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jueves, 19 de octubre de 2017

Mankiewicz: Solo en la noche


Solo en la noche

Una película poco conocida del muy prestigioso Mankiewicz. Un protagonista con amnesia en busca de su identidad.

martes, 17 de octubre de 2017

Hipérboles, leyendas, desencantos...

Brahms: Requiem

Dicen que Brahms, gran bromista él, gritó ante la inmensa catedral de Colonia: ¡Yo creía que era más grande!

Cuentan igualmente que una señora que vio, al fin, el mar se decepcionó, y comentó: ¡Creía yo que tenía más agua!

Un personaje de Lope de Vega, yendo a la corte y viendo al rey, exclama: ¡Pero si es solamente un hombre!

En el popular cuento de El traje del emperador (Don Juan Manuel, Wilde...) es el ingenuo inocente quien tiene que dar la dimensión real a lo que se ha mitificado.

Porque eso es lo que ocurre: convertimos en paraísos nuestros sueños porque necesitamos creer en ellos, y viene la hipérbole a exagerar su existencia, y el desencanto a destruirlos. Y nos deprimimos o nos reímos de nuestra credulidad. 

Sin embargo, lo que importa es saber reaccionar y convertir las utopías en caminos hacia la realidad: porque aceptar las derrotas de la vida es aprender a vencerlas. Y así, quienes habían idolatrado a los reyes como descendientes divinos aprendieron a derrocar la monarquía cuando se convirtió en tiranía: los ingleses no dudaron en descabezar a Carlos I, ni los franceses en guillotinar a Luis XVI; igualmente, Nietzsche ajustició a Dios cuando sintió que tiranizaba el libre pensamiento. El Papa Ratzinger abandonó su escaño "divino" al salir del Vaticano como un hombre vivo, no muerto, negando la infalibilidad de esta manera. 

Y es que "Los dioses mueren cuando el hombre piensa".
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domingo, 15 de octubre de 2017

Alienaciones

El Gran Gol

Paseaba yo por las calles nocturnas y desiertas, extrañado de tanta paz, silencio y estrellada noche. 
     De pronto escuché un grito de miles de gargantas agrupadas en la misma indescifrable voz que, al individualizarse ya desgañitada, distinguí que era la palabra ¡¡¡¡GOL!!!!
     Qué tristeza tan grande me produjo la eufórica alegría de esos millones de conciencias, solidarias con un frívolo y certero puntapié -y no donde la espalda pierde su honesto nombre- en un juego tan digno como cualquier combate millonario.
     Y pensé: ¡Qué diferente sería el mundo si los hombres mantuvieran tan excesiva solidaridad cuando ven a otros hombres morir, a otros niños morir, a la hambruna meter el gran gol de la gran muerte!
     Pero no; el dolor ajeno no tiene tal poder de convocatoria: no hay estadios en los que amontonar ayudas a aquellos cuyo único balón es el del oxígeno que les falta en los pulmones porque el sibaritismo de vivir simplemente cada día con un trozo de pan no ha llegado hasta ellos.



sábado, 14 de octubre de 2017

Consecuencias sin causa.

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Josquin des Prez: Miserere

En 2011 una descendiente de Lord Byron vendió un violín por 915 millones de dólares para paliar el terremoto de Japón. Esa reconstrucción no hubiera sido posible si Stradivarius no hubiese construido algunos violines que suenan como los luzbeles del edén. En realidad, no existiría el violín y sus afines si hace millones de años un homínido no hubiese elastificado algunos vegetales, y luego tendones de mamíferos, para percutirlos y vibrarlos como cuerdas a las que añadió más tarde una caja de resonancia, con todo lo cual imitaba el sonido de la voz hasta que llamó música a todo el conjunto derivado.
     Tal vez Las "Señoritas de Avignon" de Picasso no existirían sin la influencia que este recibió de Cezanne, Gauguin, incluso El Greco.
     Dícese que Einstein concibió la Teoría de la Relatividad partiendo de algunas ideas de Lorentz.
     Desde luego, sin Gutenberg y su imprenta hubiesen tardado mucho más en llegar un Lutero y un Humanismo que cambiasen la forma de entender la conciencia y el mundo.
     Así que cuando se dice que el vuelo de una mariposa conmueve y reordena el Universo se está simplemente afirmando que todo hecho se convierte en causa y toda causa crea su consecuencia porque todo está imbricado: como si una fuerza de gravedad material y espiritual atrajese los cuerpos y las almas entre sí inevitablemente y perdurablemente.
     De modo que responsabilízate incluso de lo que no haces.



viernes, 13 de octubre de 2017

La palabra elocuente.


Khachaturian: Adagio de Espartaco.

La poesía es el arte de la conclusión sin premisas, como la novela es el de la digresión anecdótica convertida en historia representativa del viaje de la Humanidad.

Si tomamos un texto y tachamos cuanto no importa por coyuntural, seudoliterario o falsamente humano, quedará reducido a unas pocas palabras elocuentes que siguen descubriendo, consolando, abriendo ojos, troquelando emociones, tejiendo pensamientos. 

¿No es posible que el autor se autoimponga ese ejercicio? 
Cuántos poetas ganarían si publicasen poemas y no libros.


jueves, 12 de octubre de 2017

El compromiso


Fauré: Elegía

1.-
 Hace un millón de años la mujer quedaba en la caverna cuidando de los hijos, mientras el hombre salía a cazar y recoger el alimento para todos. Esa misma caverna, como una cápsula en el tiempo, ha ido manteniéndose, viajera y con apenas cambios, durante milenios. 
2.- Digamos que hace un siglo la mujer se asomó con deliberación y voluntad por la ventana de los rascacielos cavernícolas: y le gustó lo que veía. Y se lanzó al páramo en busca de la vida que había llevado el hombre. Quería cazar, traer manutención, ser libre. 
3.- Surgió un problema, entonces: si se igualaba, justamente, al hombre, los niños que cuidaba quedaban sin cuidado. El dilema consistió en conversar o disputar sobre la solución: dos medias jornadas de trabajo -una para cada miembro de la pareja- o un solo trabajo para uno de ellos; o dos trabajos y pagar a quien se encargara del cuidado de los hijos. 
Pero como la pobreza no cuenta entre las victorias, y el mundo se rige por el número de logros, y estos por el dinero que se adquiere, venció la discusión y no hubo dejación de privilegios, sino lucha por adquirirlos, mantenerlos y elevarlos: dos sueldos y poca relación de los miembros de la pareja como emparejados y como padres.
4.- Claro está que vivir es más fácil que convivir: para esto último hay que regirse por el do ut des: y ese recíproco te doy porque nos damos significa renunciar al yo estrictamente individual para integrarse en un yo dual en el que "tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando", sin machismos ni feminismos, posesividad ni exclusividad, esclavos ni verdugos dentro de la unidad de dos. 
5.- Todos los desajustes y desafueros de las sociedades actuales -porque no hay regla con más validez universal que la del efecto dominó- vienen de no haber encontrado solución a ese problema -agravado desde que la unidad familiar tuvo que convivir con otras unidades y los pueblos resultantes con otros pueblos-.