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miércoles, 30 de noviembre de 2016

Respuestas desde la SEDE, 12: Eclecticismos

Rachmaninov: C. piano nº 2 (I), grabación histórica. 


- ¿Tradición o vanguardia?

- Toda la Historia del Arte puede resumirse con el título de una serie de conciertos de Vivaldi, cuyos cuatro primeros conocemos como "Las cuatro estaciones": Il cimento dell` armonia e dell` invenzione (La lucha entre la armonía y la invención), o, lo que es equivalente: el enfrentamiento entre tradición y vanguardia. Esa lucha y la búsqueda de un nuevo equilibrio -la inserción de la vanguardia en la tradición- es la constante en música, pintura, literatura... y el pensamiento mismo. 
     Neoclasicismo y romanticismo, neologistas o puristas, academicismo y rupturismo, apolíneo y dionisiaco... son términos que aluden a esa confrontación. Pero lo que importa es la obra maestra, no cómo se ha llegado a ella: y una de las constantes es la fusión armoniosa de cuantos elementos -académicos, rupturistas- la componen: el eclepticismo, la conciliación de los mejores materiales y métodos.
     Un buen ejemplo es Rachmaninov: su música debe mucho al pasado, pero cada presente lo resucita tanto como al mejor vanguardista. Y esa es la consigna y el mérito: que una obra de arte diga mucho a cualquier hombre. ¿Y cuántas obras humanas dicen mucho a los hombres de cualquier tiempo?
     Bach es el equilibrio; Beethoven, la pasión dominada; Mozart, la excelsa ludopatía. 
     ¿Por qué preferir a Góngora y no a Garcilaso o Petrarca? ¿A Rembrandt y no a El Bosco?; ¿Miguel Ángel o Leonardo? ¿Por qué no "preferir" a los dos, puesto que así es el hombre, conciliciación de contrarios? Y así nace el poema, la pintura, la música, la gran obra de arte: de la conciliación de contrarios convertidos en complementarios: el eclecticismo. "Escuchar los colores, ver la música, / convertirlos en vida con palabras".
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Respuestas desde la SEDE, 1: ¿La poesía?

martes, 29 de noviembre de 2016

Respuestas desde la SEDE, 11: El instante privilegiado

Scriabin: Poema del éxtasis

- ¿Instante privilegiado?
     
- Antes he aludido al "instante privilegiado". Efectivamente, no siempre sentimos con igual intensidad, ni vislumbramos lo invisible, ni razonamos con lucidez... La estrategia del autor, o su método, es esa complicidad de irracionalismo compulsivo y razón pulimentadora que borra lo accesorio hasta imponer el YO personal, no el de las "musas" (por eso Valéry afirmaba que sus escritos no le parecían verdaderamente suyos hasta que no los había corregido suficientemente. Y por eso, antes, Poe, Worsword, JRJ… volvían una y otra vez sobre sus textos). 
     Lo que le importa al autor es la búsqueda de una verdad más que su hallazgo -aunque este llegue por la búsqueda-. La búsqueda de un yo tan íntimo como social, universal e intemporal; y para ello utiliza su sinestésica e hiperestésica sensibilidad, estudiando todos los yo de los autores anteriores: para construir el propio: eso es la originalidad, construir un yo con lo aprendido y superado de los yo ajenos. La originalidad no consiste en ser distinto, sino en poseer el rasgo distintivo, eso que llamamos "estilo".
     Tal estrategia o método incluye la consideración de que todo artista es hombre, pero no todo hombre es artista: de manera que hay que sentir, pensar, crear, dirigiéndose al hombre, no solo al artista. 



lunes, 28 de noviembre de 2016

Respuestas desde la SEDE, 10: El tema principal

Ketelbey: El santuario del corazón


- ¿Cuál es el tema más importante de tu escritura, y el central de cualquier autor?

Durante muchos años he oído decir de mi escritura que es solipsista, prisionera de mis obsesiones. Tal vez me lo hayan dicho o escrito para calificarme, o descalificarme; pero si bien se mira, ese ataque es en realidad un halago, porque implica haber construido, mejor o peor, de grado o por fuerza, un mundo, o un modo, propio. Así que la verdadera respuesta es esta: el tema principal -el mío y el de todos- es la búsqueda del yo; y basta mirar la Historia: todos los individuos, grupos, naciones... han luchado por defender su geografía, su idiosincrasia, sus ideales, su tradición, su ser... frente a los demás. Eso provoca chovinismos, pero también caminos hacia la solidaridad cuando los pueblos comprenden que se necesitan más que se repelen, y de ahí que las tribus se anuden en estados y estos en naciones, imperios... Buscan un yo social cada vez más universal. 
     Ese es el camino: el hallazgo de un yo solitario -intensivo y expansivo, no repetitivo- que se convierta en solidario sin prescindir del espacio anímico intransferible e incompartible que conlleva ser artista, autor. Y ese es el mundo que se alcanza en algunas obras: "el nombre conseguido de los nombres", lo propio que algún día será cósmico. Todos los demás senderos son subsidiarios de este, que se aborda desde diferentes perspectivas.


domingo, 27 de noviembre de 2016

Tropecientos mil millones de poetas...


Don Mendo ilustra a Azofaifa



- ¿Y vosotros por qué estáis en El libro de los Mejores Poetisos?
- Porque soy de los de la estética dominante.
- Porque en una antología democrática deben figurar más mujeres que hombres, como en el censo. Aunque escriban tan mal como ellos.
- Porque está de moda el homosexualismo.
- Porque tengo un cociente intelectual lírico superior a 0`70.
- Porque soy del colectivo adolescentes al verso.
- Porque ya he escrito tres libros sin haber leído nada de nada.
- Porque he asistido con provecho a cuatro talleres de poesía ínclita.
- Porque no había otro peor en el de "un mínimo de 300 versos". 
- Porque improviso ripios a granel.
- Porque soy el que mejor dispone la mala prosa como si fuese una ramplonería de versos industriales.
- Porque soy inclasificable y eso me clasifica entre los tales.
- Porque le he dicho a tantos, y tantas veces, que soy un poeta excepcional que nadie se atreve a dudarlo.
- Porque antes uno podía ser famoso por lo que escribía, y ahora solo publica aquel que ya es famoso por lo que sea.
- Porque me apadrina Poetazo.
- Porque escribo tan mal como los demás leen, y eso nos fraterniza y convierte en partes de un mismo todo ...
- ¿Alguno está por la calidad y nobleza de su poesía?
- ¡¡¡¡¡¡¡Fuenteovejuna!!!!!!!!!!



sábado, 26 de noviembre de 2016

viernes, 25 de noviembre de 2016

Respuestas desde la SEDE, 9: ¿Qué es el arte (II)?


Haydn: La creación

-¿Qué es el Arte, quién lo engendra y cómo?

El Arte existe porque la muerte existe: es su redención. Es la reconstrucción de un diario, los fragmentos de identidad del autor que intenta descifrar la existencia. Nace del amor a la vida. El Arte es la vida que queda tras esta vida, y por eso es el verdadero edén que persigue el artista creador -no el artesano-.
     El autor -de vida, no de artesanía- ve lo invisible para los demás porque su ADN síquico es diferente, diferencia que se ha encargado de acentuar mediante el conocimiento de quienes como él le precedieron: en el laboratorio de su mente se concilian múltiples elementos (en lo que llamaré "instante privilegiado") -lo que suele denominarse inspiraciones, musas-, que luego sujeta a la labor del raciocinio pulimentador. Ve el autor los diamantes que los demás no ven, o crea los que no existen. Tiene un don y una dedicación inusuales. De este modo consigue la obra impoluta, que aúna las esencias que atañen a todos los hombres de cualquier tiempo, sobrepasando las circunstancias anecdóticas que los separan.
     (Por eso el mayor enemigo es el éxito muchedúmbrico y la euforia del mismo, que lo estanca en la autocontemplación).
     El arte construye una vida o la resucita: ya he aludido antes a Dante, Leonardo... El arte es el arquitecto de un paraíso y una existencia que solo la obra maestra, con su magia, otorga.
     ¿Quién ha creado catedrales de la pintura como la Capilla Sixtina, miniaturas musicales como Chopin o Schumann, manantiales verbales como El preludio de Wordsworth

jueves, 24 de noviembre de 2016

Respuestas desde la SEDE, 8: ¿Qué es el arte (I)?


Mozart: Requiem


Cuando Lázaro de Tormes se echa al mundo con ánimo de triunfar sigue el consejo de “arrímate a los buenos”. Pero no distingue, en su ignorancia, si los buenos lo son o lo parecen: y al suplantar el ser por el estar se deshonra en vez de honrarse. 
     Hoy, en el mundo del arte, todo el mundo continúa arrimándose a los buenos, aunque no se sepa quiénes son los malos. O quizá es que no hay malos artistas: si alguno no nos gusta o nos parece "malo" le basta con decir que no entendemos de arte o que no tenemos buen criterio. Además: los grandes popes de la mercadería, marchantes y vigilantes de la cultura de los ayuntamientos, diputaciones y otros romualdos fantasmas de la belleza enésima, lo avalan con currículos en trescientos masters en, por ejemplo, "Historia intelectual del aguacate", o "Incidencia del autobús en la paleta astuta", o "Presencia del esternocleidomastoideo en la pintura de los arrecifes", y algunas obras expuestas en el magnificéncico cubículo El corral de la gallina, sin que se sepa, tampoco, si fueron antes los huevos.
     Y como arte es todo aquello que un individuo dice que lo es, actualmente todos son artistas, poetas, músicos, novelistas, pintores... De modo que hoy existen más artistas que en toda la Historia del Arte: sencillamente porque basta con que un sujeto se llame a sí mismo "artista". Y son más originales que jamás: porque -dicen- desconocen la historia para no influirse por ella. Con tales premisas no puede dudarse: los museos, librerías, pinacotecas, salas de conciertos... están llenos de extraordinarios monstruos artísticos y adivinanzas artesanales. 
    Pues bien: así es en el hoy cotidiano de todo tiempo, y también en las artes de siempre y de hoy: ser artista o regirse por el fácil triunfo para parecerlo. Ser creador o artesano, artista o artistoide: Mozart o Salieri; Cervantes o Avellaneda; brocha gorda o pincel. 


miércoles, 23 de noviembre de 2016

El abrazo prohibido


Schumann: Kyrie

¡Tantos años llevaba buscando un gran amor y desenamorándose en cuanto aparecía para convertirse en amorío!

¡Habitar una isla solitaria y encontrar allí otra soledad poblada de sí misma a la que amar como tal vez se amaron solamente los habitantes del Edén! 

Pero Adán y Eva quedaban muy lejanos y ahora se puede estar aislado entre la multitud, ese ruin universo que reúne y arruina toda isla viviente.

Así que Él -Ella-, cansada ya su búsqueda, se emocionó cuando encontró a Ella -Él-: y se amaron, cantaron y escribieron palabras y alborozos de los que solo resplandecen en los labios, el abrazo y los ojos de quienes se enhechizan al hallarse y comparten la magia de la fascinación.

¡Qué sueños y delirios prolongaban sus días! ¡Qué dicha la que había de venir!

Pero la realidad maltrata la existencia y el sueño se convierte en pesadilla. 

Así que Ella y Él dejaron de repente de encontrarse, de sentirse, de amarse. 

- ¿Por qué esta oscuridad y este silencio en donde había luz y algarabía íntima? ¿Quién ha impuesto la ausencia en nuestras vidas?

No encontraban respuesta. Pero el poema sí:

Todo lo arrasa el tiempo con su furia
y lo que fue nunca existió.
Los sueños se convierten en anhelos
y la esperanza en ansiedad doliente.
La conciencia se llena de penumbras
que devanan la luz
entre las simas de la soledad.
Sortilegios y hechizos se derriban.
Se desvanece el éxtasis del ansia.
Y de los paraísos que forjamos
solo queda, en la noche,
la lucidez esquiva del dolor.

martes, 22 de noviembre de 2016

Respuestas en la SEDE,7 ¿Por qué se escribe?

Wagner: Los maestros cantores, preludio

- ¿Por qué se escribe?
- Los escritores se dedican a intentar tener éxito; los autores a encontrar o crear su verdadera identidad. Los "escritores" a ejercer su profesión, que es llenarse los bolsillos y el ego social; los autores a comprender su propio yo y entender el mundo. Igual ocurre en todas las artes. El artista no puede evitar serlo; el artesano pretende convertirse en artista.
     Lícito es enriquecerse con dinero o con aplausos; pero más digno es intentar
ensanchar el mundo, dotarlo de más claridad, averiguar los entresijos del hombre, contestar al porqué de su existencia, su vida, su muerte, sus tristezas y alegrías. ¿Qué perdura del dinero y a quién le favorece sino a quien lo posee? ¿No es más enriquecedor enriquecer a la Humanidad donándole obras en las que se reflejan sus sentimientos pensados, sus pensamientos sentidos? Muchos llenan sus sótanos y bóvedas de riquezas superficiales, y otros pocos componen rostros para el hombre interior. 
     ¿Quién es, finalmente, más rico, aquel que atesora millones de euros o el que acumula a lo largo de los siglos millones de espectadores, lectores, oyentes porque estos se identifican y enriquecen con sus obras?
     La pulsión creadora, como he dicho, nace y se hace. El autor, el artista, no puede evitarla y, si la evita, la sentiría como un suicidio; el "escritor", el artesano, no implica su vida en su tarea. 
  

lunes, 21 de noviembre de 2016

Respuestas desde la SEDE, 6: ¿Nace o se hace?

Wagner: Parsifal. Preludio

¿El artista nace o se hace?

El artista nace y se hace porque rehace aquello para lo cual vive y es su vida. Hay que sentir lo que se piensa y pensar idóneamente lo que se escribe. 
     El arte no se improvisa sino que es consecuencia de unas cualidades naturales y adquiridas: las de quienes nacen con una determinada sensibilidad y la educan mediante el estudio, el esfuerzo y la tenacidad. La inteligencia no es artística, ni la erudición. Se precisa la simbiosis de sabia sensibilidad y estrategia constructora para la fértil obra.

     En un texto artístico confluyen el ADN fisiológico y el ADN adquirido mediante el aprendizaje. Y la mejor manera de adquirir este es la de conocer el devenir de la historia humana y artística: porque nada dice al hombre un arte deshumanizado, aunque se lo diga al artista. Esa es la estrategia: domeñar la propia inteligencia y engrandecerla con la de quienes ya la domeñaron. Basta con mirar las obras imprescindibles en la Historia y sacar factor común de por qué lo son. Cosa es el arte del hombre reflexivo aunado al hombre sentidor. Un poema lo engendra el hombre sensitivo, lo diseña el hombre reflexivo y lo finiquitan la razón sintiente y el corazón pensante: intervienen en él el animal homínido, el homo habilis y el homo sapiens. Y este sabe que no hay mejor narración o exposición lírica que la que cuenta o sugiere una historia sin interferencias, aquella que avanza inexorablemente hacia su fin mientras deja en cada página o verso la necesidad de volver a ellos. Eso es lo que ocurre con Poe o Borges, con Shakespeare o Petrarca, con Garcilaso o Quevedo. Y eso es lo que no ocurre con los experimentalismos que no son concebidos como un medio, sino un fin: prospecciones, retrospecciones, irracionalismos, neologismos... : todo aquello que no se integra en la tradición, que es un camino que anda y asimila los pasos de los nuevos caminantes.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Respuestas desde la SEDE, 5: La poesía, hoy

Xenakis: Metástasis


¿Y sobre los últimos poetas?

- Naturalmente, yo no he leído cuanto se publica; al contrario, tras el ojeamiento emigro hacia otras tierras. Los últimos cincuenta años culturales han sido un vendaval que se ha llevado muchas buenas cosas y ha traído otras bastantemente peores. 
     ¿Sobre poesía última? Ejemplos, ejemplares para huir sin ser cobarde: "Me gustas cuando dices tonterías", empieza un poema amoroso de L. A. de Cuenca, que pocos no han leído. "Vivir sin hacer nada. Cuidar lo que no importa", dice (con un alejandrino geminante por sietemesino) otro poemastro -que podría calificarse de "social": retrato del estado de bienestar- de L. A. de Villena. Dos triunfadores entre el publicorcillo lectorero.
      He ahí dos palabra definitorias con las que se identifica el mundial mundo culto en efimeridades: "tonterías"y "lo que no importa". Pura y sublime metafísica del más alto Quevedo y el Lope más egregio. 
     De esotros y otros otros como ellos (por ejemplo, el energúmeno de la estética "mierdista" L. M. Panero), que han puesto de moda la bisutería, y aun la basura, crece el tsunami de la disentería palabrérica y jovencil. Asómome a los grandes almacenes donde se expende la lectura: y donde había autores clásicos hay ahora autorzuelos veinteañeros que dicen no leer para no influenciarse y ser originales. ¡Ya quisieran ser, al menos, intrusos plagiadores! Y escriben su cotidianidad: chumberas para la sensibilidad y el intelecto. ¿Qué puede esperarse de un país en el que la educación es un sobresaliente en incultura? También es problablemente posible y aun posiblemente probable que yo carezca de sensibilidad para aceptar la impostura.
     Leí un libro de un conocido mío y buen conocedor de la poesía ultimísima; le dije: buen ensayo, muy documentado, bien ordenado... ¿pero seguro que los plumíferos que recoges son poetas o estangurrios de la pluma?
     Así que calo el chapeo, voyme y ya me callo, que diría Cervantes.


sábado, 19 de noviembre de 2016

Respuestas desde la SEDE, 4: ¿La poesía no sirve para nada?

Schumann: Sinfonía II, Adagio

- ¿Es útil la poesía?
    -Por ejemplo: oímos un alegato contra la guerra; ¿y no nos conciencian más el War Requiem, el Guernica Senderos de gloria (BrittenPicassoKubrick) que cualquier invectiva contra los misiles? 
     Hay muchas obras del hombre que nos dicen que luchar por la utopía es mejor que no soñarla, sobre todo cuando algunos de esos sueños se constituyen en el auténtico referente de la condición humana, tanto individual como social. 
     ¿Acaso existe algún cielo más divino que la Capilla Sixtina? ¿Algún soñador más ejemplar que Don Quijote? ¿Algún himno a la esperanza mayor que el de La Novena Sinfonía? ¿Algunos enamorados más fascinantes que Romeo y Julieta? ¿Un éxtasis más alto que el de Yepes? Y así, innumerablemente… Y no se trata de acudir al arte para huir de la prosa cotidiana, sino de luchar para que irrumpa la lírica interior, el corazón que ansía mejorar el mundo.
     Eso es lo que hay que mostrar -empezando en las aulas-: que el hombre lleva dentro un firmamento con más fulgor que cualquier otra galaxia, que la pulsión creativa del ser humano es tan fuerte e inevitable como la hipnosis del fútbol o los juegos de ordenador, aunque estos los patrocine el arte intrascendente de la Economía. 
     Escuche el adagio adjunto de Schumann. Sienta el sosiego perturbador que lo invade. Ahora contéstese vuesa merced.


viernes, 18 de noviembre de 2016

Respuestas desde la SEDE, 3: ¿Qué es poesía?



Beethoven: "Claro de luna"

- ¿Qué es poesía?
-  Un día de 1267 Dante observa, al cruzar una pasarela, a una adolescente a la que llamará Beatriz en sus escritos: y siente la plenitud del amor, tanto que le construirá la catedral de la Divina comedia. Otro día de 1503 Leonardo contempla un rostro que se empeña en categorizar como el de la belleza y la serenidad: y talla con sus pinceles el manantial que es La Gioconda. Un tercer día, hacia1800, Beethoven sueña con el amor de Giulietta Guicchiardi: y compone el diamante de la sonata “Claro de luna”. 
     Tres hitos, tres instantes, tres trincheras de la sensibilidad contra este mundo tan insensible al corazón. Hoy leemos la Vita Nuova, contemplamos a Madonna Elisa, escuchamos el Claro de luna: y de repente, se produce el milagro: renacen junto a nosotros Dante, Leonardo y Beethoven: y somos ellos por un momento, se nos agolpa misteriosamente su magia y la mitología de un breve paraíso. 
     Ese es el poder del arte: la transfiguración de nuestra realidad cotidiana en otra con la que soñamos y que nos enjoya la existencia. Porque Dante viene acompañado de la revolución poética y filosófica del Renacimiento: y son Petrarca, Garcilaso, el Siglo de Oro, Lope, Góngora, Quevedo, Bécquer, Juan Ramón Jiménez… quienes se instalan en nuestra mente para seguir viajando hacia el futuro.
     Lo mismo nos ocurre con la súbita resurrección de Leonardo y Beethoven: se sientan junto a nosotros y nos traen todo su tiempo, y el tiempo que los hizo posibles, y el tiempo que ellos ayudaron a crear… esos mundos llamados Wagner o Malher, Rubens o Velázquez… ¿No es, por tanto, el Arte el mayor Dios y la mejor panacea? ¿Qué otra constelación de qué universo dignifica más al hombre? ¿Es el océano como El mar de Debussy o Rimski? ¿Son las montañas tan plenas como la catedral de Rouen? ¿Algún viajero hay mejor que Ulises? ¿Está la vida tan viva como en La montaña mágica, de Mann? ¿Cuál es la realidad, la que vemos con nuestros ojos o a través de los del creador de cuadros, música, poemas? 
     Eso es poesía.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Respuestas desde la SEDE, 2: Premios y despremiados

Ver:

Respuestas en la SEDE, 1: ¿La poesía?



- Hablemos de premios, de los que usted sabe algo. ¿Qué le parece el Nobel a Bob Dylan?
- No opino sobre lo que apenas conozco: Mi manantial literario no es el de los "cantautores", y mi fuente musical es Radio Clásica, las 24 horas del día; recuerdo pocas cosas de las que escuchaba juvenilmente. 
     En cualquier caso: lo que más hace ostensible un premio, merecido o no, es todo aquello que deja sin premiar. Un Premio Nobel es algo concedido a toda una obra de un hombre o una mujer. Y lo importante no es tanto quién es el premiado como todos cuantos son postergados aunque lo merezcan, igualmente o más. 
     ¿Premiar a Cela, Benavente o Echegaray, o, ahora, a un letrista, y negarle el Premio a Borges o Sábato? Es para dudar muchamente de la justicia literaria. El mundo está formado por muchos mundos inaceptablemente caprichosos.

Así que:
Afirmalandia:
No es mala la siguiente letrilla del presunto lied. 
y
Respondalandia:
¿Es más mejor aqueste poema bobdyloniano que los más mejores poemas de los más mejores autores que no han sido ni peormente  premiados? 

BLOWIN' IN THE WIND - SOPLANDO EN EL VIENTO 

¿Cuántos caminos tiene que andar un hombre 
antes de que le llaméis hombre? 
¿Cuántos mares tiene que surcar 
la paloma blanca 
antes de poder descansar en la arena? 
Sí, ¿y cuánto tiempo tienen que volar 
las balas de cañón 
antes de que sean prohibidas para siempre? 
La respuesta, amigo mío, 
está soplando en el viento, 
la respuesta está soplando en el viento. 

Sí, ¿y cuánto tiempo tiene un hombre 
que mirar hacia arriba 
antes de que pueda ver el cielo? 
Sí, ¿y cuántos oídos tiene que tener un hombre 
para que pueda oír a la gente gritar? 
Sí, ¿y cuántas muertes se aceptarán, 
hasta que se sepa 
que ya ha muerto demasiada gente? 
La respuesta, amigo mío, 
está soplando en el viento, 
la respuesta está soplando en el viento 

Sí, ¿y cuántos años puede existir una montaña 
antes de ser bañada por el mar? 
Sí, ¿y cuántos años deben vivir algunos 
antes de que se les conceda ser libres? 
Sí, ¿y cuantas veces puede un hombre 
volver la cabeza 
fingiendo no ver lo que ve? 
La respuesta, amigo mío, 
está soplando en el viento.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Respuestas desde la SEDE, 1: ¿La poesía?

Myers: Cavatina

¿Empezamos definiendo la poesía?
La poesía es una filosofía liberada del silogismo: una intuición silogística sin premisas nacida de la introspección.
     Si trazamos una bisectriz a lo largo de la Historia de la poesía veremos que, fundamentalmente, es la misma que la de la Historia del hombre: un corazón puesto a pensar sobre sí mismo. De donde se deduce que un poema pretende ser tanto un autorretrato metafísico como un retrato del hombre universal.
     Siempre he escrito para saber quién es Antonio Gracia, por qué vive, por qué debe morir, cómo hacer que la palabra le otorgue la vida que no tiene.
     Entiendo la poesía como la confidencia inexcusable de un corazón que busca luz y ha de nombrar -por conjurarlas- las tinieblas. Pues sabe el hombre que sucumbirá con él aquello que ama y quisiera salvar. Con lo cual aparece el tema inevitable: la muerte como único ser que habita la existencia.
     Y frente a la muerte, el Arte -la vigencia de un cuadro, de una música, un libro- es la única forma de eternidad que existe. De ahí que la Literatura solo importe cuando se constituye en la formulación de una verdad humana. Y, por lo mismo, los poemas que quedan son aquellos en los que nos vamos reconociendo como hombres, no solo como poetas, puesto que el Arte solo se justifica cuando crea, enriquece o perfecciona paradigmas.
    Trágicamente: todo cuanto he escrito son apuntes para un texto que nunca conseguiré escribir. Aunque creo que en algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle un sentido a la existencia. 


martes, 15 de noviembre de 2016

Quién es quién

http://www.diarioinformacion.com

El poeta Antonio Gracia, nuevo invitado al ciclo «Quién es quién»
El poeta Antonio Gracia, nuevo invitado al ciclo «Quién es quién» 
pilar cortés

El poeta y escritor Antonio Gracia protagoniza la segunda jornada del ciclo Quién es quién, dirigido por Eduardo Lastres, que se celebra en la Sede Ciudad de la UA en Alicante, a partir de las 20 horas. Gracia tiene en su haber premios como el Fernando Rielo, el José Hierro, el Paul Beckett de la Fudación Valparaíso y el de la Crítica de la Comunidad Valenciana. Además de poeta –obra recogida en diferentes poemarios– y articulista, también es autor de numerosos ensayos.
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lunes, 14 de noviembre de 2016

Premio Comunidad Valenciana

15 - Noviembre - 20:00 - SEDE universitaria



Transcripción:

"No sé por qué escriben los demás. Yo escribo porque es la única forma de librarme de los monstruos que me acechan y de suplir las utopías. Hace 25 años ni la escritura conseguía librarme de esos monstruos, y mi vida síquica, y también la física, corrían peligro. Dejé de escribir. Y durante tres lustros me sometí a una introspección callada de la que salí con cierta serenidad y con la pequeña sabiduría del reconocimiento del fracaso como persona y como autor. Los monstruos habían perdido gran parte de su monstruosidad y yo había caído en la cuenta de que nuestra inteligencia tiene un techo que no podemos sobrepasar, y que es de necios desesperarse porque la naturaleza no haya sido más generosa con nosotros. 
     Hace una década, la compulsión verbal despertó de nuevo y me dije que era preciso orientar ese impulso hacia la luz. Ese ha sido mi último tramo: huir de la tradición judeocristiana, tan arraigada en la poesía española, del sufrimiento como fuerza para seguir viviendo, empeñarme en ser voluntarista, tratar de convertir en himno la elegía, relativizar las devastaciones y los sueños. Finalmente, todo concluyó en este viaje alrededor de la mismidad universal, la odisea en busca de la soledad consolatoria y de la dicha inquebrantable que hay en las simas del corazón que es, o creo que es, La urdimbre luminosa
     En los últimos años nada he escrito, y me alegro porque ya no me humilla no ser Petrarca o Lope y porque siempre creí y dije que alcanzaría la calma cuando no necesitase escribir. Este es un breve poema que ilustra cuanto digo: 

El secreto (*)

Cuando sientas que el mundo te derrota,
no intentes combatirlo.
Edifica un castillo en tu interior
y cuelga terciopelos y templanza
en sus muros. Dispón un fuego manso
junto a la mesa de la biblioteca.
Mira el cielo brillar entre las llamas
y los libros. Inúndate de luz
en la frágil belleza de los cuadros.
Escucha el clavecín mientras tu pluma
persigue en la escritura algún sosiego. 
                                                 
     Agradezco que, al final de ese trayecto, una serie de lectores privilegiados, como son los críticos, reconozcan algún mérito en ese esfuerzo. Sobre todo a pesar de que mi nombre ha sido injuriado por unos maldicientes que confunden la sospecha con la culpa y condenan sin ni siquiera preguntarle al reo. Gracias a cuantos han hecho posible la edición de este libro y a quienes me han traído hasta aquí".
(*) Escuchar el poema: Escuchar el poema



sábado, 12 de noviembre de 2016

Más sobre Trovadorius

Borodin: Nocturno


Un nuevo manuscrito, encontrado por Cide Hamete en Barataria, sitúa a Trovadorius en Persia, latitud 3´1416. Allí se enamoró de la hija del Arzobispo de Constantinopla -dícese en letra golgótica-. A ella destinó estos versuelos que siguen. 
Unos consideran que son indicio de un amor libérrimo, concepto del que Trovadorius sería un primerizo defensor; otros juzgan, más sensatamente -como se deriva del cuarto versuelo-, que Trovadorius, simplemente, era tan natural como la Naturaleza. (*)

Cuánto glorioso amor me das, y cuánto
me esfuerzo para darte amor glorioso.
Esfuérzate, mi bien, devuélvele
a la Naturaleza lo que otorga:
pasión enamorada, calma y vértigo,
locura y lucidez, besos de sangre.
Otros dirán que quieren a su amada
límpida, virgen, casta, sin historia.
Yo, en cambio, te agradezco
que hayas amado tanto a tantos otros
con la furia del mar y de la carne,
pues con ellos, Amada, tú aprendiste
cuanta felicidad me das ahora.


(*) Llegados a este punto, ruego a los lectores (a quienes agradezco su interés y dedicación) que no envíen los textos que en su afanosa búsqueda atribuyen a Trovadorius sin haberlos contrastado antes con la veracidad: estilo, factor común, idiosincrasia, electroshock, carbono 14... Compréndase que no me es posible hacerlo yo con la energía que quisiera. Este poemoide, por ejemplo, no parece trovadoriusque. Adjúntolo aquí por si quizás). 

Los versos de Trovadorius (IV)

Los versos de Trovadorius (VII)

Los versos de Trovadorius (VIII)

                                   Los versos de Trovadorius (Final)

                                    Los versos de Trovadorius (Posdatas)

jueves, 10 de noviembre de 2016

Lecturas imprescindibles, 34: Cyrano


Versión 1950

Versión 1990


La palabra es el rostro de los hombres. Si es así, pocas obras encarnan ese criterio como Cyrano de Bergerac, el caballero feo que enamora con su decir hermoso. Su autor, Rostand, escribe una obra en la que se considera cuál es el mayor valor: la belleza del cuerpo o la del alma -y, por ello, la inteligencia o la frivolidad-. 
     Todos deseamos -necesitamos- ser amados. Por eso quien da o dice sentir amor, lo despierta. Es la palabra de Cyrano -la sensibilidad, la inteligencia, que es el mayor afrodisiaco- lo que ama Roxane, no al hermoso galán que la corteja sin el verbo). 
     El amor es ilusión, esperanza de que se cumpla el sueño. El amor es el verbo, la palabra que lo pronuncia. Esta dice lo que pretende hacer quien la formula y hace soñar a quien la escucha. La palabra es en sí una promesa que ejerce la fascinación de su cumplimiento con solo pronunciarse. Pero es también una distancia entre lo prometido y lo que se realiza. Quien domina en el arte de decir tiene el poder sobre el otro. Subyuga porque ofrece y da un misterio. Doña Inés dice que Don Juan posee la “palabra seductora”. Cyrano, por su fealdad física, se ve condenado a gozar con el cuerpo del otro lo que conquista con su espíritu verbal.
     El corazón se enamora más por el oído que por los ojos: no atrae tanto la belleza física como la verbalidad convertida en profecía de felicidad. Por eso los grandes amantes, más que hermosos, han sido grandes decidores, grandes magos de la palabra susurrante. 
     Es esta una obra que ensalza la palabra como poder conquistador. 

Cyrano de Bergerac. Completo