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viernes, 3 de abril de 2026

Jesucristo el zeúpida

Bach: Pasión...

Jesucristo el zeúpida


Dime si es hora de decirle al hombre
que debe abandonar supersticiones
porque pensar es elegir, dudar,
tener miedo al error; y que la fe
es el exacto y firme sacrilegio
de la razón.
¿No es la mejor conquista el albedrío,
saber que somos causa y consecuencia
de otros y para otros?
Ni siquiera yo sé si soy un dios
o creo serlo porque me lo has dicho.
Puedo seguir con mi disfraz de hombre
o desvestirme de hombre y ser el dios
que aguardan cuantos sufren, cuantos sueñan
que la mentira salva a quien la cree.
¿No es superstición la religión?
Dejemos que descrean o que crean
—sin promesas,
prestidigitaciones o milagros—
en una vida plena tras la muerte.
Quien no duda no busca la verdad.
¿Tengo yo libertad para elegir?
¿Puedo elegir, acaso, no morir?
La verdad es el único cadáver
que siempre resucita.
No sé si soy un dios o soy un hombre.
Los dioses mueren cuando el hombre piensa.

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viernes, 20 de febrero de 2026

Obras maestras a granel

                            Mendelssohn: Overture 'The Hebrides' 


Sincronía diacrónica

Dice Lucio que está leyendo un libro 
que es el más novamás de la escritura.
Quién tuviera la suerte de encontrar 
siempre libros que fuesen novamases. 
Me criticáis porque yo nunca alabo 
novelas o poemas, u otras letras:
como si yo quisiera horrorizarme 
ante cada creación con la que topo. 
Le rezaría yo a todos los dioses 
si tropezase con obras maestras 
como las que alabàis. Acaso sea 
que yo sufro de anedonía; o que el mundo 
ve montañas en donde hay precipicios; 
o que el hambre nos lleva a ver jamones 
allí donde ni hay cerdos que plantar... 
Y aún hay otra razón que echa por tierra 
la acusación de que soy criticón 
solo de autores vivos. Por ejemplo: 
¿es que no viven con salud creciente 
los que siguen leyéndose tras siglos 
-y esos sí son bestsellers en la historia?-. 
Y además: ¿cuál es el factor común 
de la humana entidad, la inteligencia 
cultísima o el fácil conformismo?


sábado, 17 de enero de 2026

Emilio Varela - Benacantil - Vrl 4


Benacantil


Anotación

                        Estoy pintando en Perefort…Hay días que 

                no tengo los 0`65 para el tranvía


Todo lo que no está dentro del cuadro 

no existe.

Es la naturaleza un espejismo 

-un paisaje, un bosquejo, un bodegón-

que solo cuando pinto se convierte 

en plena realidad.

Mi paisaje es tan poco provinciano

como son los de Arlés o Saint-Victoire. 

He visto el fuego al ver 

el rostro de Van Gogh, he contemplado

la luz al contemplar a Rembrand y

siento la libertad si miro 

a Delacroix, igual que abrazo

la cotidianidad si observo a Goya.

¿Pintar enigmas o diafanidades?

¿Hablar consigo mismo o con el hombre?

¿Tradición estancada o progresiva?

¿Cómo olvidarme del menesteroso?

¿Somos como una antena que al nacer 

percibe la señal de la conciencia 

y al morir la perdemos para siempre?

Esbozo efigies, ilumino lienzos, 

siembro luz en la imagen, creo mundos.

El pincel es el dios de la existencia. 

Y solo existe lo que componemos, 

escribimos, pintamos:

Solo existe lo que hay dentro del cuadro.




miércoles, 31 de diciembre de 2025

La prohibición de amar

La prohibición de amar


El amor es un cráter de púrpura y semillas.
Hay quienes, por edad, huyen de enamorarse, 
como si el corazón tuviese edad 
y no más sueños que devastaciones. 
El erotismo escribe sus anhelos 
en el alma y el cuerpo,
y cambia su estrategia
con misticismos y carnalidades.
Todos los años mueren y dejan corazones 
encendidos que temen no encontrar  
nuevas hogueras en que zambullirse 
como volcanes ebrios de lava y fumarolas.
El corazón es un diamante rojo,
un talismán que no quiere rendirse
y prefiere morir en la batalla.
Ejércitos de ansias y de cuerpos
gritan su potestad contra los dioses
que no ungieron de muerte al desamor.  
¿Qué dirás a tu dios cuando pregunte,
cruzada la laguna de Caronte, 
para qué te di el cuerpo?


martes, 11 de noviembre de 2025

La existencia verbal

Bach: Suite 3, Aria

Un dios verbal

Qué hermosas y qué vivas las palabras:
ellas son la sustancia de mi ser.
Somos lo que ellas dictan, lo que emergen 
de los libros leídos: las imágenes 
que traducen el mundo y nos lo muestran.
Ellas dibujan en mi mente tu alma,
tus ojos y tu pecho constelado,
tu perfume de rosa y azucena 
el embrujo del agua cuando llueve,
la belleza, el amor, la epifanía 
de la felicidad. Un dios verbal 
disuelto en un torrente melodioso
crea mi ser, mi estar y mi conciencia. 
El tiempo nos convierte en nuestra propia 
prehistoria: nos salva solo el verbo.
La verdadera soledad consiste 
en no sintonizar con otro ser 
bajo la nombradía de la noche
en el alto lagar del firmamento.
La palabra es, así, la gran vigencia.
La portadora del amor perenne.
Tal vez por eso si me quedo solo,
sin el embrujo de lo cotidiano
y sin tu cuerpo de azorada carne,
las palabras solivian mi orfandad. 
Pero aun así debo abrazarte, oír 
tu corazón
y abrevar en tus labios la existencia.


sábado, 8 de noviembre de 2025

La vida - la previda - la masvida

 

Lang, Hechizo de la serpiente, D. Paget
            I

La claridad del día estalla, fulge 
en el nido del pájaro, en el fuego
del color de las flores, el sonido 
del agua al derramar sobre las hojas
el rocío caído desde el cielo 
con su sabor a estrella, nube y céfiro  
recordador atávico y fluyente 
de edenes y principios de la vida 
y cavernas, menhires y obsidianas,
océanos, estanques y templetes 
y babeles, pirámides, vivaldis, 
salomés y giocondas, profecías, 
desengaños también, sueños errantes, 
heterodoxias, infinitas lágrimas 
y risas devanándose en la púrpura 
de ángeles y demonios deslumbrados... 
todo eso y más como un surtidor mana 
mientras la vida fluye hacia la muerte 
del corazón del agua en una gota 
de esta mañana sideral y mínima 
de iridiscencia y de carmín oh exordio...

        II

¿Dónde estarán todas aquellas vidas 

que quisimos vivir y no vivimos?

El amor que callamos, el dolor

que, ciegos, infligimos al callarlo;

la incierta voluntad, la ociosa muerte

de un presente que no nos atrevimos

a abrazar por temor a su futuro.

No eres tú, ni soy yo; somos fragmentos

amputados del que quisimos ser.

¿Y seguirás viviendo sin vivir?

El que yo fui se obstina en seguir siendo,

y lucha contra aquel que quiero ser;

el que seré me dice que no sabe

todavía su nombre; y entre tantos 

vagidos de mí mismo me diluyo

inexacto, inconcreto, inacabado.

¿Y seguiré viviendo sin vivir

las vidas con que sueña el corazón?


domingo, 19 de octubre de 2025

Poemas impropios, 1 - Lesbia mía.

Poemas impropios, 1 - Lesbia mía 
Brahms: Inicio Primera Sinfonía 


Lesbia mía

Cuántas obras forjadas para explicar el mundo.
Lovecraft escribió más de cien mil
cartas;
necesitó el de Aquino dos millones
de palabras para sus teologías;
y Telemann compuso dos mil horas 
de música. 
Doscientos mil versos suma el Majabarata.
La Biblia es el Quijote más leído.
Escribió Valèry 30.000 páginas...
Shakespeare necesitó unos 15.000 
vocablos diferentes
para esculpir sus personajes,
y 13.000 Cervantes.
Ello a pesar de que la inefabilidad
advierte que es inútil todo intento 
dictivo y expresivo.
Por eso otros autores
legan tan solo un mínimo catálogo; 
muy por ejemplo: Webern creó apenas 
200 minutejos musicálidos,
Rimbaud tan solo un centenar de escritos... (*)
Y es que, en verdad, Oh Artífice Supremo,
¡Para qué empecinarse en descifrar
la vida, el universo,
si cualquier silogismo en apariencia 
irrefutable será pronto 
refutado por otro superior
y nos engañará nuestro afán de verdades!
¿No es toda certeza un espejismo
con el que reavivamos la esperanza?
¿Y no es toda verdad una mentira
indesenmascarada todavía?
¿Tiene entonces sentido 
buscarle algún sentido al sinsentido 
de nacer con instintos inmortales 
y conciencia de que hemos de morir? 
¡Víveme, Lesbia mía,
que yo te viviré!


(*) Probablemente, todos los autores 
defenderían su obra con su vida, 
preferirán morir a no crear 
breves mundos perfectos: ahí están 
Virgilio y Kafka como paradojas
y extraños argumentos.


martes, 7 de octubre de 2025

El cósmico priapismo

Holst: La vejez



Alocución innúmera

Se llamaba a sí mismo El caballero de la breve estatura, y en verdad solo rozaba por encima los 165, aunque los años algunas micras le habían acortado. Tal circunstancia fue, en su adolescencia y pubertad, causa de no pocos complejos y de algunos mamporros, que diera y recibiera; eso fue antes de que sus ojos se convirtieran en el más feroz Atila y su lengua en el látigo más cruento. Eso decían. Por donde pasaba no volvía a crecer la hierba; no se consolaba pensando que era emblema de "lo breve, si bueno, dos veces..."; tampoco con la consideración de que la estatura de un sapiens no es aquella que alcanza su cabeza sino su mente. Y menos aún aduciendo que las virtudes que otorga la naturaleza no son méritos, sino azares. Así que si la inteligencia fuese uno de sus atributos, lo era por azar. Haciendo recuento, en sus últimos años, de victorias y derrotas, no veía ninguna de aquellas, a pesar de las 8 decenas de muliéribus que habíansele rendido -menuda hipérbole-, porque en tal terreno su mayor derrota era la imposibilidad de enamoramiento que le había caracterizado. Su anhedonía contrastaba con la facilidad de embeleso de la gente honestamente común, mayormente en la raza femenina, si más inteligente menos armada. Así que ya que otros tenían amigos o amiguetes él tuvo libros y escritos, raciocinios y sentencias, venenos y tríacas o piropos. Cuando le invadía el "instante privilegiado" se encerraba a oscuras y en celada y anotaba lo que los dioses y luzbeles le dictaban. Convirtióse en decidor de historietas y poemas en los que no creía pero en los que descubría su verdadera identidad de buscador que odia encontrar porque el hallazgo edénico siempre es una decepción y mata la esperanza de encontrar otro mayor. Además: en el tal aspecto erótico, poco antes de llegar a los dos sietes constató que la genitalidad también es un bien caduco. En este punto escribió unas palabras que lo dignificaron, aunque su contenido era irrebatible: 

El amante vencido 
(El amor en los tiempos del frío, II)

Amor mío, amor mío: 
han pasado los años y te amo 
con la misma lujuria que hace 30. 
Mis besos aún mantienen su esplendor; 
pero mi carne ya no me obedece 
y no logra saciar nuestro arrebato.
Tú sabes que te amo, y sé que me amas; 
pero la ley de la existencia ordena 
que el Cuerpo sea más frágil que el Espíritu; 
tal vez debiera comprender que el tiempo 
es el que manda sobre la existencia;
aunque temo que aquel amor furioso 
solo fuera expresión apasionada 
del ansia de vivir y este de ahora, 
tan silencioso y breve, sea la muerte 
la que me lo concede como una 
despedida o un acostumbramiento 
a los sepulcros de la eternidad. 
Perdóname si no puedo elevarte 
con mi fuego a la hoguera del placer.
Te quiero; pero el Dios está celoso
y castra mi pasión para que no haya
quien compita con él, pues te desea.
Envidio su potencia inextinguible
y maldigo su eterno priapismo.



viernes, 3 de octubre de 2025

El más poetazo entre mil


El poeta
Poeta desafinando

Leía un poetazo un gran poema
de un autor que entendía la poesía
como un trasunto de ludopatía,
y era la estupendez su único tema.

Y se dijo, soberbio y con gran flema:
Tráiganme un diccionario y cena fría
y antes de que amanezca el nuevo día
os daré versos de belleza extrema!>.


Y, así, trazó sobre el papel "estética",
"mentecatez, "asnalia", "taxi", "yo",
"cogitación", "estrábico", "ignorancia"...

Batió el léxico, hallóle una poética 
zarrapastril: y el alba contempló 
un bodrio excrementando su fragancia.

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domingo, 28 de septiembre de 2025

Premoniciones



                                                                     Ligeti: Lux aeterna

Premoniciones


¿No has sentido en la noche sosegada 
un signo de fugaz premonición,
una inexacta efigie de exorcismo,
la llamada secreta de una voz
oculta previniéndote de un mal
o, quizás, orientándote hacia un bien? 
Es una ululación tenaz y hermosa
de un cancerbero desluzbelizado
que se asoma desde el infierno para 
avisarte de un fuego que te acecha;
o es el susurro de una gris sirena 
varada en su frugal felicidad, 
diciéndote que el cielo está muy cerca 
y te basta trepar un poco más
por la escala de la que desconfías. 
¿Jamás te ha sacudido ese Demonio 
investido de Dios, el dios diabólico? 
Escucha ese silencio luminoso.
Entra en tu corazón y abrázalo.


jueves, 25 de septiembre de 2025

A una dama inconsecuente


                                                                     Ligeti: Lux aeterna

A una dama inconsecuente

Amada mía: tú, 
mi gran amor, me dictas
lo que anhelas oír como si fueras 
autora de una fábula amorosa,
el gran teatro del mundo de este mundo.
Lloro por ti, por cuanto llorarás
cuando aceptes que tu verdad es esa
la de que necesitas engañarte 
para creer que es cierta tu mentira. 
Yo, que tanto te quise y aún te quiero, 
abjuro de tu turbia identidad.  
Antes eras 
hambre de amor y una mirada limpia; 
ahora muestras las manchas de una ciénaga
que te nubla los ojos y la mente.
No puedo convivir con quien no sabe 
vivir consigo mismo. Nadie puede  
ser el fantasma de quien quiere ser. 
Preciso es elejarnos y lograr 
morir lejos de aquellos en los que 
nos hemos convertido.

lunes, 1 de septiembre de 2025

Un extranjero en su tierra

Gerswhin: Un americano...

Lentamente, el olvido

No sé si eras azul ayer o solo
lo eres en mi recuerdo. Voy 
olvidándolo todo lentamente.
La vida, igual que la memoria
es un fraude también. Hay tantas cosas
convertidas en frágiles recuerdos
que si no consiguiéramos diluirlas
en tiempo inexistente o inventado
nos transubstanciaríamos en galaxias
que acabarían estallando.
Somos sístole y diástole
reconstruyendo tumbas.
De manera que es como si la muerte,
generosa, quisiera mitigar
con el mágico olvido
el sufrimiento de la despedida.

domingo, 3 de agosto de 2025

El aupamiento / Décima sin espinela

 El esfuerzo 


Cuando cantan aquellos que están tristes
se transfigura el llanto en alegría, 
pues el gozo no es carecer de lágrimas 
sino esforzarse por lograr la dicha.
Nunca el mundo será mejor que ayer 
si hoy no lo hacemos como lo anhelamos. 
Es la misma batalla contra el llanto 
la que nos hace conquistar el gozo
y nos conduce a la felicidad
del pájaro trepando con su vuelo.

martes, 22 de julio de 2025

Versos jocosos (haikusillo para politiquillos)


Come again

         Estando sobre la cama
                  faziendo sexo de amor,
                    con tanta furia se amaban
                       que la cama se rompió.
                           Ella tenía los gólgotas 
                             de topacio y corindón,
                                y él tanto los mandungaba
                                   que la cama se rompió.
                                      El uno a la otra le entraba 
                                       como buscándole el yo,
                                              y tanto el tú le encontró
                                                que la cama se rompió.
                                               Cuántos quisieran decir,
                                                  tras sus batallas de amor,
                                                     que tan cruento fue el combate
                                                            que la cama se rompió.

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miércoles, 9 de julio de 2025

Épica del fracaso

 

Holst: Júpiter

Ella miraba alrededor de ella. 
Buscaba una salida a su prisión.
Un sendero dichoso hacia la luz.
Pero la dicha exige sus tributos.
Ella tenía miedo y decidía 
no empezar el camino, detenerse
en el propio terror a comenzarlo
por si no conseguía darle fin. 
Cada día sufría y cada día
"mañana lo comienzo", se decía.
Estática quedó en el primer paso
y alzó allí un mausoleo indefinible.
El individuo busca compañía.
la sociedad crea misantropía.

miércoles, 2 de julio de 2025

El cumplemuertes



Scriabin: Estudio Opus 8, 12

Hoy es el primer día de mi muerte.
Es el único día que no altera 
su duración, su sed de despertar,
de ver de nuevo un sol venciendo sombras.
No sé nada de mí, nada sabría
si me faltaran meses, años, siglos
para poder decir "mi cumplemuertes
empieza hoy". No aprendería nada
que me diese un mayor conocimiento
nutriente del saber porque la vida 
solo enseña a esperar, no a comprender, 
el día de la muerte.
¿Nacer bajo el instinto
de la supervivencia y la conciencia 
de la mortalidad de la existencia?
¿Qué causa noble engendrará 
tal consecuencia?

miércoles, 11 de junio de 2025

Autoplagios

                                            


A estas alturas del invierno Garcilaso sigue
cayendo desde aquella fortaleza 
moribundeando bajo el peso 
de una roca aterida hace milenios 
tal vez de otra galaxia.
                                        Entre tanto, 
Novalis, varios siglos después,
escribe cantos tristes en mitad de la noche, 
y Beethoven se esfuerza en transformar
sus ansias de suicidio en el más noble 
canto que puede tributarse al humanoide, 
Van Gogh muere despacio convertido en un cuadro 
y Schumann sueña alegre
que nadie ha rescatado su vida y su locura 
-ya cadáveres-
de las aguas del Rhin. 
Rodeado de todos -y muchos más-, yo miro
cómo llega la muerte mientras mi pluma traza
garabatos errátiles que quieren ser poemas, 
y le pido entre vértigos que me deje escribir
tan solo un verso más que justifique 
mi frágil existencia en esta inmensa 
roca estelar que hemos llamado Vida.

jueves, 22 de mayo de 2025

El corazón es un himno



                                                          Tartini: Adagio        

       El corazón es un himno


Rodeado de montes y de prados, 

respiro la ebriedad de la mañana,

el fulgor de la rosa y el canto de la luz.

El agua entona un himno en la ladera,

y escribe el viento música en las hojas. 

Los centenarios árboles parecen 

nacer de nuevo, y los jilgueros cantan

como si la tristeza no existiese.

Cada ser me contagia el arrebato 

que estalla con el alba,

y, como un manantial, florece en mí

la majestad de la naturaleza.

Saltan las fuentes, los murmullos dicen 

su arrobamiento al despertar el sol,

todo es concordia y éxtasis hermoso.

Por tantas armonías asistido, 

el corazón conoce el gran sosiego 

y la vida se inviste de alegría.

Ya no enaltecerá jamás mi pluma

el cósmico estertor de las estrellas,

sino su jubilosa claridad.

Y aunque el dolor existe y hiere el mundo,

la voluntad se eleva y nada puede

vencer el resplandor de la existencia.



lunes, 12 de mayo de 2025

Antonio Gracia - Poema para una infinitud (Leído por Juana Rosa Pita)


Poema para una infinitud


Muñequita, en otros tiempos dúctil:

Si fueras un poema 

quisiera haberte escrito,

y si fueses un libro te estaría

leyendo a todas horas...

Pero estas y otras cosas semejantes 

las he dicho o escrito tantas veces

que nada significan. ¿Callaré?

No, que empiezo de nuevo y te reclamo

como hacedora de otro mundo herido

en el que ya no estamos tú y yo solos,

ajenos al vivir de los demás.

Por eso recomienzo: Amada mía, 

ven; hablemos

de nosotros, de todos, de este mundo

en el que tantos como tú y yo quieren

sobrevivir, hallar en el amor

el oasis sereno, el agua pura

que sacie solidariamente. Ven.

Abracémonos, démonos al otro

como un concierto en el que cada voz

se integra en una voz definitiva

y no se llama oboe ni violín,

ni otro instrumento, sino orquesta, un himno

concertado entre todos para todos.

El mundo es muchedumbre, pero sufre

porque la multitud también es vida,

aunque ajena a la sensibilidad

de las artes y de la inteligencia.

Cuando todo se muere alrededor

¿ya no es tiempo de amar o el mejor tiempo?

Abandonemos cuanto no es concordia.

Que en el nosotros no exista el ninguno

y en los demás también esté el nosotros,

la parte en la que el uno se hace todos, 

el todos se hace uno, y el jamás 

se transfigura en siempre. Trataremos 

de temas esenciales: de la vida,

de la que lo sabemos casi todo

aunque la hayamos comprendido mal,

no de la muerte, esa desconocida

de otro mundo y que se asoma a este.

Vayamos a un lugar en el que estén 

todos los sitios y a la vez ninguno.

Que el tiempo en el que estemos concordados

sea todos los tiempos; que la voz

perdure y no se acabe, que sea digna

de haber sido escuchada hace milenios

y dentro de otros mil porque le importe

a los hombres de ayer y de mañana,

hasta que melodiosamente sea

el rostro noble de la voluntad.



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