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lunes, 30 de junio de 2014

Rodin: El beso


Rodin: El beso


El beso

Los dos cuerpos se acercan lentamente
como dos meteoros destinados 
a arder cuando se encuentren. Las cabezas 
avanzan, la mirada es una hipnosis
que empuja hombros y pechos al abrazo
que las manos engarfian. Brilla el tacto
en un piafar sin bridas ni corceles
hacia el desbocamiento interminable
del furioso volcán del corazón.
Una hoguera crepita en las entrañas.
Unidos y fundidos piel con piel,
la suavidad del labio bruñe y signa
de rojo el otro labio humedecido;
y juntos, esplendentes, muerden, sorben
la otra boca igualmente succionante:
hasta que estallan plétoras y luces

domingo, 29 de junio de 2014

Lejos de toda furia, 3 (Ante el progreso)

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Metrópolis


Frente al universo insidioso de la realidad (enfermedades, guerras, desolación del tiempo, muerte...) hay que tejer un mundo amable en el que el vitalismo halle su cauce y apacigüe la conciencia de la mortalidad. 

En el pasado, eran los dioses quienes podían a su antojo armonizar la vida o lanzarle fatalismos. Lentamente, fueron aboliéndose las mitologías y el hombre fue consciente de que solo él podía determinar su destino, sustituyendo la predeterminación por la voluntad. El pensamiento anhelante dio paso al pensamiento científico, y la física, la medicina y la tecnología propiciaron la esperanza de unos mundos mejores.

Mundos en los que los héroes eran proyecciones humanas y no imposiciones subconscientes del ancestral locus horribilis, supersticiones de la ignorancia mistificadora. Pero como, según la ortodoxia, el mundo está bien hecho y este es "el mejor de los mundos posibles", todo intento de mejorarlo es una impostura y una arrogancia que debe ser castigada, no se sabe muy bien por Quién

Si donde había un Dios había un luzbélico Satán, ahora frente al genio científico surge una monstruosa criatura que debe castigar la rebelión humana frente a la divinidad. Y así, la utopía científica engendra distopías apocalípticas, y lo mismo que propicia la curación de enfermedades provoca epidemias globales: longevidad y superpoblación, confortabilidad y superfluidad, panaceas contra leviatanes... (Mary Shelley, Asimov, Philip K. Dick...)

La isla feliz del jardín de Epicuro, Platón o Aristóteles continúa en Utopía, Robinson o el Emilio, siempre a la sombra del paraíso bíblico, o el Shangri-La budista. Y siempre bajo la amenaza del robot de Frankenstein, el hombre menguante, la criatura de Quatermans o tantas similares.

Por eso tal vez ninguna utopía tenga tanta credibilidad como la de aquellos que practican el acercamiento a lo probable: la huida del bullicio y la entrada en el recinto de la serenidad: el anacoretismo liberal del antiguo "conócete a ti mismo", de Montaigne, de tantos otros fugitivos de la seudocivilización y argonautas del corazón.

sábado, 28 de junio de 2014

Motor de la existencia


Si temes desengañarte, no sueñes.
Si quieres seguir viviendo, sueña a pesar de todos los desengaños.

viernes, 27 de junio de 2014

Cartas a El-la: Para que el amor perdure

Clara Wieck: Variaciones sobre un tema de R. Schumann

Cartas a El-la:

No creas que el enamoramiento tiene que ver con el amor; todo lo contrario. Nada cuesta enamorarse: el enamoramiento es una "actividad" pasiva, una fascinación. No todos saben convertir ese espejismo en amor. Amar es una actividad voluntariosa. Y solo cuando dejas de gozar el enamoramiento estás en condiciones de amar. Enamorarse es inventar al otro; amar, reconocerlo como ser real y digno.

Demuéstrale tu amor, pero díselo también. En el amor, la palabra es la mejor caricia.

La mejor arma del que ama es hacer ver que la dicha del otro es causa de la propia.

Confía en que cuanto te dice es para tu bien, como lo que le dices es para el suyo.

Dale todo cuanto esperas que te dé y serás el más rico de los dos.

Procura una satisfacción recíproca.

Si te esfuerzas en hacer feliz el instante, el tiempo parecerá solo un instante.

Si quieres que te comprenda, empieza por comprender.

Si aconsejas más de dos veces para mejorar cualquier virtud, la tercera convertirá la virtud en un defecto y a ti en un criticón.

Tiende puentes para acercarte y para que el otro pase; pero no te excedas porque se entenderán tus puentes como acosos.

Primero debes saber exactamente qué es lo que quieres, y luego qué estás dispuesto a hacer para conseguirlo.

Todas las historias de amor empiezan y terminan. Lo importante es que no las mate uno de los dos.

Por muy importante o urgente que sea algo, la prisa por resolverlo transformará la conversación en disputa.

Todos tenemos un espacio interior -y a veces físico- incompartible. Respétalo.

Sé tolerante o estarás predicando que no te toleren.

Si destruís algo hoy, reconstruidlo antes de que anochezca.

Es falso que no se pueda convivir hasta la muerte. Lo que es cierto es que nadie puede vivir con otro si antes no ha aprendido a vivir consigo mismo.

Antes de decidir algo definitivo piensa que el único viaje que importa es el viaje interior: allí es donde te estás esperando cada día. Y no es bueno hacerlo siempre en soledad.
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El amor es un pájaro enjaulado (1)


jueves, 26 de junio de 2014

Van Gogh: Noche estrellada







Noche estrellada


Está la noche hermosa. Fulge el cielo.
Arde la oscuridad y centellea
cada cosa en su sitio. La armonía 
del orbe da quietud al corazón
y el alma se alboroza. Sueña el agua
en la fuente. El ciprés se eleva. Miro 
una estrella sujeta al firmamento. 
La exactitud de su belleza firme
otorga simetría al infinito
y certifica que soy yo quien mira
y ordena el caos con su contemplación.

Siento el poder de esa certeza. Canto 
dentro de mí y el himno reverbera 
como una melodía inextinguible.
El agua que da sed sacia mis ansias 
y hacia el abrazo universal se eleva
la carne metafísica y doliente.

Cierro los ojos un instante y pienso,
de súbito, que el fijo resplandor
ya no es lo que parece, que contemplo
el hueco de una luz, fantasma inmóvil
errabundo por las constelaciones: 
que la estrella tal vez murió y veo solo
su hermosa y esplendente calavera. 

Un cósmico dolor me asedia entonces 
en medio de la noche, pues acaso
tampoco yo soy yo, sino un recuerdo 
obstinado en vivir: el desvarío

miércoles, 25 de junio de 2014

La metafísica del taco


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En Priego, la poesía



Priego (Cuenca)

En la conquense Priego se celebra, desde hace años, un breve curso de verano que organiza la Universidad de Castilla-La Mancha: 
"Leer y entender la poesía".
En los últimos años estuve allí. Nada de frialdad académica: familiaridad. Universitarios, profesores y conferenciantes en un pequeño hotel.
Deleitar aprovechando. 
El clima agradable suavizaba el mes de Julio.
Este año volveré, probablemente. 
Días 3 y 4.
Se dedica en esta ocasión a 
Luis Alberto de Cuenca
Ir a

(Palabras para Priego)



Curso de Verano: Leer y entender la poesía.

martes, 24 de junio de 2014

Un himno a la existencia

Si no cantas hoy porque temes llorar mañana, empezarás a morir antes de que amanezca.
La alegría consiste en convertir las lágrimas en canto. 
Lo demás es euforia genética.


domingo, 22 de junio de 2014

Asómate a la vida

Fauré: Elegía

Cambias de casa y entras a otro mundo desnudo de recuerdos; o lleno de ellos, si el cambio es un regreso al lugar en el que ya viviste. 

Las músicas y libros alzados en estantes, los peldaños, los pasos y las sombras dicen de ti cuanto eres, cuanto fuiste, cuanto quisieras ser y cuanto no serás. Ahorcados en el techo, los ecos de tu voz repiten tus monólogos, tu autoconversación sobre los absolutos, los todos y las nadas. Y el viento se desgarra en las cancelas y los árboles, resoplando con furia, susurrando su brisa.

Como la piel, o como el corazón, tan compañeros fieles, tan infielmente a veces, te reencuentras, vuelves a definirte, o te creas distinto con la misma apariencia. 

Te asaltan los fantasmas, inventas otros sueños. 

No nos basta una vida, ni una casa, ni un cuerpo, ni siquiera un fracaso, para aceptar sin dudas que nacer es entrar al Laberinto y "la muerte es el fin que hay en todo principio".

sábado, 21 de junio de 2014

Cacoyannis: Las troyanas


Eurípides contra la guerra.
Lo que importa no es que una película sea fiel a la obra maestra en la que se inspira, sino que sea también una obra maestra.
No es el caso y hay que contentarse con su acercamiento a Eurípides.

Kubrick: Senderos de gloria

ORSON WELLES: Sed de mal

viernes, 20 de junio de 2014

Castillo de Santa Bárbara




Luis Miguel Gutiérrez: Nocturno del castillo

Castillo de Santa Bárbara


Con qué solemnidad alza su cumbre
la barbacana frágil y herrumbrosa
del castillo real, que aún fulge hermosa
la devastada efigie de su herrumbre.

No abandona la secular costumbre 

de mostrar siglo a siglo, alta y furiosa,
su cabeza de piedra primorosa,
que si fue lumbre ayer ya es podredumbre.

Guerreros, olifantes y armaduras

recorrieron su espacio, y desgranaron 
las mieles y la sangre de los días.

Hoy solo es sombra cruel en las alturas,

baluarte de muertes que forjaron
un paisaje de ruinas y elegías.