablando, o una disputa que confunde más a quienes empezaron a hablar con ánimo de entenderse.
     Ejemplo: 
     X y Z empiezan costésmente; y cuando uno de los dos opina de distinta forma que el otro, la conversación deriva hacia el desencuentro, la violencia fonética y la disputa pletórica. Al final, tras otras conversaciones convertidas igualmente en disputas, la amistad que mantenían se ha convertido en distanciamiento, frialdad, enemistad.
     ¿Por qué no mantener la serenidad expresiva y gestual, aunque se discrepe de lo que se oye? ¿Hablamos para tener razón o para razonar? ¿Si ya conocemos nuestro propio criterio, por qué no escuchar el ajeno y enriquecernos con él, en vez de pretender convertirnos en protagonistas del diálogo con nuestro monólogo?
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martes, 23 de diciembre de 2025

En Navidad. Y siempre.


Trata de cantar aunque desees llorar y tendrás la alegría más cerca.

El Universo, mientras suena Bach

Bach / Fisher-Dieskau: Oratorio de Navidad 
(grabación histórica. Julio 1963) 


Trata de cantar aunque desees llorar y tendrás la alegría más cerca.


Historia de la Navidad.



lunes, 22 de diciembre de 2025

Lumínica.

Canteloube: Cantos de Auvernia


Lumínica

Cuántas veces, mirando las estrellas,
he visto el rostro de la eternidad
y ha venido el cadáver de la luna
a recordarme que la plenitud
solo existe en las ansias de mis sueños.
Envuelto en fantasmal melancolía
siempre caigo en la sombra como un astro 
herido en su materia constelada.
En ese instante llegas tú, Lumínica,
y me abrazas, me sorbes, me das vida,
me devuelves al alto firmamento.
Tal es el sortilegio que me otorga
la invasión de mi cuerpo sobre el tuyo.

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Noche transfigurada.

La música de cámara es la más intimista de todas, y requiere un inspirado y lírico autor a la vez que una mágica interpretación que la desentrañe al oyente.
He aquí una inspiradísima versión del sexteto para cuerdas Noche transfigurada, de Schoenberg:

Todo un introspectivo misticismo que aparece igualmente en la traducción para orquesta que realizó el mismo Schoenberg muchos años más tarde:

La melancolía y celestialidad de la música reflejan un expresionismo que devana una triste historia de amor, que Schoenberg extrae basándose en un poema de Dehkel:

Zwei Menschen gehn durch kahlen, kalten Hain;
der Mond läuft mit, sie schaun hinein.
Der Mond läuft über hohe Eichen;
kein Wölkchen trübt das Himmelslicht,
in das die schwarzen Zacken reichen.
Die Stimme eines Weibes spricht:
  
Dos personas caminan a través de un desnudo bosque frío;
La luna corre sobre ellos, se miran en ella.
La luna corre sobre los altos robles;
ni una nube oscurece la luz del cielo
donde las negras ramas se extienden.
La voz de una mujer habla:
„Ich trag ein Kind, und nit von Dir,
ich geh in Sünde neben Dir.
Ich hab mich schwer an mir vergangen.
Ich glaubte nicht mehr an ein Glück
und hatte doch ein schwer Verlangen
nach Lebensinhalt, nach Mutterglück
  
“Llevo un niño, y no es de usted,
camino en pecado junto a usted,
he cometido una gran ofensa contra mí misma.
Yo ya no creía que pudiese ser feliz,
y sin embargo, tenía el fuerte deseo
de sentir la plenitud, la felicidad de ser madre.
und Pflicht; da hab ich mich erfrecht,
da ließ ich schaudernd mein Geschlecht
von einem fremden Mann umfangen,
und hab mich noch dafür gesegnet.
Nun hat das Leben sich gerächt:
nun bin ich Dir, o Dir, begegnet.“
  
Y por ello, he cometido un descaro,
así que, temblando, entregué mi sexo
a los brazos de un hombre extraño,
y así quedé embarazada de él.
Ahora la vida se ha cobrado su venganza:
Ahora te pertenezco, oh, te he encontrado.”
Sie geht mit ungelenkem Schritt.
Sie schaut empor; der Mond läuft mit.
Ihr dunkler Blick ertrinkt in Licht.
Die Stimme eines Mannes spricht:
  
Ella camina con paso torpe.
Ella levanta la vista; la luna corre sobre ellos.
Sus ojos oscuros se ahogan en la luz.
La voz de un hombre dice:
„Das Kind, das Du empfangen hast,
sei Deiner Seele keine Last,
o sieh, wie klar das Weltall schimmert!
Es ist ein Glanz um alles her;
Du treibst mit mir auf kaltem Meer,
doch eine eigne Wärme flimmert
von Dir in mich, von mir in Dich.
  
“Ese niño, ese que tú has recibido,
su alma no es una carga.
Sólo hay que ver ¡cuán claro brilla el universo!
Hay un resplandor en todas las cosas
Usted va a la deriva junto a mí en un oceano frío,
pero una calidez especial parpadea
desde usted hacia mí, desde mí hacia usted.
Die wird das fremde Kind verklären,
Du wirst es mir, von mir gebären;
Du hast den Glanz in mich gebracht,
Du hast mich selbst zum Kind gemacht.“
Er faßt sie um die starken Hüften.
Ihr Atem küßt sich in den Lüften.
Zwei Menschen gehn durch hohe, helle Nacht.
  
Esa llama transfigurará al niño,
al que usted le dará vida, como si fuese mío.
Usted me ha traído la luz,
Usted ha hecho un niño de mí.”
Él posa su mano en sus anchas caderas
mientras sus alientos se entremezclan en el aire.
Dos personas caminan a través de la alta noche brillante.





(Traducción de Andrés Gore)

El sexteto fundamenta su trágica belleza en el monolítico y sostenido único movimiento, de estirpe wagneriana, en el límite de la tonalidad. Belleza que no se extingue en su reducción a trío, aunque la intrusión del piano rompa el embrujo de las cuerdas:

Música que acuna la llegada de un nuevo ser apenas deseado y que, en su místico estatismo, acaba transfigurando a quienes lo aceptan:

Otros conciertos

Holts: Los planetas

Jazz

Mahler: La canción de la tierra

Concierto de Año Nuevo

 Strauss: Salomé

Berlioz: Sinfonía Fantástica

Pavana para una infanta difunta

Rachmaninov

Pinos de Roma

Variaciones sobre un tema caballeresco

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