Visitas
Seguidores
viernes, 20 de junio de 2025
domingo, 5 de enero de 2025
lunes, 16 de diciembre de 2024
viernes, 31 de mayo de 2024
Traducción: El infinito
La misión del traductor no es traicionar al autor; tampoco contentarse con la versión literal, ni la libérrima. Su misión es escribir lo que el autor hubiera escrito si su lengua hubiese sido aquella a la que se le traduce. Así, lo que parece traición a la palabra no es sino fidelidad al contenido -conocido mediante el continente-. ¿Qué significa "respetar el original" sino convertirlo en causa de los mismos sentimientos en el nuevo lector? A quien no hay que traicionar es al lector, que busca la verdad intemporal del autor. Eso es lo que intenta esta versión propia del poema de Leopardi. ¿Trasladar la circunstancia descrita o la vivencia -sustancia- sentida? Desde su dimensión "mística" poco le costaba a Ungaretti concluir "M´ illumino / d´ inmenso".
Siempre amé esta colina solitaria
E questa siepe, che da tanta parte
De l’ultimo orizzonte il guardo esclude.
Ma sedendo e mirando, interminati
Spazi di là da quella, e sovrumani
Silenzi, e profondissima quiete
Io nel pensier mi fingo, ove per poco
Il cor non si spaura. E come il vento
Odo stormir tra queste piante, io quello
Infinito silenzio a questa voce
Vo comparando: e mi sovvien l’eterno,
E le morte stagioni, e la presente
E viva, e ‘l suon di lei. Così tra questa
Infinità s’annega il pensier mio:
E ‘l naufragar m’è dolce in questo mare
martes, 28 de mayo de 2024
viernes, 24 de mayo de 2024
A Ramón Sijé
Por fin: una declamación que huye de la impostación.
lunes, 19 de febrero de 2024
martes, 4 de julio de 2023
Consejos de un padre.
miércoles, 28 de junio de 2023
Y el hombre se hizo verbo
Escuchar:
Carlos Sahagún: A imagen de la vida
Pascual Pla y Beltrán: Homenaje a los caídos...Bertolt Brecht: El analfabeto político
Juan Gelman: Poemas
José Hierro: Respuesta
Miguel Hernández: Canción del esposo soldado
Pessoa: Autopsicografía
R. Kipling: Si...
Safo: Igual parece a los eternos dioses...
Miguel Hernández: Elegía
Alfonsina Storni: El último poema
John Keats: A una urna griega
Gabriel y Galán: "Cuando pasa el nazareno..."
Carlos Fenoll: Cristo yacente
Rafael Alberti: dos poemas
Shakespeare: El único dilema
Poemas en sus voces
Cernuda: Donde habite el olvido
Carolina Coronado
Unamuno: Sobre la palabra
V. Aleixandre: Muchacha muerta
ESPRONCEDA: Canción desesperada
Tomás Segovia: Besos
Dámaso Alonso: Insomnio
Calderón de la Barca: Monólogos
Juan de Yepes: Noche oscura del alma
Ernesto Sábato: Sobre héroes y tumbas
Huidobro: Altazor, II
Gerardo Diego: Romance del Duero
Neruda: Poema XX
Fray Luis: Vida retirada
Antonio Machado: A un olmo viejo
César Vallejo: Masa
J. A. Goytisolo: Palabras para Julia
Ernesto Cardenal: Oración por Marilyn Monroe
Poemas en sus voces
viernes, 9 de junio de 2023
Poemas desgajados de una conferencia
son fragmentos de una disertación y, como tales, leídos con asepsia.
- Causa ; Madrigal con espinas ; Hombre ; Soneto sobre el ansia ; Ars longa, vita plena - 6. Potestad - 7. Himno - 8. Levitación - 9. Anagnórisis
domingo, 4 de junio de 2023
Juana Rosa Pita.- Mayoría de Telémaco
pastoreando un deseo inextinguible,
de los labios sin voz del universo.
Tuya es la voluntad de no esquivarle
el alma a la aflicción
tan sofocante, en sueños o despierto.
Tu enemigo mortal: la desconfianza.
Puesto que siempre avanzas
pisando los talones a la diosa,
o sentado a su diestra,
tuyo es el porvenir de toda isla.
Cultivarás tú la leyenda
de lo que fuera una ardua realidad.
Y beberás la luz
de la inclinada al mar, cuando amanezca.
miércoles, 21 de diciembre de 2022
Un Hierro de 100 años
"Buscar en lo común lo extraordinario,
hallar eternidad en el instante".
Réquiem (Cuanto sé de mí, 1957)
Manuel del Río, natural
de España, ha fallecido el sábado
11 de mayo, a consecuencia
de un accidente. Su cadáver
está tendido en D’Agostino
Funeral Home. Haskell. New Jersey.
Se dirá una misa cantada
a las 9.30 en St. Francis.
Es una historia que comienza
con sol y piedra, y que termina
sobre una mesa, en D’Agostino,
con flores y cirios eléctricos.
Es una historia que comienza
en una orilla del Atlántico.
Continúa en un camarote
de tercera, sobre las olas
—sobre las nubes— de las tierras
sumergidas ante Platón.
Halla en América su término
con una grúa y una clínica,
con una esquela y una misa
cantada, en la iglesia St. Francis.
Al fin y al cabo, cualquier sitio
da lo mismo para morir:
el que se aroma de romero
el tallado en piedra o en nieve,
el empapado de petróleo.
Da lo mismo que un cuerpo se haga
piedra, petróleo, nieve, aroma.
Lo doloroso no es morir
acá o allá…
Réquiem aetérnam,
Manuel del Río. Sobre el mármol
en D’Agostino, pastan toros
de España, Manuel, y las flores
(funeral de segunda,
caja que huele a abetos del invierno),
cuarenta dólares. Y han puesto
unas flores artificiales
entre las otras que arrancaron
al jardín… Libérame Dómine
de morte aeterna… Cuando mueran
James o Jacob verán las flores
que pagaron Giulio o Manuel…
Ahora descienden a tus cumbres
garras de águila. Dies irae.
Lo doloroso no es morir
Dies illa acá o allá,
sino sin gloria…
Tus abuelos
fecundaron la tierra toda,
la empapaban de la aventura.
Cuando caía un español
se mutilaba el universo.
Los velaban no en D’Agostino
Funeral Home, sino entre hogueras,
entre caballos y armas. Héroes
para siempre. Estatuas de rostro
borrado. Vestidos aún
sus colores de papagayo,
de poder y de fantasía.
Él no ha caído así. No ha muerto
por ninguna locura hermosa.
(Hace mucho que el español
muere de anónimo y cordura,
o en locuras desgarradoras
entre hermanos: cuando acuchilla
pellejos de vino derrama
sangre fraterna). Vino un día
porque su tierra es pobre. El mundo
Libérame Dómine es patria.
Y ha muerto. No fundó ciudades.
No dio su nombre a un mar. No hizo
más que morir por diecisiete
dólares (él los pensaría
en pesetas) Réquiem aetérnam.
Y en D’Agostino lo visitan
los polacos, los irlandeses,
los españoles, los que mueren
en el week-end.
Réquiem aetérnam.
Definitivamente todo
ha terminado. Su cadáver
está tendido en D’Agostino
Funeral Home. Haskell. New Jersey.
Se dirá una misa cantada
por su alma.
Me he limitado
a reflejar aquí una esquela
de un periódico de New York.
Objetivamente. Sin vuelo
en el verso. Objetivamente.
Un español como millones
de españoles. No he dicho a nadie
que estuve a punto de llorar.